Ocronos – Editorial Científico-Técnica

Habilidades sociales en el ámbito sanitario

Incluido en la revista Ocronos. Vol. IV. Nº 2–Febrero 2021. Pág. Inicial: Vol. IV; nº2: 90

Autor principal (primer firmante): Lorena Álvarez Guerrero

Fecha recepción: 21 de Enero, 2021

Fecha aceptación: 16 de Febrero, 2021

Ref.: Ocronos. 2021;4(2): 90

Primera autora: Lorena Álvarez Guerrero. Auxiliar Administrativo del Servicio de Salud del Principado de Asturias.

Segunda autora: Sandra Álvarez Guerrero. Enfermera del Servicio de Salud del Principado de Asturias.

Resumen

Las habilidades sociales constituyen un conjunto de estrategias de conducta y capacidades para aplicar dichas conductas que ayudan a resolver una situación social de manera efectiva. En la actividad sanitaria, para el ejercicio de la profesión del personal sanitario y no sanitario (como, por ejemplo, auxiliares administrativos), se requiere de la práctica de habilidades sociales y de comunicación, porque todo su desempeño se realiza en un proceso continuo de interrelación con los pacientes y usuarios. Por ello, el objetivo del presente estudio es describir las habilidades sociales que permiten mantener relaciones interpersonales sanas y de calidad, y analizarlas en profesionales del ámbito sanitario.

Para ello, se ha realizado una revisión bibliográfica de publicaciones registradas en Google Académico y PubMed, en libros y en revistas electrónicas, y se incluyeron todos aquellos estudios publicados en inglés y español, para el periodo 2010-2020.

Todos los estudios afirman que, en determinados ámbitos laborales, como el sanitario, es fundamental la adquisición de ciertas habilidades comunicativas relacionadas con las competencias emocionales que favorezcan la participación de las partes. Las habilidades sociales más importantes para conseguir una relación interpersonal sana y de calidad son: empatía, asertividad, respeto, escucha activa, negociación, comunicación y habilidades expresivas, comprensión, y autocontrol. Cuando la comunicación es mala, apresurada e impersonal, son numerosos los problemas que se pueden originar.

Así, resulta esencial la consecución de habilidades sociales por parte de los profesionales que ejercen su trabajo en el ámbito sanitario. Así, ejercitar estas habilidades sociales es fundamental y constituye un buen método para mejorar la comunicación con el paciente, por lo que se establece como una importante tarea a realizar por estos profesionales.

Palabras clave: habilidades sociales, comunicación, paciente, personal sanitario, personal no sanitario.

Introducción

Las habilidades sociales son el conjunto de estrategias de conducta y las capacidades para aplicar dichas conductas que nos ayudan a resolver una situación social de manera efectiva, es decir, aceptable para el propio sujeto y para el contexto social en el que está. Permiten expresar los sentimientos, actitudes, deseos, opiniones o derechos de modo adecuado a la situación en la cual el individuo se encuentra mientras respeta las conductas de los otros. Así, nos hacen mejorar nuestras relaciones interpersonales, sentirnos bien, y conseguir que los demás no nos impidan lograr nuestros objetivos.

Una conducta socialmente habilidosa se define como un conjunto de actuaciones emitidas por un individuo en un contexto interpersonal que expresa sentimientos, actitudes, deseos, opiniones o derechos de ese individuo de un modo adecuado a la situación, respetando esas conductas en los demás y resolviendo de inmediato los problemas surgidos en una situación determinada, minimizando la probabilidad de futuros problemas.

Así, estos comportamientos son necesarios para interactuar y relacionarse con los demás de forma efectiva y mutuamente satisfactoria. Para ello, resulta necesario conocer en qué consiste la comunicación. Esta se puede definir como la manifestación de ideas, sentimientos y conocimientos entre dos o más personas que se lleva a cabo mediante un proceso de transmitir o recibir información. Los elementos de la comunicación son todos los factores que intervienen en el proceso de envío y recepción de un mensaje. Cada elemento aporta un valor que, dependiendo de la circunstancia, ayuda a mejorar o a distorsionar la comunicación; son los siguientes:

  1. Emisor: Es el punto de partida del proceso de comunicación al ser quien emite el mensaje.
  2. Receptor: Es quien recibe el mensaje del emisor.
  3. Código o lenguaje: Conjunto de signos con el que se transmite un mensaje.
  4. Mensaje: Es el contenido que se quiere transmitir desde el emisor hacia el receptor.
  5. Canal de comunicación: Es el medio físico por donde se transmite el mensaje del emisor hacia el receptor (aire, luz, imprenta, radio, televisión, teléfono, vista, tacto, gusto…).
  6. Retroalimentación, reformulación o feedback: Es un mecanismo de control del mensaje por parte del emisor.
  7. Contexto: Es la situación en la cual se genera el proceso comunicativo. Incluyen factores emocionales, sociales, circunstanciales, etc. y puede tener una influencia en el intercambio de ideas.

