Cuidados de Enfermería en la hipertensión arterial

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VI. Nº 1–Enero 2023. Pág. Inicial: Vol. VI; nº1: 114

Autor principal (primer firmante): Laura Pérez Sánchez

Fecha recepción: 13 de diciembre, 2022

Fecha aceptación: 10 de enero, 2023

Ref.: Ocronos. 2023;6(1) 114

Autora principal: Laura Pérez Sánchez.

Coautoras: María Aguilar García, Andrea De la Torre Rodríguez.

Categoría profesional: Enfermería.

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Resumen

La hipertensión arterial es una enfermedad silenciosa que puede dañar los vasos sanguíneos por su alta presión y aumenta con el paso de los años. Existen factores de riesgo no modificables y modificables, y es sobre éstos últimos en los que se debe incidir para tratar de reducir los valores de presión arterial. En función de su etiología se clasifica en primaria o secundaria, y la persona afectada puede o no manifestar sintomatología.

Existen distintos tipos de complicaciones y las más graves afectan a nivel visceral, por ello resulta de gran importancia actuar sobre la enfermedad a través de intervenciones de Enfermería para controlar la adherencia al tratamiento y motivar a realizar cambios en el estilo de vida, así como realizar intervenciones de prevención en la población de riesgo.

Palabras clave

Presión arterial, hipertensión, Enfermería, enfermedad crónica.

Introducción

La tensión arterial alta, coloquialmente conocida como hipertensión, se define como un trastorno en el que la presión de los vasos sanguíneos está alta y puede dañarlos 1.

Toda persona puede padecer hipertensión arterial, pero existen determinados factores, modificables y no modificables, que incrementan su riesgo. Entre los factores modificables se encuentra el estilo de vida, el peso… y en los no modificables la raza, la genética, el sexo y la edad 2. El estrés es un factor modificable muy importante del que apenas se es consciente del daño que ocasiona en el organismo 1.

En diversos estudios se ha evidenciado que la tensión arterial alta predomina en varones menores de 55 años y en mujeres mayores de 55 años y, por norma general, aumenta con el transcurso de los años 2.

Se clasifica en primaria y en secundaria, según su etiología. La primaria es la más frecuente y es de causa desconocida. Sin embargo, habitualmente se relaciona con una ingesta elevada de sodio, el padecer hipercolesterolemia, sobrepeso u obesidad, así como resistencia a la insulina o diabetes mellitus. Por otro lado, la secundaria es de causa conocida 3 y es provocada por diversas enfermedades, como endocrinas, vasculares, renales e incluso por consumo de medicamentos o el propio embarazo 4.

Es una enfermedad silenciosa al no manifestar síntomas en la mayoría de los casos, pues se detecta con la medición de la tensión arterial. Por tanto, la población debe conocer sus valores normales de presión arterial para saber si está o no alterada y favorecer un diagnóstico precoz 2,5.

La hipertensión complicada presenta síntomas al haber afectación de órganos principales y, la intensidad de los mismos variará en función de la repercusión visceral. En cambio, la hipertensión no complicada cursa habitualmente sin sintomatología, aunque puede aparecer palpitaciones, mareos, dolor torácico y cefalea, entre otros 5.

Si no está bien controlada puede conducir a una enfermedad renal crónica, a accidentes cerebrovasculares y a problemas visuales 2. Las complicaciones más importantes son las arritmias, la insuficiencia cardíaca congestiva y las isquemias o hemorragias cerebrales 6.

Con respecto al tratamiento, se trata con la administración de medicación antihipertensiva y modificaciones en el estilo de vida 2.

Es una enfermedad crónica con una alta prevalencia a nivel mundial. Como consecuencia se debe lograr en una adecuada prevención para disminuir la población de riesgo, para ello se actúa sobre los factores modificables 1, es decir, se educa a la población para limitar el consumo de alcohol, tabaco, grasas saturadas y sal, así como se fomenta la actividad física, el mantenimiento de un peso adecuado, la ingesta de verduras, frutas y la resolución de situaciones de estrés de manera apropiada 2.

Objetivos

  • Conocer la hipertensión arterial.
  • Determinar los principales cuidados de Enfermería.

