Higiene de manos: una barrera en los eslabones de la cadena

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VI. Nº 11–Noviembre 2023. Pág. Inicial: Vol. VI; nº 11: 145

Autor principal (primer firmante): Adrian Aragüés Luján

Fecha recepción: 19/10/2023

Fecha aceptación: 15/11/2023

Ref.: Ocronos. 2023;6(11): 145

 

Autores:

Adrián Aragüés Luján

Marcos Aragüés Luján

Publica TFG cuadrado 1200 x 1200

Jeremi Janik Berne

Lidia Pelleja Cuesta

Alberto Aragüés Navales

Victoria Eugenia Barbero Lanaspa

Categoría profesional

Celador/a, Personal gestión y servicios atención especializada

Resumen

Procedimientos tan sencillos como un adecuado lavado de manos supone la eliminación del 95% de microorganismos y con ello la disminución de infecciones nosocomiales.

publica-articulo-revista-ocronos

A pesar de ello, los estudios publicados muestran que la higiene de las manos se realiza sólo entre un 15 y un 50% de las veces en las que debería llevarse a cabo.

El conocimiento entre celadores de cómo se produce la transmisión, la comprensión de los mecanismos de actuación y los protocolos de higienización pueden servir de motivación y concienciación para adquirir los hábitos adecuados entre el personal celador.

Palabras clave: cadena epidemiológica, contaminación cruzada, lavado de manos, frotación antiséptica de manos

Introducción

Actualmente se dispone de suficiente evidencia científica que demuestra que la higiene de manos, una medida sencilla y barata puede ayudar a reducir las infecciones de forma clínica y sanitariamente significativa.

A pesar de ello, los estudios publicados muestran que la higiene de las manos se realiza sólo entre un 15 y un 50% de las veces en las que debería llevarse a cabo.

Para ello son elementos clave la formación del personal, el cambio de sus hábitos, su motivación y la accesibilidad a los productos en los puntos de atención a los pacientes.

Para lograr un cambio de actitud entre profesionales es relevante hacerles conocer la cadena epidemiológica en la transmisión de infecciones, eslabones y vías de transmisión. Marcar los mecanismos que se suceden con los procedimientos de higienización de las manos y cómo actúan los detergentes o hidroalcoholes de desinfección en cada maniobra.

En este sentido, Para cualquier profesional en el ámbito hospitalario. Es importante comprender como el proceso de destrucción de microorganismos patógenos que evite la posible transmisión de enfermedades infecciosas.

Procedimientos tan sencillos como un adecuado lavado de manos supone la eliminación del 95% de microorganismos.

Por otro lado, a nivel institucional los gestores sanitarios se posicionan de forma manifiesta, situando la higiene de las manos como uno de los objetivos de calidad de la institución.

Método

A continuación, redactamos cuales son los mecanismos a través de los cuales se evitan la transmisión de gérmenes patógenos con las maniobras de lavado común de manos o frotación antiséptica de manos.

Cadena epidemiológica en la transmisión de microorganismos

El personal en el ámbito sanitario y los propios usuarios, están expuestos a una gran variedad de microorganismo (bacterias, virus, hongos, priones…)

A demás pueden ser portadores de microorganismos patógenos (Micobacterium tuberculosis, VIH, hepatitis B)

La actividad diaria del personal hace que se produzca un contacto directo o indirecto.

Contaminación cruzada

Es la transmisión de enfermedades que se pueden generar con el trato con personas; por consiguiente, es la transmisión de diversos agentes infecciosos entre los pacientes y el grupo de profesionales sanitarios que atienden su salud.

El contagio lo puede padecer el celador, quien puede trasmitirlo a otro paciente, o al personal del establecimiento sanitario.

Esto es lo que se conoce como cadena de contaminación. Tres eslabones que han de intervenir para a que exista una infección cruzada (véase figura 1.1).

En negrita resalta como el profesional puede intervenir como fuente de infección siendo el contacto directo el mecanismo de transmisión de los agentes potenciales de infección.

