Incluido en la revista Ocronos. Vol. IX. N.º 9–Septiembre 2026.
Pág. Inicial: Vol. IX; N.º 9: 207
Autor principal (primer firmante): María Asunción Pascual Anadón
Fecha recepción: 07/08/2026
Fecha aceptación: 03/09/2026
Ref.: Ocronos. 2026;9(9): 207
Autores:
- María Asunción Pascual Anadón
- María del Mar Martínez Millán
- Ángel Sánchez Caro
- Ana Mulero Carrero
- Alicia Magallon Artigas
- Samuel Roa Mejía
Categoría profesional:
Total Staff.
Resumen
La contaminación ambiental por plásticos ha traspasado los ecosistemas marinos para convertirse en una amenaza biológica directa para el ser humano. Durante el periodo 2021-2026, investigaciones anatomopatológicas e inmunoquímicas han identificado la presencia persistente de microplásticos y nanoplásticos (MNPL) en el tejido vascular humano, la placenta y las glándulas endocrinas. Este artículo revisa la evidencia disponible sobre la disrupción endocrina, el estrés oxidativo tisular y la aceleración del riesgo de enfermedad aterosclerótica.
Palabras clave:
Microplásticos; nanoplásticos; disrupción endocrina; riesgo cardiovascular; aterosclerosis; salud ambiental.
Introducción
El consumo y dispersión global de polímeros sintéticos ha generado una crisis de contaminación caracterizada por la degradación incesante de estos materiales en partículas de tamaño micrométrico (microplásticos, < 5 mm) y nanométrico (nanoplásticos, < 1 µm). Estas partículas ingresan en el organismo humano a través de la ingesta de agua y alimentos contaminados, la inhalación de aerosoles y, en menor medida, la absorción dermoepidérmica.
En el periodo 2021-2026, la toxicología ambiental ha dado un salto cualitativo al abandonar los modelos in vitro abstractos para demostrar la presencia física de MNPL en biopsias de tejidos humanos vivos. Mediante técnicas de pirolisis combinada con espectrometría de masas y microscopía Raman, se ha detectado polietileno, cloruro de polivinilo (PVC) y poliestireno en el interior de placas de ateroma carotídeas extraídas quirúrgicamente en intervenciones de endarterectomía.
Los datos recientes revelan que los pacientes con ateromas arteriales con partículas de plástico presentan una probabilidad significativamente superior de sufrir un infarto agudo de miocardio, un accidente cerebrovascular o la muerte por cualquier causa en comparación con aquellos cuyas placas carecen de estos depósitos. Las partículas plásticas inducen una reacción de cuerpo extraño a nivel vascular, promoviendo el reclutamiento de macrófagos, la liberación de citoquinas proinflamatorias (IL-1β, TNF-α) y la inestabilidad de la cubierta fibrosa de la placa.
Asimismo, los microplásticos actúan como vectores de transporte ("caballo de Troya") para sustancias químicas aditivas altamente tóxicas, tales como los bisfenoles (BPA), los ftalatos y las sustancias perfluoroalquiladas (PFAS). Estos compuestos son potentes disruptores endocrinos que interfieren con las señales hormonales tiroideas, estrogénicas y androgénicas.
La exposición continuada a estos contaminantes sintéticos se ha relacionado estrechamente con la disminución del recuento espermático en varones jóvenes, la aparición precoz de pubertad en niñas, la resistencia insulínica y el incremento en la incidencia de cánceres hormono-dependientes (como los de mama y próstata).
Objetivos
- Cuantificar la presencia de micro y nanoplásticos en placas de ateroma carotídeas humanas.
- Analizar el mecanismo celular por el cual los MNPL desencadenan inflamación y estrés oxidativo vascular.
- Evaluar el impacto de los aditivos químicos sintéticos (BPA, ftalatos) en el sistema endocrino.
- Proponer recomendaciones de salud pública para mitigar la ingesta involuntaria de polímeros sintéticos.
Método
Revisión de la evidencia toxicológica, clínica y epidemiológica publicada en The New England Journal of Medicine, Environmental Health Perspectives y The Lancet Planetary Health entre 2021 y 2026.
Resultados
Un éxito clave de los últimos años demostró que más de la mitad de las placas de endarterectomía analizadas contenían polietileno o PVC. Los pacientes con ateromas contaminados mostraron un incremento del riesgo relativo de eventos cardiovasculares del 4,5 en un seguimiento a 34 meses.
Discusión
Existe una intensa controversia política y económica sobre las regulaciones internacionales de producción de plásticos. Las agencias sanitarias exigen establecer límites obligatorios de dispersión de PFAS y bisfenoles para proteger la salud poblacional.
Conclusión
En 2026, la presencia de microplásticos en el cuerpo humano se reconoce no como un mero indicador de exposición ambiental, sino como un factor de riesgo directo para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares y trastornos endocrinos graves.
Bibliografía
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