Fibrilación Auricular Orientada a la Enfermería (II): Actuación Enfermera en la fibrilación auricular Extra e Intrahospitalaria, Prevención y Promoción de la salud

RESUMEN:

La Fibrilación Auricular (FA) es la arritmia sostenida más frecuente y se asocia con elevadas tasas de mortalidad y morbilidad. Tanto su incidencia como prevalencia son altas. Debido a sus consecuencias clínicas potencialmente graves (insuficiencia cardiaca, embolias y deterioro cognitivo), tiene importantes implicaciones socioeconómicas y sanitarias. En esta parte del trabajo se incide especialmente en la atención enfermera extrahospitalaria e intrahospitalaria y en la prevención y promoción de la salud.

Autor: Francisco Javier González Menéndez. Enfermero del Servicio de Salud del Principado de Asturias (SESPA). Asturias. España.

PALABRAS CLAVE: Atención de enfermería; arritmia cardiaca; fibrilación atrial; promoción de la salud.

ABSTRACT:

Atrial Fibrillation (AF) is the most frequent sustained arrhythmia and is associated with high mortality and morbidity rates. Both its incidence and prevalence are high. Due to its potentially serious clinical consequences (heart failure, embolism and cognitive impairment), it has important socioeconomic and health implications. In this part of the work, special emphasis is placed on out-of-hospital and in-hospital nurse care and on the prevention and promotion of the health of patients with AF.

KEYWORDS: Nursing care; cardiac arrhythmia; atrial fibrilation; health promotion.

INTRODUCCIÓN Y JUSTIFICACIÓN

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Existe un gran número de pacientes que acuden a los diferentes servicios sanitarios que padecen fibrilación auricular, la cual se ha convertido en un problema grave de salud pública, debido a su creciente prevalencia, a su impacto sobre la supervivencia y la calidad de vida de los pacientes, además de los elevados costes sanitarios que conlleva 1. Se trata de la arritmia cardiaca de mayor prevalencia hoy en día y afecta a la calidad de vida de los pacientes que la padecen, aumentando las hospitalizaciones en los mismos, haciéndolos más vulnerables a sufrir otras enfermedades de carácter cardiovascular y doblando la tasa de mortalidad asociada a la misma 2,3. Es por ello que la enfermería debe estar adecuadamente preparada a nivel teórico-práctico para afrontar la atención extrahospitalaria e intrahospitalaria de pacientes con fibrilación auricular además de realizar tareas de prevención y promoción de la salud en los mismos.

En la página Cirugía Cardiovascular Sevilla se incluyen diversos artículos relacionados con la patología cardiaca.

OBJETIVOS

  • Objetivo principal:
    • Conocer los cuidados de enfermería en un paciente con fibrilación auricular.
  • Objetivos específicos:
    • Definir el tratamiento extra e intrahospitalario del paciente con fibrilación auricular.
    • Identificar las medidas de prevención y promoción de la salud en pacientes con fibrilación auricular.

MÉTODO

La metodología llevada a cabo en el presente trabajo se basa en una revisión bibliográfica retrospectiva a través de diferentes bases de datos de Ciencias de la Salud, durante el período de búsqueda comprendido entre septiembre de 2016 y mayo de 2017.

La estrategia de búsqueda y selección de artículos se fundamentó en el empleo de MeSH (Medical Subject Headings) y DeCS (Descriptores en Ciencias de la Salud) en bases de datos y repositorios y el empleo de lenguaje libre en las mismas. Se procedió a la lectura del título y resumen y, si éstos se ajustaban al tema elegido, se comprobaba si el documento cumplía con los criterios de inclusión (mediante los cuales se pretende justificar la elección de los mismos) y si los cumplía se seleccionaba como fuente bibliográfica, en caso de no cumplirlos se descartaban. Una vez seleccionadas las fuentes bibliográficas se procedió a la lectura completa del texto para poder realizar la extracción de información para la realización del trabajo.

La Tabla 1 muestra los criterios de inclusión: (ANEXO 1).

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La Tabla 2 muestra los criterios de exclusión: (ANEXO 2)

DESARROLLO

  1. Actuación enfermera en el paciente con fibrilación auricular en atención extra e intrahospitalaria

En la atención a un paciente con sospecha de alteración del ritmo cardiaco se debe sistematizar la actuación para evitar pasar por alto aspectos esenciales del diagnóstico y tratamiento 4. La fibrilación auricular es un problema potencialmente grave, por tanto, es necesario llevar a cabo una serie de actuaciones comunes para evitar las complicaciones y actuar precozmente en el caso de que se presenten 4.