La correcta higiene de manos será la que rompa ese eslabón de la cadena.

Figura 1.1. Tres eslabones cadena epidemiológica

Ver: Anexos – Higiene de manos; una barrera en los eslabones de la cadena, al final del artículo

Prevención de infecciones: higiene de manos

Las precauciones universales son las barreras que se han de poner en marcha para que se lleve a cabo la protección correcta del personal que trabaja en un centro sanitario.

La higienización de las manos puede clasificarse dentro de las técnicas de barreras físicas junto al uso de guantes, mascarilla, gafas protectoras, uniformes…

La higiene de manos es el término general que se aplica a cualquier lavado de manos, lavado antiséptico de manos, antisepsia de manos por frotación, o antisepsia quirúrgica de manos.

Lavado de manos. Lavado de manos simplemente con agua y jabón o con jabón antimicrobiano.

Jabones sin antiséptico (sólidos, líquidos, polvo)

Pertenecen al grupo de los tensioactivos aniónicos. Son sales sódicas o potásicas de diversos ácidos grasos. Su capacidad de limpieza reside en sus propiedades detergentes que retiran el polvo y la suciedad de las manos, así como diversas sustancias orgánicas.

Tienen muy poca o ninguna actividad antimicrobiana intrínseca, y no son lo suficientemente eficaces para eliminar por completo los microorganismos patógenos de las manos del personal sanitario.

Frotación antiséptica de manos.

Aplicación de un antiséptico de manos por frotación sobre toda la superficie de las manos para reducir el número de microorganismos presentes.

Alcoholes La mayoría de los antisépticos de manos en base alcohólica contienen isopropanol (también llamado alcohol isopropílico, 2-propanol, propan-2-ol), etanol, 1-propanol (también llamado propan-1-ol o alcohol propílico), o una combinación de dos de estos productos.

La actividad antimicrobiana de los alcoholes se atribuye a su capacidad de desnaturalizar las proteínas. Ciertos virus con envoltura son sensibles a los alcoholes (VIH, Herpesvirus, Influenza, virus respiratorio sincitial – VRS).

Los alcoholes tienen actividad muy pobre contra las esporas bacterianas.

Su actividad una vez aplicados, es rápida pero no tienen ninguna actividad residual apreciable (efecto remanente).

El uso de alcoholes no es apropiado cuando las manos están visiblemente sucias o contaminadas con materiales proteicos.

Los productos en base alcohólica para la frotación de manos, previstos para el uso sanitario, están disponibles en soluciones de baja viscosidad, geles y espumas, que incorporan emolientes, humectantes u otros agentes dermoprotectores que evitan la sequedad de la piel.

Los alcoholes son inflamables y en este sentido es necesario tomar las medidas de precaución oportunas tanto en su uso como en su almacenaje, debiéndose seguir las recomendaciones del fabricante.

Conclusiones

Es muy importante concienciar, la motivación y la adquisición de hábitos higiénicos acordes en el ambiente sanitario.

Podemos deducir que el conocer la cadena epidemiológica, comprender los tres eslabones que favorecen la transmisión de gérmenes, fuente de infección (manos del profesional), mecanismo de transmisión directo (por contacto directo), huésped susceptible (usuarios y otros profesionales).

Las funciones físicas y químicas de los detergentes y alcoholes intervienen en la rotura de ese eslabón de la cadena epidemiológica.

Es importante que el personal adquiera los hábitos del lavado de manos o desinfección con hidroalcoholes, siguiendo las recomendaciones de la OMS que describe en las siguientes infografías.

Técnica para el correcto lavado de manos OMS

Anexos – Higiene de manos; una barrera en los eslabones de la cadena.pdf

Bibliografía

  1. Directrices De La OMS Sobre Higiene De Las Manos En La Atención Sanitaria. Organización Mundial de la Salud 2005. Disponible en www.who.int (abril 2009)
  2. Institute for Healthcare Improvement. How-to-GUide. Improving Hand Hygiene. Disponible en www.ihi.org (abril 2009)