Fibrilación auricular: una revisión bibliográfica

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VI. Nº 4–Abril 2023. Pág. Inicial: Vol. VI; nº4: 237

Autor principal (primer firmante): Paula Lozano Pardos

Fecha recepción: 31 de marzo, 2023 

Fecha aceptación: 28 de abril, 2023 

Ref.: Ocronos. 2023;6(4) 237

Autores: Paula Lozano Pardos, Paula Rueda Peña, Irene Pérez Sanz, Beatriz López Santander, Ana Rabadán Pérez, Selene Gonzalo Martín.

Categoría profesional: enfermera/o.

Resumen

La fibrilación auricular es la arritmia más frecuente en todo el mundo, aunque no está claro que aumente la mortalidad tampoco se puede descartar que la fibrilación auricular sea únicamente una patología “acompañante”. Puede tener tanto una causalidad cardíaca como no cardíaca.

La sintomatología es fácilmente reconocible por una auscultación con frecuencia cardíaca elevada, aunque la clínica depende del daño miocárdico y de la frecuencia ventricular. El tratamiento se basa en el esquema “ABC” (anticoagulación, buen control de síntomas y control de comorbilidades).

Palabras clave: fibrilación auricular, arritmias, tratamiento, causas, clínica.

Introducción

La fibrilación auricular es la arritmia sostenida más frecuente en todo el mundo. Se asocia a la insuficiencia cardíaca, favorece las embolias y deteriora la calidad de vida. No está claro si la presencia de la FA incrementa, por si sola, la mortalidad.

Sin embargo, recientemente se ha publicado que la FA sí aumenta el riesgo de muerte súbita. No obstante, al no existir ningún estudio dirigido específicamente a conocer si esto ocurre de forma independiente, tampoco se puede descartar que la FA no sea un mero marcador «acompañante» (1).

La FA se caracteriza por la actividad eléctrica caótica (desorganizada y rápida) y una taquiarritmia supraventricular, con las siguientes características (1):

  1. Intervalos R-R irregulares en el electrocardiograma, excepto que coexista un bloqueo aurículo-ventricular de tercer grado.

  2. No hay ondas P definidas. Se puede observar cierta actividad auricular, más o menos regular, en algunas derivaciones (especialmente V1); porque la cresta terminal actúa como barrera anatómica eficaz a la conducción eléctrica y a la activación de la cara externa de la aurícula derecha, lo que origina una activación más uniforme a partir del techo de la aurícula derecha.

  3. La longitud del ciclo auricular suele ser variable y menor de 200 ms (> a 300 latidos por minuto).

Causas

Desde el punto de vista práctico, se dividen en causas cardíacas y no cardíacas (1):

  • Cardíaca: cardiopatía hipertensiva, cardiopatía isquémica, valvulopatías (especialmente la mitral de origen reumático), miocardiopatías: dilatada, restrictiva e hipertrófica, cirugía cardíaca, pericarditis y cardiopatías congénitas.

  • No cardíaca: envejecimiento (principal causa de FA), cirugía mayor no cardiaca, infecciones, tirotoxicosis, trastornos electrolíticos, procesos malignos de pulmón y mediastino, alcohol, cigarros, café y estrés, hipotermia, fiebre, neumonía, intoxicación digitálica, anemia y sarcoidosis, feocromocitoma y amiloidosis.

Clasificación

Actualmente existen dos clasificaciones recomendadas por la guía de práctica clínica de la Sociedad Europea de Cardiología de que la definen según su patrón y tipo clínico (2).

Según el patrón o duración temporal, se puede clasificar en (4):

  • Primer episodio: episodio inicial en paciente sin diagnóstico previo, independientemente de la duración del evento y de los síntomas relacionados.

  • Paroxística: episodio que dura entre 48 horas y 7 días, incluidos aquellos casos que son cardiovertidos eléctrica o farmacológicamente en las primeras 48 horas.

  • Persistente: episodio que dura más de 7 días y menos de 1 año, incluidos los que con cardiovertidos farmacológica o eléctricamente después de 48 horas.

  • Persistente de larga duración: duración mayor o igual a 1 año en paciente que se ha decidido recuperar el ritmo sinusal.

  • Permanente: episodio que dura más de 1 año o aquel de duración inferior, en el cual, médico y paciente acuerdan que no se buscará recuperar el ritmo sinusal.

La guía europea considera paroxística aquella que es cardiovertida en los primeros 7 días y persistente cuando se cardiovierte luego de este periodo de tiempo (2).

Según su tipo clínico o etiología (2)

  • Fibrilación auricular de origen valvular: se presenta en pacientes con estenosis valvular mitral significativa (moderada a severa) o la presencia de prótesis valvulares mecánicas en cualquier posición.

  • Fibrilación auricular secundaria a cardiopatía estructural: aquella que se presenta en pacientes con disfunción ventricular izquierda sistólica o diastólica, hipertensión arterial (HTA) de larga duración asociada a hipertrofia ventricular y/o en pacientes con cualquier otra enfermedad cardiaca estructural.

  • Fibrilación auricular focal: caracterizada por carreras de taquicardia atrial asociadas a episodios cortos y frecuentes de FA paroxística, observándose ondas auriculares en el electrocardiograma (FA gruesa), ectopias auriculares y/o taquicardia auricular que degenera en FA.

  • Fibrilación auricular postoperatoria: aparición de FA en pacientes con ritmo sinusal conocido sin episodios de FA previos, que surge durante el periodo postquirúrgico de cirugía cardiaca mayor, usualmente autolimitada.

  • Fibrilación auricular del atleta: episodios de fibrilación auricular paroxística relacionada con la intensidad y duración del entrenamiento físico.

