Índice
Incluido en la revista Ocronos. Vol. IX. N.º 8–Agosto 2026.
Pág. Inicial: Vol. IX; N.º 8: 841
Autor principal (primer firmante): Paula Vera Puertolas
Fecha recepción: 25/07/2026
Fecha aceptación: 21/08/2026
Ref.: Ocronos. 2026;9(8): 841
Autores:
- Paula Vera Puertolas (GRADO DE ENFERMERÍA)
- Sara Izquierdo Valiente (ÓPTICO OPTOMETRISTA)
- Miguel Angel Lainez Narvaez (CELADOR)
- Paula Andrea Osorio Real (GRADO DE ENFERMERÍA)
- Patricia Jimenez Torres (DIPLOMADA EN ENFERMERÍA)
- José Francisco Castillo Rojas (TCAE)
Categoría: GRADO DE ENFERMERÍA
PALABRA CLAVE:
ENDOCARDITIS / INFECCIOSA / AURICULOVENTRICULAR / INFECCIOSAS / PATÓGENOS / FISTULIZACIÓN
Introducción
La endocarditis infecciosa (EI) sigue siendo una de las enfermedades infecciosas más temidas en la Medicina moderna debido a su alta morbimortalidad y a la gravedad de sus complicaciones destructivas intracardíacas. Entre estas, la formación de fístulas y los trastornos de la conducción representan escenarios de extrema urgencia que ponen a prueba al equipo multidisciplinar (Heart Team).
A continuación, se presenta un análisis clínico y educativo sobre la fisiopatología, diagnóstico y manejo de la fistulización múltiple asociada a bloqueo auriculoventricular (AV) en el contexto de la EI.
El contexto clínico: destrucción perivalvular
La endocarditis infecciosa destructiva suele estar provocada por patógenos agresivos, siendo el Staphylococcus aureus y ciertas especies de Streptococcus los principales responsables. Cuando la infección sobrepasa las valvas de la línea de defensa endotelial, invade el tejido perivalvular adyacente, desencadenando una cascada tisular da lugar a colecciones purulentas en el anillo valvular (más frecuente en la válvula aórtica debido a su proximidad anatómica con el esqueleto fibroso del corazón).
- Fistulización: Si el absceso se rompe, crea trayectos o «túneles» anómalos que comunican cavidades cardíacas que normalmente están separadas (por ejemplo, de la aorta a la aurícula izquierda, o al ventrículo derecho).
- Bloqueo auriculoventricular (AV): El sistema de conducción eléctrica del corazón (específicamente el nodo AV y el haz de His) discurre por el tabique interventricular, justo en la vecindad del anillo aórtico. La extensión del absceso o la fístula hacia esta zona interrumpe la señal eléctrica, provocando bloqueos de primer, segundo o tercer grado (completo).
Manifestaciones clínicas y sospecha diagnóstica
La aparición de estas complicaciones debe sospecharse ante un paciente con EI diagnosticada o en estudio que presenta:
- Inestabilidad hemodinámica abrupta: Insuficiencia cardíaca refractaria debido al cortocircuito (shunt) de sangre a través de las fístulas.
- Soplos cardíacos nuevos o modificados: Un soplo continuo (en «maquinaria») puede alertar sobre la presencia de una fístula intracardíaca.
- Cambios en el electrocardiograma (ECG): Cualquier prolongación nueva del intervalo PR o la aparición de un bloqueo AV completo con bradicardia severa es un signo de alarma roja que indica extensión perivalvular.
Herramientas de diagnóstico
Para mapear la anatomía de las fístulas y evaluar el daño, se requiere un enfoque multimodal:
Técnica Diagnóstica – Utilidad Principal
- Ecocardiografía Transesofágica (ETE): Es el estándar de oro. El Doppler color permite visualizar el flujo de sangre a través de los trayectos fistulosos y delimitar el tamaño del absceso.
- Tomografía Computarizada Cardíaca (TCC): Ofrece una excelente resolución espacial para evaluar la extensión extracardíaca, el compromiso de las arterias coronarias y planificar la cirugía.
- Electrocardiograma Continuo (Telemetría): Esencial para monitorizar la progresión de los trastornos de conducción de forma inmediata.
Estrategia terapéutica: emergencia quirúrgica
El hallazgo de fistulización múltiple y bloqueo AV completo dicta una indicación quirúrgica de emergencia (Clase I). El tratamiento puramente médico con antibióticos es completamente insuficiente ante la disrupción anatómica y eléctrica.
El manejo se divide en tres pilares fundamentales:
Estabilización inicial
Antes de que el paciente entre a quirófano, el bloqueo AV completo y la bradicardia extrema deben corregirse mediante la implantación de un marcapasos transitorio (transvenoso).
Intervención quirúrgica compleja
El objetivo del cirujano cardiovascular es triple y altamente complejo:
- Desbridamiento radical: Eliminar todo el tejido necrótico, infectado y los restos de los abscesos.
- Cierre de fístulas: Sellar los trayectos anómalos utilizando parches de pericardio (autólogo o bovino).
- Reemplazo valvular: Sustituir la válvula destruida (habitualmente la aórtica) mediante prótesis mecánicas o biológicas, o en casos extremos, mediante un homoinjerto aórtico si la destrucción del anillo es masiva.
Terapia antibiótica prolongada
Tras la cirugía, se debe completar un ciclo prolongado de antibioterapia dirigida por antibiograma (generalmente de 4 a 6 semanas) para asegurar la erradicación microbiológica.
Conclusión
La coexistencia de fistulización múltiple y bloqueo AV en la endocarditis infecciosa representa uno de los escenarios más críticos en la cardiología moderna. Refleja una enfermedad localmente avanzada y sumamente agresiva. El éxito en la supervivencia de estos pacientes radica en el reconocimiento precoz de los signos de alarma (como los cambios sutiles en el ECG) y en una intervención quirúrgica agresiva y temprana liderada por un equipo multidisciplinar experimentado.
Bibliografía
- https://www.medintensiva.org/en-fistulizacion-mult iple-bloqueo-auriculoventricular-un-artículo-S0210 569123000955.
- https://www.infosalut.com/es/investigacion/estudio s-y-proyectos/15135-fistulizacion-multiple-y-bloqu eo-auriculoventricular-en-un-paciente-con-endocard itis-infecciosa.
- https://dialnet.unirioja.es/servlet/artículo?codig o=9276307.



