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Humanization of health care in cancer patient. Bibliographic review
Incluido en la revista Ocronos. Vol. III. Nº 6 – Octubre 2020. Pág. Inicial: Vol. III;nº6:117
Autor principal (primer firmante): Cristina López Hernández
Fecha recepción: 30 de septiembre, 2020
Fecha aceptación: 19 de octubre, 2020
Ref.: Ocronos. 2020;3(6):117
Autores
1. Cristina López Hernández. Máster en Gerontología Social. Enfermera en Hospital Miguel Servet (Zaragoza, España).
2. Andrea Remacha Rodríguez. Máster Iniciación en Investigación en Ciencias de la Enfermería. Enfermera en Hospital Miguel Servet (Zaragoza, España).
3. Carlos Alberto Luna Gandú. Máster Iniciación en Investigación en Ciencias de la Enfermería. Máster en Dirección de Centros Sanitarios. Enfermero en Hospital Clínico Lozano Blesa (Zaragoza, España).
4. Mireya Layunta Hernández. Máster en Gerontología Social. Enfermera en Hospital Miguel Servet (Zaragoza, España).
Resumen
La humanización de los cuidados desde el punto de vista de la asistencia sanitaria supone tratar a las personas que están sufriendo un proceso patológico de acuerdo con su condición puramente humana, respetando su dignidad en todo momento. Requiere un trabajo multidisciplinar en el que los profesionales de Enfermería adquieren un papel muy importante derivado de la propia disciplina.
Cualquier proceso patológico requiere este tipo de cuidados desde todos los niveles asistencias siendo el cáncer una de las patologías que lo requieren con más fuerza debido a su alta incidencia y a la alta morbimortalidad que de ella se derivan. Además, dentro de esta patología, los cuidados humanizados adquieren una importancia especial en aquellos pacientes cuya esperanza de vida es corta y requieren cuidados paliativos.
Palabras clave: calidad de vida, cáncer, cuidados humanizados, Enfermería
Abstract
The humanization of health care from the point of view of health care involves treating people who are undergoing a pathological process according to their purely human condition, respecting their dignity. It requires multidisciplinary work in which nursing professionals take on a very important role derived from the discipline itself. Any pathological process requires this type of care at all times and from all levels assistance being cancer one of the pathologies that require it most strongly due to its high incidence and the high morbidity that is derived from it. In addition, within this pathology, humanized care becomes of special importance in those patients whose life expectancy is short and require palliative care.
Keywords: cancer, humanized care, nursing, quality of life
Objetivo
Visibilizar la importancia de los cuidados humanizados en sanidad y su relevancia en los pacientes con cáncer.
Humanización de los cuidados sanitarios en el paciente con cáncer
La humanización es definida como el proceso por el cual algo o alguien se hace humano o familiar. En el ámbito de la asistencia sanitaria, hablar de humanización hace referencia a tratar a las personas que están pasando por un proceso patológico conforme a su condición puramente humana, respetando su dignidad y asegurando una asistencia de calidad en todo momento y lugar.
Enfermar es un proceso que no solo implica cambios en el organismo asociados a la enfermedad, sino que en muchas ocasiones también tiene grandes efectos a nivel psicológico del paciente como de la familia y el círculo social que lo rodea. Por ello, el proceso de humanización en el área de la sanidad es un proceso complejo en el que la persona enferma se encuentra en una situación de especial vulnerabilidad y necesita ante todo que se respete su dignidad como ser humano (1,2).
Para poder llevar a cabo una asistencia de calidad y humana, no solo es necesario la existencia de profesionales dispuestos a ello, sino que también se necesita que todo el sistema sanitario esté involucrado en el proceso. Esto implica por tanto tener una organización y una infraestructura adecuada en la que se valore al paciente de forma global siendo el centro de todo y teniendo en cuenta todas sus dimensiones, es decir, se debe tener en cuenta el aspecto físico del paciente, pero también su estado psicológico y emocional, así como a su entorno social (3).