Las actuaciones a nivel extrahospitalario para orientar inicialmente el diagnóstico, tener una idea global de la situación clínica y decidir la mejor opción de tratamiento, son las siguientes 4:

  • Realizar un EKG de 12 derivaciones: para poder orientar la arritmia a la entidad etiológica más probable.
  • Monitorizar las constantes vitales: es especialmente importante monitorizar todas las constantes vitales posibles como la tensión arterial, saturación de oxígeno, la frecuencia cardiaca y la frecuencia respiratoria, así como vigilar la perfusión tisular (relleno capilar, color de la piel) para detectar precozmente los signos de bajo gasto cardíaco.
  • Canalizar una vía venosa periférica: aunque el paciente esté estable y aparentemente no lo precise, es conveniente tener un acceso venoso accesible ya que el shock puede no detectarse de forma precoz y la mala perfusión periférica dificulta notablemente obtener una vía venosa periférica si el paciente se inestabiliza.
  • Administración de oxígeno: debe administrarse en función de la saturación; si el paciente está estable, con gafas nasales a bajo flujo para evitar la hiperoxigenación.
  • Valorar la estabilidad hemodinámica: y la tolerancia a la arritmia mediante la exploración física. Los signos adversos que indican una mala evolución son:
    • Shock: palidez, sudoración, bajo nivel de consciencia o hipotensión arterial.
    • Síncope: pérdida del conocimiento por disminución de la circulación cerebral.
    • Insuficiencia e isquemia miocárdica.

Los objetivos de la enfermera en el tratamiento de la fibrilación auricular en urgencias intrahospitalarias irán encaminados a la correcta administración de los fármacos de elección, a la detección precoz y al control de los efectos adversos que puedan aparecer 6. El algoritmo que se debe seguir a nivel intrahospitalario recoge los siguientes puntos 6-7:

  • Monitorización electrocardiográfica y de constantes: se procede a la monitorización continua de la derivación II del EKG, puesto que es donde mejor se visualiza la onda P. También se debe realizar una estrecha monitorización de la saturación parcial de oxígeno y de la tensión arterial 6,7.
  • Realizar EKG de 12 derivaciones. En caso de no ser posible realizar tira de ritmo 7.
  • Administración de oxígeno: debe administrarse oxigenoterapia a bajo flujo a través de gafas nasales a 2-3 litros/minuto, siempre basándonos en la saturación parcial de oxígeno y respetando el criterio médico 6,7.
  • Canalizar vía intravenosa 6.
  • Evaluar la presencia de signos adversos y estabilidad hemodinámica: shock, síncope, isquemia miocárdica e insuficiencia cardiaca 7.

A raíz de esta intervención inicial se lleva a cabo la valoración para determinar si el paciente está estable o inestable y, a partir de ahí, se iniciará el tratamiento para revertir la fibrilación auricular 6.

1.1. Aplicación del Proceso de Atención de Enfermería (PAE) en el paciente con fibrilación auricular

La realización del PAE es una parte fundamental de los cuidados de enfermería en el paciente con fibrilación auricular 5. A continuación se detallan los patrones funcionales que frecuentemente se encuentran alterados en los pacientes con fibrilación auricular según los patrones funcionales de Marjory Gordon 5. Se identifican los principales diagnósticos de enfermería (NANDA) y se ponen en relación con los resultados esperados (NOC) y las intervenciones de enfermería que se deben realizar para obtenerlos (NIC)5. Los patrones funcionales que más frecuentemente se ven alterados son los siguientes 5:

