Guía de cuidados de Enfermería para la administración e instilación de Mitomicina-C

Autores:

Antonio Herrerías Redondo (Enfermero) Francisco Javier Franco Lozano (Enfermero) Lorena Isabel López Albiñana (Enfermera)

Resumen

La Mitomicina-C es un agente quimioterapéutico y su actividad es antitumoral y antibiótica. Se administra por vía intravenosa para tratar diferentes tipos de cáncer y también es utilizado para instilaciones del cáncer de vejiga. Para ello, la Mitomicina-C (MMC) se administra directamente a la vejiga a través de un catéter urinario el cual se extrae posteriormente tras dejarlo actuar durante aproximadamente 2 horas tras la instilación.

Debido al gran porcentaje de recidivas que padece el cáncer de vejiga y tras numerosos ensayos se llegó a la conclusión de que una instilación inmediata de quimioterapia, con un plazo máximo de 24 tras la intervención, reduce significativamente el riesgo de recurrencias tras la resección transuretral (RTU). Se utiliza como tratamiento en pacientes con un tumor único de bajo riesgo ó como tratamiento inicial tras la resección transuretral (RTU) en pacientes con tumores de alto riesgo.

Palabras Clave: Resección transuretral, mitomicina, instilación, cuidados.

INTRODUCCIÓN

El cáncer vesical es uno de los tumores con más alta prevalencia por su gran tendencia a la recidiva. El tratamiento inicial de elección es la resección transuretral (RTU), sin embargo, tras la RTU de un tumor vesical no músculo invasor, un gran porcentaje de ellos recidivarán en 1-2 años. Por ello, se ha propuesto la administración de quimioterapia tras la RTU con el fin de disminuir la recidiva y prevenir la progresión.

La Mitomicina-C (MMC) es un fármaco citostático de quimioterapia anticanceroso utilizado en urología para el tratamiento de tumores vesicales que no infiltran músculo. Este medicamento se clasifica como un antibiótico antitumoral que inhibe la síntesis de ADN y es el tratamiento tópico intravesical de elección para eliminar lesiones residuales tras la resección transuretral (RTU), prevenir recurrencias y evitar la progresión de la enfermedad.

Al ser un fármaco citostático, el personal de Enfermería precisa de unas normas de seguridad para su uso, administración y eliminación.

El uso de una guía de cuidados para la administración de Mitomicina-C (MMC) en ámbito hospitalario facilita a la

Enfermería garantizar la seguridad tanto del paciente como del profesional que lo administra.

OBJETIVOS

  • Crear una guía de administración que permita al personal de Enfermería organizar las intervenciones, evitando así la aparición de complicaciones o detectarlas de forma temprana.
  • Establecer unas recomendaciones de seguridad en el manejo de fármacos citostáticos.

METODOLOGÍA

Los datos científicos para llevar a cabo este artículo se han obtenido tras una búsqueda bibliográfica de artículos relacionados en diferentes bases de datos como Scielo, Medline, PubMed y Google Academy introduciendo los términos de búsqueda relacionados con el tema a tratar. También se han consultado guías clínicas de cuidados relacionadas con materia a tratar. Tras llevar a cabo la búsqueda, se han encontrado numerosos artículos en inglés, portugués y español. Finalmente se han seleccionado los artículos que más se ajustaban a la información y descriptores establecidos.

ANÁLISIS

La MMC se utiliza como tratamiento en pacientes con un tumor único de bajo riesgo ó como tratamiento inicial tras la resección transuretral (RTU) en pacientes con tumores de alto riesgo.

Si la lesión no es músculo infiltrante, la RTU ha sido completa y no hay presencia de perforación vesical, el paciente será un buen candidato a una instilación post-operatoria precoz.

La única excepción que existe para no emplear la dosis inmediata de Mitomicina-C (MMC) es la presencia de sangrado activo, la resección extensa o la presencia o sospecha de perforación vesical.

