Influencia del ejercicio físico sobre la función cognitiva en pacientes tras sufrir un ictus. Revisión bibliográfica

Incluido en la revista Ocronos. Vol. V. Nº 12–Diciembre 2022. Pág. Inicial: Vol. V; nº12: 112

Autor principal (primer firmante): Leyre Ezquerro Benito

Fecha recepción: 13 de septiembre, 2022

Fecha aceptación: 8 de diciembre, 2022

Ref.: Ocronos. 2022;5(12) 112

Autor/a: Leyre Ezquerro Benito. Categoría profesional: Fisioterapia

Resumen

Introducción: Determinar si en pacientes que han sufrido un ictus, el entrenamiento físico mejora la función cognitiva.

Metodología: Revisión de la literatura científica sobre la influencia del ejercicio físico sobre las funciones cognitivas en pacientes que han sufrido un accidente cerebrovascular. La búsqueda se efectuó en la base de datos PubMed, seleccionando estudios publicados en los últimos 10 años.

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Resultados: Se seleccionaron 3 estudios, todos ellos ensayos clínicos aleatorizados, en los que se reclutaron sujetos que habían sufrido un episodio de ictus al menos 3 meses antes del inicio de la investigación. La población mayoritaria era de mediana/tercera edad.

En todos ellos, había un grupo de intervención y otro grupo control. Los grupos de intervención realizaban ejercicio aeróbico, sin embargo los grupos control o no realizaban ningún tipo de actividad, o realizaban ejercicios de menor intensidad.

Las funciones cognitivas evaluadas fueron muy diversas en todos los estudios, al igual que las escalas de medida utilizadas.

Conclusiones: No existe suficiente evidencia científica para afirmar que el ejercicio físico mejora la función cognitiva de sujetos tras sufrir un accidente cerebrovascular aunque se observa una cierta mejora de la función cognitiva tras la realización de este.

Palabras clave: ACV, Ejercicio físico, Cognición

Introducción

El ejercicio físico, aparte de sus beneficios en el bienestar general y en la vida cotidiana, puede ser utilizado con fines sanitarios (1). En el ictus, los problemas cognitivos llegan a afectar a dos tercios de los supervivientes y contribuyen en gran medida a la discapacidad asociada (2). Así mismo, pueden aparecer problemas cognitivos que afectan a la realización de las actividades de la vida diaria (3).

Un ictus es una anomalía focal de la función cerebral provocada por la obstrucción del flujo sanguíneo o por oclusión de una arteria (ictus isquémico) o por hemorragia derivada de la rotura de un vaso sanguíneo (ictus hemorrágico). El ictus representa la enfermedad neurológica más común, y la razón más frecuente de discapacidad neurológica en adultos (4-5).

El ejercicio físico es la actividad física planificada, estructurada repetitiva e intencionada con el objetivo de mejorar o mantener uno o más de los componentes de la condición física (6). La American Heart Association promueve la realización de ejercicio aeróbico y del entrenamiento de fuerza al menos 2-3 veces por semana, a alta intensidad y con participación de grandes grupos musculares, para personas que han sufrido ictus (7).

Las alteraciones cognitivas en adultos que sufren accidentes cerebrovasculares son muy frecuentes. Las funciones cognitivas son los procesos mentales que nos permiten llevar a cabo cualquier tarea. Estas, hacen posible que el sujeto tenga un papel activo y le permiten desenvolverse en el mundo que le rodea. Algunas funciones cognitivas son la orientación, las la atención, el lenguaje, la memoria, la cognición social y las habilidades visoespaciales (8).

La justificación de este trabajo reside en tres motivos principales: el primero, referido a la importancia acerca de los beneficios del ejercicio físico en la salud física y mental; el segundo concierne a la vinculación del ejercicio físico a la fisioterapia, siendo uno de los pilares terapéuticos en los que se sostiene. Y el tercero, relativo al aspecto cognitivo que tiene tanta importancia sobre la consideración de la persona como ser biopsicosocial y su implicación en el programa de fisioterapia.

Por ello, el objetivo principal de este trabajo es determinar, a través de la revisión de la literatura científica, si el ejercicio físico incide de forma positiva sobre la función cognitiva de los sujetos que han sufrido un accidente cerebrovascular.

Metodología

Preguntas susceptibles de respuesta asignación de una pregunta pico

“En pacientes que han sufrido un ictus el entrenamiento físico mejora la función cognitiva”

Tabla I. Elementos de la pregunta PICO. Elaboración propia

Ver: Anexos – Influencia del ejercicio físico sobre la función cognitiva en pacientes tras sufrir un ictus. Revisión bibliográfica, al final del artículo

SELECCIÓN DE TÉRMINOS DOCUMENTALES

Tabla II. Términos empleados en la búsqueda bibliográfica. Elaboración propia.

