Artículo de revisión sobre la evolución de la prescripción enfermera

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La prescripción enfermera es un tema de actualidad en nuestro país debido al debate que genera y a la evolución legislativa que ha tenido lugar durante estos años. Con este artículo se pretende exponer las ventajas que la prescripción enfermera aporta y la controversia que se da con respecto a este tema, tras la revisión bibliográfica de varios artículos.

Autor: Borja Suárez Corral

La prescripción enfermera es definida por Bulecheck y McCloskey en 1992 como cualquier cuidado directo que el enfermero realiza en beneficio de la persona. (1)

Por otro lado de forma general podemos decir que prescribir, es cualquier decisión que se tome con respecto a un fármaco, dicha decisión podría ser directa o indirecta. Aquí nos encontramos con el primer debate. La decisiones tomadas con respecto a un fármaco pueden ser directas, es decir, como ejemplo, puede darse la situación de que la enfermera tras la valoración de una úlcera por presión con un exudado determinado, decide colocar un apósito de plata sobre ella, de esta manera estaría tomando una decisión de forma directa ya que no cuenta con ningún otro profesional sanitario, ni tampoco con una guía específica para ello, sino con sus conocimientos.

Por otro lado podemos poner el ejemplo de la insulina, la enfermera en su práctica diaria, recalcula las unidades de insulina a administrar según las cifras de glucemia capilar obtenidas, de esta manera la enfermera toma una decisión indirecta, ya que no pauta directamente la insulina, pero si que se encarga de recalcular las mencionadas dosis.

Actualmente cualquier decisión que una enfermera tome ya sea de forma directa o de forma indirecta supone una ilegalidad, ya que a pesar de que en la práctica clínica habitual, por todos es sabido que este colectivo quién toma múltiples decisiones, no cuenta con el respaldo legal para llevarlas a cabo.

Este hecho en campos como el mencionado anteriormente, la cura de heridas, supone un entorpecimiento en la realización de las funciones diarias de la enfermera ya que si se rigiese por la estricta legalidad no debería de decir ni siquiera con que curar una simple herida, a pesar de estar cualificado para este tipo de decisiones.

Las últimas modificaciones sufridas en materia legal que se consideran importantes destacar son el Real Decreto del año 2015, en el que se dice, textualmente: “la finalidad de la presente norma es regular, de un lado, las actuaciones profesionales de los enfermeros en materia de indicación, uso y autorización de dispensación de medicamentos y productos sanitarios de uso humano relacionados con su ejercicio profesional, así como el procedimiento para la validación de protocolos y guías de práctica clínica y asistencial por parte de la Dirección General de Salud Pública, Calidad e Innovación, y de otro, fijar con la participación de las organizaciones colegiales correspondientes los criterios generales, requisitos específicos y procedimientos para la acreditación de los enfermeros, tanto de los responsables de cuidados generales como de los responsables de cuidados especializados, como requisito previo y necesario para poder desarrollar las actuaciones previstas en el artículo 79 del texto refundido de la Ley de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios, y siempre dentro de la distribución de las competencias profesionales establecidas en la Ley 44/2003, de 21 de noviembre, y en el resto de normas que resulten de aplicación”(2)

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En el citado decreto queda patente la intención de llevar a cabo el desarrollo de la figura de la enfermera prescriptora aunque todavía no se lleva a cabo, este hecho toma más fuerza en 2017 cuándo se realiza una modificación del Real Decreto de 2015, con el fin de clarificar los problemas de aplicación de la prescripción enfermera mediante un pacto interprofesional entre médicos y enfermeras que establezca la acreditación necesaria y las guías a seguir en cuanto a materia de prescripción.

Parece verse la luz al final del túnel con respecto a este tema legal aunque todavía no se esté llevando a cabo como debiera.

En múltiples países de Europa como por ejemplo Inglaterra ya se está llevando a cabo la prescripción enfermera como resultados más que satisfactorios. Para que una enfermera pueda prescribir en dicho país, necesita llevar al menos 3 años colegiada y realizar un curso de 26 días más 12 de prácticas supervisadas apoyadas por un médico (3).

