La hipotermia terapéutica y su efecto en la recuperación de paradas cardiacas

Incluido en la revista Ocronos. Vol. IV. Nº 10–Octubre 2021. Pág. Inicial: Vol. IV; nº10: 44

Autor principal (primer firmante): Ana Belén Villalba Crespo

Fecha recepción: 14 de Septiembre, 2021

Fecha aceptación: 7 de Octubre, 2021

Ref.: Ocronos. 2021;4(10): 44

Autoras: Ana Belén Villalba Crespo, Patricia Algara Gonzalo, María Del Rosario Castellanos Fraile

Palabras clave: parada cardiaca, post parada cardiaca, hipotermia terapéutica, cuidados.

Resumen

Cuando una persona sufre una parada cardiaca, sus opciones de sobrevivir están condicionadas de muchos factores. El conocimiento y control de los mismos ha sido fundamental para que en la última década haya mejorado el pronóstico de supervivencia. La conciencia que ha tomado la sociedad gracias, esencialmente, a la salud pública, a los programas de educación y a la mayor disponibilidad de máquinas desfibriladoras en la comunidad, han sido esenciales para que esto suceda.

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Se trata de uno de los principales motivos de mortalidad y de discapacidad en los supervivientes. En pacientes que en principio tienen buen pronóstico, menos del 50% son dados de alta sin lesiones neurológicas severas.

Introducción

Cuando se sufre un paro cardiaco todos nuestros órganos se ven afectados; sin embargo, debido a la gran sensibilidad que posee el tejido cerebral cuando se encuentra en ausencia de oxígeno, es el sistema neurológico el que más damnificado acaba resultando. Esto es debido a que, pasados tan solo 20 segundos, el cerebro consume todas las reservas de oxígeno y, 5 minutos después, se agotan también las de glucosa y ATP.

Como resultado de esta consumición de reservas se produce en la membrana cerebral una pérdida del potencial de reposo que conduce a la entrada de calcio y a la liberación de neurotransmisores, y todo ello puede elevar todavía más el daño neurológico.

Gracias a las técnicas básicas y avanzadas de reanimación que se llevan a cabo es posible, en muchos de los casos, el retorno de la circulación espontánea, objetivo que siempre se busca alcanzar en esta tarea. No obstante, resulta de vital importancia tener en cuenta que no todo termina cuando lo conseguimos, ya que este retorno de circulación en ocasiones produce una lesión secundaria por la formación de radicales libres de oxígeno que afectan a las membranas celulares provocando inflamación. A su vez, se pueden producir daños de isquemia cerebral por problemas en la autorregulación, edemas cerebrales por falta de oxígeno, o problemas por disfunción miocárdica como disminución del gasto cardiaco, hipotensión y patologías de contractilidad y presiones de llenado. Todas las patologías mencionadas se pueden asociar a lo que se conoce como Síndrome post parada cardiaca.

Objetivos

El objetivo del presente artículo es dar a conocer la eficacia de la hipotermia terapéutica en pacientes que sufren una parada cardiaca, así como el método para aplicar la técnica.

Metodología

Se ha realizado una revisión bibliográfica a través de una búsqueda sistemática de información relevante para conocer el estado del tema a tratar, para ello se han usado libros, internet, bibliotecas virtuales, en diferentes bases de datos como PubMed, Cuidatge, SciELO, Cuiden Plus y la Biblioteca virtual de la salud.

Resultados

La inducción de hipotermia durante una isquemia prolonga la tolerancia de los órganos a esta isquemia. La hipotermia después de la reperfusión reduce la producción de glutamato perjudicial, de radicales libres de oxígeno y de moléculas inflamatorias, así como la demanda de oxígeno por parte del cerebro, lo que reduce la presión intracraneal y en definitiva el daño neurológico. El uso de hipotermia terapéutica no debe limitarse a la Unidad de Cuidados Intensivos, puede iniciarse en la ambulancia o en el departamento de emergencias y continuar en el hospital de admisión. Estudios clínicos han demostrado que la inducción prehospitalaria de hipotermia terapéutica es factible y no presentan efectos adversos.

