Importancia de una buena nutrición ante el COVID-19

AUTORAS: Silvia Galván Martínez / Eva Solares Sopeña

CATEGORÍA: Celadoras

RESUMEN

En estos días, debido a la pandemia que vivimos del COVID-19, vemos que muchas personas que fallecen, es debido a tener patologías previas, pero también personas de mayor edad, las cuales tienen el sistema inmunitario más debilitado (se vuelve más lento para responder, la capacidad del sistema inmunitario para detectar y corregir defectos celulares también disminuye, el cuerpo puede sanar más lentamente…) y personas más jóvenes con defensas bajas.

Es por esto que se debería de tener también recomendaciones de cómo tratar de mantener nuestro sistema inmune fuerte, saber que debemos comer y que deberíamos evitar, ya que la ausencia de ciertas vitaminas y nutrientes en el organismo causan una desnutrición que afecta al sistema inmunológico y lo hace vulnerable ante las infecciones.

INTRODUCCIÓN

Casi todos conocemos ya las recomendaciones que dicta la OMS para evitar su propagación y prevenir el contagio del COVID-19: lavarse las manos a menudo con agua y jabón, medidas de higiene al toser, usar una solución hidroalcohólica en caso de disponer de agua y jabón, y no salir de la casa.

El sistema inmunitario es una red compleja de células, tejidos y órganos que funcionan en equipo para defendernos de los gérmenes. Ayuda a nuestros cuerpos a reconocer estos «invasores» y a mantenerlos fuera de nuestro organismo y, si no puede, encontrarlos y deshacerse de ellos. Por tanto, nuestro sistema inmunológico también es fundamental a la hora de vencer a este virus y a cualquier agente extraño que entre en nuestro organismo.

Los infectólogos recomiendan seguir estrictamente las medidas preventivas de higiene, pero también asegurarse de tener un sistema inmune que actúe adecuadamente ante los antígenos.

OBJETIVOS

GENERALES

Las recomendaciones de especialistas para estimular el sistema inmunológico y poder prevenir el COVID-19, o lograr que los síntomas sean leves, son básicamente cuatro:

  • comer bien y evitar las gaseosas azucaradas
  • realizar actividad física
  • evitar las drogas, como el tabaco y el alcohol
  • estar al día con las vacunas

ESPECÍFICOS

Aunque no existes alimentos milagrosos, algunos pueden ayudarnos a fortalecer el sistema inmunitario y a protegernos frente a los virus, y además es tan importante «lo que se hace bien» como lo que se «debe dejar de hacer mal», es decir, que se debería aumentar el consumo de vegetales y de frutas, así como de cereales integrales, legumbres, grasas saludables y proteínas magras, pero para que sea efectivo, debe ir acompañado de la reducción (o incluso de la eliminación) de los productos que no solo no cuidan la salud, sino que además agreden el sistema cardiovascular, estos son los productos ultraprocesados, el exceso de azúcares añadidos, los productos con grasas saturadas y los alimentos con exceso de sal.

Según aclara la doctora Laura I. Arranz, profesora en el Departamento de Nutrición, Ciencias de la Alimentación y Gastronomía de la Universidad de Barcelona. «Tanto la vitamina C, como el resto de las vitaminas, minerales como el zinc, antioxidantes como los polifenoles o los betacarotenos, grasas como los Omega-3 y la fibra (sobre todo de tipo soluble) son elementos básicos en un cóctel de salud», asegura.

Se sabe que las vitaminas hidrosolubles (vitamina B, ácido fólico, B12 y vitamina C) regulan la respuesta inmunitaria del organismo, y las vitaminas liposolubles (A, D y E) también tienen un papel importante pues ayudan a la correcta diferenciación de tejido epitelial o estimulan la producción de células indispensables para el correcto funcionamiento del sistema inmune (leucocitos, anticuerpos… etc.).

En cuanto a los minerales, el hierro, el cobre, el selenioy el zincintervienen directamente en la proliferación de diferentes tipos de anticuerpos y, junto con las vitaminas liposolubles e hidrosolubles potencian un adecuado desarrollo y mantenimiento del sistema inmune.