Cabe destacar que en dicho país, durante los 15 primeros años de su implantación, no se dio el caso de ningún error de medicación por parte de los profesionales de enfermería.

También parece importante mencionar que la Enfermería, como tal, cuenta con un catálogo de clasificación de intervenciones de enfermería, las conocidas como NIC. Dentro de las NIC, se incluye la prescripción de medicación (NIC 2390) para un problema de salud. (4)

Parece claro que la prescripción enfermera reporta beneficios, tanto para los profesionales, como para el sistema nacional de salud como para los propios usuarios.

Concretamente con respecto al sector sanitario, hay estudios que demuestran que la prescripción enfermera reduce el gasto, sobre todo en algunos productos en concreto como son los absorbentes y las tiras reactivas (4). En el caso de absorbentes parece lógico que el futuro papel de la enfermera como prescriptora en nuestro país pase a ser competencia suya, ya que son cuidados sobre los que en la práctica diaria, en lugares como residencias de ancianos, ya decide la enfermera.

Por otro lado mencionar que este nuevo papel parece un avance y un crecimiento de la profesión, la cual hoy en día está perfectamente formada y capacitada para desarrollarlo. Aunque parece totalmente necesario la formación específica y la creación de protocolos de actuación, para la prescripción de medicamentos concretos. En general el colectivo enfermero, está totalmente de acuerdo en que se regularice la situación y puedan continuar realizando las actividades que diariamente realizan sin estar incurriendo en un delito, así como ampliar el área formativa en este ámbito y poder realizar nuevas funciones.

Parece importante mencionar que la población tampoco parece tener impedimento en que sea la enfermera la que prescriba según qué cosas, ya que como se menciona anteriormente es una práctica habitual en según qué sectores. Otro ejemplo de ello es la vacunación, la que siempre ha estado estrechamente relacionada con el papel enfermero, con un calendario vigente y un protocolo establecido, no parece problema que sea la enfermera quien además de administrar sea la que legalmente decida sobre esta cuestión.

Por fin el 23 de octubre de 2018 llega el esperado decreto para estos profesionales, en el cuál se establece, concretamente en el artículo 3.1, que las enfermeras y enfermeros, en el ejercicio de su actividad profesional, podrán indicar usar y autorizar la dispensación de medicamentos sujetos a prescripción médica, conforme a protocolos o guías de práctica clínica mediante una orden de dispensación. Para el caso de las vacunas sólo se necesitará la orden de dispensación.

Este nuevo texto incluye otra novedad importante y cita textualmente que: “se modifican los requisitos exigidos a las enfermeras y enfermeros para obtener acreditación, de modo que además de la titulación correspondiente se exigirá una experiencia profesional mínima de un año o, en su defecto, la superación de cursos de adaptación adecuados ofrecidos por la Administración sanitaria”. Esto supone que más del 90% de los profesionales ya están acreditados para este papel prescriptor, ya que cuentan con la experiencia mínima de un año para esta práctica. (5)

Solo queda esperar y ver cómo se desarrolla su aplicación práctica, de lo que no cabe duda es que estamos ante un gran avance para el colectivo enfermero.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Thomas Dandicourt C, Martínez Ortega M.G, Velásquez Aznar A. Prescripción enfermera, función avanzada para el profesional de enfermería. Horiz. Enfer, 22,2,29-35(2011).
  2. BOLETÍN OFICIAL DEL ESTADO Núm. 306 Miércoles 23 de diciembre de 2015 Sec. I. Pág. 121484
  3. Consejo General de Enfermería. Marco referencial para la prescripción enfermera. INDEX 2006; Documento base: 24 marzo 2006.
  4. Ramos Sanchez M.E, Rodríguez Castilla J, Domínguez Domínguez S. Prescripción enfermera: ¿contribuye a las sostenibilidad del sistema. AEEU. Nº 125. Nov(2013)
  5. BOLETÍN OFICIAL DEL ESTADO Núm. 256, martes 23 de octubre de 2018 Sec. I. Pág. 102636