El ser humano es un ser social, y se va formando y construyendo mediante el contacto y el trato con otros seres humanos. Por tanto, las personas deben poseer habilidades sociales adecuadas que permitan que se desenvuelvan positivamente con la sociedad, y es en la escuela donde es necesario enseñar tales habilidades desde la más temprana edad. La escuela debe utilizar técnicas acordes a conseguir estos objetivos y entrenar al alumnado en las habilidades sociales. En la Ley de Educación, las habilidades sociales aparecen en distintas áreas: área de identidad y autonomía personal, área del medio físico y social, y área de comunicación y expresión.

Por todo ello, las habilidades sociales constituyen un conjunto de hábitos o estilos (también abarca comportamientos, emociones y pensamientos) que nos permiten mejorar en nuestras relaciones interpersonales, sentirnos bien y obtener lo que queremos. Estas conductas son adquiridas a través del aprendizaje por observación, imitación, etc. y se forman, sobre todo, desde el hogar y el colegio. Así, debemos destacar que, en el ámbito sanitario, estas habilidades sociales adquieren una relevancia especial, debido a la constante interacción con los compañeros de trabajo.

Objetivos

Metodología

Revisión bibliográfica de publicaciones registradas en distintas bases de datos (Google Académico, PubMed), en libros y en revistas electrónicas, seleccionando artículos científicos procedentes de publicaciones académicas revisadas. Se incluyeron todos aquellos estudios relacionados habilidades sociales en el ámbito sanitario, publicados en inglés y español, para el periodo 2010-2020.

Resultados

En el ámbito sanitario una buena comunicación entre profesionales y, sobre todo, con el paciente, es fundamental para conseguir una mejoría y curación del enfermo. Son numerosos los problemas que se pueden originar cuando la comunicación es mala, apresurada e impersonal.

Las habilidades sociales más importantes para poder mantener relaciones interpersonales sanas y de calidad son las que se citan a continuación:

Empatía

Es la capacidad de comprender la vida emocional de otra persona, casi en toda su complejidad. Esto no supone, necesariamente, compartir las mismas opiniones y argumentos que justifiquen el estado o reacción que expresa la otra persona. Ni siquiera significa estar de acuerdo con el modo de interpretar las situaciones con carga afectiva del interlocutor.

La empatía está referida, entre otras cosas, a la escucha activa, la comprensión y el apoyo emocional. Además, implica tener la capacidad suficiente para diferenciar entre los estados afectivos de los demás y la habilidad para tomar perspectiva, tanto cognitiva como afectiva, respecto a la persona que nos expresa su estado emocional.

Cabe destacar, además, que es una de las competencias más importantes entre las incluidas en la inteligencia emocional.

La empatía supone una de las habilidades sociales con más relevancia entre los profesionales sanitarios, debido a que en este ámbito se trabaja con personas que viven una situación de vulnerabilidad y, en la mayoría de los casos, requieren de una mayor comprensión de su realidad.

Asertividad

Es la habilidad de comunicarse de forma efectiva, decir lo que queremos transmitir de forma firme, a la vez que respetuosa y empática, con los demás y con uno mismo.

También se refiere a la forma de reaccionar ante los conflictos o discusiones y al saber manejarse de forma efectiva en la comunicación con los demás.

Respeto

Es un valor y una cualidad positiva que se refiere a la acción de respetar; es equivalente a tener veneración, aprecio y reconocimiento por una persona o cosa.

El respeto es uno de los valores morales más importantes del ser humano, pues es fundamental para lograr una armoniosa interacción social. Por ello, en el ámbito sanitario, todos los profesionales deben poseer esta cualidad. Asimismo, debe ser mutuo y nacer de un sentimiento de reciprocidad.

Escucha activa

Se debe escuchar activamente y con conciencia plena a la otra persona. Por tanto, la escucha activa no es oír al otro sujeto, sino que se refiere a estar totalmente concentrados en el mensaje que el otro individuo intenta comunicar.

