Funciones del Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátrica

Autora: Josefa Luisa Álvarez Alonso

Coautoras: Raquel Blanco Quesada, Marta Quesada de la Fuente

Resumen

La evolución profesional del Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) ha pasado por diferentes etapas en las Unidades de Cuidados Intensivos. Actualmente, el TCAE forma parte del equipo multidisciplinar donde la triada facultativo-enfermera-TCAE debe de entenderse como una verdadera unidad asistencial.

En España, las competencias reconocidas del TCAE en la Unidades de Cuidados Intensivos Pediátricas (UCIP) pueden variar en función de la comunidad autónoma, existiendo una gran variación entre diferentes hospitales y entornos geográficos.

Las propias UCIP son las que deben unificar y consensuar criterios de trabajo y definir concretamente las tareas propias del TCAE y las delegadas, diferenciándolas de las tareas y competencias de otros miembros del equipo asistencial de estas unidades.

Palabras Clave: unidad de cuidados intensivos pediátrica, TCAE, competencias, tareas.

Introducción

Las unidades de Cuidados Intensivos Pediátricas (UCIP) han ido evolucionando con en el transcurso de los años. Debido a la alta tecnicidad de los cuidados, estas unidades necesitan de un personal cada vez más competente, especializado y con un perfil profesional diferenciado. Todos los miembros que componen un equipo multidisciplinar de la UCIP precisan de formación específica y continuada para saber dar respuesta a la alta complejidad de patologías existentes en los pacientes que están ingresados en la misma.

Se conoce como equipo multidisciplinar de Cuidados Intensivos al conjunto de personas, con diferentes formaciones académicas y experiencia profesional que tienen un objetivo común: proporcionar una asistencia médica intensiva, continuada e integral.

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Se define a niño crítico enfermo a aquel que por la existencia de una alteración en la función de uno o varios sistemas corporales pueden comprometer su supervivencia en algún momento de su evolución, siendo la muerte una alternativa que no puede obviarse.

Objetivo

Que el Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería sepa proporcionar cuidados de excelencia en un contexto de atención integral al paciente crítico pediátrico, su familia y entorno.

Metodología

Se ha realizado una revisión bibliográfica de diversos artículos científicos, incluidos en las referencias, sobre las funciones que debe realizar el Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátrica. Para ello se han consultado bases de datos científicas tales como: Medline, Cuiden y el buscador Google Académico. Los descriptores empleados fueron: UCIP, TCAE, funciones, actuación, crítico. Se han establecidos filtros de búsqueda tales como año de publicación, idioma y acceso a texto completo.

Resultados

La evolución profesional del Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) ha pasado por diferentes etapas en las Unidades de Cuidados Intensivos. Actualmente, el TCAE forma parte del equipo multidisciplinar, haciendo necesaria la integración y la cohesión con el resto de estamentos de las unidades de Críticos, a la vez que se impone el unificar y consensuar criterios de trabajo y definir concretamente las tareas propias y las delegadas que los diferencian de las tareas y competencias de otros miembros del equipo asistencial de la UCIP.

En España, las competencias reconocidas del TCAE en la unidad de cuidados intensivos pediátrica (UCIP) pueden variar en función de la

comunidad autónoma, existiendo una gran variación entre diferentes hospitales y entornos geográficos.

En algunas Unidades de Cuidados Intensivos la presencia de los Técnicos en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) es casi simbólica, existiendo con ello disparidad en cuanto a los ratios. Algunas UCIP apenas cuentan con uno o dos TCAEs por turno, con escasas competencias, siendo la mayoría de ellas delegadas y restringidas a la higiene del paciente, la dieta y el control del aparataje. Sin embargo, en otros hospitales se ha optado desde hace unos años por dar protagonismo a los TCAEs, donde existe interés por reconocer sus competencias específicas estableciendo ratios de 1 TCAE/4 pacientes. Esto supone dar mayor protagonismo y reconocimiento a las tareas que desempeñan, al tiempo que proporciona más posibilidades de asumir nuevas tareas y competencias.

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Competencias TCAE en UCI pediátrica

Hay una serie de competencias del Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) que están estandarizadas, siendo una de las principales tareas del TCAE la preparación de los espacios asistenciales (BOX) para los ingresos en UCIP.

En ellos tendrán que preparar el siguiente material:

– Bolsa de insuflación (neonatal o adulto según peso del paciente) con filtro.