  • Patrón de percepción-mantenimiento de la salud: en el que se deben valorar la toma de medicación, la ingesta de sustancias estimulantes o drogas, otras patologías de base que puedan estar relacionadas con las arritmias, como la HTA, hipertiroidismo, hipotiroidismo, etc.; signos y síntomas como palpitaciones, cansancio, sudoración, ahogo, etc. Además, en pacientes anticoagulados, observaremos si aparecen sangrados y/o hematomas.
  • Patrón nutricional-metabólico: en este patrón se debe valorar la ingesta de comida, suplementos, restricciones alimentarias, etc.; si existe insuficiencia cardiaca y edemas generalizados; valoraremos pulso (ritmo, frecuencia cardiaca y llenado) y tensión arterial, además de la ventilación, observando si es disneica, su frecuencia y profundidad.
  • Patrón eliminación: se debe valorar si la arritmia les permite llevar una vida activa. El reposo puede favorecer la aparición de estreñimiento. Las arritmias que causen con bajo gasto cardíaco, como es el caso de la fibrilación auricular, cursarán con oliguria.
  • Patrón actividad-ejercicio: se valora el grado de energía para realizar las actividades de la vida diaria y el grado en el que la arritmia afecta a la actividad diaria del paciente.
  • Patrón reposo-sueño: fármacos, como algunos betabloqueantes ocasionan insomnio. En pacientes ingresados este patrón se verá alterado por ruidos, luces, horarios, etc.
  • Patrón cognitivo-perceptivo: los pacientes expresarán dudas y falta de información sobre su enfermedad y su tratamiento. Este tipo de enfermedades son complejas tanto para el paciente como para la familia. En arritmias rápidas, como es el caso de la fibrilación auricular, el paciente puede llegar a referir dolor de tipo anginoso.
  • Patrón autopercepción-autoconcepto: se debe valorar sentimientos de ansiedad y/o miedo (temor), sentimientos de impotencia (ya que algunas de las tareas que desarrollaban habitualmente, en ocasiones, no las podrán realizar).
  • Patrón rol-relaciones: se debe valorar si el paciente vive solo o acompañado, estructura familiar, sentimientos de incapacidad para volver a desempeñar su rol y controlar sensaciones de inseguridad al encontrarse fuera de su entorno habitual.
  • Afrontamiento-tolerancia al estrés: en este patrón se debe valorar el grado de ansiedad del paciente, dudas, etc.; información que recibe sobre su enfermedad y tratamiento y los recursos para afrontar su enfermedad.
  • Sexualidad-reproducción: se debe tener en cuenta la preocupación acerca de la posibilidad que la arritmia aparezca durante sus relaciones sexuales.
  • Valores-creencias: necesidad de algún objeto, persona, etc., al que el paciente tenga fe.

En la Tabla 3 (Anexo 3) puede analizarse un Plan de Cuidados elaborado para un paciente que padece fibrilación auricular.

  1. Estrategias y métodos de prevención de la fibrilación auricular y promoción de la salud

La mejor manera de llevar a cabo la prevención de la enfermedad coronaria es inculcando un estilo de vida cardiosaludable 8. Mucha gente relaciona, erróneamente, este estilo de vida con seguir una dieta estricta y monótona, en la que siempre se suprimen ciertos alimentos, razón por la que mucha gente desiste y abandona 8.

El estilo de vida cardiosaludable es una forma de vida donde no se suprime ni se impone nada, sino que se proponer el objetivo de tener salud cardiovascular y calidad de vida mediante el cuidado del cuerpo 8. Para alcanzar este tipo de estilo de vida se debe realizar una educación para la salud en la que el paciente sea parte activa del proceso y obtenga las habilidades y capacidades para influir sobre los factores que determinan la salud 4. La educación para la salud irá dirigida a modificar o potenciar el estilo de vida cardiosaludable (control de factores de riesgo, ejercicio físico, alimentación, hábitos tóxicos, etc.)8.

Considerando las estrategias de prevención según el nivel de actuación en la evaluación natural de las enfermedades cardiovasculares y sus factores determinantes, se acepta la siguiente clasificación 8,9,10:

2.1. Prevención primordial

Son todas aquellas medidas encaminadas a disminuir la prevalencia de los factores de riesgo cardiovascular, y a promocionar los denominados factores protectores 10. Esta estrategia es fundamentalmente poblacional, centrada sobre todo en la infancia y la adolescencia, potenciando los hábitos saludables, para evitar la aparición de los factores de riesgo cardiovascular 10.

2.2. Prevención primaria

Suponen las medidas encaminadas a controlar los factores de riesgo cardiovascular, una vez ya presentes, para disminuir la incidencia de la enfermedad 10. Esta estrategia es poblacional pero también individual 10; se realiza fundamentalmente desde las consultas de AP, ya que es ése el ámbito en el que se detectan y siguen los pacientes con factores de riesgo cardiovascular 5. Los equipos de AP deben identificar a todas las personas con riesgo significativo de enfermedad cardiovascular y ofrecerles asesoramiento adecuado para la reducción de su riesgo 8. Esta educación sanitaria en la prevención primaria se basará en el mantenimiento de un estilo de vida saludable mediante el control de la dieta, la realización de ejercicio físico, el abandono de hábitos tóxicos y el control de factores de riesgo 8.