  • Fibrilación auricular monogénica: es aquella que se presenta en pacientes con cardiomiopatías hereditarias, incluyendo canalopatías.

  • Fibrilación auricular poligénica: es aquella que se presenta en pacientes portadores de variantes genéticas comunes asociadas con FA de inicio temprano.

Clínica

La sintomatología de los pacientes con fibrilación auricular depende de la frecuencia ventricular y de la magnitud del daño miocárdico. La aparición de fibrilación auricular en pacientes con cardiopatía reumática o isquémica es una de las causas que más frecuentemente descompensan al corazón y provocan insuficiencia cardíaca (3).

En otros enfermos, la fibrilación provoca episodios de vértigo, lipotimias y crisis convulsivas. Los accidentes tromboembólicos son una de las complicaciones más graves y que mayor incapacidad producen en los pacientes con cardiopatía reumática en fibrilación auricular; esta complicación también se observa en los pacientes con cardiopatía esclerosa, pero con mucho menos frecuencia (3).

La arritmia completa que produce la fibrilación auricular es fácilmente reconocible por auscultación cuando la frecuencia es de 90 a 130 latidos por minuto, pero puede pasar inadvertida si la frecuencia cardíaca es más lenta o más rápida. El pulso arterial es el pulso desigual y arrítmico por excelencia.

Otro fenómeno que puede presentar el pulso arterial es el denominado “déficit de pulso”; consiste en que hay una diferencia entre la frecuencia cardíaca y la frecuencia del pulso arterial (medida por auscultación precordial y periférica) (3).

Tratamiento

Para la gestión del tratamiento se recomienda el esquema “ABC”. La A corresponde a la “anticoagulación”, la B al “buen control de los síntomas” y la C al “control de las comorbilidades” (4).

“A”: Anticoagulación

La guía enfatiza en la anticoagulación de pacientes con riesgo de ictus cardioembólico. Los pacientes con estenosis mitral moderada/severa o prótesis valvular mitral mecánica siempre deben ser tratados Warfarina. En el resto de los pacientes, cuando no existen contraindicaciones, se prefieren los anticoagulantes directos (4).

Para los pacientes que muestran contraindicación absoluta de anticoagulación por presentar sangrado activo, trombocitopenia severa o sangrado de alto riesgo reciente, una posibilidad es el cierre de orejuela de la aurícula izquierda, como medida para evitar los accidentes cerebrovasculares.

Se hace énfasis en no usar antiagregantes plaquetarios para reducir el riesgo de accidentes cerebrovasculares en ningún caso, pues incrementa las posibilidades de sangrado, a expensas de una muy baja protección para ictus cardioembólico (4).

“B”: Buen control de los síntomas

Destacan dos grupos de intervenciones, las encaminadas a controlar la frecuencia cardíaca y otras destinadas a recuperar el ritmo sinusal. Se recomienda tratamiento farmacológico para el control de la frecuencia cardíaca en pacientes sintomáticos. El objetivo es lograr <110 latidos por minuto. Los fármacos recomendados son los betabloqueantes.

Si con esto no se logra la mejoría sintomática se deben añadir bloqueadores de los canales de calcio. Si a pesar de este tratamiento, el paciente persiste sintomático o con deterioro de la calidad de vida, debe considerarse ablación del nodo auriculoventricular con implante de marcapasos o terapia de resincronización según este indicado (4).

̈C ̈: Control de las comorbilidades

Se refiere a corregir los factores de riesgo cardiovasculares y las comorbilidades de forma conjunta. De nada sirve tratar solo la FA y no factores claramente asociados a su causa y progresión como la hipertensión arterial, la diabetes mellitus, la obesidad, la apnea obstructiva del sueño o la isquemia miocárdica.

Además, se sugieren cambios en el estilo de vida con dieta saludable, actividad física, ausencia de alcohol y tabaco (4).

Conclusiones

La fibrilación auricular es la arritmia más frecuente en nuestro medio y tiene un impacto muy negativo en la vida de muchos enfermos que la padecen debido a las complicaciones que esta supone.

Cabe destacar la importancia de un buen diagnóstico de la fibrilación auricular ya que, aunque no esté demostrado que provoque un aumento de la mortalidad, tampoco que no lo haga.

Además, existe un tratamiento muy bien estructurado que previamente exponemos basado en el esquema “ABC” que conlleva una parte farmacológica y una no farmacológica. En dicho tratamiento es imprescindible la colaboración de un equipo multidisciplinar para llevarlo a cabo.

Bibliografía

  1. Reyes FA, Pérez ML, Figueredo EA, Núñez B, Jiménez K. Fibrilación auricular. Panorámica sobre un tema actualizado. CCM [Internet] 2018 [consultado el 03 de octubre de 2022];(4): 695-718. Disponible en: http://www.revcocmed.sld.cu/index.pHp/co cmed/article/view/2962/1335
  2. Forero-Gómez JE, Milena J, Agudelo CA, Rodríguez-Arias EA, Sánchez- Moscoso PA. Fibrilación auricular: enfoque para el médico no cardiólogo. Iatreia [Internet] 2017 [consultado el 07 de octubre de 2022];30(4): 404-422. Disponible en: http://www.scielo.org.co/scielo.pHp?scri pt=sci_arttext&pid=S0121- 07932017000400404
  3. Marzal D, Padial L. Etiología y prevención de la fibrilación auricular. Rev Esp Cardiol Supl. 2016;16: 8-11.
  4. Gutiérrez A, Cruz M, Castro J. Guía sobre fibrilación auricular 2020. Nuevo enfoque para el diagnóstico y tratamiento. Rev Cub Cardiol. 2022;28(2).
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