Institucionalización en la tercera edad. Historia de los centros residenciales

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VI. Nº 4–Abril 2023. Pág. Inicial: Vol. VI; nº4: 30

Autor principal (primer firmante): Belén Rodríguez Lorente

Fecha recepción: 6 de marzo, 2023 

Fecha aceptación: 3 de abril, 2023 

Ref.: Ocronos. 2023;6(4) 30

Autores:

  1. Belén Rodríguez Lorente
  2. José Alberto Espinosa Plo
  3. Rumyana Georgieva Ivanova
  4. Vanesa Alvarez Alvarez
  5. Estibaliz Esperanza Hernández
  6. Beatriz Martínez Modrego

Palabras clave: mayores | ancianos | personas | públicas | sociales | instituciones | variedad | entorno | institucional | institucionalización |

Introducción

La institucionalización de los ancianos se define como «la admisión voluntaria de los ancianos en un entorno de atención permanente designado, lo que implica mudarse del entorno familiar y permanecer en el nuevo entorno institucional.

Publica TFG cuadrado 1200 x 1200

Las personas son internadas en instituciones por una variedad de razones, incluidas las físicas dependencia, reducción de la autonomía intelectual y mental, problemas socioeconómicos, soledad, marginación, falta de comunicación con los miembros de la familia, problemas de conducta y enfermedades mentales graves.

Sin embargo, solo hay dos variantes de opciones de institucionalización: los ancianos eligen ellos mismos o lo dejan en manos de los demás. Con base en lo anterior, es posible:

  • Elección individual: Mayor edad Con plena autonomía, los individuos eligen vivir en instituciones por una variedad de razones: bienestar relacional y emocional.
  • Necesidad: estrés y peligro físico o mental, tanto para ellos como para sus seres queridos
  • Depositación institucional: por razones relacionadas con condiciones que puedan exponerlos a episodios psiquiátricos o alzhéimer avanzado Internamiento de una persona mayor contra su voluntad en una institución sin razón lógica.

Independientemente del modo de institucionalización, afecta directamente la subjetividad de los miembros de la red familiar y evoca emociones complejas asociadas a las experiencias de la infancia.

Breve aproximación histórica a los centros residenciales

Ya en el siglo XIX podemos hablar de instituciones especializadas en la acogida de personas mayores. El siglo XX aparecen los llamados asilos, la institución socialmente conocida que funcionó en las tres primeras partes del siglo pasado.

Los servicios y prestaciones que brindaban eran muy básicos y se limitaban a brindar vivienda, alimentación e higiene a quienes acudían a ellos, en la medida en que las condiciones socioeconómicas de la época lo permitían.

Del asilo (caridad) a la residencia (servicios sociales): desde la década de 1970 ha habido un cambio gradual del antiguo concepto de asilo relacionado con la caridad al concepto actual de residencia relacionado con el servicio social.

Los asilos de hace 30 años, ya dependieran de instituciones públicas o religiosas, todos han sido reformados y hoy suelen tener instalaciones y servicios más modernos. Sin embargo, este cambio no es solo una cuestión conceptual, también afecta la naturaleza de los servicios que se ofrecen y cómo se organizan.

publica-articulo-revista-ocronos

En la década de 1970, el Estado, ante las dificultades sociales de los ancianos, comenzó a construir viviendas para jubilados. Curiosamente, algunos de estos estaban en edificios que alguna vez fueron hoteles.

El concepto de vivienda en ese momento era para atender a los jubilados de pleno derecho. Un mismo usuario era incluso un jubilado que eligió un centro lejos de casa para conocer otros puntos de la geografía española, surgieron diferentes situaciones a las que tuvimos que adaptarnos.

Éstos son algunos de los factores que han provocado este cambio. Primero, durante muchos años los que estaban admitidos en viviendas válidas (casi las únicas que existían hace 20 o 25 años) sufrían el desgaste de la edad, y desde hace algún tiempo la mayoría de los apartamentos empezaron a necesitar mantenimiento.

Las barreras arquitectónicas y la escasez de personal dificultaron la participación. En segundo lugar, la sociedad en su conjunto está envejeciendo. Como resultado, cada vez más personas mayores necesitan cuidados y las familias no siempre están preparadas o dispuestas a brindarlos.