El tratamiento adecuado y el control de los principales factores determinantes de la fibrilación auricular, en especial hipertensión arterial (HTA), isquemia miocárdica, insuficiencia cardiaca, obesidad, diabetes mellitus (DM), etc., tiene gran peso a la hora de prevenir la fibrilación auricular o reducir su carga 9.

Está indicado el cribado de fibrilación auricular en sujetos asintomáticos con factores de riesgo ya que, a menudo, esta patología permanece asintomática durante meses hasta que es reconocida 9. La toma de pulso (y realizar un EKG si el pulso no es regular) en AP, aprovechando otras visitas médicas, aumenta un 60% la detección precoz de fibrilación auricular en sujetos asintomáticos mayores de 65 años, donde la prevalencia es mayor 9. Por tanto, se debe medir la frecuencia cardiaca de forma oportunista a todos los pacientes con riesgo de fibrilación auricular 9.

La enfermera debe proporcionar información y pautas adecuadas a los pacientes para poder realizar las diferentes modificaciones en el estilo de vida 4. Los principales aspectos a abordar son 8:

  • Tabaquismo: la evidencia demuestra que fumar acelera el pulso, contrae las principales arterias y puede provocar irregularidades en la frecuencia cardiaca, todo ello aumenta el esfuerzo del corazón. Fumar aumenta la presión arterial, afecta al colesterol y a los niveles de fibrinógeno, aumentando el riesgo de que se forme un coagulo sanguíneo 8.

Dejar de fumar es un proceso complejo y difícil, ya que el hábito es fuertemente adictivo tanto física como psíquicamente. Se debe dar consejo breve al paciente para que abandone el hábito tabáquico y reforzar este consejo con programas de deshabituación tabáquica y, en el caso de que presente un alto grado de dependencia, se puede valorar la utilización de un tratamiento sustitutivo con preparados de nicotina 4. Es importante que el paciente conozca que las personas con enfermedad arterial coronaria que han dejado de fumar tienen la mitad de mortalidad de los que continúan fumando 8.

  • Hipertensión arterial (HTA): se relaciona con un mayor riesgo de patología cardiaca. Se recomienda controlar la presión arterial por debajo de 140/85 mmHg 8. Para ello debemos recomendar al paciente controlar el peso, realizar ejercicio físico, moderar el consumo de alcohol y restringir la ingesta de sal 8. Si a pesar de ello no se consiguiera el control de la HTA se recurriría al tratamiento farmacológico 8.
  • Colesterol: es una sustancia grasa transportada en la sangre que se encuentra en todas las células del organismo 4. Cuando la sangre contiene demasiadas lipoproteínas de baja densidad (LDL o “colesterol malo”) generalmente debido a un exceso en la ingesta de grasas saturadas, estas comienzan a acumularse sobre las paredes arteriales iniciando así la llamada aterosclerosis 8. Es deseable tener una concentración de colesterol total lo más bajas posibles, siempre por debajo de 200mg/dl8. El objetivo de LDL debe ser <100 mg/dl, para lo que puede ser necesario el fármaco de fármacos hipocolesterolemiantes 8.
  • Diabetes Mellitus (DM): la enfermedad cardiovascular es de 2 a 5 veces más frecuente y tiene peor pronóstico en pacientes con diabetes mellitus (DM) 8. Los objetivos en pacientes con DM serían conseguir un control glucémico en el que la glucemia basal y preprandial se encuentre entre 70-130 mg/dl, la glucemia postprandial <180 mg/dl y la hemoglobina glicosilada, la cual indica el nivel medio de azúcar en sangre por 3 meses, sea <7%8. Para ello se debe llevar a cabo una educación diabetológica fomentando un estilo de vida saludable tanto en la alimentación como en el ejercicio físico y la toma de medicaciones prescritas 8.
  • Sedentarismo: existe evidencia de que los pacientes físicamente activos tienen un riesgo más bajo de recurrencia y de muerte por enfermedad coronaria que los sedentarios 4. Las recomendaciones europeas aconsejan ejercicio aeróbico (caminar, correr, bicicleta), durante al menos 20-30 minutos, 4-5 veces por semana, preferiblemente de forma diaria junto con un aumento de las actividades de la vida cotidiana 8.
  • Obesidad/Dieta: un perímetro abdominal >102 cm en hombres y >88 cm en mujeres sería el umbral en el que se debe aconsejar reducir el peso 8. Se ha demostrado que la obesidad central o androide tiene una mayor relación con la enfermedad cardiovascular 8. Los obesos tienen asociados otros efectos cardiovasculares potencialmente adversos como la hipertensión arterial (HTA), diabetes mellitus (DM) tipo 2, dislipemia, albuminuria, aumento de la inflamación sistémica y el estado protrombótico 8.