La escucha activa es una habilidad que puede ser adquirida y desarrollada con la práctica. Sin embargo, puede ser difícil de dominar, pues hay que ser pacientes y tomarse un tiempo para desarrollarla adecuadamente.

Negociación

Es la transformación de la “guerra” en su forma violenta y sanguinaria, por una forma inteligente, astuta y, sobre todo, racional, de dirimir desacuerdos y llegar a entendimientos. Una negociación es, entonces, un acto civilizado de intercambio de mensajes. Este acto puede expresarse de múltiples modos, por ejemplo: el regateo en el mercado; la fijación de condiciones para alguna empresa; el establecimiento de ciertas reglas que permitan, restrinjan, o regulen de tal manera que todos podamos en confianza hacer, circular, vivir sin temer por nuestras vidas o las de nuestros allegados.

La negociación es, quizás, una de las etapas de todo proceso comunicativo en la que las emociones juegan un papel muy importante.

Comunicación y habilidades expresivas

Son el conjunto de procesos lingüísticos que se desarrollan durante la vida, con el fin de participar con eficiencia y destreza, en todas las esferas de la comunicación y la sociedad humana. Hablar, escuchar, leer y escribir son las habilidades del lenguaje. A partir de ellas, nos desenvolvemos en la cultura y la sociedad, y a través de su desarrollo, nos volvemos competentes comunicativamente.

El lenguaje verbal y el no verbal (cine, música, pintura, etc.), la diversidad lingüística, la gestualidad, la emocionalidad, la comprensión de las diferencias, las semejanzas entre el habla y la escritura y el papel mediador de la lectura, cimientan nuestra capacidad de comprender, interpretar y elaborar contenidos comunicativos, para la interpretación del mundo, la expresión de la subjetividad y el ejercicio de nuestra ciudadanía.

Comprensión

Está relacionada con la capacidad de entender, justificar o contener algo. La comprensión, por lo tanto, es la aptitud o astucia para alcanzar un entendimiento de las cosas.

Por otra parte, es la tolerancia o paciencia frente a una determinada situación. Las personas comprensivas, de este modo, logran justificar o entender como naturales las acciones o las emociones de otras.

Autocontrol

Es la capacidad consciente de regular los impulsos de manera voluntaria, con el objetivo de alcanzar un mayor equilibrio personal y relacional. Una persona con autocontrol puede manejar sus emociones y regular su comportamiento.

El autocontrol es, por otra parte, una herramienta que permite, en momentos de crisis, distinguir entre lo más importante (aquello que perdurará) y lo que no es tan relevante (lo pasajero).

La literatura consultada coincide en que el conocimiento de las técnicas y habilidades sociales y de comunicación, es imprescindible en aquellos profesionales que se dedican a las labores asistenciales y/o sean responsables de la comunicación con el usuario, tanto en el ámbito de la atención primaria, como de la especializada; porque el abordaje eficaz de situaciones conflictivas, su relación con la satisfacción de usuarios y profesionales, la adherencia al tratamiento por parte de los pacientes, la mejoría de los resultados clínicos y eficiencia de los servicios clínicos y administrativos, ha quedado ampliamente demostrada con la práctica de estas herramientas.

Por todo ello, para obtener una adecuada comunicación con el paciente, resulta conveniente llevar a cabo todas las habilidades sociales mencionadas anteriormente, y trabajar sobre ellas periódicamente con el fin de adquirir todas las capacidades necesarias para lograr una buena relación con el paciente.

Conclusiones

Las habilidades sociales dirigen a las personas hacia el éxito personal, ya que facilitan la satisfacción laboral, familiar, de pareja, con los amigos, etc., al estar directamente relacionadas con tantos aspectos clave de la vida.

Puesto que los seres humanos vivimos en sociedad, la comprensión de las relaciones y de las demás personas es algo imprescindible para una vida emocionalmente sana.

Para cualquier actividad sanitaria la comunicación es fundamental, puesto que permite la aplicación de los conocimientos técnicos a través de la relación con el paciente. Asimismo, ejercitar las habilidades sociales es un buen método para mejorar la comunicación con el paciente, por lo que constituye una importante tarea a realizar por profesionales que ejercen su trabajo en el ámbito sanitario.

Bibliografía

  1. Portales Médicos. Habilidades para la comunicación en el ámbito sanitario.
  2. Escuela Internacional Medicación. Habilidades sociales y de comunicación en el ámbito sanitario.
  3. Ley 41/2002, de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica.
  4. Real Academia de la Lengua Española. Definiciones.
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