Incluido en la revista Ocronos. Vol. IV. Nº 8–Agosto 2021. Pág. Inicial: Vol. IV; nº8: 110
Autor principal (primer firmante): Alejandra López González
Fecha recepción: 2 de Agosto, 2021
Fecha aceptación: 26 de Agosto, 2021
Ref.: Ocronos. 2021;4(8): 110
Autores:
Alejandra López González, Alfredo José Lazcano Cocaña, Sonia Angélica Miranda García, Patricia Lorences Muñiz
Introducción
En el presente trabajo se enumeran someramente los aspectos más beneficiosos que aporta, para todos los agentes implicados, la formación continua o permanente de los trabajadores y, en concreto, de aquellas categorías que están en primera fila atendiendo a los usuarios y los pacientes en los establecimientos de salud públicos.
En el ámbito laboral este concepto, la formación continua, implica desde la adquisición de nuevas herramientas tecnológicas y de comunicación, pasando por los softwares (programas, aplicaciones, etc.) hasta la actualización de conocimientos adquiridos previamente por el trabajador necesarios para desenvolver su puesto de trabajo.
Objetivos
Conocer las ventajas que aporta la formación continua en el personal no sanitario que presta sus servicios en los centros hospitalarios.
Metodología
Se ha realizado una revisión bibliográfica de las publicaciones posteriores al año 2005, que aparecen en la web de Google académico y en Scielo, relacionadas con la capacitación profesional de los empleados no sanitarios que trabajan en el ámbito de la sanidad pública.
Para facilitar la búsqueda se han seleccionado los siguientes descriptores: formación continua, aprendizaje adultos y adiestramiento del personal no sanitario.
Resultados
La enseñanza en general y en concreto, la formación continua además de ampliar los conocimientos de una determinada materia, posibilitan una comunicación más proactiva para el alumno en su entorno personal y profesional.
De la misma manera, al aprender se refuerza la autoestima y la seguridad de cada individuo en sus relaciones interpersonales.
Aplicado al ámbito sanitario, la inversión que realizan las empresas del sector y la administración para capacitar a al personal se ve compensada cuando los trabajadores adquieren unos mecanismos que les permiten mejorar la calidad en la atención de los usuarios y pacientes que acuden a los establecimientos de salud pública. Asimismo, este adiestramiento propicia herramientas necesarias para la resolución de los conflictos y de las agresiones que originan los individuos más beligerantes.
El personal que de forma voluntaria decide continuar formándose obtiene, respecto a otros compañeros de la misma categoría que no desean mantener sus conocimientos actualizados, un avance significativo el cual les
aporta mayor competitividad e idoneidad para optar a ofertas y mejoras de empleo, perfeccionar el perfil profesional e incrementar sus méritos en los concursos oposición, etc.
En los últimos años, entre las tendencias metodológicas dedicadas a alcanzar el reciclaje profesional destaca el procedimiento que se sustenta en introducir juegos en las rutinas de formación, denominado gamificación, el cual permite a los trabajadores formarse de manera amena y eficiente (incrementa la retención y asimilación de conocimientos) en aquellas aptitudes, actitudes y competencias que son ventajosas para su actividad laboral.
Paralelamente, el sistema e-learning, enseñanza en línea apoyado en las nuevas tectologías y la inmediatez de los medios de comunicación proporciona a los adultos mayor flexibilidad para participar en cualquier proyecto educativo en un horario compatible con su actividad laboral, seguirlo desde cualquier punto del planeta con lo cual, se reducen los desplazamientos y los gastos asociados (dinero y tiempo empleado).
Conclusión
Como hemos visto las prerrogativas de un aprendizaje permanente son múltiples, entre las que destaca una mejora de las expectativas laborales. Es decir, permite a los trabajadores de todas las categorías profesionales (desde facultativos a pinches) reciclarse y actualizar sus competencias profesionales específicas. Por esta razón todos los equipos interdisciplinarios que integran el personal del sistema de salud deben implicarse en la adquisición de conocimientos para que la educación sea significativa.
Para lograr el objetivo anterior es preciso seguir desarrollando las técnicas de aprendizaje que motiven al personal a mejorar sus conocimientos de forma divertida y práctica para su actividad laboral.
No hay que olvidar que para afrontar los retos de la próxima década el adiestramiento de la plantilla ha de responder a las necesidades de la sociedad sin comprometer los recursos de las generaciones futuras. Esto es posible con medidas de valoración que supervisen la formación en beneficio integral de la calidad sistema sanitario.
Bibliografía
- Carballo Santaolalla, R. Biencinto López, C. (2006). Determinación del impacto de la formación continua en el sector sanitario: diseño de un modelo de relaciones entre dimensiones. Revista complutense de educación. Vol. 17, Nº1, págs. 77-88.
- Izarzugaza Iturrizar, E. (2010). Formación continua en la empresa de salud. Norte de Salud Mental. Vol. 8, Nº 37, págs. 84-88
- Serrano Casarrubio, M.P. (2016). ¿Cómo evaluamos la formación continuada sanitaria? Propuesta de un indicador de eficiencia. Tesis doctoral dirigida por Raquel Gilar Corbi (dir.ts.), Cristina Vilaplana Nieto (codir.Tes.). Universitat d’Alacant.