Una tercera razón, afortunadamente, es que cada vez disponemos de más recursos para atender las necesidades que cada persona mayor puede plantear poco a poco en su hogar y entorno doméstico.

Sin embargo, la situación es grave cuando las personas mayores necesitan asistencia para sus actividades diarias o cuando necesitan ingresar a sus hogares. Así se explica la reducida o casi inexistente demanda de plazas para alumnos en regla y la muy creciente demanda de plazas para tutelados. Durante muchos años, la atención a las personas mayores en las antiguas residencias de ancianos estuvo controlada por algunas instituciones públicas, como instituciones religiosas, patronatos e incluso ayuntamientos.

Con la llegada de la democracia, la Constitución Española y la Ley de Bienestar Social (hasta la Ley 2/88) del de abril, la atención institucional a los ancianos se llevó a cabo según el concepto de caridad.

Desde la aprobación de la Ley de Servicios Sociales, es una responsabilidad pública tener en cuenta las necesidades básicas de todos los ciudadanos, incluidas las personas mayores, según uno de los principios en los que se basa. Esto no significa que el estado deba controlar todas las viviendas.

Esto simplemente significa que el estado debe garantizar que los ciudadanos que necesitan este servicio lo reciban directamente del gobierno mismo o de las agencias colaboradoras. Hasta principios de los 90, la mayoría de las residencias de ancianos eran públicas (comunidades autónomas, ayuntamientos, etc.) o agrupaciones religiosas.

Sin embargo, la creciente demanda ha llevado a que iniciativas privadas y sociales entren en el campo para cubrir necesidades abrumadoras tanto de la propia administración como de instituciones religiosas.

Vemos residencias de ancianos, residencias de ancianos pertenecientes a instituciones religiosas, residencias de ancianos de iniciativa social (ONG, fundaciones, patrocinios, etc.), y residencias de ancianos que sean personas físicas o jurídicas (iniciativas privadas).

Bibliografía

  1. Adelaida AGC,: DN, Julia TBM, de Austría CDJ. EXPERTO UNIVERSITARIO: “INTERVENCIÓN EN CALIDAD DE VIDA DE PERSONAS MAYORES” Curso 2012- [Internet]. Uned.es. [citado 27 de febrero de 2023]. Disponible en: https://www2.uned.es/intervencion- inclusion/documentos/Proyectos%20realiza dos/Adelaida%20Gonzalez%20carreno.pdf
  2.  Edu.uy. [citado 27 de febrero de 2023]. Disponible en: https:// www.colibri.udelar.edu.uy/jspui/bitstrea m/20.500.12008/33687/1/TTS_SotoBustosN oelia.pdf
  3. Rojo-Pérez F, Por D en G, De la EL -que UD de I en CS y. CALIDAD DE VIDA y EnVEjECImIEnto [Internet]. Fbbva.es. [citado 27 de febrero de 2023]. Disponible en: https:// www.fbbva.es/wp-content/uploads/2017/05/ dat/DE_2012_calidad_vida.pdf
  4. Centro de Documentación y Estudios S. La situación de los centros residenciales para personas mayores en Gipuzkoa. ZERBITZUAN [Internet]. 2016 [citado 27 de febrero de 2023]; (62):43-66. Disponible en: https://www.behagi.eus/files/informes/la -situacin-de-los-centros- residenciales-para-personas-mayores-en-g ipuzkoa.pdf
  5. Researchgate.net. [citado 27 de febrero de 2023]. Disponible en: https:// www.researchgate.net/publication/ 272995244_Maltrato_en_el_adulto_mayor_in stitucionalizado_Realidad_e_invisibili dad
  6. de La Tercera Edad” “creación D. E. Una Nueva Empresa: Centro Residencial. UNIVERSIDAD POLITÉCNICA DE VALENCIA [Internet]. Upv.es. [citado 27 de febrero de 2023]. Disponible en: https://riunet.upv.es/bitstream/handle/1 0251/29947/TFC. %20Creaci%C3%B3n%20de%20una%20nueva%20em presa. %20Centro%20Residencial%20de%20la%20Terc era%20Edad.pdf?sequence=1