– Mascarilla facial para ventilación.

– Guantes estériles para aspirar secreciones.

– Kit de receptáculo para aspiración de secreciones.

– Sondas de aspiración: 6ch, 8ch, 10ch, 12ch, 14ch según edad.

– Agua para limpiar el circuito de aspiración.

– Empapadores, pañales, celulosas

– Guantes no estériles un solo uso.

– Fonendoscopio.

– Estuche material de intubación y spray lubricante.

– Material para monitorización como electrodos, sensor medidor de SpO2 y manguitos para medición de tensión arterial no invasiva.

– Respirador: con tubuladuras según peso del paciente y pasar el test de funcionamiento correcto

– Preparación batea para analítica: gasas, clorhexidina alcohólica y acuosa, jeringas 2 ml, jeringas de gases, agujas, suero fisiológico monodosis, bolsa de analítica y tubos de hemograma, coagulación y bioquímica.

– Soluciones antisépticas: antiséptico líquido con base de etanol, gel antiséptico con base de etanol, alcohol 70%.

Cuando el paciente ingresa en la unidad de cuidados intensivos pediátrica (UCIP) la presencia del TCAE es fundamental por su participación en la atención inmediata al niño crítico. La presencia del TCAE para colaborar en la recepción de un paciente crítico se relaciona con la seguridad, disponer de todo el material necesario para iniciar la asistencia y la rápida monitorización, de manera que los facultativos y las enfermeras puedan iniciar, con su ayuda, inmediatamente los cuidados necesarios.

Con respecto a los aislamientos y los equipos de protección individual (EPI), el TCAE debe comprobar las medidas de aislamientos prescritas que necesite el paciente, posibilitar todo el material EPI e identificar el tipo de aislamiento con los carteles informativos correspondientes que haya establecido el departamento de Preventiva.

Como prevención estándar está:

– Higiene de manos.

– Bata, guantes, mascarilla, protección ocular.

– Limpieza y desinfección adecuada del material. Diferentes tipos de aislamiento:

– Por gotas: lavado de manos, mascarilla.

– Por contacto: lavado de manos, bata y guantes.

– Por contacto y gotas: lavado de manos, mascarilla, bata y guantes.

– Por aire: lavado de manos, mascarilla de alta eficacia (FFP2).

– Protección fase inicial: lavado de manos, mascarilla y bata.

– Aislamiento por preventivo (contacto y gotas): se emplea en pacientes extrahospitalarios hasta recibir los resultados de los cultivos realizados al ingreso en la unidad.

En los últimos años, la seguridad del paciente y la calidad asistencial en las unidades de Críticos, supone un tema relevante. Como miembros del equipo asistencial, los TCAEs deben participar de forma activa en la detección precoz de incidentes y de los efectos adversos o errores que se pueden producir en la asistencia. Las intervenciones del Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) para mejorar la atención al paciente son las siguientes:

– Revisar y comprobar la correcta identificación de los pacientes.

– Revisar de forma periódica la indicación de las medidas de aislamiento

– Revisar y comprobar las barreras de protección del paciente.

– Comprobar las medidas correctas de tubos endotraqueales (TET) para posible intubación (hay que tener preparado un TET de la medida que necesita y una medida inferior por posibles complicaciones).

– Cumplir con las medidas de higiene de manos.

– Revisar los maletines de intubación de cada paciente (palas, mango de laringoscopio, pinzas de Magill) y su respectiva bolsa insufladora y filtro.

– Revisar los sistemas de aspiración y sondas de aspiración adecuadas a la situación del paciente.

– Comprobar el nivel de aspiración de los drenajes (Pleure-vac®) en caso de que el paciente sea portador de este dispositivo.

– Conocimiento, comprobación y señalización de alergias del paciente crítico si precisara (medicamentosas, látex, apósitos, intolerancias alimentarias, etc.).

Las unidades de críticos cada vez más necesitan de aparataje técnico y específico para monitorización invasiva y terapias, siendo necesario que los profesionales que forman el equipo tengan un buen conocimiento de monitores, bombas de infusión, material de curas, fungible, etc. Esta cuestión es de vital importancia para poder disponer de todo ello ante situaciones de urgencia-emergencia, donde haya responsables bien formados en su limpieza, montaje, mantenimiento y almacenamiento. En muchas unidades de críticos estas tareas son de forma casi exclusiva del TCAE, siendo estas funciones las siguientes:

– Conocer e identificar el aparataje.

