Hemodiálisis

Incluido en la revista Ocronos. Vol. V. Nº 9–Septiembre 2022. Pág. Inicial: Vol. V; nº 9: 147-6

Autor principal (primer firmante): Nora Salah Sardani

Fecha recepción: 13 de septiembre, 2022

Fecha aceptación: 18 de septiembre, 2022

Ref.: Ocronos. 2022;5(9): 147-6

Autores:

Nora Salah Sardani

Melani Cobo Mariscal

publica-TFG-libro-ISBN

María Del Carmen Ferrer Heredia

Laila Amar Achor

Margarita Algarra Guerrero

José David Romero Sánchez

Introducción

La hemodiálisis, se considera una técnica de depuración sanguínea extracorpórea que suple parcialmente las funciones renales de excreción de solutos, eliminación de líquidos retenidos y regulación del equilibrio acido-base y electrolítico. No suple unciones endocrinas ni metabólicas del riñón.

Es el tratamiento más frecuente utilizado para pacientes con insuficiencia renal crónica.

Durante la hemodiálisis, se elimina de la sangre el exceso de agua y las sustancias tóxicas, pero también se aportan solutos a la sangre como el bicarbonato o calcio.

Acceso vascular permanente

Se necesita un tipo de acceso que permita un abordaje fácil, repetido y seguro para el paciente, de forma que sea posible puncionar repetidamente. Asimismo, nos tiene que proporcionar un flujo de sangre superior a los 250 ml / min. El acceso debe de ser lo menos trombogénico posible y que no presente complicaciones graves para el paciente, permitiéndole realizar sus actividades diarias con normalidad.

Se distingue:

Fístula arteriovenosa interna (FAVI)

Consiste en la anastomosis, es decir, en la unión, entre una arteria y una vena, con el objeto de obtener un buen flujo sanguíneo que permita administrar una diálisis de calidad, caudal sanguíneo que se obtiene de una arteria, pero mediante una punción de fácil abordaje como puede ser el de una vena. Actualmente, es el acceso vascular ideal para hemodializar.

La fístula realizada originalmente entre la arteria radial y la vena cefálica a la altura de la muñeca sigue actualmente siendo el método de elección.

La técnica quirúrgica se realiza con anestesia local o bloqueo regional por un cirujano cardiovascular y en quirófano. Antes de la intervención se debe realizar un estudio cuidadoso de la anatomía de las venas de la extremidad superior y se procura siempre realizar en el brazo no dominante en precaución de un manejo excesivo de la mano y para más comodidad del paciente.

Catéter venoso central

El acceso vascular ideal en hemodiálisis es aquel que permite un abordaje seguro y continuo del espacio intravascular, flujo adecuado para la diálisis, una vida media larga y un porcentaje de complicaciones mecánicas e infecciosas.

El acceso vascular más adecuado para cada paciente depende de la edad, la presencia de comorbilidades asociadas, la anatomía de los accesos anteriores y la urgencia de la necesidad del acceso.

Objetivos

Conocer los cuidados de la fístula arteriovenosa interna (FAVI). Conocer las complicaciones de la hemodiálisis. Aconsejar recomendaciones alimentarias.

Metodología

La elaboración de este capítulo de libro se ha realizado mediante la consulta de la literatura, tanto científica como textual, mediante bases científicas y libros bibliotecarios. Se han establecido filtros de búsqueda por años, especialmente actuales. Idioma del texto, tanto en inglés como español. Y acceso completo a los artículos científicos.

Resultados

Con respecto a los objetivos escogidos obtenemos lo siguiente: Cuidados de la fístula arteriovenosa interna (FAVI).

Postoperatorio inmediato

Se debe comprobar, tras la llegada de quirófano, la triada básica del funcionamiento de una fístula arteriovenosa interna (FAVI):

  • Latido
  • Thrill: vibración que se siente al parparla.
  • Soplo: se percibe mediante auscultación.

Los vendajes NUNCA deben ser circulares ni oclusivos, sino longitudinales. Vigilar:

  • Cuadros de hipotensión: pueden provocar un fracaso de la fístula arteriovenosa interna (FAVI).
  • Signos de infección como enrojecimiento, calor, dolor, supuración.

Postoperatorio tardío

  • La primera cura se realizará a las 24-48 horas si los apósitos están limpios.
  • Limpieza con ventilación mecánica. Aplicación de solución desinfectante (povidona yodada).
  • Colocación de apósito ester, este no debe ser compresivo ni rodear toda la extremidad.
  • Se comprobará el funcionamiento de la fístula mediante la auscultación del thrill cada vez que el paciente acuda curarse.
  • Se vigilará la aparición de signos de infección, isquemia, edemas o sangrado.