Debido a las características de este citostático y de su vía de administración, es fundamental crear y contar con una guía que mejore la seguridad tanto del paciente como del personal de Enfermería en el momento de administración de la MMC.

El uso de la vía intravesical para la administración de Mitomicina-C (MMC) produce menos absorción del fármaco, y por lo tanto, presenta menos reacciones adversas sintéticas (exantema, mielosupresión, escalofríos, fiebre y malestar general), siendo las locales las más comunes.

Las contraindicaciones de uso de la MMC en pacientes serán:

  • Hipersensibilidad al principio activo.
  • Casos de trombocitopenia, alteraciones de coagulación y mayor tendencia al sangrado.
  • Función renal alterada. La función renal tiene que ser evaluado antes y después de cada ciclo.
  • Embarazadas o madres que den el pecho.
  • Hematuria
  • Perforación intra o extraperitoneal.

Las complicaciones graves tras la administración son raras, siendo más comunes las leves, que desaparecen tras el cese de la administración.

El efecto adverso más frecuente es la cistitis química, la cual se manifiesta por disuria, polaquiuria, piaría y dolor suprapúbico. Existen algunos casos donde las complicaciones suelen ser más severas como la extravasación, inflamación perivesical, fracaso renal agudo o sarcoidosis pulmonar.

Cuidados pre-administración

  • Limitar la ingesta de líquidos durante 6-8 horas anteriores a recibir el tratamiento para que el paciente pueda retener su orina durante el procedimiento. Además, con esta restricción hídrica se recibe dosis más concentradas del medicamento puesto que se produce menos orina.
  • Comprobar que la medicación se ha pedido al servicio de farmacia y que estos la proporcionarán con antelación a la administración. Las jeringas de mitomicina serán colocadas en un lugar específico, conocido por todo el personal de la planta y separado del resto de medicación. Las preparaciones de mitomicina C que no lleguen a utilizarse serán devueltas a farmacia con la mayor prontitud posible no siendo, en ningún caso, almacenadas en la planta de cara a un futuro uso.
  • Verificar que el paciente ha tirado el consentimiento informado.
  • Explicar al paciente y familiares el procedimiento y el manejo de la orina, las medidas protectoras, etc. Además, hay que indicarles que deben avisar al personal sanitario si tras la administración el paciente presentara fiebre, disnea, dolor de garganta, hemorragia o cualquier otra complicación.
  • Indicar al paciente que tras la instilación es fundamental retener la mitomicina en su vejiga durante 2 horas, siendo el tiempo mínimo de una hora e indicarle que debe cambiar de posición cada 15 minutos para que el fármaco entre en contacto con todas las áreas de la vejiga. Para ello deberá adoptar las posiciones de decúbito supino, decúbito lateral izquierdo y decúbito lateral derecho de forma alterna.
  • Comunicar al personal de la planta sobre las precauciones a tomar respecto a la manipulación de la orina en las próximas 24 horas tras la instilación de Mitomicina-C (MMC).
  • Comprobar que el paciente no es alérgico al medicamento.
  • Valorar la paciente y tomarle las constantes vitales.
  • Preparar el material necesario para llevar a cabo la técnica.
  • Comprobar la medicación.

Cuidados durante la administración

Los cuidados van dirigidos especialmente a extremar las medidas de protección tanto para el enfermo como para el personal. Las trabajadoras embarazadas o en período de lactancias no deberán realizar este procedimiento, así como aquellos trabajadores que estén buscando descendencia deberán comunicarlo para extremar las precauciones.

El material de protección hacia el paciente será:

  • Paños empacadores con la cara de absorción bajo la sonda de administración.
  • Kit de salpicaduras compuesto por una ilusión de bicarbonato sódico al 8,4%, esponjas jabonosas, batea y toallas.

El material de protección hacia el personal que administra la MMC será:

  • Guantes de protección. Se utilizará siempre doble par, uno por debajo de los puños de la bata y otro por encima.
  • Gafas de protección contra salpicaduras.
  • Bata de un sólo uso errada por delante, sin bolsillos, de manga larga y con puños elásticos, cuello ajustado y de material no permeable.
  • Máscara de protección con filtro FFP3.
  • Gorro
  • Kit de derrame de citostáticos.