Métodos

La metodología para la elaboración de este artículo ha sido mediante una búsqueda bibliográfica a través de una revisión de libros, páginas web y artículos científicos en las bases de datos como Dialnet, Medline Plus, así como en el buscador Google académico.

Resultados

La actuación del personal de Enfermería en esta enfermedad resulta de vital importancia al ser una enfermedad silenciosa. Para ello, además de medir la presión arterial, es de gran valor medir la circunferencia de la cintura para valorar el riesgo de hipertensión y sobrepeso 3.

Las intervenciones están dirigidas hacia la educación y el aprendizaje de la persona enferma de la propia patología, en la modificación de los hábitos de vida que interfieren en su estado de salud y en la adherencia al tratamiento. En el transcurso del asesoramiento se deberá incentivar la motivación 7.

Uno de los cambios más característicos debe realizarse en la alimentación. Se recomienda que la persona con hipertensión lleve a cabo la dieta DASH (Dietary Approaches to Stop Hypertension), la cual es una dieta con un alto contenido en frutas, verduras, hidratos de carbono integrales, proteínas magras, baja en sal y lácteos desgrasados. Ayuda a reducir la presión arterial y a perder peso de manera saludable. También se le debe enseñar a usar distintos tipos de especias para darle sabor a la comida y que sea más apetitosa al cocinar sin sal 2. Por otro lado, se recomienda realizar actividad física de manera regular a una intensidad moderada 2,3 y hacerlo con precaución para evitar una crisis hipertensiva3.

Por último, para controlar el estrés se recomienda realizar técnicas de relajación, como la musicoterapia o el yoga, entre otras actividades 3.

Discusión – Conclusión

La evidencia científica refiere que son las medidas no farmacológicas las que inician el tratamiento, aunque después se asocie el tratamiento farmacológico3. También demuestra que tanto la dieta DASH como la realización de actividad física de tipo aérobico reducen los niveles altos de presión arterial 4.

A nivel de Enfermería como recomendaciones de práctica clínica se aconseja la medición de la presión arterial en la población sana, al menos una vez al año, y en las personas con hipertensión, al menos una vez al mes. Al igual que la ingesta de una dieta sana y equilibrada, fomentar el abandono de hábitos de vida no saludables y favorecer la realización de ejercicio físico de manera regular.

Bibliografía

  1. Organización Mundial de la Salud [Internet]. Ginebra; 2017 [acceso 09 de diciembre de 2022]. Disponible en: http://www.who.int/es/
  2. MedlinePlus – Información de Salud de la Biblioteca Nacional de Medicina [Internet]. 2022 [acceso 10 de diciembre de 2022]. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/
  3. Del Valle-Soto M, Manonelles-Marqueta P, De Teresa-Galván C, Franco-Bonafonte L, Luengo-Fernández E, Gaztañaga-Aurrekoetxea T. Prescripción de ejercicio físico en la prevención y tratamiento de la hipertensión arterial. Documento de Consenso de la Sociedad Española de Medicina del Deporte (SEMED-FEMEDE). Arch Med Deporte. 2015; 32(5):281- 312.
  4. Rodríguez-Vélez GH. Respuesta al tratamiento no farmacológico de la hipertensión arterial, en las diferentes etnias del departamento del cauca, mediante la implementación de un programa de actividad física con la comunidad [tesis doctoral]. La Coruña: Universidad De La Coruña; 2013. Disponible en: https://dialnet.unirioja.es/ servlet/tesis?codigo=38684
  5. Organización Mundial de la Salud. Información general sobre la hipertensión en el mundo. [Internet]. Ginebra; 2013. [Acceso 11 de diciembre de 2022]. Disponible en: http://www.who.int/ cardiovascular_ diseases/ publications/global_ brief_hypertension/es/
  6. Ocharan-Corcuera J, Espinosa-Furlong MCN. Hipertensión arterial. Definición, clínica y seguimiento. Gac Med Bilbao. 2016; 113(4):162-170.
  7. Gobierno de España. Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Consejo integral en estilo de vida en Atención Primaria, vinculado con recursos comunitarios en población adulta. Madrid; 2015.