Conseguir esta humanización en los cuidados es un proceso que resulta complicado debido a que la evolución de la asistencia sanitaria se ha ido encaminando progresivamente hacia procesos técnicos olvidando el lado más humano. Esta falta de humanización es muchas veces achacada a la gran carga de trabajo que sufren los profesionales, así como las altas exigencias a las que se ven sometidos. Además, existe una falta de formación e información en este ámbito lo que hace necesaria una mayor involucración por parte del sistema con el fin de que los profesionales se sensibilicen con esta cultura de humanización y no solo se centren en los aspectos técnicos poniendo la paciente en el centro de toda la atención (1,2,4).
Cualquier persona que atraviesa por una enfermedad, independientemente del grado de malignidad o incapacidad generada por la misma, es merecedora de este tipo de asistencia. La humanización de los cuidados se puede llevar a cabo desde el nivel más básico de la atención sanitaria en los centros de salud hasta el más complejo. Uno de los elementos principales para conseguir este tipo de cuidados es la escucha activa que supone saber escuchar lo que la persona expresa verbalmente pero también implica saber interpretar los sentimientos, pensamientos e ideas que expresa mediante el lenguaje no verbal siendo el silencio un elemento esencial en la interpretación del mensaje que la persona quiere trasmitir. Para llevar a cabo una buena escucha activa es necesario ser asertivo, eliminar cualquier tipo de distracción, así como evitar las interrupciones al que habla, actuar con empatía… (5,6).
Se debe humanizar en todo tipo de patologías. El cáncer es sin duda una de las enfermedades que, debido a su alta tasa de incidencia y a la repercusión tanto física como emocional que genera en el paciente y su entorno, requiere unos cuidados altamente humanizados. El cáncer a día de hoy sigue siendo una de las enfermedades que genera mayor morbimortalidad tanto a nivel mundial como en España y cuya incidencia sigue aumentando (7,8,9).
La complejidad de este proceso patológico hace necesaria la colaboración de un gran equipo multidisciplinar dentro del cual Enfermería es uno de los colectivos que más implicación tiene ya que esta disciplina sanitaria es definida por muchos autores como la ciencia y el arte del cuidado atendiendo al ser humano desde una perspectiva biopsicosocial lo que conlleva la necesidad de establecer una adecuada relación con el paciente y su entorno. Concretamente estos cuidados, aunque son necesarios a lo largo de todo el proceso oncológico, se hacen especialmente importantes en aquellos pacientes que requieren cuidados paliativos. Además, la cronificación del cáncer consecuencia de los avances científicos, incrementa cada vez más el valor y la labor holística de Enfermería (10,11).
Enfermería puede dar cuidados humanizados en todo momento, desde que el paciente recibe la noticia de que padece la enfermedad hasta que ésta se resuelve o por el contrario hasta que se produce el fallecimiento. Tienen implicación desde atención especializada en el momento del diagnóstico, en la atención previa a la cirugía en caso de que la precise, en las sesiones de radioterapia y/o quimioterapia, durante los ingresos por complicaciones… así como desde atención primaria realizando un seguimiento de las necesidades y los contratiempos que van apareciendo lo largo del proceso (3).
La persona diagnosticada de cáncer, no solo se encuentra debilitada por la enfermedad, sino que además se ve invadida por la gran incertidumbre generada tanto por el propio diagnóstico como por el tratamiento al que va a ser sometido. Esto les genera sufrimiento, miedo, enfado… así como preocupación por los efectos adversos derivados del tratamiento, el dolor, la posible alteración de su imagen corporal e incluso por la posibilidad o no de supervivencia. Para mejorar estos sentimientos es importante la inclusión del paciente en todo su proceso; cuanto más involucrados y más conocimientos tienen sobre su enfermedad, más útiles se sienten y por tanto adquieren una mayor capacidad para tomar decisiones lo que les ayuda a conservar cierta actividad (12,13).
