Hipotiroidismo el mejor factor de riesgo de enfermedad cerebrovascular

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Hipotiroidismo y enfermedad cerebrovascular

La Enfermedad cerebrovascular consta en los anuarios del INEC –Instituto Nacional de Estadísticas y Censos- como la primera causa de muerte general en Ecuador desde el año 1993 hasta el 2007. Desde 2008 la Diabetes ascendió al primer puesto; sin embargo, la Enfermedad cerebrovascular y la Hipertensión arterial se mantuvieron en segundo y en tercer lugar; la Enfermedad isquémica del corazón se ubicó en quinto puesto.

Oscar L. Vaca-Cevallos, MD. Impulsador de Neurotiroideología para Iberoamérica, ex tutor de cátedra de Neurología de U. Central Ecuador, ex Supervisor docente de Post-grado Hospital Docente CAM., Quito, Ecuador

Miguel Ángel Blasco Carlos. Universidad Católica de Santiago de Guayaquil. Instituto de Biomedicina. Facultad de Ciencias Médicas. Guayaquil, Ecuador

Resumen

El análisis se hizo desde septiembre de 2001 hasta agosto de 2010. El universo estuvo conformado por 37.460 personas adultas del Norte occidente de Quito, que reciben atención de consulta externa en un Dispensario público del IESS –Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social- (1) y en la Unidad Privada de Prevención Neuro-endócrino-vascular, de la ciudad de Quito. Se tomó una muestra de 11.520 personas; en la cual se detectaron 645 pacientes, portadores de Hipotiroidismo primario del adulto. Se encontró una amplia asociación entre los factores de riesgo vascular: Hipertensión arterial (HTA), Diabetes, Dislipidemias, Sobrepeso (2) en correlación con Hipotiroidismo primario del adulto. El 74,7% de los pacientes fueron mujeres y el 25,3% hombres.

Introducción

Se hizo un análisis de casos y controles durante 9 años, con la finalidad de establecer la relación entre factores de riesgo de Enfermedad Cerebrovascular e Hipotiroidismo primario del adulto (3,4).

Los estudios experimentales en animales demuestran la evolución acelerada de la Ateroesclerosis, cuando se extirpa la glándula tiroides. Resulta comparable lo observado en humanos luego de la tiroidectomía total, ejecutada en pacientes portadores de tumores tiroideos; quienes generalmente desarrollan Diabetes, Aterosclerosis, Hipertensión arterial y Dislipidemias.

Se observa un claro sub diagnóstico de Hipotiroidismo, que obedece a la distraída centralización del médico en el manejo unilateral de 4 padecimientos: la Hipertensión arterial, las Dislipidemias, la Diabetes y el sobrepeso (5-14); sin investigar una causa patogénica de base, que será el camino sugerido a favor de un manejo algorítmico.

El diagnóstico y tratamiento oportunos del Hipotiroidismo, permiten disminuir la gravedad de todos los otros 4 padecimientos; todos ellos, factores de riesgo prevenibles de Enfermedad cerebrovascular.

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Hipótesis: “Evidenciar en Ecuador –región volcánica andina, cruzada por la línea equinoccial- que el Hipotiroidismo del adulto provoca mayor producción de factores de riesgo de Enfermedad cerebrovascular y que el manejo oportuno del Hipotiroidismo disminuye el engendro de tales factores”.

Sujetos y metodología

Coordenadas geográficas: latitud 0 grados, 20 ´, 20 “ S.; longitud 77 grados, 30 ´, 10 “ W.; Altitud: 2.800 m. s. n. m.

La muestra poblacional fue de 11.520; de un universo conformado por 37.460 personas adultas. El estudio se hizo desde Septiembre de 2001 a Agosto de 2010.

Se confirmó el diagnóstico clínico con la medición de TSH y fT4, a través de Electroquimioluminiscencia. La fT3 solamente en pacientes con síntomas evidentes y valores de TSH y de fT4 normales.

Se realizaron además los exámenes correspondientes para detectar alteraciones metabólicas-vasculares: oximetría de pulso en la consulta externa para constatar la presencia de bradicardia o baja saturación de O2.; la medición de la presión arterial a través de esfigmomanómetro manual. Las pruebas de Laboratorio clínico, en ayunas incluyeron: Glicemia, Perfil lipídico, Ácido úrico y nivel sérico de Electrolitos.

