Hidratos de carbono en la diabetes

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VII. N.º 7–Julio 2024. Pág. Inicial: Vol. VII; N.º 7: 401

Autor principal (primer firmante): Úrsula Soledad Manrique Vilchez

Fecha recepción: 11/06/2024

Fecha aceptación: 08/07/2024

Ref.: Ocronos. 2024;7(7): 401

Autores:

Úrsula Soledad Manrique Vílchez

Ángeles Beatriz Herrando Esteban

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Víctor Manuel García Torres

Leticia Navarro Cano

Juan Adalberto Bosque Julián

Patricia Solanas Amador

Categoría: TCAE

Palabras clave: energía, hiperglucemia, macronutrientes, monosacáridos, disacáridos y polisacáridos.

Introducción

Los hidratos de carbono, también conocidos como carbohidratos, son macronutrientes esenciales en la dieta humana, proporcionando la principal fuente de energía para el cuerpo. En el contexto de la diabetes, una condición crónica caracterizada por la hiperglucemia, el manejo de los carbohidratos adquiere una relevancia crítica. En este artículo se analiza el impacto de los hidratos de carbono en la diabetes, abarcando su clasificación, el mecanismo de su metabolismo, y las estrategias dietéticas para optimizar el control glucémico en individuos diabéticos.

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Clasificación de los hidratos de carbono

Los carbohidratos se clasifican en tres categorías principales: monosacáridos, disacáridos y polisacáridos. Los monosacáridos, como la glucosa y la fructosa, son los azúcares más simples y se absorben rápidamente en el torrente sanguíneo, causando picos rápidos en los niveles de glucosa. Los disacáridos, como la sacarosa y la lactosa, están compuestos por dos monosacáridos unidos y requieren una digestión mínima antes de su absorción. Los polisacáridos, como el almidón y el glucógeno, son cadenas largas de monosacáridos que deben descomponerse en monosacáridos antes de ser absorbidos, lo que generalmente resulta en una liberación más lenta y sostenida de glucosa.

Metabolismo de los hidratos de carbono

El metabolismo de los hidratos de carbono comienza en la boca con la acción de la amilasa salival, que inicia la descomposición del almidón en maltosa. La digestión continúa en el intestino delgado, donde las enzimas pancreáticas y las enzimas de la pared intestinal descomponen los disacáridos y polisacáridos en monosacáridos. Estos monosacáridos son absorbidos a través de la mucosa intestinal y transportados al hígado, donde la glucosa puede ser convertida en glucógeno para almacenamiento o liberada al torrente sanguíneo para su uso inmediato como energía.

En individuos con diabetes, la regulación de la glucosa en sangre está alterada debido a la deficiencia de insulina (diabetes tipo 1) o la resistencia a la insulina (diabetes tipo 2). Esto lleva a un control deficiente de los niveles de glucosa en sangre después de la ingestión de carbohidratos, lo que puede resultar en hiperglucemia sostenida.

Impacto de los hidratos de carbono en la diabetes

El impacto de los carbohidratos en la diabetes depende de varios factores, incluyendo la cantidad y tipo de carbohidratos consumidos, el índice glucémico (IG) de los alimentos, y la carga glucémica (CG). El IG es una medida de cómo un alimento específico afecta los niveles de glucosa en sangre, con valores más altos indicando un aumento rápido y pronunciado. La CG tiene en cuenta tanto la calidad (IG) como la cantidad de carbohidratos en una porción de alimento, proporcionando una evaluación más completa de su impacto glucémico.

Carbohidratos simples vs. complejos

Los carbohidratos simples, como los azúcares refinados y los productos de harina blanca, tienen un IG alto y pueden causar picos rápidos en los niveles de glucosa en sangre. Por otro lado, los carbohidratos complejos, como los que se encuentran en los granos enteros, las legumbres y las verduras, generalmente tienen un IG más bajo y liberan glucosa de manera más gradual, ayudando a mantener niveles de glucosa en sangre más estables.

Estrategias dietéticas para el manejo de la diabetes

El manejo dietético de la diabetes se centra en la regulación de la ingesta de carbohidratos para mantener niveles de glucosa en sangre dentro de un rango objetivo. Aquí se presentan algunas estrategias clave:

  • Control de la porción y contenido de carbohidratos: Contar carbohidratos es una técnica común que ayuda a las personas con diabetes a planificar sus comidas y administrar la cantidad de carbohidratos que consumen. Este enfoque implica identificar y medir la cantidad de carbohidratos en los alimentos y ajustar la dosis de insulina o la ingesta de alimentos en consecuencia.
  • Selección de alimentos con bajo IG: Optar por alimentos con un IG bajo es una estrategia eficaz para mejorar el control glucémico. Los alimentos con bajo IG, como las legumbres, frutas y verduras no almidonadas, y los granos enteros, pueden ayudar a reducir los picos de glucosa en sangre y mejorar la sensibilidad a la insulina.
  • Distribución uniforme de carbohidratos: Distribuir la ingesta de carbohidratos de manera uniforme a lo largo del día puede prevenir grandes fluctuaciones en los niveles de glucosa en sangre. Esto implica planificar comidas y refrigerios a intervalos regulares y equilibrar la ingesta de carbohidratos con proteínas y grasas saludables para ralentizar la digestión y la absorción de glucosa.
  • Educación y asesoramiento nutricional: La educación y el asesoramiento nutricional individualizado son componentes críticos en el manejo de la diabetes. Los dietistas y educadores en diabetes pueden trabajar con los pacientes para desarrollar planes de alimentación personalizados que consideren sus preferencias alimenticias, estilo de vida y objetivos de salud.

Conclusión

El manejo de los hidratos de carbono es fundamental en el control de la diabetes. Comprender la clasificación y el metabolismo de los carbohidratos, junto con la implementación de estrategias dietéticas adecuadas, puede mejorar significativamente el control glucémico y la calidad de vida de las personas con diabetes. La educación continua y el apoyo son esenciales para ayudar a los individuos a manejar eficazmente su condición y prevenir complicaciones a largo plazo.

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