Para la colocación de los equipos de protección se deberá seguir un orden, el cual será: primer par de guantes, bata (por encima de los guantes), gorro, mascarilla, gafas de protección y por último el segundo par de guantes (por encima de los puños de la bata)

Material necesario para la administración:

  • 2 Pinzas Kocher.
  • Jeringa de 50 ml con conexión Luer-lock precargada con Mitomicina-C (MMC) (viene ya preparada de farmacia).
  • Dispositivo de sistema cerrado para la administración de medicación.
  • Bolsa colectora de orina de la máxima capacidad disponible.
  • Contenedor de residuos citostáticos.

Aspectos a tener en cuenta antes de la administración:

  • Proporcionar un ambiente íntimo y tranquilo.
  • Comprobar que existe y persiste la orden de administración de Mitomicina-C (MMC).
  • Comprobar que el paciente no tiene la orina hematúrica.
  • Comprobar que el paciesen no presenta signos ni síntomas de perforación vesical.
  • Administrar la MMC con el paciesen encamado.
  • Colocar antes de empezar la instilación las medidas protectoras como empacadores impermeables al paciente y cama.
  • Comprobar la permeabilidad de la sonda mediante la correcta entrada y salida de suero de lavado continuo.
  • Cerrar el suero de lavado y asegurarse de que la vejiga esté vacía antes de comenzar la administración.
  • Pinzar la sonda con una pinza Kocher.

Administración de la MMC:

  • Colocar le campo estéril.
  • Coger la jeringa de 50 ml de Mitomicina-C (MMC) con la mano dominante y la salida de la sonda vesical con la otra.
  • Conectar el cono de la jeringa en la luz de la sonda.
  • Retirar la pinza Kocher.
  • Instilar el fármaco lentamente evitando fugas.
  • Una vez terminada la administración de la MMC pintar nuevamente la sonda con las dos pinzas Kocher para mayor seguridad.
  • Retirar la jeringa y conectar la bolsa colectora de orina de gran capacidad.
  • Desechar la jeringa, el material desechable y todo el equipo de protección del personal en el contenedor de citostáticos. Al igual que la colocación, la retirada del equipo de protección tiene que seguir un orden concreto, el cual será: guantes exteriores, gafas de protección, gorro, bata, mascarilla y par de guantes interiores. Luego realizar el correspondiente lavado de manos.

Una vez que la técnica se ha realizado hay que registrar en las hojas de Enfermería la hora de administración y si hubiera alguna incidencia de interés.

Cuidados post-administración

La actuación fundamental del personal de Enfermería irá encaminada a la detección precoz de las posibles complicaciones que pudieran aparecer en las próximas 24 horas tras la administración, así como establecer los cuidados básicos para el paciente, como son:

  • Comprobar que el ritmo de infusión de sueros intravenosos es lento para evitar así la dimisión del agente quimioterápico y eludir la presencia de globo vesical.
  • Vigilar la tolerancia por parte del paciente al pinzado vesical y controlar las constantes vitales en la primera hora siguiente tras la instilación, además de vigilar la aparición de posibles complicaciones.
  • La sonda ha de permanecer pinzada entre 1-2 horas, siendo el tiempo mínimo el de una hora y el ideal el de dos.
  • El paciente deberá permanecer en todo momento en la cama e ir realizando los cambios postura les pertinentes tal y como se le había explicado antes de realizar el procedimiento.
  • Una vez que han transcurrido las dos horas, se procederá al desplazamiento de la sonda vesical.
  • Una vez despinzada y que haya salido el primer contenido de orina, la bolsa urológica ha de ser cambiada de forma inmediata, la cual se depositará en el contenedor de citostáticos.
  • Volver a conectar a un ritmo lento el suero de lavado, si no está contraindicado.
  • Las próximas bolsas colectoras de orina se deben desechar en le contenedor de citostáticos durante las 24 horas siguientes.
  • Indicar al paciente la necesidad de aumentar la ingesta hídrica.
  • Valorar si existe presencia de dolor.

