Principales técnicas para evitar errores en el diagnóstico de la hipertensión arterial en pacientes que padecen el síndrome de la bata blanca

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VI. Nº 7–Julio 2023. Pág. Inicial: Vol. VI; nº7: 240

Autor principal (primer firmante): Gabriela Ciklic Juric

Fecha recepción: 28 de junio, 2023

Fecha aceptación: 25 de julio, 2023

Ref.: Ocronos. 2023;6(7) 240

Autores

  1. Gabriela Ciklic Juric, enfermera en Centro de Especialidades Inocencio Jiménez de Zaragoza.
  2. Lucía Betanzos Hidalgo, Hospital Militar General de la Defensa de Zaragoza.
  3. Noelia Traid Muñoz, enfermera en Cardiología del Hospital Clínico Lozano Blesa de Zaragoza.
  4. Esther Isabel Alcubierre Pueyo, enfermera en Cardiología del Hospital Clínico Lozano Blesa de Zaragoza.
  5. Carolina Bureu Calleja, enfermera en Cardiología del Hospital Clínico Lozano Blesa de Zaragoza.

Resumen

En este artículo se ha elaborado una revisión bibliográfica de la literatura narrativa para conocer las estrategias principales para evitar errores en el diagnóstico de la hipertensión arterial en pacientes que padecen el síndrome de la bata blanca.

Este síndrome también conocido como hipertensión de la bata blanca o hipertensión clínica aislada se define por cifras de presión arterial persistentemente elevadas en la consulta y cifras de presión ambulatoria estrictamente normales en todos sus períodos, esto puede ser provocado por la presencia del personal sanitario que provoca que el paciente presente unas respuestas psicológicas y biológicas exageradas al estrés agudo de su visita al médico.

Esto se produce por la activación de los receptores cardiacos 1 y 2 por parte de la adrenalina y la noradrenalina dan lugar a un aumento de la frecuencia cardiaca y elevación emocional de la presión arterial.

Para su diagnóstico se pueden utilizar estrategias como la monitorización ambulatoria de la presión arterial de 24 horas (MAPA) o la utilización de la automedición domiciliaria por el propio paciente (AMPA).

Para diagnosticar una hipertensión de bata blanca es fundamental que las determinaciones de presión arterial en la consulta sean de máxima calidad, realizadas en condiciones basales por personal de Enfermería, que provoca un menor efecto bata blanca en el paciente.

El manguito debe ser el adecuado al perímetro del brazo. Tras el imprescindible reposo de 5 minutos en sedestación, se deberían determinar un mínimo de tres lecturas de presión arterial y desestimar la primera. Es prudente repetir las lecturas en días diferentes para confirmar el mal control en la consulta.

El consenso de la Sociedad Europea de Cardiología y la Sociedad Europea de Hipertensión recomienda cambios terapéuticos del estilo de vida en todas las personas con hipertensión de bata blanca, así como un seguimiento estricto de las cifras de TA.

Adicionalmente recomiendan el inicio de la terapia farmacológica siempre que se demuestre daño de órgano diana de cualquier severidad en personas con alto riesgo de enfermedad coronaria

Aunque en nuestro estudio encontramos las estrategias principales para evitar errores en su diagnóstico deberían proponerse protocolos de actuación referente a la detección de este síndrome por parte del personal sanitario para poder aplicar las estrategias de acción que encontramos en este artículo.

Palabras clave

Hipertensión de la bata blanca, estrategias, reducir, diagnóstico.

Keywords

White Coat Hypertension, health, strategies, reduce, diagnosis.

Introducción

La presencia de un sanitario en mayor o menor medida puede provocar cierta elevación emocional de la presión arterial “Síndrome de la bata blanca”.

También llamada hipertensión clínica aislada, ésta se define por cifras de presión arterial persistentemente elevadas en la consulta (superiores o iguales a 140/90 mmHg) y cifras de presión ambulatoria estrictamente normales en todos sus períodos (presión arterial de 24 h<130/80 mmHg, presión arterial diurna<135/85 mmHg y presión arterial nocturna<120/70 mmHg).

Si el paciente está recibiendo tratamiento antihipertensivo, preferimos utilizar el término “hipertensión no controlada de bata blanca” (1,2).

