Influencia de la dieta en la salud oral del niño

RESUMEN

Las enfermedades orales son algunos de los problemas más comunes y extendidos en todo el mundo. La mala salud oral puede tener un impacto significativo en la calidad de vida de los niños, lo que conduce a un deterioro general de salud. Los niños con mala salud oral son más propensos a faltar a la escuela y a padecer dolor, malestar e insomnio. La dieta juega un papel muy importante en la salud oral del paciente infantil.

Autores:

Maldonado Jiménez MD1, Alcaina Lorente MA2

  • Higienista, USBD Murcia
  • Odontóloga, USBD Murcia

PALABRAS CLAVE

Dita. Caries dental. Niños. Salud oral.

INTRODUCCIÓN

La carieses una enfermedad multifactorial que se caracteriza por la destrucción de los tejidos del diente como consecuencia de la desmineralización provocada por los ácidos que genera la placa bacteriana. Tras la destrucción del esmalte, ataca a la dentina y alcanza la pulpa dentaria produciendo su inflamación, pulpitis, y posterior necrosis (muerte pulpar) y la posterior pérdida de la pieza dentaria.

La caries dental sigue siendo la enfermedad crónica más frecuente entre los niños con un impacto significativo en las familias y la sociedad. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en las conclusiones del Informe Mundial Sobre Salud Bucodental, se estima que en el planeta cinco mil millones de personas han sufrido caries dental. Recientemente se ha informado de que 2400 millones de personas a nivel mundial tienen caries dentales no tratadas y que el 90% la población mundial ha sufrido caries lo largo su vida.

La caries dental y otras enfermedades orales son influenciadas por muchos factores, que van desde medidas políticas, que incluyen control del medio ambiente, y económicas de salud pública, que determinan la disponibilidad y uso de instalaciones de cuidado de la salud bucal. Otros predictores de salud bucodental son los factores genéticos, incluyendo el ambiente intrauterino y factores psicosociales o comportamiento a nivel individual, como el conocimiento de la salud oral, las actitudes y las prácticas higiénicas.

A nivel biológico, la carga salival de bacterias cariogénicas, las características salivales, incluyendo el pH, la velocidad de flujo y capacidad de amortiguación favorecen la aparición y desarrollo caries bucodental. Además de estos factores determinantes, diversos estudios han publicado que las características socioeconómicas y culturales de los padres pueden influir en la caries dental y la calidad relacionada con la salud oral en los niños. En este sentido, factores maternos como nivel de caries de la madre, su salud oral y conocimientos, son ​ indicadores de riesgo importantes a ser considerados para la caries dental en la infancia.

DESARROLLO

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado en su último informe que los azúcares son el factor más importante en la dieta para el desarrollo de la caries dental. En las últimas décadas, se han producido grandes cambios en las dietas y estilos de vida que se han desencadenado con la industrialización, la urbanización, el desarrollo económico y de mercado. Esto está teniendo un impacto significativo en el estado de salud y nutrición de la población, particularmente en los países occidentales. Mientras los niveles de vida han mejorado, la disponibilidad de alimentos se ha expandido y diversificado.

Asimismo, ha habido consecuencias negativas en términos de patrones dietéticos no apropiados y un correspondiente aumento en las enfermedades crónicas relacionadas con la dieta, especialmente la caries. Actualmente, está bien establecido que los azúcares son el factor dietético más importante en el desarrollo de caries dental y hay un extenso conocimiento acerca de la biología del proceso de disolución del esmalte inducido por productos fermentados de ácidos de azúcares por la acción de bacterias.

Uno de los alimentos más asociados a la aparición de caries dental en niños es el chocolate. La asociación entre el chocolate y la caries dental se ha evaluado mediante la comparación del pH de la placa de un tipo de chocolate con otros productos ingeridos ​​con frecuencia, encontrando que el chocolate contiene más azucares y produce más caries dental.

En línea con esos hallazgos, un ensayo clínico reciente realizado en la India ha encontrado que el chocolate con mango y el chocolate negro es más cariogénico que el chocolate blanco por su mayor concentración de azúcares.

Además, dado que las propiedades cariogénicas están relacionadas con el tiempo de retención de los hidratos de carbono en la boca como resultado de su acidogenicidad, el papel de la saliva en el aclaramiento oral de carbohidratos también es de interés primario. El aclaramiento salival de azúcares disminuye por las propiedades del producto alimenticio, la suma de los carbohidratos ingeridos, y los factores fisiológicos como la tasa de flujo salival y el volumen de saliva en la boca antes y después de tragar.

La cariogenicidad de los alimentos azucarados puede verse modificada por diversos factores como la frecuencia de consumo, la cantidad y el tipo de hidratos de carbono, las propiedades físicas y químicas, el tiempo que pueden quedar retenidos en la superficie dental, comer antes de acostarse y conductas antes o después del consumo (higiene, uso de fluoruros, goma de mascar, alimentos funcionales y sustitutivos de azúcar).

Por una parte, se ha demostrado una asociación positiva entre la caries y el consumo de bollería, bocadillos azucarados, pan industrial y refrescos. Por otra parte, el consumo de nueces, cacahuetes, gelatina, palomitas de maíz sin azúcar, yogurt, queso, leche y productos probióticos) han mostrado no asociarse a la aparición de caries dental. La ingesta de queso puede prevenir la desmineralización del esmalte por lo menos a través de dos mecanismos diferentes:

1) por estimulación del flujo salival, lo cual amortigua la placa dental, y

2) por incremento de las concentraciones de calcio y fosforo en la placa dental, lo que favorece la remineralización.

En los últimos años está aumentando el consumo de uno de los alimentos con azúcares libres como son los zumos y bebidas azucaradas. En este sentido, con la publicación del estudio de Vipeholm se concluyó que el consumo de alimentos azucarados favorece la formación de caries a través de cuatro factores:

  1. Consistencia física de la dieta.
  2. Momento del consumo (durante o entre las comidas, o antes de acostarse)
  3. Frecuencia de consumo de alimentos de componentes protectores que pueden reducir el potencial cariogénico de los azúcares.

Para prevenir la caries se recomienda reducir el consumo de azúcar, es decir que constituya no más del 10% del consumo diario de la dieta, disminuir la frecuencia de ingesta de azúcares (no más de 3 veces al día), disminuir los alimentos esponjosos que puedan adherirse a la superficie del diente, sustituir la sacarosa por edulcorantes no cariogénicos, utilizar xilitol o sorbitol en chicles y golosinas en el periodo preeruptivo y aumentar en la dieta el consumo de alimentos que favorezcan la remineralización.

CONCLUSIONES

Los hábitos nutricionales se asocian con el desarrollo de caries en todos los niños, independientemente de su condición socioeconómica y la región de residencia. Por tanto, las actividades de implementación programas de prevención y de promoción de la salud oral deben enfocarse desde un punto de vista multidisciplinar dirigidos a mejorar los hábitos nutricionales a nivel familiar.

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