Retirar las grapas pasados 8 o 10 días de la intervención. Se insistirá en cada visita en las recomendaciones sobre autocuidado > empezar con ejercicios de la mano afectada a las 24-40 horas.

Cuidados de la fístula arteriovenosa interna (FAVI)

Educar al paciente de cómo debe cuidar la FAVI, comprobar su funcionamiento y antes cualquier anomalía comunicarlo con su centro hospitalario de referencia. Primeras punciones de FAVI NUNCA antes de los 25-30 días.

NUNCA tomar la tensión arterial en el brazo de FAVI. No pincha una FAVI:

  • Zonas enrojecidas o con supuración.
  • Zonas recientemente puncionadas.
  • Zonas muy próximas las anastomosis vasculares.
  • Evitar extracción sanguínea o canalización de vías en el brazo afecto.

Evitar cualquier compresión sobre la fístula arteriovenosa interna (FAVI): ropa apretada, reloj o pulseras. No dormir sobre el brazo de la FAVI. Evitar cambios bruscos de temperatura. Evitar golpes y levantar peso.

–        No realizar ejercicios bruscos.

  • Instruir al paciente en los cuidados de la maduración:
  • A partir del 3° día, el paciente comenzará con los ejercicios para la dilatación venosa realizar compresiones con una pelota de goma 10 cada hora aproximadamente.

Se realizará baños en el brazo de agua tibia con sal 3 veces al día para favorecer la dilatación de las venas y fortalecer la piel.

Complicaciones de la diálisis

  • Hipotensión: una de las complicaciones más frecuentes. Se produce por una reducción del volumen sanguíneo circulante > POSICIÓN TRENDELEMBURG + REPOSICIÓN LÍQUIDOS
  • Calambres musculares
  • Cefaleas.
  • Arritmias: generalmente por alteraciones de potasio. Hipopotasemia: K+ menor a 3.5meq/L. >

astenia, mialgias, debilidad muscular, vómitos, anorexia disminución de la motilidad intestinal, parestesia y calambres en las piernas. A nivel cardiaco, trastornos electrocardiográficos, extrasístoles auriculares y ventriculares que en casos severos puede derivar en una taquicardia o fibrilación ventricular.

Hiperpotasemia: valores mayores a 5.5 mEq/L. Suele ser asintomática, aunque en los casos severos palpitaciones, parestesias, debilidad muscular, náuseas, parálisis, cólico intestinal, diarrea, y dificultad al caminar.

Náuseas y vómitos: suelen acompañar a la hipotensión arterial

Dolor precordial: relacionado con cardiopatías y anemias.

  • Otras complicaciones: prurito (hiperfosfatemia), fiebre, pérdidas hemáticas, hemólisis y alteraciones del sueño.

Recomendaciones

* Restricción en fosforo, responsable del deterioro progresivo de los huesos y algunos trastornos, aunque menos importantes pero muy sintomáticos, como por ejemplo el picor. Si disminuimos la ingesta de fósforo de la dieta, también se disminuirá la del calcio.

• No tomar más de 1 vaso de leche al día (puede ser sustituido por 1 yogurt, 1 flan o cuajada).

• No tomar más de 2-3 yogures, flanes o cuajadas o queso fresco a la semana (además del vaso de leche diario).

• Leche de soja y leche de almendras > menos fósforo que la leche de vaca.

Evitar: frutos secos, productos integrales, pescado azul (recomendar pescado blanco: rape, bacalao, merluza, mero, calamares y pulpo) y legumbres.

* Restringir: yema del huevo, por su alto contenido en fósforo. Tomaremos 2 huevos a la semana como máximo (claras de huevo podemos tomar más, ya que contiene muy poco fósforo).

* Potasio: la fuente principal de potasio se encuentra en las frutas, frutos secos, frutas secas, verduras, hortalizas, legumbres secas y setas.

Bibliografía

  1. UK Renal Association. Quality statement 13: Dialysis access. Clinical practice guidelines vascular access for haemodialysis. 5th Renal Edition 2008-2011. Final Version 5.01.11(5.01.11).
  2. Schwab SJ, Buller GL, McCann RL, Bollinger RR, Stickel DL. Prospective evaluation of a Dacron cuffed hemodialysis catheter for prolonged use. Am J Kidney Dis 1988; 11:166-9.
  3. Hemodialysis Adequacy 2006 Work Group. Clinical practice guidelines for hemodialysis adequacy, update 2006. Am J Kidney Dis 2006;48 Suppl 1:S2-S90.
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