Impacto del trabajo nocturno en la salud y el bienestar del personal celador

Incluido en la revista Ocronos. Vol. IX. N.º 8–Agosto 2026.

Pág. Inicial: Vol. IX; N.º 8: 1293

Autor principal (primer firmante): Ana María Peris Gargallo

Fecha recepción: 02/08/2026

Fecha aceptación: 29/08/2026

Ref.: Ocronos. 2026;9(8): 1293

Autores:

Ana María Peris Gargallo

José Luis Abenia Sancho

Marta González Tomás

Marta Morón Ocaso

María Celeste García Carreras

Samuel Roa Mejía

Categoría profesional: TOTAL STAFF

Introducción

La atención sanitaria requiere una asistencia continuada durante las veinticuatro horas del día para garantizar la cobertura de las necesidades de los pacientes. Esta organización hace imprescindible la existencia de profesionales que desempeñan su actividad en turnos rotatorios o nocturnos, entre ellos el personal celador, cuya labor resulta esencial para asegurar el correcto funcionamiento de los servicios hospitalarios durante la noche.

Publica TFG cuadrado 1200 x 1200

El trabajo nocturno permite mantener la continuidad asistencial, pero también supone una importante exigencia para el organismo. La alteración de los ritmos biológicos, la disminución de las horas de sueño y la dificultad para conciliar la vida laboral, familiar y social pueden repercutir en la salud física y emocional de los trabajadores. La evidencia científica ha demostrado que la exposición prolongada a este tipo de jornada puede asociarse con un mayor riesgo de fatiga, trastornos del sueño, problemas metabólicos y alteraciones del bienestar psicológico.

En el caso del personal celador, estas circunstancias adquieren una relevancia especial debido a que muchas de sus funciones requieren atención constante, esfuerzo físico y capacidad para responder con rapidez ante situaciones imprevistas. Cuidar la salud de quienes trabajan en horario nocturno no solo beneficia al profesional, sino que también contribuye a mantener una asistencia segura, eficiente y de calidad para los pacientes.

Resumen

El trabajo nocturno es una parte esencial de la actividad del personal celador, ya que garantiza la continuidad de la asistencia sanitaria durante las 24 horas. Sin embargo, este tipo de jornada altera los ritmos circadianos y puede provocar trastornos del sueño, fatiga, problemas físicos y psicológicos, así como dificultades para conciliar la vida laboral y personal. Estas consecuencias pueden afectar al bienestar del trabajador, disminuir su rendimiento y aumentar el riesgo de errores en la atención a los pacientes.

Para reducir estos efectos, es fundamental adoptar medidas preventivas tanto a nivel organizativo como individual. Una adecuada planificación de los turnos, el respeto a los periodos de descanso, la promoción de hábitos saludables, la formación en higiene del sueño y la participación en programas de vigilancia de la salud contribuyen a proteger el bienestar del personal celador y a garantizar una asistencia sanitaria más segura y de calidad.

Palabras clave:

publica-articulo-revista-ocronos

Trabajo nocturno, personal celador, salud laboral, ritmos circadianos, trastornos del sueño, fatiga, bienestar laboral, higiene del sueño, prevención de riesgos laborales, trabajo por turnos, autocuidado, conciliación laboral, seguridad del paciente, calidad asistencial, promoción de la salud.

Objetivos

El objetivo principal de este trabajo es analizar la repercusión del trabajo nocturno sobre la salud del personal celador y revisar las principales medidas dirigidas a prevenir sus efectos negativos.

Como objetivos específicos se plantean:

  • Explicar la influencia del trabajo nocturno sobre los ritmos biológicos y el descanso.
  • Identificar las principales repercusiones físicas, psicológicas y sociales asociadas a este tipo de jornada laboral.
  • Describir estrategias basadas en la evidencia para reducir los efectos del trabajo nocturno.
  • Destacar la importancia de las medidas organizativas y del autocuidado para proteger la salud del personal celador.

El trabajo nocturno y sus efectos sobre el organismo

El ser humano presenta un funcionamiento biológico regulado por los ritmos circadianos, mecanismos internos que coordinan procesos como el ciclo sueño-vigilia, la secreción hormonal, la temperatura corporal y el metabolismo. Estos ritmos están estrechamente relacionados con la alternancia natural entre la luz y la oscuridad.

El trabajo nocturno obliga al organismo a permanecer activo durante el periodo destinado fisiológicamente al descanso, provocando un desajuste entre el reloj biológico y las exigencias laborales. Como consecuencia, el sueño suele ser más corto, menos profundo y con mayor número de interrupciones cuando se realiza durante el día.

En el ámbito hospitalario, el personal celador desarrolla durante la noche funciones que requieren concentración, capacidad física y disponibilidad inmediata para atender traslados urgentes, colaborar en ingresos, movilizar pacientes dependientes o participar en situaciones de emergencia. Estas tareas exigen mantener un adecuado nivel de alerta a pesar de que el organismo se encuentra en un momento de menor rendimiento fisiológico.

Cuando esta situación se mantiene durante largos periodos, especialmente en trabajadores con turnos nocturnos fijos o con rotaciones frecuentes, aumenta la probabilidad de desarrollar alteraciones relacionadas con el descanso y la salud general.