Como toda técnica, no está exenta de riesgos y saber cómo actuar ante posibles contratiempos es fundamental. En caso de contacto de MMC con los ojos deberán lavarse varias veces con loción oftálmica de bicarbonato sódico y examinarse durante algunos días por si hubiera daño de la córnea. Si llegara a producirse se deberá aplicar el tratamiento adecuado.

Si por el contrario las salpicaduras han sido en la piel, hay que lavar el área expuesta varias veces con una solución de bicarbonato sódico al 8,4% y después con agua jabonosa. No aplicar cremas de manos ni otras preparaciones emolientes puesto que pueden ayudar a la penetración de trazas de MMC en el tejido epidérmico.

Si el incidente hubiera sido manchas en la ropa de la cama, hay que cambiar la ropa de forma inmediata e introducirla en una bolsa exclusiva para esta ropa y roturarla especificando que es material citostático para que sea precava con lejía antes de un segundo lavado.

CONCLUSIÓN

La administración de Mitomicina-C (MMC) debe llevarse a cabo por personal sanitario formado y entrenado. La administración de MMC es una técnica segura pero no está exenta de complicaciones. El empleo de medidas de protección tanto para el paciente como para Enfermería juegan un papel importante durante todo el proceso de administración de MMC. La creación de una guía de cuidados de Enfermería para realizar su administración ayuda al personal de Enfermería a evitar posibles complicaciones o detectarlas en una etapa temprana.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  • Celaya, M. C., Buil, P., Garjón, J., Espeja, M., & Martínez, C. (1997). Evaluación de las reacciones adversas y la eficacia de la mitomicina y la BCG en el tratamiento intravesical del cáncer superficial de vejiga. Farm Hosp, 21(3), 137-142.
  • Médico, C., Toniolo, G. C., Alba, U. J., i Puig-Sureda, I. T., & Corporativa, R. (2011). Tratamiento médico del cáncer de vejiga.
  • Jalón Monzón, A., Fernández Gómez, J. M., Escaf Barmadah, S., Álvarez Múgica, M., Martín Benito, J. L., & Regadera Sejas, F. J. (2008). Efecto terapéutico de Mitomicina C en el postoperatorio inmediato de pacientes con tumores vesicales no músculo invasores de riesgo intermedio. Actas Urológicas Españolas, 32(9), 894-903.
  • León, M. V., Villaverde, R. M., Expósito, F. N., & Soto, M. Á. M. (2013). Cáncer de vejiga. Medicine-Programa de Formación Médica Continuada Acreditado, 11(26), 1568-1577.
  • Núñez, M. Á. C., Cachay, P. B., Martín, G. M., Marí, E. R., & Gómez, S. E. (2003). Cuidados enfermeros en la instilación vesical de mitomicina-c. Enfuro, (85), 25-26.
  • López, M. Y. M., Romero, M. G., Caro, P. B., & Ballestero, M. J. F. (2012). Plan de cuidados intraoperatorios al paciente intervenido de resección transuretral. REDUCA (Enfermería, Fisioterapia y Podología), 4(2).
  • Díaz, L. S., Recalde, S., & Barbona, L. O. (2018). Cuidados de Enfermería en la administración de citostáticos. Prevención de extravasación por citostáticos IV. Medicina Infantil, 25(1).
  • Rodriguez, A., Muniesa, M., Gracia, B., López, S., López, M. M., Valls, M.,… & Esteve, J. (2015). Importancia del equipo multidisciplinar en la eficacia de la instilación de mitomicina C posoperatoria inmediata. Enfuro, (129), 7-9.
  • Gómez Gomez, B. (2018). Manejo de la extravasación de citostáticos: una mirada desde Enfermería.
Salir de la versión móvil