Los estudios de imagen incluyeron: I. R. M. N. de encéfalo para observar eventos vasculares o cambios en el patrón vascular encefálico, especialmente subcortical.

Resultados

El grupo de pacientes diagnosticados de Hipotiroidismo está conformado por 645 personas: 484 mujeres (74,7%) y 161 varones (25, 3%); con edades comprendidas entre los 20 hasta los 89 años de edad y un lógico predominio de los adultos mayores. La mediana de edad se ubicó en los 61 años.

El 67% (n = 432) de los portadores de Hipotiroidismo adolecen de Dislipidemias. El 36% (n = 232) sufren de HTA –Hipertensión arterial- . El 35% (n = 225) presentó sobrepeso -IMC sobre 24-. El 18% (n = 116) padecen Diabetes mellitus tipo II.

Las complicaciones vasculares se registraron así: el 2,6% ( n = 17). De éstos, 8 fueron graves, con secuelas incapacitantes, producto de Infarto cerebral; debido a falta de diagnóstico oportuno de Hipotiroidismo. Las personas diagnosticadas de Hipotiroidismo, no han repetido AIT, desde el momento en que iniciaron el tratamiento de substitución con Tiroxina. El 1,3% (n = 9) presentó Cardiopatía isquémica. El manejo oportuno permite disminuir la morbimortalidad vascular.

El 62% de los hipotiroideos tienen triple daño vascular Dislipidemia, Diabetes e Hipertensión arterial (Tabla I).

En las 3 décadas de los 50 hasta los 79 años se encuentra la mayor cantidad de pacientes hipotiroideos, con Dislipidemia en ambos sexos (Tabla II).

La hipertensión arterial (HTA) con Hipotiroidismo se encuentra con mayor frecuencia, entre dos décadas consecutivas, desde los 60 años hasta los 79 años, tanto en hombre como en mujeres (Tabla III).

La Diabetes con Hipotiroidismo demuestra mayor prevalencia entre los 60 a 69 años (Tabla IV); tanto en hombres (13%) como en mujeres (37%).

El Hipotiroidismo con sobrepeso se aprecian en gradual incremento desde mujeres jóvenes, de la tercera década hasta un valor alto (20%) en la década de 70 a 79 años (Tabla V).

Vale mencionar que el marcador inflamatorio PCR (Proteína C reactiva) está elevada en el 22% de los pacientes portadores de vasculopatía asociada a Hipotiroidismo, y disminuyen con el tratamiento del mismo.

Discusión

Las políticas de salud a nivel mundial y nacional han inducido solamente al control, no a la liquidación de los factores de riesgo prevenibles. Debe estimularse el avance en la investigación patogénica integral neuroendocrino-metabólica, que será una vía más efectiva en la disminución de: la morbi-mortalidad vascular y de la discapacidad, post- Infarto cerebral. No es suficiente con haber mejorado la cobertura en el control de la hipertensión arterial (HTA), Diabetes, Dislipidemias, Tabaquismo; pues, no se ha obtenido éxito en bajar la mortalidad por enfermedad cardiovascular (ECV) y el costo económico, psíquico y social es el más alto de todas las enfermedades crónicas.

En la presente investigación se observa en la población afectada por Hipotiroidismo que el 36% padece hipertensión arterial (HTA) frente a 15% en el resto de la muestra analizada; el 18% de los hipotiroideos sufren Diabetes, frente a un 9% en el resto de la muestra y un 67% de los portadores de Hipotiroidismo presentan Dislipidemias frente a un 22% en el resto de la muestra escrutada en 9 años. Este análisis permite inferir que la velocidad del metabolismo basal (cronotropismo químico lento), puede y debe ser intervenida para disminuir la morbi-mortalidad de origen vascular (15,16).

La prevalencia de Hipotiroidismo en la mujer es el triple que en el hombre. Vale citar que la protección estrogénica vascular en la mujer pierde fuerza a partir de los 45 años y en forma paradójica inicia este factor de riesgo que es el Hipotiroidismo, con mucho más vigor que en el hombre. Eso explica que la mortalidad femenina por Enfermedad cerebrovascular se ha emparejado: ocupa el primer puesto en porcentaje y en números absolutos iguala a la mortalidad masculina.

