Hemoptisis

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VI. Nº 9–Septiembre 2023. Pág. Inicial: Vol. VI; nº9: 396.6

Autor principal (primer firmante): Jessica Iglesias Sánchez

Fecha recepción: 14 de septiembre, 2023

Fecha aceptación: 26 de septiembre, 2023

Ref.: Ocronos. 2023;6(9) 396.6

Autoras

  1. Jessica Iglesias Sánchez. Diplomada en Enfermería. Servicio Aragonés de Salud.
  2. Blanca Pilar Górriz Martínez. Diplomada en Enfermería. Servicio Aragonés de Salud.
  3. Silvia Peinado Galve. Diplomada en Enfermería. Servicio Aragonés de Salud
  4. Lorena Escudero Del Cerro. Graduada en Enfermería. Servicio Aragonés de Salud.
  5. Tamara Pérez Guerra. Diplomada en Enfermería. Servicio Aragonés de Salud.
  6. Noemí Salvador Molins. Graduada en Enfermería. Servicio Aragonés de Salud.

Resumen

La hemoptisis es la emisión de sangre por la boca proveniente del árbol respiratorio. Puede ser de manera espontánea pero casi siempre se acompaña de tos.

Ocurre con más frecuencia en hombres mayores de 62 años. La causa más frecuente es la infecciosa-inflamatoria a nivel de la vía respiratoria.

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Se clasifica en hemoptisis franca (no amenazante para la vida), hemoptisis masiva (amenazante para la vida) y la expectoración hemoptoica o pseudohemoptisis, dependiendo del volumen de sangrado, su velocidad y la reserva cardiopulmonar.

Es importante identificar su causa al igual que su localización para elegir el adecuado tratamiento.

La primera prueba de imagen que se debe realizar en la radiografía de tórax y, en función de la sospecha clínica, es importante la elección de otras pruebas como pueden ser la tomografía computadorizada, la angio-TAC multidetector (MD) o la broncoscopia.

El objetivo del tratamiento va dirigido a detener el sangrado, evitar la aspiración, y tratar la causa que la ha originado.

La broncoscopia consiste en una técnica que consigue controlar el sangrado y garantizar la permeabilidad de la vía aérea, aislando el árbol bronquial no afectado del área sangrante.

La embolización está indicada cuando se observa que las arterias responsables del sangrado pertenecen a la circulación bronquial, malformaciones arteriovenosas o patológicas visualizadas en la angio-TCMD.

La cirugía hoy en día está reservada para aquellos pacientes en los que el tratamiento etiológico sea quirúrgico.

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Palabras clave

Hemoptisis, hemoptisis masiva, broncoscopia

Abstract

Hemoptysis is the emission of blood through the mouth from the respiratory tree. It can be spontaneous but is almost always accompanied by a cough.

It occurs more often in men older than 62 years. The most common cause is infectious- inflammatory at the level of the respiratory tract.

It is classified into frank hemoptysis (not life- threatening), massive hemoptysis (life-threatening) and hemoptysis or pseudohemoptysis, depending on the volume of bleeding, its speed and cardiopulmonary reserve.

It is important to identify its cause as well as its location in order to choose the appropriate treatment.

The first imaging test to be performed is a chest X-ray and, based on clinical suspicion, it is important to choose other tests such as computed tomography, multidetector CT angiography (MD) or bronchoscopy.

The objective of the treatment is aimed at stopping the bleeding, avoiding aspiration, and treating the cause that originated it.

Bronchoscopy is a technique that manages to control bleeding and guarantee airway patency, isolating the unaffected bronchial tree from the bleeding area.

Embolization is indicated when it is observed that the arteries responsible for the bleeding belong to the bronchial circulation, arteriovenous malformations or pathologies visualized in the angio-MDCT.

Surgery today is reserved for those patients in whom the etiological treatment is surgical.

Key words

Hemoptysis, massive hemoptysis, bronchoscopy

Introducción

La hemoptisis es la expulsión de sangre por la boca proveniente del árbol traqueobronquial.

La irrigación pulmonar es dual, procede de las arterias pulmonares y de las arterias bronquiales. Las arterias bronquiales son la causa de la mayoría de las hemoptisis.

Existen dos distintas formas de hemoptisis verdadera, además de la pseudohemoptisis. El diagnóstico y el tratamiento varían según esta clasificación:

  • Hemoptisis franca o no amenazante para la vida del paciente.

  • Hemoptisis masiva o amenazante para la vida del paciente, que consiste en la emisión de sangre mayor a 600 cc en 24-48 h o más de 150 cc/h.

    Otros factores asociados son la reserva cardiopulmonar de cada persona, insuficiencia respiratoria e inestabilidad hemodinámica. El paciente tiene mayor riesgo de muerte que en la hemoptisis no amenazante para la vida.

  • Expectoración hemoptoica o pseudohemoptisis: sangrado proveniente del tracto respiratorio superior o del tracto gastrointestinal superior, que puede asemejar el sangrado del tracto respiratorio inferior (hemoptisis verdadera).

    Esta expectoración hemática ocurre en 10% de los pacientes con enfermedad pulmonar crónica. La mayoría ocurren en mayores de 62 años con mayor frecuencia en hombres.

En muchos casos suele ser autolimitada, pero entre un 5% a un 15% son amenazantes para la vida.

Un punto muy importante es distinguir entre la hemoptisis verdadera y la pseudohemoptisis, donde el sangrado proviene del tracto gastrointestinal o el aparato respiratorio superior.

