Gestante con COVID-19 con amenaza de parto prematuro, a propósito de un caso

Incluido en la revista Ocronos. Vol. III. Nº 3 – Julio 2020. Pág. Inicial: Vol. III;nº3:303

Autor principal (primer firmante): Laura del Pozo Fuentes

Fecha recepción: 30 de junio, 2020

Fecha aceptación: 22 de julio, 2020

Ref.: Ocronos. 2020;3(3):303

Autores: Laura del Pozo Fuentes (1), Carmen Hurtado López (2), Isabel María Acedo García (3)

1 Laura del Pozo Fuentes, Enfermera Especialista en Obstetricia y Ginecología. Unidad de Partos del Hospital Universitario Virgen de la Victoria, Málaga.

2 Carmen Hurtado  López, Enfermera Especialista en Obstetricia y Ginecología. Unidad de Partos del Hospital Punta Europa, Algeciras, Cádiz.

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3 Isabel María Acedo García, Enfermera Especialista en Obstetricia y Ginecología. Área de Unidad de Partos del Hospital Regional Universitario Carlos Haya, Málaga.

RESUMEN

El manejo de los casos de gestante con COVID-19 positivo supone un reto para los profesionales que los atendemos en nuestros hospitales, encontrándonos ante unos protocolos y unos medios de protección que van cambiando cada poco tiempo.

Esto se complica aún más cuando a ello le añadimos alguna patología, como en el caso que nos ocupa, en la que la gestante presenta una amenaza de parto prematuro a las 32 semanas de gestación. Este tipo de complicaciones implica la asistencia directa de diferentes profesionales, entre los que nos encontramos las matronas.

Es necesario un correcto manejo de la situación y una seguridad adecuada para que tanto el profesional como la paciente tengan la atención necesarias según las circunstancias.

Palabras clave: COVID-19, gestante, contracciones, amenaza parto prematuro

Introducción

A medida que se va conociendo con mayor concreción la epidemiologia, sintomatología y comportamiento del virus COVID-19, la definición de caso va modificándose. En el caso de la gestante, dicha definición es la misma que para la población general (1).

Los datos arrojados por diferentes estudios(2)(3)(4) indican que la enfermedad afecta de la misma manera a las gestantes que a la población no gestante, padeciéndolo en un 85% aproximadamente de forma leve o asintomática, un 9% grave y un 5% crítico.

No obstante, otros estudios (5) han llegado a la conclusión de que la presencia del coronavirus si produce una mayor probabilidad de complicaciones graves durante el embarazo: preeclampsia, aumento riesgo tromboembólico, amenaza parto prematuro (APP), placenta previa… Dichos estudios se confrontan con los de las bases de datos españolas (6), en los que no se asocia este aumento en el riesgo con la presencia del virus.

Cuando nos encontramos ante un caso de gestante con APP con un COVID-19, positivo o sospecha, debemos tener en cuenta que el manejo de la situación no es el mismo que en una gestante negativa a dicho virus. Hay que estudiar cada caso detenidamente y decidir según las circunstancias.

Historia del caso

Acude a Urgencias del hospital A.T.P., gestante de 32+4 semanas de gestación, con diagnóstico de COVID positivo mediante una PCR pero asintomática, que refiere tener contracciones regulares cada 3 minutos desde hace una hora. Previamente había hecho lo que le había explicado su matrona de Atención Primaria por teléfono, en caso de necesitar ir al hospital por cualquier complicación o por creer estar de parto, avisar previamente por teléfono al hospital para que estén precavidos.

Tras pasar por el circuito apartado destinado para tal fin, la paciente llega a la consulta destinada a la atención de pacientes COVID en urgencias de maternidad. La ginecóloga de guardia, previo estudio del caso y de la sintomatología presentada, indica la realización de analítica de sangre, registro cardiotocográfico, analítica de orina y toma de muestra de cultivos (EGB y vaginales).