Ver: Anexos – Influencia del ejercicio físico sobre la función cognitiva en pacientes tras sufrir un ictus. Revisión bibliográfica, al final del artículo

Accidente cerebrovascular, ejercicio físico, cognición

Búsqueda bibliográfica

Se llevó a cabo una revisión de la literatura científica en la base de datos PubMed. En cada estrategia de búsqueda se incluyeron los descriptores MesH stroke, exercise, cognition. La búsqueda se limitó a los últimos 10 años, por considerarse que dentro de este plazo de tiempo se encuentra la información más actual.

Se han aplicado varios límites en la base de datos como son publicaciones de los últimos 10 años, escritas en inglés o en español, texto libre y completo para su lectura, y ensayo controlado aleatorio.

Finalmente la estrategia de búsqueda fue («stroke»[MeSH Terms] OR «stroke»[All Fields] OR «strokes»[All Fields] OR «stroke s»[All Fields]) AND («exercise»[MeSH Terms] OR «exercise»[All Fields] OR «exercises»[All Fields] OR «exercise therapy»[MeSH Terms] OR («exercise»[All Fields] AND «therapy»[All Fields]) OR «exercise therapy»[All Fields] OR «exercise s»[All Fields] OR «exercised»[All Fields] OR «exerciser»[All Fields] OR «exercisers»[All Fields] OR «exercising»[All Fields]) AND («cognition»[MeSH Terms] OR «cognition»[All Fields] OR «cognitions»[All Fields] OR «cognitive»[All Fields] OR «cognitively»[All Fields] OR «cognitives»[All Fields])

Selección de artículos recuperados

Tang A, Eng JJ, Krassioukov AV, Tsang TS, Liu- Ambrose T. High- and low-intensity exercise do not improve cognitive function after stroke: A randomized controlled trial. J Rehabil Med. 2016; 48(10):841-846

  • Introducción: el objetivo de este estudio es determinar los efectos del ejercicio de alta o baja intensidad sobre la función cognitiva después de un accidente cerebrovascular.
  • Método: se trata de un estudio clínico prospectivo, aleatorizado, simple ciego, en el que se reclutaron 50 pacientes de entre 50-80 años de edad y que habían sufrido un ictus hace al menos 1 año. Los participantes fueron asignados de forma aleatoria a una de las dos intervenciones de 6 meses de duración y las sesiones eran de 60 minutos y 3 veces por semana. El programa de ejercicio de alta intensidad consistía en ejercicios de tipo aeróbico. Sin embargo, el programa de ejercicios de baja intensidad, consistía en ejercicios de equilibrio y flexibilidad. La valoración de la función cognitiva consistió en evaluar los ítems verbales, la memoria de trabajo, la atención selectiva y la resolución de conflictos, y se evaluaron antes y después de llevarse a cabo los programa de ejercicio.
  • Resultados: 47 participantes completaron el estudio. Se encontró una mejoría en ambos grupos en el recuerdo de los ítems verbales, pero no hubo diferencias, ni mejoría en los otros resultados. Por tanto, no hubo mejoría entre la función cognitiva previa y posterior al ejercicio (Anexo 1).
  • Discusión: Sólo se observa mejoría en la memoria a corto plazo en ambos grupos, pero no en las otras medidas de cognición. Es posible que el entrenamiento aeróbico tenga beneficios en la función general, sin embargo para las funciones cognitivas de orden superior (como las funciones ejecutivas), se necesite requerir de intervenciones más complejas que el entrenamiento aeróbico.
  • Conclusiones: no se observaron grandes cambiones, ni mejorías en las funciones cognitivas de los pacientes tras realizar ejercicio de alta o baja intensidad después de un accidente cerebrovascular. Es por ello que serán necesarias más investigaciones que establezcan la efectividad del ejercicio y la posible mejoría de la función cognitiva en esta población, además de desarrollar y detallar unos parámetros de entrenamiento específicos.

Ihle-Hansen H, Langhammer B, Lydersen S, Gunnes M, Indredavik B, Askim T. A physical activity intervention to prevent cognitive decline after stroke: secondary results from the life after stroke study, an 18-month randomized controlled trial. J Rehabil Med. 2019; 51 (9): 646-651

