Instrucciones previas. La autodeterminación de cada persona para disponer de su propia vida

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VI. Nº 11–Noviembre 2023. Pág. Inicial: Vol. VI; nº 11: 148.2

Autor principal (primer firmante): Carolina González Suárez

Fecha recepción: 03/11/2023

Fecha aceptación: 15/11/2023

Ref.: Ocronos. 2023;6(11): 148.2

Autores:

Carolina González Suarez

Amparo Corrales Casanova

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Introducción

El 18 de marzo de 2021 el Pleno del Congreso de los diputados aprueba la ley de eutanasia en España, entrando en vigor el 25 de junio de 2023. Publicada en el BOE el 25 de marzo de 2021 como Ley Orgánica 3/2021, de 24 de marzo, de regulación de la eutanasia.

Con esta ley se consigue despenalizar muerte asistida en algunas circunstancias. Las personas (mayores de edad) con un sufrimiento intolerable a causa de una enfermedad en fase terminal, o por una enfermedad irreversible con limitaciones en su autonomía física podrán pedir una eutanasia a su médico de atención primaria del Centro de Salud correspondiente.

Según el ordenamiento jurídico en vigor, toda la ciudadanía tiene derecho:

  • A que el personal sanitario le informe en detalle sobre su situación clínica. A conocer su diagnóstico, las opciones terapéuticas disponibles y el pronóstico probable.
  • A renunciar a cualquier tratamiento, en cualquier momento, aunque esto suponga adelantar su muerte.
  • A que se alivie su sufrimiento con cuidados paliativos cuando el deterioro de su salud es grave e irreversible.
  • A la toma anticipada de decisiones sobre el final de su propia vida y a dejarlas por escrito en un documento de Instrucciones Previas
  • A adelantar su muerte si cumple con los requisitos que establece la Ley de eutanasia

Para ello, a día de hoy existen las Instrucciones previas, a través de las cuales la persona puede decidir qué tratamientos quieres y cuáles rechazas cuando el deterioro de su salud sea irreversible y haya perdido la capacidad de tomar decisiones.

Por ello las Instrucciones Previas son un documento en el que una persona mayor de edad, con capacidad legal suficiente, manifiesta libremente las instrucciones sobre las actuaciones médicas que deben tenerse en cuenta cuando se encuentre en una situación en la que no pueda expresar su voluntad.

Se trata de una forma de poder continuar ejerciendo el derecho a ser respetado con los valores propios y asegurar que este respeto se mantendrá cuando se presente una situación de mayor vulnerabilidad. Los valores son el conjunto de ideales y creencias de una persona que dan sentido a su proyecto de vida y que respaldan sus decisiones y preferencias en los procesos de salud, enfermedad y muerte.

Las instrucciones previas permiten

  1. Reflejar los objetivos vitales y valores personales, para ayudar en su día a la interpretación del propio documento y sirvan de orientación a los médicos en el momento de tomar las decisiones clínicas que nos afecten.
  2. Dar instrucciones sobre tratamientos médicos e intervenciones médicas que se desee recibir en caso de enfermedad, siempre que sean acordes con la buena práctica clínica y también aquellas que no desea recibir.
  3. Podemos designar un representante, que actúe como interlocutor ante el médico responsable o ante el equipo sanitario.
  4. Además, se puede hacer constar nuestra decisión respecto a la donación de órganos y el destino de nuestro cuerpo.

Es muy importante tener en cuenta que en el documento de las instrucciones previas no podrán incluirse decisiones que sean contrarias al ordenamiento jurídico.

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Una vez que la persona ha decidido realizar sus instrucciones previas, en la Comunidad Autónoma de Asturias se puede gestionar directamente a través de los Centros de Salud del Principado de Asturias. Concretamente, solicitando cita con su trabajadora social, que le hará entrega de la documentación a cubrir, para posteriormente enviarla al Servicio de Inspección de Servicios y Centros Sanitario de la Consejería de Salud del Principado de Asturias, el cual es el órgano encargado de registrar y guardar dichos documentos.

Está claro que la información es poder, y en este caso facilita la autodeterminación para decidir sobre el final de vida de cada uno.

En este caso, conocer los derechos sanitarios permite al ciudadano decidir libremente sobre las actuaciones médicas que desea recibir en el proceso de la muerte.

Bibliografía

  1. Encuesta sobre la eutanasia del Colegio de Médicos de Madrid a sus colegiados (2019)
  2. Ipsos: Barómetro neurociencia y sociedad sobre Eutanasia (2018)
  3. Ley 41/2002 de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica.
  4. Ley del Principado de Asturias 5/2018, de 22 de junio, sobre derechos y garantías de la dignidad de las personas en el proceso del final de la vida (BOPA Nº 154 de 04/07/2018)
  5. Real Decreto 124/2007, de 2 de febrero, por el que se regula el Registro nacional de instrucciones previas y el correspondiente fichero automatizado de datos de carácter personal (BOE Nº 40 de 15/02/2007)