Evaluación del dolor en pacientes pediátricos/ Uso de la Escala de Wong-Baker

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VII. Nº 2–Febrero 2024. Pág. Inicial: Vol. VII; nº 2: 385

Autor principal (primer firmante): Maria Mercedes de las Heras Paz

Fecha recepción: 29/01/2024

Fecha aceptación: 25/02/2024

Ref.: Ocronos. 2024;7(2): 385

Autores:

María Mercedes de las Heras Paz

Susana García Llanos

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Milagros Colmenarejo Ruberte

Raquel Gil Castán

Alberto Cristóbal Bernal

Josefina Cuartero Martinez

Palabras clave:

Escala de Wong-Baker, evaluación del dolor, pacientes pediátricos, manejo del dolor, pediatría.

Resumen

La evaluación del dolor en pacientes pediátricos es fundamental en la práctica médica y de Enfermería. La Escala de Wong-Baker FACES® es una herramienta clave para este propósito, diseñada para ayudar a los niños a comunicar su nivel de dolor de manera efectiva.

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Este artículo revisa la aplicación, validez, y eficacia de la Escala de Wong-Baker en la población pediátrica, subrayando su importancia en la evaluación precisa del dolor y el consiguiente manejo de este.

Se discuten las técnicas de implementación, los desafíos enfrentados y las estrategias para superarlos en distintos entornos clínicos.

Abstract

Effective pain assessment in pediatric patients is crucial in medical and nursing practice. The Wong-Baker FACES® Pain Rating Scale is a key tool for this purpose, designed to assist children in effectively communicating their pain level.

This article reviews the application, validity, and effectiveness of the Wong-Baker Scale in pediatric populations, emphasizing its importance in accurate pain assessment and subsequent management.

Implementation techniques, challenges faced, and strategies to overcome them in various clinical settings are discussed.

Introducción

El manejo efectivo del dolor en pacientes pediátricos es esencial para la práctica clínica. La Escala de Wong-Baker FACES® representa una herramienta invaluable en este contexto, proporcionando un método visual y comprensible para que los niños expresen su nivel de dolor.

Este enfoque es particularmente importante en la población pediátrica, donde la comunicación verbal puede ser limitada debido a la edad o el desarrollo cognitivo.

Metodología de la escala de Wong-Baker

La Escala de Wong-Baker es una serie de seis caras, cada una representando un nivel diferente de dolor, desde «sin dolor» hasta «el peor dolor posible». Los pacientes seleccionan la cara que mejor refleja su experiencia de dolor.

Esta metodología simple pero efectiva facilita la comunicación entre los niños y los proveedores de atención médica.

Uso en la práctica clínica

  • Facilitar la comunicación: La escala ayuda a los niños a superar barreras de comunicación relacionadas con la edad o el desarrollo.
  • Evaluación continua: Permite monitorear el dolor del paciente a lo largo del tiempo, lo cual es esencial para un manejo eficaz del dolor.

Validez y fiabilidad

La Escala de Wong-Baker ha sido validada en múltiples estudios, demostrando ser una herramienta confiable y efectiva para la evaluación del dolor en niños.

Su diseño intuitivo es adecuado para una amplia gama de edades y niveles de desarrollo.

Implementación en diversos entornos clínicos

La escala se ha utilizado con éxito en una variedad de entornos, incluyendo emergencias, unidades de cuidados intensivos pediátricos, y consultas ambulatorias.

Su implementación efectiva requiere capacitación del personal y educación de los pacientes y sus familias.

Estrategias de implementación

  • Educación y capacitación: Es fundamental educar al personal de salud y a las familias sobre cómo utilizar la escala de manera efectiva.
  • Adaptación cultural y lingüística: Adaptar la escala a diferentes idiomas y contextos culturales para su uso global.
  • Integración en protocolos de dolor: Incorporar la escala en los protocolos de manejo del dolor del hospital o clínica.

Desafíos en la evaluación del dolor pediátrico

  • Subjetividad: La interpretación personal de las expresiones faciales puede variar.
  • Limitaciones en pacientes con necesidades especiales: Puede ser difícil usar la escala en niños con ciertas discapacidades.

Superando los desafíos

  • Capacitación continua: Ofrecer formación regular al personal para garantizar una interpretación consistente de la escala.
  • Uso complementario de otras escalas: En algunos casos, puede ser útil complementar la Escala de Wong-Baker con otras herramientas de evaluación del dolor.

Conclusiones

La Escala de Wong-Baker FACES® es una herramienta esencial y eficaz en la evaluación del dolor en pacientes pediátricos. Su simplicidad, combinada con su eficacia comprobada, la convierte en una parte integral del manejo del dolor en niños.

Para maximizar su efectividad, es crucial una implementación adecuada y una formación continua del personal.

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