La hemoptisis es un síntoma que siempre tenemos que tener en cuenta sea cual sea su cantidad ya que puede manifestar una enfermedad grave, como puede ser un cáncer de bronquios.

La expulsión de volumen inicial, sus consecuencias respiratorias y el riesgo de recidiva masiva comprometen el pronóstico vital. Se considera y se trata de una urgencia a la hora de diagnosticar y de tratar en un centro hospitalario especializado.

Ante una hemoptisis se deben seguir una serie de etapas:

  1. Confirmar la hemoptisis.
  2. Evaluar su gravedad.
  3. Decidir el lugar a intervenir.
  4. Elegir un planteamiento diagnóstico y terapéutico.

Etiología

Entre las causas más frecuentes se tienen bronquiectasias, cáncer de pulmón, neumonía y tuberculosis. Hay causas menos frecuentes como pueden ser personas inmunodeprimidas, carcinomas tiroideos, particularmente el papilar y metástasis de carcinoma renal de células claras.

Para diferenciar entre la hemorragia de tracto gastrointestinal superior y del tracto respiratorio superior, además de una historia clínica completa y el examen físico, es aconsejable solicitar una gastroscopia y valoración por parte del servicio de ORL (otorrinolaringología).

Diagnóstico

El diagnóstico puede resultar fácil si se está presente en el momento que ocurre la hemoptisis, pero normalmente nos tenemos que basar en la anamnesis.

Por ello debemos ser más precisos en que la expulsión de sangre de color rojo vivo, aireada, espumosa, se produjo en un esfuerzo al toser.

Esto permite descartar la hematemesis producida por un esfuerzo al vomitar que se diferencia en que ésta es sangre más negra, no ventilada, mezclada con alimentos.

La gravedad de una hemoptisis depende de su trascendencia sobre la función respiratoria.

Los signos hemodinámicos no suelen darse con frecuencia y cuando aparecen se asocian a dificultad respiratoria.

La obstrucción bronquial va a depender del volumen de la hemoptisis, del estado respiratorio previo y del mantenimiento de una tos eficaz.

Tratamiento

El tratamiento que se plantea va a depender del grado de hemoptisis: leve; moderada, amenazante y masiva (severa):

  • Leve: menor a 30 cc/día (un esputo hemoptoico equivale a 5 cc).
  • Moderada: 30-150 cc / día.
  • Amenazante: mayor a 150 cc/día (supone riesgo para vida del paciente).
  • Masiva: mayor a 150- 200 ml/hora o mayor a 600 ml en 24- 48 horas

Tratamiento en Urgencias

Medidas generales

Lo primero que debemos tener en cuenta en un servicio de urgencias es valorar la gravedad del paciente. Normalmente, los casos leves no requieren hospitalización.

Los casos de hemoptisis moderadas y severas requieren siempre de hospitalización.

Pero en los casos en los que se ha controlado ya la causa se dará tratamiento ambulatorio, los antibióticos, según el caso, o por sospecha de infección.

También deberán mantener reposo domiciliario y control ambulatorio en 24-48 horas. En los casos que la etiología no esté clara se recomendará mantener un seguimiento clínico.

En la hemoptisis que atenta contra la vida del paciente, se requiere manejo hospitalario, con observación estrecha en unidades de cuidados intensivos o Neumología.

Es muy importante establecer un diagnóstico rápido de la causa. El manejo va a consistir en asegurar la permeabilidad de la vía aérea y la oxigenación, localizar y detener el sangrado, lograr la estabilidad hemodinámica e identificar y tratar la causa de la hemoptisis.

El manejo de la hemoptisis activa incluye una serie de medidas generales:

  1. Mantener reposo en decúbito lateral, de acuerdo al sitio que esté afectado, para proteger y evitar la aspiración al pulmón que está sano.

  2. 2Medir la hemoptisis y controlar los signos vitales (presión arterial, frecuencia cardiaca y respiratoria, saturación de oxígeno).

  3. Poner oxígeno suplementario si es necesario.

  4. Controlar la tos con antitusígenos y no realizar técnicas de terapia respiratoria

  5. Tratamiento antibiótico empírico que resulta muy necesario en los casos asociados a infección respiratoria.

  6. Suspender la ingesta de alimentos para evitar una broncoaspiración y permitir la realización de otras pruebas de urgencia, como la broncoscopia, TAC o arteriografía.

  7. Tener reserva de sangre y un buen acceso venoso.

  8. Usar agentes antifibrinolíticos para reducir el sangrado como es el ácido tranexámico. Protección de la vía aérea. Todas las decisiones de protección de la vía aérea se deben hacer en los casos de fallo respiratorio agudo y se debe contribuir a la realización de la broncoscopia diagnóstica y terapéutica.

Conclusión

Para lograr un buen manejo de la hemoptisis es fundamental determinar el tipo de hemoptisis y la repercusión clínica para establecer un buen plan diagnóstico y terapéutico, siempre adaptado a la disponibilidad de las pruebas diagnósticas y terapéuticas del centro y la experiencia del personal.

La hemoptisis es un hecho que ocurre con relativa frecuencia en la práctica médica. Su gravedad va a depender de la cuantía del sangrado, de la naturaleza de la lesión y de sus repercusiones hemodinámicas y respiratorias.

La evolución de la hemoptisis es imprevisible; en muchos casos no es posible precisar el diagnóstico y entre el 10 y 35 de las hemoptisis graves son mortales. Afortunadamente las hemoptisis graves sólo representan el 5% del total.

En la mayor parte de los casos, el tratamiento endovascular es el procedimiento de elección ya que presenta menor morbi-mortalidad.

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