La influencia que tiene el estudio de imágenes mamográficas a través de BI-RADS para la detección del cáncer de mama

Incluido en la revista Ocronos. Vol. V. Nº 8–Agosto 2022. Pág. Inicial: Vol. V; nº8: 101

Autor principal (primer firmante): Patricia Osorio San Millán

Fecha recepción: 16 de julio, 2022

Fecha aceptación: 13 de agosto, 2022

Ref.: Ocronos. 2022;5(8) 101

Autora:

  • Patricia Osorio San Millán.

Categoría:

Técnico superior en imagen para el diagnóstico y medicina nuclear.

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Palabras clave:

BI-RADS, mamografía, categorización, cáncer de mama.

Método

Para la investigación realizada se ha efectuado una búsqueda en bases de datos como PubMed, Scielo, Medline, entre otras. Además, se han consultado diversos libros, artículos científicos y revistas, para complementar el estudio teórico.

Introducción

La palabra BI-RADS corresponde al acrónimo en inglés «Breast Imaging Reporting And Data System» que significa Sistema de registro e informe de datos de imágenes mamarias. Este manual es el resultado de una colaboración entre varias instituciones públicas y privadas de América del Norte, como el Colegio Americano de Radiología (ACR), los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), los Institutos Nacionales de Salud y el Colegio Americano de Radiología Nacional del Cáncer (NCI), Alimentos. y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), el Colegio Estadounidense de Cirujanos (ACS), la Asociación Médica Estadounidense (AMA) y el Colegio Estadounidense de Patología (ACP), donde los oncólogos expresaron preocupaciones en la década de 1980 al tratar a pacientes con cáncer de sobre la alta variabilidad, ambigüedad y mala calidad en la publicación de informes de mamografía.

Resultado

El Manual BI-RADS tiene como objetivo estandarizar los informes de mamografía, mejorar la calidad y la comunicación entre oncólogos, radiólogos y pacientes, y convertirse en una herramienta poderosa para la investigación, la evaluación y el seguimiento.

Estructura del manual BI-RADS

Se divide en apartados:

El primero establece la terminología en la que se detalla la sintomatología radiológica para describir los hallazgos que debe utilizar el radiólogo en su informe, la segunda muestra cómo debe elaborarse y comunicarse el informe y el tercero sienta las bases para el radiólogo del centro de diagnóstico haga una evaluación de referencia, lo que le permite controlar el rendimiento de diagnóstico de la mamografía realizada. Finalmente, hay otras cuatro secciones menos relevantes que brindan recomendaciones de uso, orientación en casos específicos, ejemplos de formularios de recolección de datos y casos ilustrativos.

El primer término es nódulo o masa, que se define como cualquier imagen redonda o en forma de huevo que se muestra en dos mamografías diferentes del mismo seno. Si la imagen es evidente en una sola, se dice que es una asimetría.

Los nódulos se evalúan en cuanto a morfología o forma, contorno o margen y densidad.

El tipo o forma del cuerpo se agrupa en una de cuatro categorías:

  • Redondo: Esfera, redondo o globular.
  • Oval: Una elipse o bloque en forma de huevo.
  • Lobular: Volumen con contornos ondulantes.
  • Irregular: La forma de la lesión no se puede caracterizar por ninguno de los términos descritos anteriormente. Este último es el más relevante porque los tumores suelen presentarse de esta manera.

A continuación, se deben evaluar los contornos o márgenes de cada nódulo, los cuales se clasifican en cinco:

  • Circunscrita: una masa con límites bien definidos y delimitados con una transición abrupta entre la lesión y el tejido circundante de al menos 75° (su circunferencia debe estar claramente delimitada y el resto superpuesto al tejido mamario).
  • Micro lobulados: cuando los bordes ondulados con un período corto producen ondas pequeñas (se usa cuando el radiólogo siente que está claramente delineado pero oscurecido por el tejido mamario).
  • Mal definidos, ocultos o borrosos: En este caso, los márgenes no son claros y están dispersos (se desconoce al menos parte de la circunferencia, pero no debido al parénquima adyacente).
  • Espiculados: Las lesiones se caracterizan por líneas que irradian desde el borde de la masa. Este es un marcador semiótico para un valor predictivo positivo (VPP) de malignidad del 93%.

Finalmente, se debe considerar la densidad del nódulo. La densidad de una masa permite determinar la atenuación de rayos X de la lesión, teniendo en cuenta la atenuación esperada para el mismo volumen de tejido glandular. Esta característica es significativa ya que una inmensa mayoría de los cánceres de mama presentan una masa visible de densidad igual o mayor que un volumen similar de tejido glandular sano. El cáncer de mama nunca contiene grasa (material radiactivo) aunque puede atrapar grasa.