– Montaje de aparatos y dispositivos.

– Comprobar el buen uso de los mismos.

– Correcta limpieza, desinfección y conservación.

– Retirada del box y acomodación en su almacén después de su uso.

– Conexión con el departamento de electromedicina, informática y mantenimiento para gestionar la reparación de monitores, bombas de infusión y aparataje.

El TCAE también debe estar formado para preparar técnicas no invasivas, conociendo para ello el material y las técnicas a realizar, así como preparar el material estándar y específico de cada técnica y colaborar y asistir durante el proceso de las mismas.

Otra cuestión importante del TCAE es la higiene y el cuidado de la piel del paciente de UCIP. Esta tarea es competencia de las TCAEs. Hay que tener en cuenta que la higiene de un paciente crítico portador de múltiples dispositivos asistenciales y de monitorización puede considerarse como una maniobra de riesgo. A groso modo, las recomendaciones generales son:

– Realizar el baño diario, a ser posible a la misma hora.

– El agua debe estar a temperatura corporal (37 grados).

– Utilizar un jabón neutro para la piel y el cabello.

– Secar la piel con toques suaves, prestando especial atención a pliegues, dedos y zona genital.

– Mantener una hidratación corporal frecuente.

– Valoración continuada de las zonas con mayor riesgo de úlceras por presión (UPP).

– Los TCAEs deben contar con conocimientos específicos del tipo de higiene y productos de dermofarmacia que pueden ser utilizados o no según la patología base del paciente.

Con respecto a a nutrición del paciente de la unidad de cuidados intensivos pediátrica (UCIP), esta función le corresponde al TCAE. Es fundamental que conozcan los diferentes sistemas y dispositivos de nutrición asistida además de comprobar las posibles alergias alimentarias, conocer e identificar las diferentes dietas según patologías, tener conocimiento sobre la conservación, manipulación y administración de las nutriciones enterales (leche materna, fórmulas de inicio, etc.) y conocer cuidados básicos de sonda nasogástrica y botón gástrico.

En los últimos años es una realidad que se han generalizado las políticas de puertas abiertas de la mayoría de UCIPs de nuestro país, teniendo así un entorno asistencial humanizado. Un aumento de la presencia a pie de cama de padres y cuidadores obliga a todos los miembros del equipo multidisciplinar a establecer unas dinámicas de interacción constante con ellos. El mayor tiempo de convivencia con la familia supone que ésta pueda participar de forma activa en los cuidados, obligando a los profesionales a enseñar y entrenaran a los mismos para ello. Además, es necesario que el TCAE reciba formación continuada que lo habilite para poder proporcionar apoyo en situaciones emocionalmente complicadas, en la comunicación de malas noticias y acompañar en el duelo.

Cuando las estancias son prolongadas y los niños tiene que “vivir” en la unidad de cuidados intensivos pediátrica (UCIP), la humanización de los cuidados tiene que enfocarse a actividades como: estimulación motora, payasos (diversión y entretenimiento) visitas de hermanos, etc. Todos estos cuidados y actividades mostradas, donde el Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) participa de forma activa, mejoran el bienestar emocional de la unidad familiar. Estos programas de apoyo permiten que los pacientes y red familiar más próxima tengan momentos lúdicos y de evasión en un entorno de aislamiento, disrupción de la vida cotidiana y desconexión de las rutinas habituales.

Conclusión

La búsqueda y recopilación de información sobre las competencias del TCAE en la UCIP pone en evidencia una falta de actualización en la regulación de sus funciones. Los TCAEs son un colectivo comprometido profesionalmente y altamente cualificado. Es relevante que la administración y las direcciones de los centros hospitalarios reconozcan su papel en el entorno de los Cuidados Intensivos.

Es fundamental favorecer el acceso a la formación continuada, permitiendo así la especialización y el futuro reconocimiento de un perfil profesional que permita a este colectivo una mayor estabilidad y continuidad dentro de los equipos asistenciales de la unidades de Críticos Pediátricos. Pero, especialmente, es necesario el reconocimiento de los estamentos que conviven en la propia unidad de cuidados intensivos pediátrica (UCIP) y que la triada facultativo-enfermera-TCAE se entienda como una verdadera unidad asistencial.

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