La matrona asignada a dicha paciente se pone el equipo de protección individual (EPI) proporcionado por el hospital y prepara todo lo necesario para realizar las maniobras necesarias. Tras un monitor en el que se evidencia la presencia de contracciones, percibidas como dolorosas por la paciente, y la realización de todas las pruebas necesarias, la ginecóloga de guardia entra también a la consulta especial para la realización de ecografía y medida de la longitud del cuello uterino.

Dicha medida obtiene un resultado de 18 mm, evidenciándose que el cuello uterino se ha comenzado a modificar. Se indica la canalización de vía venosa periférica e inicio de tratamiento con Atosiban. Tras consensuar con neonatólogo e infectólogo, el ginecólogo indica la administración de corticoides para la maduración pulmonar fetal.

En todo este tiempo, la matrona permanece con su EPI en la consulta especial, esperando la indicación de nuevas pruebas a realizar y siguiendo la evolución de la paciente.

Tras 1 hora y 30 minutos de control cardiotocográfico desde el inicio de la infusión de Atosiban, observándose una dinámica uterina de 1 contracción cada 10 minutos y una frecuencia cardiaca fetal reactiva, se decide el ingreso en planta de la paciente, para lo que  la matrona prepara a la gestante para el traslado. Todo el personal involucrado en su traslado será protegido con EPI`s, así como el personal que la atenderá en planta según las indicaciones médicas.

Conclusiones

Hay que tener en consideración que el manejo de una APP en una gestante negativo en COVID puede no ser el mismo que en una gestante positiva, ya que el tratamiento con corticoides para la maduración fetal puede ser perjudicial para la madre(7). Ante este tipo de casos hay que hacer un estudio del caso y actuar en consenso con la paciente y el resto de profesionales (neonatólogo e infectólogo)(8).

Será importante el bienestar fetal y materno, pero también la seguridad de los diferentes profesionales que los atienden, siendo necesarios los medios de protección determinados por la situación.

Los procedimientos terapéuticos a realizar serán los habituales, pero de forma muy racionalizada, teniendo en cuenta que la atención sanitaria se realizará únicamente por el mínimo personal indispensable.

Bibliografía

(1) Información científico-técnica: Enfermedad por coronavirus, COVID-19. Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias. Ministerio de Sanidad.  Actualización 2 de junio de 2020.

(2) Clinical management of severe acute respiratory infection when novel coronavirus (nCoV) infection is suspected. Interim guidance, 13 March 2020. World Health Organization, 2020.(Consultado el 17 marzo 2020)

(3) Berghella V. Coronavirus disease 2019 (COVID-19): Pregnancy issues. This topic last updated: Jun 01, 2020. Lockwood CJ, ed. UpToDate. Waltham, MA: UpToDate Inc.  (Consultado el 04 junio 2020)

(4) BMJ Best Practice: Coronavirus disease 2019 (COVID-19). Last updated: Last updated: Jun 03, 2020. (Consultado el 04 junio 2020)

(5) Coronavirus (COVID-19) infection and pregnancy. Information for healthcare professionals. Royal College of Obstetricians and Gynaecologists (RCOG).  Version 9: Published Wednesday 13 May 2020.

(6) Documento técnico: Manejo de la mujer embarazada y el recién nacido con COVID-19. Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias. Dirección General de Salud Pública, Calidad e Innovación. Ministerio de Sanidad. Versión de 17 de junio de 2020.

(7) Documento de manejo clínico del paciente pediátrico con infección por SARS-CoV-2. Asociación Española de Pediatría, Sociedad Española de Infectología Pediátrica (SEIP), Sociedad Española de Urgencias de Pediatría (SEUP), Sociedad Española de Cuidados Intensivos Pediátricos (SECIP). Actualización: 15 de abril de 2020. 

(8) (Protocolo para el manejo y tratamiento de los pacientes con infección por SARS-CoV-2. Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, Ministerio de Sanidad. Fecha de actualización: 28 de mayo de 2020