Se distinguen cuatro densidades: hiperdensa, isodensa (misma densidad), hipodensa sin grasa (baja atenuación, pero sin grasa), radiolúcida e hipodensa con grasa.

El segundo término a considerar es el término calcificación que se divide en tres categorías:

La primera corresponde a lesiones benignas típicas que nos dan un 100% de certeza de benignidad y son calcificaciones cutáneas, vasculares, groseras o en “palomitas de maíz” por fibroadenomas, calcificaciones en “vara” por fibroadenomas, mastitis de células plasmáticas, redondas-puntiformes (menos de 0,5 mm), las de centro radiolúcido, los que tienen aspecto de «cáscara de huevo» o «en forma de anillo», los que se ven en las suturas y las distrofias.

La siguiente categoría es la calcificación con sospecha intermedia, que incluye heterogénea grosera y indiferenciada o amorfa gruesa.

Las calcificaciones altamente sospechosas de malignidad se dividen en pleomorfas finas y en linealmente finas ramificadas. Este grupo levanta la máxima sospecha y su apariencia representaba un patrón irregular (negativo) de conductos obstruidos por neoplasia en sus paredes.

Finalmente, tras clasificarlas en alguna de las tres categorías anteriores, se describen patrones de distribución, de los cuales cinco son:

  • Difusas/dispersas en la mayoría del seno, generalmente suelen ser de carácter benigno.
  • Las regionales que ocupan al menos dos centímetros cúbicos de tejido mamario suelen corresponder a un cuadrante.
  • Las agrupadas en cúmulos definidos como cinco o más microcalcificaciones en menos de 1 cc de tejido mamario.
  • Las lineales o en fila india que a menudo indica calcificación dentro del conducto, lo que genera sospechas
  • Las segmentarias localizadas en un solo cuadrante, que recuerda a un lóbulo, sumada a su cambio morfológico, provocando un alto grado de sospecha.

La distorsión arquitectónica se define como la distorsión focal de la arquitectura mamaria normal sin la presencia de masas visibles. Se puede visualizar como espículas que irradian desde un punto común, formando un patrón similar a una estrella. La distorsión de la arquitectura puede ser un indicador de malignidad cuando se complementa con la determinación de masa, calcificación o asimetría.

Las asimetrías son zonas de mayor densidad fibroglandular en una mama que en la otra. La asimetría puede ser un indicador de la presencia de una masa o un cambio en la distribución de los tejidos normales. Debe distinguirse asimetría, asimetría focal, nodularidad y asimetría global.

Se describen los casos especiales correspondientes a la determinación general de resultados BIRADS 2, los resultados mamográficos específicos a tener en cuenta:

Estructura tubular asimétrica (dilatación de conducto solitario), si es aislada, no patológicamente significativa, ganglios linfáticos intramusculares, asimetría global (parénquima mamario ocupa más de una cuarta parte, no palpable) visible) y asimetría focal (parénquima mamario ocupa menos de un cuadrante, no es palpable y no cumple los criterios de nódulo).

Los hallazgos asociados se refieren a cambios mamográficos asociados con la neoplasia maligna, como retracción de la piel, retracción del pezón (en ausencia de otros signos, estos no son signos de malignidad), piel engrosada (normal: grosor menor o igual a 2 mm) puede ser localizada o difusa, engrosamiento trabecular (de los tabiques fibrosos de la mama), lesiones cutáneas y adenopatías axilares.

Los resultados deben describirse de manera estandarizada, de modo que la posición temporal utilizada, describiendo qué cuadrante y su profundidad, se divida en tercios anterior, medio y posterior.

Informe

Cada informe de mamografía debe incluir cinco secciones:

Primero, las indicaciones del método o procedimiento deben resumirse breve y claramente, incluidos los tratamientos recibidos, y cuando se disponga de estudios previos, estos deben registrarse, incluidas las fechas. Estos datos a menudo no están disponibles porque la solicitud médica a menudo no los incluye, lo que limita en gran medida la interpretación del radiólogo.

A continuación, se encuentra la composición de la mama, que analiza la totalidad de las proyecciones radiográficas obtenidas, describiendo el número, densidad y distribución del parénquima mamario. En general, esto es simétrico en términos de densidad y distribución.

Posteriormente se describen importantes hallazgos sugestivos de malignidad como: nódulos, deformidades arquitectónicas (del ligamento de Cooper) y microcalcificaciones. Siempre que se disponga de estudios previos, se debe indicar en el informe que están disponibles y que se han utilizado para determinar si hay cambios evolutivos.

