Importancia del diagnóstico precoz del dolor

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VI. Nº 6–Junio 2023. Pág. Inicial: Vol. VI; nº6: 357

Autor principal (primer firmante): Benjamin Daniel David Marques

Fecha recepción: 31 de mayo, 2023

Fecha aceptación: 28 de junio, 2023

Ref.: Ocronos. 2023;6(6) 357

Autores y categoría profesional

  1. Benjamin Daniel David Marques. Enfermero
  2. Yasmina De Martino Mesa. Enfermera
  3. Leticia Briz Lacaba. Matrona
  4. Beatriz Alba Sanchez. Matrona
  5. Soraya Bakir Laso. Matrona
  6. Raquel Plaza Cardenete. Matrona

Resumen

En nuestra sociedad un número importante de personas padece de algún tipo de dolor. El dolor si no es tratado de manera rápida puede llegar a cronificarse haciendo que su tratamiento sea mucho más complejo.

La importancia de usar las escalas para diagnosticar el dolor es fundamental si queremos dar un cuidado de calidad.

Objetivo

El objetivo de esta revisión bibliográfica es conocer la importancia del uso de las escalas del dolor, así como la importancia de un diagnóstico precoz.

Metodología y palabras clave

Se realizó una búsqueda bibliográfica en las bases de datos: PubMed y Science Direct. Los descriptores que se utilizaron fueron: dolor, sufrimiento, analgesia.

Resultados

El dolor es una experiencia sensorial y emocional. Es un elemento multifactorial que no depende únicamente de las causas lesionales.

De hecho, no hay necesidad de desorden físico para afirmar que hay dolor. Es decir, cuando el dolor está presente no puede ser percibido como discutible, imaginado o simulado. Existe el dolor físico, neuropático y dolor psicogénico.

Debemos tener en cuenta que cada tipo de dolor puede retroalimentarse de los otros. Por ello entender de dónde viene el dolor nos ayuda a aliviarlo y evitar llegar a la cronicidad del dolor.

Hablaremos de dolor crónico si persiste tras la curación de la lesión causal o si está presente durante más de 3-6 meses.

Hay que tener en cuenta que el dolor crónico es multifactorial y que engendra problemas físicos, psicológicos y sociales. Para ayudar a que un dolor no se cronifique tiene que ser diagnosticado en su fase de instalación, la que denominamos fase aguda.

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En España, el 32% de las personas mayores de 18 años sufre algún tipo de dolor y un 11% sufre de dolor crónico.

Algunos datos impactantes provenientes de diversos estudios en España muestran que casi un 80% de la población refiere haber padecido dolor en los últimos 6 meses y que el dolor supone el 50% de las visitas a atención primaria.

Además, se cree que el 25% de esas consultas estarían relacionadas con pacientes que sufren un dolor neuropático, el cual tiene un riesgo importante de cronificación.

Para poder actuar y aliviar el dolor, es necesario identificar el mecanismo del dolor para adaptar el tratamiento adecuado.

Si el dolor es nociceptivo el médico podrá pautar un tratamiento analgésico según la escalera analgésica de la OMS. Para adecuar el tratamiento prescrito es necesario evaluar la intensidad del dolor.

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Para ello, el equipo de Enfermería puede optar por dos métodos de evaluación que son la heteroevaluación y la autoevaluación.

Con la heteroevaluación, la enfermera evalúa el dolor del paciente y con la autoevaluación, el paciente evalúa su propio dolor apoyándose en diferentes tipos de escalas. Alguna de las escalas que existen para la evaluación son la escala numérica, la escala analógica visual o la escala verbal simple.

Sin embargo, estas escalas no son muy adecuadas si el dolor es neuropático o psicogénico. Al igual que los analgésicos utilizados para un dolor nociceptivo no serán eficaces en un dolor psicogénico ni en uno neuropático.

Por eso el equipo de Enfermería podrá utilizar unas escalas multidimensionales como el cuestionario del dolor de Saint-Antoine. Esa escala está basada en el vocabulario elegido por el paciente para describir su dolor.

Por ejemplo, un dolor descrito como quemaduras o descargas eléctricas puede hacer pensar a un dolor neuropático.

También el vocabulario elegido nos permitirá identificar la repercusión afectiva que tiene ese dolor y hasta qué punto afecta al paciente de manera psicológica y social. De esa forma se puede apreciar si hay una sinergia entre dolor neuropático y psicogénico.

Es importante saber que esta escala es orientativa y el dolor psicogénico tendrá que ser diagnosticado por un psiquiatra. Uno de los límites de esa escala es que requiere de una comunicación verbal significativa.

En ciertos casos de déficit de comunicación esa escala no se podrá utilizar.  Por ello el equipo de Enfermería podrá basar su evaluación con escalas basadas únicamente en la observación del paciente.

La formación de todos los profesionales de la salud en los diferentes tipos de dolor, las escalas que existen y sus tratamientos es importante para poder dar una atención de calidad.

Conclusiones

Es de vital importancia conocer el tipo de dolor que tienen los pacientes para poder utilizar una escala adecuada que se adapte al paciente y al tipo de dolor. Es crucial aliviar el dolor cuando está en la fase de instalación ya que existe el riesgo de una cronificación si no se trata a tiempo.

Bibliografía

  1. Un 5%. (s. f.-a). Un 32% de la población adulta padece algún tipo de dolor. Sen.es. Recuperado 31 de mayo de 2023, de https://www.sen.es/saladeprensa/pdf/Link 353.pdf
  2. BOCCARD, Eric. 2006. Pratique du traitement de la douleur. Rueil- Malmaison: Institut UPSA de la douleur, 2006. 2-910844-13-7.
  3. CHARAZAC, Pierre.2015. Aide-Mémoire Psychogériatrie. 2 ème édition Paris:Dunod, 2015. 9782100724994.