La prevención primaria estaría destinada a realizar una educación nutricional de la población que recoge la siguiente tabla 8.

En la Tabla 4 (Anexo 4) se pueden comprobar las pautas de educación nutricional en prevención primaria de la fibrilación auricular.

2.3. Prevención secundaria

La prevención secundaria cardiovascular se dirige a los pacientes con una enfermedad coronaria establecida, en este caso, la fibrilación auricular 8. Pretende evitar la aparición de nuevos casos de enfermedad en las personas que ya han sufrido un episodio cardiovascular 4. Anteriormente los aspectos de rehabilitación se incluían en la prevención terciaria, pero hoy en día se incluyen dentro de la prevención secundaria 10.

Como pasa en otras enfermedades cardiovasculares, es muy importante abordar las diferentes medidas preventivas (incidiendo en el cambio del estilo de vida), con el fin de garantizar el control de sus principales factores de riesgo 11.

Así pues, la prevención debe centrarse en dos puntos 11:

  • Proporcionar una educación orientada al conocimiento de la enfermedad y a su tratamiento, la necesidad de adhesión al tratamiento anticoagulante, las modificaciones en el estilo de vida y la importancia del autocuidado.
  • Actuar sobre las patologías que aumentan el riesgo de padecer fibrilación auricular, como la hipertensión arterial (HTA), la diabetes mellitus (DM) o la dislipemia.

Se debe ofrecer información y pautas adecuadas a los pacientes para poder realizar las diferentes modificaciones en el estilo de vida 7. Los principales aspectos a abordar son los siguientes 8,11,12:

  • Alcohol: el consumo abundante de alcohol aumenta considerablemente el riesgo de ictus hemorrágico e isquémico. Debe recomendarse una toma limitada, a pequeñas dosis, y evitar bebidas de elevada graduación alcohólica 11.
  • Tabaco: es muy rico en vitamina K, por lo que puede interaccionar con el tratamiento anticoagulante, disminuyendo su efecto y aumentando el riesgo de ictus. Por tanto, no se recomienda la exposición activa ni pasiva al tabaco 11.
  • Dieta: los hábitos dietéticos tienen una relación ampliamente demostrada con el riesgo cerebrovascular. La limitación en la ingesta de grasas y sal, junto con el consumo habitual de legumbres, pescado, frutas, fibra y vegetales se asocia a una menor mortalidad vascular y a una reducción marcada en el riesgo de enfermedad cerebrovascular 11. Se debe recomendar una dieta equilibrada y cardiosaludable, además de incidir en que no se realicen modificaciones drásticas en la alimentación, especialmente en la toma de alimentos con alto contenido de vitamina K, con el objetivo de reducir las interacciones con el tratamiento anticoagulante que tome el paciente 11. En la Tabla 5 (Anexo 5) se contemplan las recomendaciones nutricionales a seguir por los pacientes con anticoagulación oral (ACO).
  • Ejercicio físico: es un hábito saludable ya que eleva el HDL-colesterol, reduce el LDL-colesterol y triglicéridos, desciende la presión arterial, favorece la homeostasis de la insulina, ayuda a reducir y mantener el peso, promueve el bienestar psicológico y ayuda en el abandono del hábito tabáquico 11. Asimismo, los individuos físicamente activos presentan un menor riesgo de cardiopatía isquémica e ictus 11. Por tanto, en pacientes anticoagulados, se recomienda la realización de ejercicio físico moderado y regular, evitando actividades más violentas o que supongan contacto físico, por un mayor riesgo de traumatismos y, en consecuencia, eventos hemorrágicos 11.

El ejercicio físico ayuda a estabilizar los efectos de los anticoagulantes orales 11. En un estudio realizado con 1276 pacientes se comprobó que aquellas personas que eran físicamente activas, es decir, que realizaban un mínimo de 30 minutos de ejercicio físico 3 veces por semana, precisaban mayor dosis del fármaco anticoagulante, pero el control de la anticoagulación era mejor y presentaron menor riesgo de hemorragia que personas sedentarias 12.