Repercusiones del trabajo nocturno en la salud y en la actividad profesional

La consecuencia más habitual del trabajo nocturno es la alteración del sueño. La dificultad para alcanzar un descanso reparador favorece la acumulación de fatiga y puede disminuir la capacidad de concentración durante la jornada laboral.

Diversas investigaciones también han relacionado el trabajo nocturno prolongado con un mayor riesgo de trastornos cardiovasculares, alteraciones metabólicas, aumento de peso, problemas digestivos y cambios en el estado de ánimo. Aunque estos efectos dependen de múltiples factores individuales, resulta evidente que mantener hábitos saludables adquiere una especial importancia en este colectivo.

Desde el punto de vista psicológico, la modificación de los horarios habituales puede dificultar la conciliación familiar y social, generando sensación de aislamiento o reducción del tiempo destinado al ocio y al descanso. Todo ello puede influir en la satisfacción laboral y en el bienestar emocional del profesional.

En el entorno hospitalario, la fatiga acumulada también puede afectar al rendimiento laboral. La disminución de la atención sostenida incrementa la probabilidad de cometer errores durante los traslados, las movilizaciones o la comunicación entre profesionales. Por este motivo, proteger la salud del trabajador constituye también una medida orientada a reforzar la seguridad del paciente.

Estrategias para minimizar los efectos del trabajo nocturno

La prevención de los efectos derivados del trabajo nocturno requiere combinar medidas organizativas con hábitos individuales de autocuidado.

Una de las recomendaciones más importantes consiste en favorecer un descanso de calidad tras la jornada laboral. Mantener horarios regulares de sueño, reducir la exposición a la luz intensa al finalizar el turno y procurar un ambiente tranquilo, oscuro y silencioso facilita un descanso más reparador.

La alimentación también desempeña un papel relevante. Se recomienda realizar comidas ligeras durante el turno nocturno, mantener una adecuada hidratación y evitar un consumo excesivo de bebidas estimulantes en las horas previas al descanso.

La práctica habitual de ejercicio físico, siempre adaptada a las posibilidades de cada trabajador, contribuye a mejorar la condición física, disminuir el estrés y favorecer un sueño de mayor calidad.

Desde el punto de vista organizativo, resulta beneficioso planificar los turnos respetando los periodos de recuperación, evitar cambios bruscos de horario siempre que sea posible y promover programas de vigilancia de la salud específicos para trabajadores nocturnos.

La formación en higiene del sueño, gestión de la fatiga y promoción de estilos de vida saludables constituye igualmente una herramienta preventiva que puede mejorar el bienestar y la capacidad de adaptación a este tipo de jornada laboral.

Papel del equipo multidisciplinar y del personal celador

La protección de la salud de los trabajadores requiere el compromiso conjunto de las instituciones sanitarias y de los propios profesionales.

Los servicios de prevención de riesgos laborales desempeñan un papel fundamental mediante la evaluación de los riesgos asociados al trabajo nocturno, la realización de reconocimientos de salud y el desarrollo de programas de promoción del bienestar laboral.

Los responsables de las unidades deben favorecer una adecuada organización de los turnos, promover un clima laboral basado en la colaboración y facilitar el acceso a actividades formativas relacionadas con la prevención de la fatiga y el autocuidado.

Por su parte, el personal celador puede contribuir activamente adoptando hábitos saludables, respetando los periodos de descanso, comunicando cualquier situación que pueda afectar a su estado de salud y participando en las actividades preventivas organizadas por el centro sanitario.

El bienestar del profesional constituye un elemento esencial para mantener una atención segura y de calidad. Un trabajador descansado, motivado y físicamente preparado se encuentra en mejores condiciones para afrontar las exigencias propias del trabajo nocturno y responder adecuadamente a las necesidades de los pacientes.

Conclusiones

El trabajo nocturno forma parte de la organización habitual de los centros sanitarios y resulta imprescindible para garantizar la continuidad asistencial. No obstante, este tipo de jornada supone un desafío para la salud del personal celador debido a la alteración de los ritmos biológicos, la disminución del descanso y las exigencias físicas y psicológicas propias de su actividad.

La implantación de medidas preventivas orientadas a mejorar la organización de los turnos, fomentar hábitos saludables y promover el autocuidado permite reducir los efectos negativos asociados al trabajo nocturno y mejorar el bienestar de los profesionales.

Proteger la salud del personal celador no solo representa una obligación en materia de prevención de riesgos laborales, sino también una estrategia que repercute directamente en la calidad asistencial, la seguridad del paciente y el correcto funcionamiento de los servicios hospitalarios.

Bibliografía

  1. Organización Internacional del Trabajo. Night Work Convention, 1990 (No. 171). Ginebra: OIT.
  2. Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo. Trabajo a turnos y trabajo nocturno: riesgos y medidas preventivas. Madrid: INSST.
  3. Organización Mundial de la Salud. Healthy workplaces: a model for action. Ginebra: OMS.
  4. Costa G. Shift work and health: current problems and preventive actions Safety and Health at Work. 2010;1(2):112-123.
  5. Kecklund G, Axelsson J. Health consequences of shift work and insufficient sleep. BMJ. 2016;355.
  6. Ministerio de Sanidad. Documentación técnica sobre prevención de riesgos laborales y vigilancia de la salud en el ámbito sanitario.