Con todo lo anterior se emite la clasificación de impresión global o BI-RADS, que está vinculada, a diferencia de otros tipos de informes radiográficos, a una recomendación claramente establecida en el manual.

Catálogo BI-RAD

Hay dos tipos de categorías BI-RADS, de transitoria y definitivas.

En el primer grupo, solo existe la categoría 0 (calificación incompleta), donde los radiólogos con proyecciones y datos clínicos disponibles no pueden sacar conclusiones y recomiendan al médico, a través de un informe de mamografía, la realización de estudios adicionales, como pueden ser:

Ecografía mamaria o proyecciones mamográficas especiales que incluyen compresión focal o magnificación. Suele corresponder a senos con parénquima denso y rico, que albergan lesiones focales o nódulos redondeados inespecíficos. Además, el radiólogo también puede asignar la mamografía a la categoría 0 si la paciente dice tener estudios previos para comparar, pero no los adjunta en este momento.

La categoría 1 (estudio negativo): los resultados de la mamografía no mostraron anomalías e implicaron un riesgo anormal e implicaron un 0% 7,8 de riesgo de malignidad sin más estudios. La recomendación inicial en el manual será continuar con tamizaje con mamográfico.

La categoría 2 (cambios benignos) indica que se encuentran hallazgos anormales en la mamografía actual, pero el 100 % son benignos con seguridad y 0% de riesgo de malignidad, por lo que no es necesario realizar más investigaciones. Incluye lesiones con densidad adiposa (radiolúcidas), calcificaciones macroscópicas, microcalcificaciones puntiformes, ganglios intramamarios e imágenes clasificadas como posiblemente benignas en estudios previos y estables durante el seguimiento. La recomendación es continuar el tamizaje mamográfico.

La categoría 3 (posiblemente un hallazgo benigno) generalmente incluye tres categorías: grupos de microcalcificaciones menos sospechosas (puntiformes), asimetría focal no palpable y nódulos de densidad baja a moderada de contornos regulares. Con un riesgo de malignidad inferior al 2%, se recomienda realizar mamografías de seguimiento a los seis meses, posiblemente a los 12, 18 y hasta los 24 meses, pero en cualquier momento del seguimiento se puede reclasificar.

Categoría 4 (hallazgo de anormalidad sospechosa): se consideran características como grupos de microcalcificaciones heterogéneas, nódulos densos con bordes tenues, distorsiones arquitectónicas con centro radiolúcido o isodensos. Está implícito como una recomendación la biopsia trucut, con un riesgo de malignidad que varía del 24 al 34 %.

La categoría 5 (detecciones que sugieren malignidad): es la más preocupante, ya que se asocia con un riesgo de malignidad del 81-95 %. Por lo general, se reserva para nódulos espiculados densos, con o sin microcalcificaciones, o para agrupaciones de microcalcificaciones pleomorfas sin nódulos asociados. En una misma mamografía se pueden identificar varios resultados dando diferentes categorías de BI-RADS, unilateral o bilateral, pero el concepto final siempre lleva uno solo, el BI-RADS con un valor alto, independientemente de la lateralidad. Los hallazgos axilares no afectan la clasificación de BIRADS, pero el manual no traza una línea entre las glándulas axilares y mamarias. Finalmente, las recomendaciones hechas en la clasificación BI-RADS no deben considerarse obligatorias, y en el caso de informes BI-RADS 1 o 2 pero con signos clínicos claros de masa, se deben realizar estudios rigurosos de investigación adicional.

Evaluación

Se divide en básica y avanzada, la primera es obligatoria en los requisitos de MQSA y la segunda es opcional. Se describen dos secciones donde se configura la recopilación de datos para permitir que cada radiólogo informe a través de una evaluación clínicamente relevante. Esto requiere un gran esfuerzo tanto por parte del radiólogo como del centro de diagnóstico, ya que es necesario recopilar un conjunto de datos en ciertos formatos que se sugeridos y puestos a disposición en el mismo BI-RADS para luego analizarlos. Los valores obtenidos deben compararse con los valores normales esperados especificados en el mismo manual. Deben realizarse al menos cada mil mamografías. Los principales valores obtenidos fueron la sensibilidad, la especificidad, el valor predictivo positivo y la tasa de cáncer en el estadio 0-1.

Conclusión

Tanto la mamografía como la terminología BI-RADS son imprescindibles y de gran importancia para diagnosticar el cáncer de mama. Por lo que su conocimiento y utilización por parte del radiólogo es necesario para asignar la categoría que lleve a un diagnóstico adecuado de la patología mamaria. Es importante conocer y aplicar de manera estricta los criterios mamográficos establecidos, así como realizar una correcta descripción en los informes radiológicos para llevar a cabo una categorización lo más precisa posible.

Bibliografía

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