Los ácidos grasos Omega-3 también son importantes, tanto para fortalecer el sistema inmunitario. «Para cuidar las defensas debemos aumentar, por un lado, la ingesta de frutos secos (especialmente nueces y almendras) para conseguir un aporte diario de 2 gramos de ácido alfa-linolénico y, por otro, la ingesta de pescado azul, de modo que podamos conseguir 200 miligramos de ácido docosahexaenoico (ácido graso poliinsaturado omega-3)», precisa la Dra. Laura I. Arranz. Ahora quizá nos resulte más difícil consumir a diario pescado fresco, debido al confinamiento en el que estamos la población, pero podemos primar el consumo de frutos secos y semillas.

La fibra es otro de los componentes que ayuda al bienestar de las bacterias beneficiosas que residen en el intestino y que juega un papel importante en el sistema inmunitario. «La fibra dietética que es útil para ello proviene de alimentos de origen vegetal como las verduras, las frutas, los cereales integrales, las legumbres, los frutos secos y las semillas», afirma la Dra. Arranz.

MÉTODOS

Se realizó una búsqueda bibliográfica de artículos científicos en diferentes bases de datos nacionales e internacionales como Medline Plus, Revista Española de Nutrición Humana y Dietética, Revista de Nutrición Clínica y Dietética Hospitalaria y Google Académico.

Los criterios de inclusión utilizados fueron artículos publicados en los últimos diez años con enfoque enfermero y utilizando en diferentes combinaciones con el operador booleano “and” las palabras clave: “nutrición”, “sistema inmune”, “virus”, “Covid-19”, “defensas”.

RESULTADOS

Algunos de los alimentos en los que podemos encontrar todos los nutrientes especificados anteriormente, y que son baratos y de fácil acceso, son:

Zanahorias: tienen vitamina C y están llenas de carotenoides. Esto hace que tengan un efecto antioxidante y apoya al sistema inmunológico.

Espinacas: son ricas en vitamina A que permite que nuestra piel y las membranas mucosas estén saludables, y contienen mucho hierro.

Nueces y semillas: tienen nutrientes como la vitamina E, zinc, selenio y cobre. Su consumo es de gran ayuda para un sistema inmune débil.

Col (repollo): es rica en vitamina A, vitamina C y selenio.

Patatas: son muy ricas en vitamina C.

Pescado: es rico en vitamina B, zinc y selenio, además posee vitamina B.

CONCLUSIONES

Lo que realmente puede ayudar a prevenir esas enfermedades es seguir hábitos de vida saludables. Entre esos hábitos se incluye seguir una alimentación equilibrada con alta presencia de vegetales, frutas, legumbres, cereales integrales y proteínas de alto valor biológico.

Pero eso no es suficiente, también hay que reducir o eliminar el exceso de azúcares, grasas saturadas y alimentos ultraprocesados.

Y fundamentales también son el ejercicio físico, y descanso suficiente.

BIBLIOGRAFÍA

McDevitt MA. Aging and the blood. In: Fillit HM, Rockwood K, Young J, eds. Brocklehurst’s Textbook of Geriatric Medicine and Gerontology. 8th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2017chap 24.

Tummala MK, Taub DD, Ershler WB. Clinical immunology: immune senescence and the acquired immune deficiency of aging In: Fillit HM, Rockwood K, Young J, eds. Brocklehurst’s Textbook of Geriatric Medicine and Gerontology. 8th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2017 chap 93.

Walston JD. Common clinical sequelae of aging. In: Goldman L, Schafer AI, eds. Goldman-Cecil Medicine. 25th ed. Philadelphia, PA: Elsevier Saunders; 2016 chap 25. Última revisión 7/12/2018

Versión en inglés revisada por: Laura J. Martin, MD, MPH, ABIM Board Certified in Internal Medicine and Hospice and Palliative Medicine, Atlanta, GA. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Medical Director, Brenda Conaway, Editorial Director, and the A.D.A.M. Editorial team.

(Internet) Cambios en el sistema inmunitario con la edad. Disponible en: https://medlineplus.gov/ spanish/healthtopics.html

Raquel Alcolea (Redactora). Diario ABC. (Internet). Disponible en: https://www.abc.es/ bienestar/alimentacion/abci- covid-19-alimentos-para- fortalecer-sistema- inmunitario-202003171359_noticia. html?ref=https%3A%2F%2F

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