Factores de riesgo de los trastornos musculoesqueléticos en los auxiliares administrativos

Autora: Aisea Uribe Fariñas

INTRODUCCIÓN Y DEFINICIÓN

Durante la jornada de trabajo de un auxiliar administrativo, el trabajador está expuesto a varios riesgos que, pese a no ser de extrema gravedad en un momento puntual, sí que pueden ser peligrosos debido al carácter repetitivo de sus tareas diarias.

Debido a la evolución tecnológica en los últimos años, la labor de un auxiliar administrativo es cada vez más importante, puesto que tiene la capacidad de acceder a las bases de datos, gestionar citaciones, realizar pedidos y, en definitiva, realizar todo el trabajo de base para que un Sistema de Salud funcione correctamente. Podemos decir, por tanto, que los auxiliares administrativos son una parte muy importante del engranaje del servicio de salud.

Toda esta carga de trabajo puede producir una sobrecarga en el cuerpo del trabajador que acabe derivando en uno o varios trastornos musculoesqueléticos. Los trastornos musculoesqueléticos (TME) se pueden definir como las alteraciones de salud que afectan a diferentes estructuras óseas y musculares, y que pueden aparecer en trabajadores que se vean sometidos a factores de riesgo que favorezcan a su desarrollo.

El origen de estos trastornos está basado en los factores de riesgo que se generan en el entorno de trabajo de los auxiliares administrativos, que desarrollaremos más adelante.

TIPOS DE TRASTORNOS MUSCULOESQUELÉTICOS

* Ver Figura 1 *

FACTORES DE RIESGO Y SÍNTOMAS DE DETECCIÓN

Los trastornos musculoesqueléticos (TME) afectan, como norma general, al cuello, espalda, hombros y extremidades inferiores y superiores, aunque también pueden afectar a las extremidades inferiores, tanto a huesos y músculos como a articulaciones y otros tejidos. Los problemas de salud pueden crear pequeñas molestias o, si persisten en el tiempo o la forma, cuadros médicos más graves que obligan a solicitar la baja laboral e incluso a recibir tratamiento médico. En los casos más extremos, pueden desembocar en una valoración de discapacidad. Por lo tanto, limitan las capacidades del personal y reducen su productividad, suponiendo un problema para la gerencia sanitaria.

Para que se produzca un trastorno musculoesquelético, basta con la aparición de uno de los factores de riesgo, aunque la probabilidad aumenta si se combinan varios de estos elementos de peligro. Es por ello muy importante conocer y estudiar los tipos que existen y las características de cada uno, para poder analizar, evaluar y prevenir antes de que ocasionen una lesión al trabajador.

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Los factores de riesgo asociados al desarrollo de trastornos musculoesqueléticos pueden clasificarse en cuatro grupos:

Factores personales

Inciden de forma importante en la aparición de trastornos musculoesqueléticos porque afectan directamente al trabajador. Son:

  • Edad: a mayor edad mayor probabilidad de aparición de enfermedades asociadas a huesos.
  • El índice de masa corporal: El sobrepeso supone que la persona tenga que hacer mayor esfuerzo en los movimientos y por lo tanto tareas repetitivas y movimientos bruscos pueden incidir de forma negativa en su salud.
  • Tabaquismo y sedentarismo. Los malos hábitos de vida inciden directamente en la capacidad y el rendimiento del trabajador. También afecta de forma negativa a la recuperación de una lesión anterior.

Ergonomía en el puesto de trabajo

Los movimientos repetitivos, junto con algunos esfuerzos bruscos realizados de manera puntual y el hecho de estar en una misma postura durante gran parte de la jornada de trabajo, son elementos de riesgo que pueden derivar en una dolencia para el trabajador. Es tarea del empleador la adecuación del trabajador al puesto de trabajo, facilitando las herramientas que utiliza habitualmente en los lugares más cercanos y cómodos. Por ejemplo, si el trabajador utiliza durante gran parte de su jornada la impresora, es conveniente que disponga de ella cerca del equipo informático, para evitar giros de la columna forzando las vértebras.

También se pueden producir daños por sobrecarga en el sistema osteomuscular en la zona de los hombros, la nuca o los miembros superiores. Se deberá utilizar el reposapiés, mantener la espalda recta, la silla regulada correctamente y hacer pausas para levantarse cada cierto tiempo, para favorecer la circulación sanguínea y evitar dolencias cardiovasculares.

Factores ambientales

Es necesario revisar el ambiente de trabajo, evitando el polvo y otros agentes químicos, para evitar enfermedades en el aparato respiratorio. También se deben controlar los niveles de temperatura (en verano entre 23ºC y 26ºC, y en invierno entre 20ºC y 24ºC) y humedad (debe situarse entre 45% y 65%).

La iluminación debe ser adecuada para poder evitar dolencias como la fatiga mental o la fatiga visual, y se recomienda que esté situada entre 500 y 750 lux.

Factores organizativos y psicosociales

Los entornos de trabajo con una inadecuada rotación de turnos (varios días de trabajo en el mismo turno), jornadas prolongadas de más de 10 horas, la nocturnidad, falta de descanso y pausas, y la alta carga de trabajo sea en cantidad o en dificultad, son reconocidos factores de riesgo. Se debe optar por turnos de trabajo cortos, con cambios rotativos cada dos o tres días, evitando el trabajo nocturno y haciendo pausas para evitar los daños físicos mencionados anteriormente. Un ambiente de trabajo en silencio y con buenos compañeros también supone reducir los riesgos de padecer un trastorno musculoesquelético.

SÍNTOMAS DE DETECCIÓN

El programa de Alertas de Alta incidencia de trastornos músculo esqueléticos (AAITM) se encarga de detectar factores de riesgo tanto a nivel personal (con reconocimientos médicos periódicos, cuestionarios, formación sobre higiene postural y manipulación de cargas, medidas de protección individual, etc) como a nivel colectivo (valoración de puestos de trabajo, revisión de niveles de luz y ruido, o estudios ergonómicos completos, entre otros).

CONCLUSIONES

Los trastornos musculoesqueléticos son la enfermedad profesional en oficinas más común en la Unión Europea, pues una cuarta parte de los trabajadores manifiesta sufrir dolores de espalda y tener dolores osteomusculares. Para evitar los trastornos musculoesqueléticos hay que tener en cuenta los factores de riesgo y tomar precauciones para evitarlos, haciendo especial hincapié en los factores personales, formando a los trabajadores para mitigar los movimientos repetitivos en los que se el cuerpo no está en una posición natural. También se deben tomar medidas a nivel empresarial, facilitando un puesto de trabajo cómodo y con los factores ambientales adecuados.

FIGURAS E IMÁGENES

  • Figura 1
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BIBLIOGRAFÍA

  • Folleto informativo: Lesiones Músculo-Esqueléticas de origen laboral. Departamento de Salud Laboral. Comisiones Obreras de Asturias.
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  • https://osha. europa.eu/es/themes/musculoskeletal-disorders
  • https:// orthoinfo.aaos.org
  • https:// www.insst.es
  • http://scielo .isciii.es/scielo.php ?script=sci_arttext &pid=S1132-6255 2016000400006

Páginas web consultadas en enero de 2020.