Para detectarla se requiere una evaluación de la presión ambulatoria, idealmente mediante una monitorización ambulatoria de la presión arterial (MAPA) de 24 horas (2).

Otra alternativa diagnóstica es la utilización de la automedición domiciliaria por el propio paciente (AMPA). En este último caso, es preciso que el valor medio de las automedidas domiciliarias realizadas por el paciente sea inferior a 135/85 mmHg.

MAPA sigue siendo el método de elección para el diagnóstico de certeza de la hipertensión de bata blanca, porque incorpora el período nocturno, de relevante valor pronóstico (2).

Este síndrome es más frecuente en mujeres no fumadoras, mayores de 55 años, obesas y con presiones arteriales clínicas sistólicas más elevadas y puede darse en todas las edades desde la etapa preescolar. No obstante, existen más casos en la población adulta joven, y especialmente durante la cuarta década de la vida. (2, 4).

Las personas que sufren este síndrome presentan unas respuestas psicológicas y biológicas exageradas al estrés agudo de su visita al médico. Cuando acuden a la consulta médica o a un hospital sienten mucha incomodidad, y por tanto desencadenan todas las respuestas neuroendocrinas al estrés agudo.

La activación de los receptores cardiacos 1 y 2 por parte de la adrenalina y la noradrenalina dan lugar a un aumento de la frecuencia cardiaca. Esto puede explicar que estas personas, además de hipertensas, padezcan taquicardias durante el examen clínico. (4).

Aunque no exista un protocolo determinado existen diferentes técnicas para reducir al mínimo el error en el diagnóstico y por tanto prescribir un tratamiento adecuado a las personas que realmente padecen hipertensión arterial (HTA).

Objetivos

  • Revisar la literatura actualizada en busca de evidencia científica que nos permita conocer las principales técnicas, para evitar el error en el diagnóstico de hipertensión arterial en pacientes que sufren el síndrome de la bata blanca.

  • Identificar los signos y síntomas de este síndrome para poder aplicar las técnicas por parte del personal de Enfermería.

Metodología

Se realizaron varias búsquedas en bases de datos con alto nivel de evidencia como PUBMED, SCIENCEDIRECT y SCIELO en el resto de bases revisadas no se han encontrado artículos significativos para esta revisión, éstas búsquedas fueron completadas con una búsqueda manual en Google Scholar.

Siguiendo los mismos criterios de selección de los artículos escogidos sistemáticamente, el operador booleano que se usó entre los términos incluidos en decs/mesh exceptuando el término libre “reduce” fue “AND” quedando la estrategia de búsqueda de la siguiente manera: “(White Coat Hypertension) AND (Health Strategies) AND (Reduce)”, con una búsqueda por texto libre gratuito y usando los artículos identificados de los últimos 10 años.

Se buscó además en la página oficial de la Organización Mundial de la Salud para enfocar nuestro tema en cuestión.

Resultados

Ante la sospecha de padecer el síndrome de la bata blanca podemos utilizar el test de respiración profunda propuesto por Thalenberg. Consiste en la medición de la tensión arterial antes y después de 6 respiraciones profundas durante 1 minuto (10 segundos por cada ciclo respiratorio). Si la tensión arterial se ubica por debajo de 140/90 mmHg, la prueba es considerada positiva.

Este método tiene una sensibilidad de 82% y una especificidad de 81%. (4)

Para diagnosticar una hipertensión de bata blanca es fundamental que las determinaciones de presión arterial en la consulta sean de máxima calidad, realizadas en condiciones basales por personal de Enfermería, que provoca un menor efecto bata blanca en el paciente. El manguito debe ser el adecuado al perímetro del brazo.

Tras el imprescindible reposo de 5 minutos en sedestación, se deberían determinar un mínimo de tres lecturas de presión arterial y desestimar la primera. Es prudente repetir las lecturas en días diferentes para confirmar el mal control en la consulta. (1)

En el artículo de Gijón Conde et al. Se pone de manifiesto que la herramienta “MAPA” anteriormente explicada es efectiva en la detección de la hipertensión de bata blanca, evitando así el sobrediagnóstico y tratamiento innecesario.