Según el estadio de la enfermedad que se encuentra el paciente, éste tiene unos objetivos distintos y se debe actuar de acuerdo con ello. De forma general, en los inicios de la enfermedad se suelen tener grandes expectativas, pero conforme se va avanzando en el proceso, si no existe una respuesta positiva al tratamiento suelen pasar de querer llevar una vida completamente normal a llevar una vida en la que la ausencia del dolor y limitaciones se conviertan en los principales objetivos (12,14).
Entre los objetivos que se persiguen con la aplicación de los cuidados sanitarios humanizados se encuentra:
– Facilitar la resolución de todas aquellas dudas que surjan relacionadas con la propia enfermedad, así como los tratamientos a los que se van a tener que someter según el tipo de cáncer que sufren.
– Insistir en la necesidad del autocuidado dentro de las posibilidades del paciente. Si el paciente tiene una capacidad mermada por la enfermedad, se le deben enseñar estrategias alternativas y ayudarle en caso necesario para que conserve lo máximo posible su grado de autonomía, se sienta útil y partícipe de su propia enfermedad.
– Evitar que el paciente se aísle socialmente, llevando la enfermedad con naturalidad. Esto no significa que el paciente no deba tener momentos de soledad ya que no es bueno el aislamiento completo, pero tampoco una estimulación constante por las personas que se encuentran a su alrededor. Por ello, es importante conseguir un equilibrio entre la soledad y la estimulación continua.
– Ayudar al paciente a la verbalización de los miedos y preocupaciones que le van surgiendo. Las inquietudes van cambiando conforme pasa el tiempo y según sea la evolución de la enfermedad. Dentro de la misma enfermedad, cada enfermo puede sentir miedo por cosas distintas por lo que la atención siempre debe hacerse de forma individualizada.
– Fomentar una escucha activa cada vez que se habla con el paciente.
– Aportarle toda la información que demande tanto él como a las personas que el paciente quiera. En caso de no querer tener información o no querer que nadie de su entorno sea conocedor de la situación, respetar en todo momento su decisión sin juzgarlo.
– Conseguir un espacio confortable para ayudar a que el paciente se encuentre lo más cómodo y relajado posible durante las sesiones del tratamiento, así como facilitar el acompañamiento en caso de que él así lo desee. Para los profesionales muchas veces las familias pueden incomodar, sin embargo, hay que tener en cuenta que para muchos pacientes el sentirse cerca de sus seres queridos durante el tratamiento les reduce su estado de ansiedad.
– Respetar la intimidad, las creencias y los valores del paciente, así como las decisiones tomadas al respecto.
– Reducir lo máximo posible el sufrimiento tanto del paciente como de la familia.
– En caso de que le paciente tenga dolor, realizar una valoración periódica del mismo evitando llegar a dolores insoportables ya que está demostrado que resulta más complicado controlarlo. Enseñarles técnicas de prevención del mismo.
– En los periodos de ingreso o encamamiento, ayudar al enfermo a que se distraiga mediante la realización de actividades que le resulten placenteras, así como favorecer el descanso (4,13,15,16).
Estos objetivos se deben intentar cumplir durante todo el proceso, pero sin duda alguna, cuando el paciente tiene mal pronóstico y precisa cuidados paliativos, evitar el encarnizamiento terapéutico es uno de los estándares principales de la humanización de los cuidados con el objetivo de conseguir que la muerte sea un proceso digno (17,18).
Conclusiones
Hablar de cuidados humanizados en sanidad, concretamente con pacientes oncológicos, supone hablar del paciente desde una perspectiva holística, con una visión biopsicosocial. Aunque parece obvio que a las personas hay que tratarlas de forma humana respetando su dignidad en todo momento, la humanización de los cuidados sanitarios actualmente se encuentra empañada en muchos casos por la tecnificación y medicalización de la asistencia sanitaria haciendo necesaria una mayor formación e información hacia los profesionales. Es un proceso complejo, pero realizar unos buenos cuidados humanizados mejora el estado del paciente reduciendo en un gran porcentaje la ansiedad, el miedo y dolor.
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