  • Introducción: El objetivo de este estudio fue examinar los efectos del entrenamiento y el ejercicio regular e individualizado sobre la función cognitiva y emocional posterior al accidente cerebrovascular.
  • Método: El estudio Life After STroke (LAST) es un estudio prospectivo, aleatorizado, simple ciego y multicéntrico. Se trata de un ensayo clínico de 362 pacientes incluidos en 2 grupos: el grupo de intervención y el control, en el que la edad media fue de 71,7 años. Ambos grupos fueron asignados al azar, y se investigaron las diferencias entre un programa en el que se realizaba ejercicio físico habitual y otro en el que simplemente se realizó la atención habitual a los pacientes. El grupo de intervención recibió instrucciones para realizar ejercicio físico al menos 30 minutos al día durante todos los días de la semana, y entrenamiento con actividades vigorosas de 45 a 60 minutos durante 2-3 días a la semana. La función cognitiva se midió mediante pruebas neuropsicológicas estandarizadas que evaluaban la función global, la velocidad de procesamiento y la función ejecutiva.
  • Resultados y discusión: No se encontró ningún efecto clínicamente relevante en el funcionamiento cognitivo o emocional después de 18 meses de intervención en comparación con los cuidados habituales post-ictus. Sin embargo, el análisis de regresión aplicado al grupo de tratamiento mostró una asociación positiva entre el aumento de la adherencia a la intervención y la función cognitiva. (Anexo 2)
  • Conclusiones: En este estudio se ha observado que una mayor adherencia a la actividad física y al ejercicio mejora las funciones cognitivas, lo que indica que la dosis de intervención y un estilo de vida saludable podría ser importante para lograr beneficios.

Bo W, Lei M, Tao S, Jie LT, Qian L, Lin FQ, et al. Effects of combined intervention of physical exercise and cognitive training on cognitive function in stroke survivors with vascular cognitive impairment: a randomized controlled trial. Clin Rehabil. 2019; 33 (1): 54–63

  • Introducción: Este estudio evaluó los posibles efectos de la intervención combinada de ejercicio físico y entrenamiento cognitivo sobre la función cognitiva en los pacientes supervivientes de accidentes cerebrovasculares
  • Método: se trata de un ensayo clínico, controlado, aleatorio, simple ciego, en donde los pacientes habían sufrido el accidente cerebrovascular al menos 6 meses antes de la intervención. Se incluyó un total de 225 pacientes, con una edad media de 64,59 años. Los pacientes fueron asignados aleatoriamente a uno de los cuatro grupos: primer grupo que solo realizaba ejercicio físico, segundo grupo que solo realizaba entrenamiento cognitivo, tercer grupo que realizaba de manera combinada ejercicio físico y entrenamiento cognitivo y cuarto grupo o grupo control, en el que se realizaban los cuidados habituales post-ictus. Todos los participantes recibieron 36 sesiones, 3 días a la semana, durante 12 semanas. Las medidas se registraron al inicio del estudio, después de la intervención y en un seguimiento de 6 meses. El programa de ejercicio físico incluía: ejercicio aeróbico; un período de ejercicios de resistencia, fuerza y equilibrio y estiramientos. El programa de entrenamiento cognitivo incluyó 12 ejercicios realizados en tabletas con pantallas táctiles. Las funciones cognitivas se evaluaron pruebas seleccionadas en función de la prevalencia de problemas de memoria que se observan comúnmente después de un accidente cerebrovascular.
  • Resultados: Un total de 179 participantes completaron el estudio. El rendimiento cognitivo mejoró significativamente después de la intervención en el tercer grupo, que recibía terapia combinada. (Anexo 3) Además, también se encontró que los resultados positivos de la intervención combinada se mantuvieron seis meses después del entrenamiento.
  • Discusión: El ejercicio físico facilita la neuroplasticidad en ciertas estructuras del cerebro y, como consecuencia, puede mejorar las funciones cognitivas. El ejercicio físico y el entrenamiento cognitivo pueden contribuir de forma complementaria a la mejora cognitiva.
  • Conclusiones: una intervención combinada de ejercicio físico y entrenamiento cognitivo produce mayores beneficios en la función cognitiva en los pacientes tras sufrir un accidente cerebrovascular, que la sola realización de ejercicio físico o entrenamiento de la función cognitiva.

Conclusiones

Son numerosas las alteraciones resultantes tras un accidente cerebrovascular. Después de estos episodios no sólo aparecen secuelas físicas, las más evidentes en la mayoría de los casos, si no que muchas veces las alteraciones también se producen a nivel cognitivo. Sin embargo, el número de estudios que evalúan la influencia del ejercicio físico sobre los aspectos cognitivos es escaso, y se ha encontrado gran diversidad en el tipo de actividades físicas recomendadas, las funciones cognitivas evaluadas y las escalas de medida.

La calidad de los estudios es, en general, media o baja, por lo que hacen falta la realización de más ensayos clínicos incidiendo en un mayor tamaño muestral. Sumado a este aspecto, la disparidad de planteamientos en los estudios, así como en las escalas empleadas para la evaluación de funciones cognitivas o en el tiempo de intervención y seguimiento, no hace posible establecer una conclusión firme al respecto.