Por todo lo anotado, una justipreciada observación de este estudio permite declarar que el Hipotiroidismo detectado y tratado oportunamente permite hacer un cerco a la hipertensión arterial (HTA), Diabetes, Dislipidemias y al progreso de la Ateroesclerosis y con ello, la disminución de la resistencia periférica, bajando las cifras de la Hipertensión, la cual es el mayor factor de riesgo de Enfermedad cerebrovascular.

La hipertensión arterial (HTA), especialmente a expensas de la presión diastólica provoca un riesgo de Hipertensión, tres veces mayor en hipotiroideos, que en las personas cuyo tiroides funciona bien (17-22).

Otro precioso hallazgo de este análisis es de que en los adultos mayores, la Cardiomegalia y la Insuficiencia cardíaca congestiva, asociadas a Hipotiroidismo se pueden tratar con mayor éxito. En cuanto al Inotropismo cardíaco, en el año 2000 ya se había observado que en el Hipotiroidismo puede apreciarse una clara alteración de la capacidad de contracción del miocardio. En reposo todo está normal, pero si ese corazón se somete a un esfuerzo, responde mal. Sin duda, la hipertrofia del ventrículo izquierdo es un foco embolígeno (23, 24, 25). Si éste obedece a Hipotiroidismo, tiene expectativa a mejorar; disminuyendo este otro factor generador de émbolos desde corazón hacia arterias cerebrales.

Se observa que las Dislipidemias tienen una tendencia a ser refractarias al control clínico, basado solamente en la toma repetitiva de ciclos de fármacos hipolipemiantes; la asociación a Levotiroxina reduce el valor de Colesterol LDL (26). En 2002 Luboshitky y cols. realizaron ya una valoración estadística, estudiando 57 mujeres con TSH > 4.5 y 34 controles sanos y encuentran que de las pacientes hipotiroideas el 20% tienen hipertensión y el 27% aumento de los triglicéridos.

La acelerada presencia de Aterosclerosis en el Hipotiroidismo se descubrió hace bastante tiempo. En 1878 Greenfield (27) ya describió un caso de aterosclerosis en una mujer de 58 años con Mixedema y en 1883 Kocher advirtió que en las personas a las que se les extirpaba el tiroides desarrollaban arteriosclerosis (28).

Conclusiones

  1. La Enfermedad cerebrovascular es muy costosa en su fase asistencial hospitalaria (29) y en el manejo de sus secuelas. Este costo se puede reducir con el manejo oportuno de Hipotiroidismo. Éste permite mejorar la calidad y cantidad de vida de los pacientes, disminuyendo el impacto familiar, social, económico y sicológico de la Enfermedad cerebrovascular.
  2. La afectación de la mujer ha subido, hasta llegar a una paridad en la mortalidad por Enfermedad cerebrovascular, entre hombres y mujeres (30, 31).
  3. El presente análisis le otorga al Hipotiroidismo la categoría de ser el mejor factor de riesgo de Enfermedad cerebrovascular. Este es un avance más substancial, por su incursión beneficiosa, al detener el progreso acelerado de la Ateroesclerosis en el Hipotiroidismo.
  4. Este avance terapéutico permite mejorar el metabolismo proteico del miocardiocito y de la capa muscular arterial, con lo cual la contractilidad miocárdica y la onda arterial se vuelven más eficaces. Además, la mayor producción de Óxido nítrico del endotelio arterial, disminuye la resistencia periférica, con una mejoría en los valores de Hipertensión arterial, principal agravante de la Enfermedad cerebrovascular (32, 33).
  5. Al frenar la Ateroesclerosis, estamos hablando de una recuperación vascular; tributaria en parte, de la disfunción mitocondrial genética y adquirida, como fruto del Hipotiroidismo.
  6. La alta prevalencia de Hipotiroidismo en Iberoamérica -alrededor de 5 hasta 10% de la población- con un elevado subdiagnóstico (34) obliga de manera imperiosa a las instituciones que administran la salud a emprender todo tipo de campañas de capacitación para el personal médico en diagnóstico oportuno de Hipotiroidismo del adulto.
  7. El análisis presentado hace Investigación a favor de la Prevención de Enfermedad cerebrovascular, la dilación biológica de la Ateroesclerosis y avanza un significativo paso hacia el ascenso en la calidad y cantidad de vida de la persona con enfermedad cardiovascular secundaria a Hipotiroidismo.

ANEXO TABLAS

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Anexos – Hipotiroidismo el mejor factor de riesgo de enfermedad cerebrovascular

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