La MAPA está reconocida en el diagnóstico de hipertensión en las Guías NICE británicas de 2011, en las guías de la Sociedad Europea de Hipertensión de 2013, y recomendada en el Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de EE. UU.

En 2015, las Guías Canadienses de 2016 y el Programa Español de Actividades Preventivas y Salud de 2016 Promoción (PAPPS) (3).

Por lo tanto, es muy importante evaluar la presión ambulatoria a la mayoría de hipertensos mal controlados en la consulta para saber si presentan o no una hipertensión de bata blanca. Es importante utilizar como herramienta de apoyo y de cribado la AMPA ya que es inviable poder realizar a todos los pacientes el MAPA. (2)

Por todo lo nombrado anteriormente, el paciente con hipertensión de bata blanca deberá ser incluido en el protocolo de manejo de la hipertensión, igual que el resto de hipertensos.

Por este motivo, debe evaluarse minuciosamente la presencia de lesión orgánica subclínica, así como sus factores de riesgo cardiovascular. Sin embargo, existe una diferencia con el resto de hipertensos y es que las lecturas tensionales que se realizan en la consulta son de poca utilidad. No son útiles para tomar decisiones clínicas ni terapéuticas. (2)

Una vez confirmado el diagnóstico, debemos realizar el seguimiento con AMPA domiciliaria regular, porque un porcentaje anual variable de hipertensos de bata blanca van desarrollando hipertensión sostenida. La probabilidad de desarrollar hipertensión sostenida es 2 o 3 veces superior en los hipertensos de bata blanca que, en los normotensos.

En el paciente estable, bastará con un autorregistro de 1 a 3 días al mes (tres lecturas por la mañana y tres por la tarde), según la situación. Cuando evolutivamente se detecten cifras progresivamente elevadas en las AMPA, sería aconsejable realizar una nueva MAPA. (2).

El consenso de la Sociedad Europea de Cardiología y la Sociedad Europea de Hipertensión recomienda cambios terapéuticos para mejorar el estilo de vida de todas las personas que presentan este síndrome, así como un seguimiento estricto de las cifras de tensión arterial.

Adicionalmente recomiendan el inicio de la terapia farmacológica siempre que se demuestre daño en el órgano diana de cualquier severidad en personas con alto riesgo de enfermedad coronaria. (4).

Conclusiones

En los artículos de esta revisión encontramos técnicas para evitar el error en el diagnóstico de la hipertensión arterial en pacientes que padecen el síndrome de la bata blanca, estas estrategias incluyen el uso de AMPA y MAPA explicadas a lo largo del artículo o estrategias como el test de respiración profunda propuesto por Thalenberg.

Se recomiendan además tomas tras un reposo de 5 minutos en sedestación y tres determinaciones desestimando la primera, así como el uso de un manguito con perímetro adecuado.

Estas estrategias deberían enmarcarse en un protocolo de actuación propuesto como futura línea de investigación para su uso por parte del personal sanitario como guía para detectar el síndrome de la bata blanca e incluir las estrategias incluidas en este artículo para evitar el error en la detección de la hipertensión arterial y con ello su sobrediagnóstico y sobretratamiento.

Bibliografía

  1. WHO Expert Committee on Hypertension Control (1994 : Geneva S, Organization WH. Hypertension control: report of a WHO expert committee [Internet]. World Health Organization; 1996 [citado 27 de junio de 2023]. Disponible en: https://apps.who.int/iris/handle/10665/3 8276
  2. Bargalló EV. Hipertensión de bata blanca. Criterios de abordaje y pronóstico. FMC Form Médica Contin En Aten Primaria. 1 de diciembre de 2020;27(10):515-9.
  3. Gijón Conde T, Banegas JR. [Ambulatory blood pressure monitoring for hypertension diagnosis?]. Hipertens Riesgo Vasc. enero de 2017;34 Suppl 1:4-9.
  4. Alcalá Cerra G. Hipertensión de bata blanca. Salud Uninorte [Internet]. 2007 [citado el 28 de junio de 2023];23(2):243–50. Disponible en: http://www.scielo.org.co/scielo.php?scri pt=sci_arttext&pid=S0120-5552200700020 0011
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