A su vez, no se puede apreciar una tendencia positiva del efecto del ejercicio sobre la función cognitiva. Por ejemplo, en el primer estudio sólo se observan mejoras en la función cognitiva en lo que respecta a la memoria a corto plazo (9), y en el tercer estudio se observa una mejora en la función cognitiva tras realizar un entrenamiento aeróbico combinado con entrenamiento de las funciones cognitivas, y no al realizar ejercicio aeróbico de forma exclusiva (11). Para finalizar, en el segundo estudio no observamos una mejoría evidente de las funciones cognitivas, pero sí que se puede apreciar una asociación entre una buena adherencia a la intervención y una mejor función cognitiva (10).

En todos ellos se han empleado diferentes tipos de ejercicio como el ejercicio aeróbico, el ejercicio de fuerza-resistencia, ejercicios de equilibrio y flexibilidad y en algún caso se han combinado programas de entrenamiento de ejercicio aeróbico y de las funciones cognitivas, sin que pueda alcanzarse una conclusión respecto a que el tipo de ejercicio administrado pueda determinar los beneficios o mejorías.

Por ello y como conclusión final, decir que no hay una clara orientación de qué tipo de ejercicio físico puede ser el más favorable para la mejora de la función cognitiva y no existe suficiente evidencia para afirmar que el ejercicio físico mejora la función cognitiva de sujetos tras sufrir un ictus. Para corroborar esta hipótesis, será necesaria la realización de nuevos estudios con mayor tamaño muestral, con una intervención homogénea y con comparaciones entre grupo control y de intervención.

ANEXOS

Anexo 1 (9)

Tabla III. Resultados de las mediciones de la función cognitiva en el grupo de intervención y grupo control, antes y después de llevarse a cabo el programa de ejercicios.

Ver: Anexos – Influencia del ejercicio físico sobre la función cognitiva en pacientes tras sufrir un ictus. Revisión bibliográfica, al final del artículo

Tang A, Eng JJ, Krassioukov AV, Tsang TS, Liu- Ambrose T. High- and low-intensity exercise do not improve cognitive function after stroke: A randomized controlled trial. J Rehabil Med. 2016; 48(10):841-846

Anexo 2 (10)

Tabla IV. Resultados de las mediciones de la función cognitiva en el grupo de intervención y grupo control, antes y después de los 18 meses del programa de ejercicios.

Ver: Anexos – Influencia del ejercicio físico sobre la función cognitiva en pacientes tras sufrir un ictus. Revisión bibliográfica, al final del artículo

Ihle-Hansen H, Langhammer B, Lydersen S, Gunnes M, Indredavik B, Askim T. A physical activity intervention to prevent cognitive decline after stroke: secondary results from the life after stroke study, an 18-month randomized controlled trial. J Rehabil Med. 2019; 51 (9): 646-651

Anexo 3 (11). Resultados de las mediciones de la función cognitiva al inicio del estudio, tras la intervención y 6 meses después.

Ver: Anexos – Influencia del ejercicio físico sobre la función cognitiva en pacientes tras sufrir un ictus. Revisión bibliográfica, al final del artículo

Bo W, Lei M, Tao S, Jie LT, Qian L, Lin FQ, et al. Effects of combined intervention of physical exercise and cognitive training on cognitive function in stroke survivors with vascular cognitive impairment: a randomized controlled trial. Clin Rehabil. 2019; 33: 54–63 

Anexos – Influencia del ejercicio físico sobre la función cognitiva en pacientes tras sufrir un ictus. Revisión bibliográfica.pdf

Bibliografía

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  7. Brogårdh C, Lexell J. Effects of cardiorespiratory fitness and muscle-resistance training after stroke. PM R. 2012; 4(11):901–7.
  8. Yeh TT, Wu CY, Hsieh YW, Chang KC, Lee LC, Hung JW, Lin KC, Teng CH, Liao YH.Trials. Synergistic effects of aerobic exercise and cognitive training on cognition, physiological markers, daily function, and quality of life in stroke survivors with cognitive decline: study protocol for a randomized controlled trial. Trials. 2017;18(1):405.
  9. Tang A, Eng JJ, Krassioukov AV, Tsang TS, Liu- Ambrose T. High- and low-intensity exercise do not improve cognitive function after stroke: A randomized controlled trial. J Rehabil Med. 2016; 48(10):841-846
  10. Ihle-Hansen H, Langhammer B, Lydersen S, Gunnes M, Indredavik B, Askim T. A physical activity intervention to prevent cognitive decline after stroke: secondary results from the life after stroke study, an 18-month randomized controlled trial. J Rehabil Med. 2019; 51 (9): 646-651
  11. Bo W, Lei M, Tao S, Jie LT, Qian L, Lin FQ, et al. Effects of combined intervention of physical exercise and cognitive training on cognitive function in stroke survivors with vascular cognitive impairment: a randomized controlled trial. Clin Rehabil. 2019; 33 (1): 54–63