  • Rehabilitación cardiaca (RC): es el proceso mediante el cual el paciente es estimulado a alcanzar su máximo potencial físico y psicológico para facilitar su integración social 4. Está destinada a estabilizar, ralentizar y lograr evitar nuevos episodios de la patología, consiguiendo así reducir la mortalidad y morbilidad 8. Es una intervención multifactorial centrada en la rehabilitación una vez pasada la enfermedad, así y todo, también incluye prevención secundaria 8. Se lleva a cabo en una unidad de rehabilitación cardiaca donde un equipo multidisciplinar trabaja en conjunto con el paciente 8. Los profesionales que actúan dentro de los programas de rehabilitación cardiaca son: cardiólogo, médico rehabilitador, fisioterapeuta, enfermero, psicólogo, trabajador social y nutricionista 8. El rol de enfermería se ve potenciado una vez que está demostrado que el contacto permanente y mantenido con el paciente es necesario para el cambio de estilo de vida 8.

La rehabilitación cardiaca sigue protocolos de entrenamiento físico, intervención psicológica, asesoramiento laboral y control de los factores de riesgo cardiovascular (FRCV) 8. Un programa de rehabilitación cardiaca debe incluir 3 fases: fase hospitalaria, fase ambulatoria y fase de mantenimiento 8.

Todos los pacientes que requieren de hospitalización o intervención invasiva después de un cuadro patológico cardíaco (como la fibrilación auricular) deberían participar en programas de rehabilitación para mejorar el pronóstico, modificar estilos de vida y aumentar la adherencia terapéutica 8. También se recomienda a los pacientes participar en programas de autoayuda para aumentar o mantener el control de los factores de riesgo cardiovascular (FRCV), buena forma física y autogestión de la anticoagulación 8. Al alta, los pacientes, deben recibir orientación para minimizar eventos adversos relacionados con el tratamiento 8.

La situación actual indica que los beneficios clínicos aportados por la rehabilitación cardiaca compensan lo costes 8. En general mejoran la calidad de vida del paciente consiguiendo un aumento de la capacidad funcional, control de los factores de riesgo cardiovascular (FRCV) y mejoría del estado psicológico 8. Todo esto refuerza la idea de que la rehabilitación cardiaca fomenta la reintegración laboral de los cardiópatas, conllevando un ahorro de recursos económicos 8.

  • Reincorporación laboral (RL): se define como el retorno del paciente a su puesto de trabajo habitual en iguales condiciones laborales, bajo un proceso de rehabilitación. Se estima que la reincorporación laboral media no ocurra antes de los 6 meses del evento cardiaco. Será el cardiólogo el que aconsejará o no la reincorporación laboral del paciente teniendo en cuenta la gravedad de las lesiones y las características del trabajo a realizar 8. La reincorporación laboral se ve afectada por distintos factores que se pueden resumir en cuatros grandes grupos 8:
    • Cardiológicos: la movilización precoz, así como un alta hospitalaria temprana facilitan la reincorporación laboral.
    • Psicológicos: depresión, ansiedad, miedo, pesimismo, sobreprotección familiar y sensación de incapacidad son factores que deben de ser intervenidos para optimizar la reincorporación laboral.
    • Sociales: educación, situación económica, tipo de trabajo, satisfacción laboral, entorno social/familiar del paciente, clase social, periodo de baja laboral y consejo erróneo del médico son factores a tener en cuenta.
    • Rehabilitación cardiaca (RC): es fundamental ya que potencia la reincorporación laboral.

CONCLUSIONES:

  • Las enfermeras deben tener una formación teórico-práctica adecuada para la atención del paciente con fibrilación auricular.
  • No existen diferencias reseñables entre los cuidados de enfermería intra y extrahospitalarios en el paciente con fibrilación auricular.
  • Es básico y necesario el papel de la enfermera en la educación sanitaria del paciente con fibrilación auricular para prevenir los factores de riesgo asociados a esta patología.
  • La promoción de la salud debe ser parte fundamental de la labor de enfermería en pacientes con factores de riesgo cardiovascular.

Anexos – Fibrilación Auricular Orientada a la Enfermería (II)

Anexos – Fibrilación Auricular Orientada a la Enfermería (II)

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