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Como indica Vaity C. et al.13 en su artículo, las técnicas de enfriamiento que se utilizan en la actualidad se pueden dividir en tres categorías principales:

Técnicas de enfriamiento convencionales

Las bolsas de hielo salino frío, hielo picado o hielo se han utilizado como la forma más fácil de inducir hipotermia.

Los métodos de enfriamiento convencionales, además de ser útiles y rentables para la inducción de hipotermia, se pueden usar como complementos de otros dispositivos de enfriamiento más avanzados.

Las desventajas de usar técnicas de enfriamiento convencionales son que requieren mucha mano de obra; además, el enfriamiento involuntario por debajo de la temperatura objetivo es común y puede tener efectos nocivos. Los sistemas de refrigeración convencionales también son menos eficaces para mantener la temperatura en comparación con los sistemas de refrigeración intravasculares o superficiales.

Sistemas de enfriamiento de superficie

Los sistemas de enfriamiento de superficie funcionan haciendo circular fluido o aire frío a través de mantas o almohadillas que se envuelven alrededor del paciente.

Las ventajas de utilizar sistemas de superficie son la facilidad de aplicación y el inicio rápido del tratamiento. La mayor parte de los dispositivos tienen mecanismos de retroalimentación automática computarizados que permiten al usuario establecer la temperatura objetivo.

Las desventajas de estos sistemas son el riesgo de quemaduras en la piel y la irritación de la piel. El mantenimiento de la temperatura también puede ser resultar difícil.

Sistemas de enfriamiento intravascular

Hay dos dispositivos actualmente disponibles en el mercado: sistema de gestión de temperatura Thermoguard XP (Zoll) e InnerCoolRTx con catéter Accutrol (Philips).

El sistema Thermoguard XP utiliza catéteres venosos centrales colocados percutáneamente en las venas subclavia, yugular interna o femoral.

El control de temperatura se logra haciendo circular solución salina fría o caliente en un circuito cerrado a través del balón del catéter. Además, ofrece diferentes tipos de catéteres, que pueden usarse para adaptarse a diferentes necesidades clínicas.

El sistema de enfriamiento endovascular InnerCoolRTx utiliza un catéter específico, Accutrol, que posee un sensor de temperatura integrado para un control preciso de la temperatura. No hay acceso venoso central adicional provisto con el catéter.

Ambos sistemas tienen control de temperatura computarizado con un mecanismo de retroalimentación automática. Los sistemas de enfriamiento intravascular proporcionan un control preciso de la temperatura durante las fases de mantenimiento y recalentamiento del control de la temperatura. Hay menos incidentes para alcanzar la temperatura objetivo y menos sobreenfriamiento que con otros sistemas. También provoca menos escalofríos en comparación con los dispositivos de superficie.

Existe un riesgo adicional de infección del torrente sanguíneo relacionada con el catéter, trombosis venosa y complicaciones relacionadas con la inserción de líneas intravasculares.

Conclusiones

  • Existen evidencias de que la hipotermia terapéutica para personas que sufren parada cardiaca extrahospitalaria llega a ser efectiva en algunos pacientes, sin embargo, es necesario ajustar más los parámetros para definir exactamente en qué casos el uso de esta técnica puede ser predictivo de buen pronóstico.
  • La mayoría de los autores recomiendan la hipotermia temprana. Aunque pueda retrasarse el retorno de la circulación espontánea no termina siendo transcendente al alta del paciente.
  • Sin resultados estadísticamente significativos, se sugiere que los métodos de enfriamiento rápido son más efectivos que los lentos, excluyendo la infusión rápida de temperatura fría intravenosa que parece producir más daño neurológico.
  • La temperatura idónea a la que se debe aplicar la hipotermia terapéutica no ha quedado establecida, ya que muchos autores estudian temperaturas entre los 32ºC y <36ºC y no difieren entre los resultados, falta estudiar en diferentes momentos o patologías.
  • La duración idónea actualmente recomendada es de 24 horas, deben hacerse más ensayos y más revisiones de la literatura que comparen distintos tiempos de tratamiento.
  • La hipotermia terapéutica se ha asociado con efectos adversos de medicamentos y variaciones en el efecto que provocan los mismos.

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