Desafiando los límites, maximizando la evaluación aeróbica: revisión sistemática y metaanálisis de pruebas de ritmo propio vs pruebas incrementales graduadas

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VII. Nº 5–Mayo 2024. Pág. Inicial: Vol. VII; nº 5: 1108

Autor principal (primer firmante): José Antonio Olivarez Castañeda

Fecha recepción: 17 de mayo, 2024

Fecha aceptación: 29 de mayo, 2024

Ref.: Ocronos. 2024;7(5): 1108

Autores: Dr. José Antonio Olivarez Castañeda, Dr. Oscar Salas Fraire, Dra. Karina Salas Longoria, Dr. Andrés Avalos Bishop, Dra. Miriam Marlén Matuk González, Dr. Tomás Javier Martínez Cervantes**

**Departamento de Medicina de Deporte y Rehabilitación, Universidad Autónoma De Nuevo León. Gonzalitos 235, Monterrey, N.L. México 64460.

Categoría profesional: Salud, Medicina de deporte

Resumen

Registro PROSPERO: CRD42022315328

Objetivo: Determinar si existe diferencia en los valores de consumo de oxígeno máximo obtenidos entre las pruebas de esfuerzo graduado y las pruebas de ritmo propio en personas sanas físicamente activas.

Fuente de datos: Se buscó en MEDLINE/PubMed, Embase, Web of Science, Scopus y PEDro, desde 2012 hasta julio de 2021, incluyendo términos relacionados con, o que habitualmente se usan para describir “Test de consumo de oxígeno máximo de ritmo propio” (Self-paced, closed loop).

Selección de estudios: Se incluyeron artículos que evaluaban el consumo de oxígeno tanto con pruebas tradicionales de esfuerzo graduado como de ritmo propio. Los artículos que evaluaban estas características en el título y abstract fueron seleccionados para posterior evaluación de texto completo. Se evaluaron por duplicado y los desacuerdos se resolvieron por consenso.

Extracción de datos: Se realizó una plantilla para la extracción de las variables de interés, la calidad de la evidencia se realizó utilizando la herramienta AXIS.

Resultados Se incluyeron un total de 14 artículos, 263 participantes, evaluados en banda sin fin, cicloergómetro de piernas y cicloergómetro de brazos. Las variables analizadas fueron el consumo de oxígeno máximo relativo y absoluto, frecuencia cardiaca máxima alcanzada y concentración sérica de lactato. Encontrando diferencia estadísticamente significativa solo en esta última variable.

Conclusión: Las pruebas de ritmo propio producen niveles similares de consumo de oxígeno máximo y frecuencia cardiaca máxima alcanzada a las pruebas tradicionales de esfuerzo graduado, lo que las hace una alternativa razonable para evaluar a personas sanas físicamente activas.

Palabras clave: Pruebas de esfuerzo graduado, Pruebas de ritmo propio, consumo de oxígeno máximo

Introducción

La prueba de esfuerzo (ergometría) es una herramienta diagnóstica y pronóstica no invasiva que permite evaluar el funcionamiento cardiopulmonar y la capacidad funcional de un individuo para realizar un trabajo dinámico y progresivo (1). Para su realización es necesario utilizar un ergómetro, que idealmente asemeje las condiciones habituales de gesto deportivo a evaluar, no obstante, los más habituales son la banda sin fin y el cicloergómetro de piernas (2).

Existen un sinfín de protocolos de esfuerzo, siendo las pruebas de esfuerzo graduado (GXT, por sus siglas en ingles) el estándar de oro para valorar la aptitud cardiorrespiratoria, sin embargo, para que dicha medición sea válida, el protocolo que se utilice tiene que ser sistemático, con incrementos de intensidad hasta llegar a una carga de trabajo que el participante sea incapaz de mantener o tolerar (3).

El diseño del protocolo de la prueba de esfuerzo es un factor que afecta la respuesta fisiológica obtenida. En 1983, Buchfuhrer observó que el consumo de oxígeno máximo es subjetivamente mayor en las pruebas que permiten la fatiga máxima entre 8 a 17 minutos (4). Este hecho fue comprobado en estudios subsecuentes (5,6) por lo que la recomendación actual es que las pruebas de esfuerzo se mantengan entre 8 y 12 minutos, ya que en pruebas de menor tiempo estimulan vías metabólicas distintas a la aeróbica y tiempos mayores a esto presentan disminución de los valores máximos obtenidos ya sea por aburrimiento y/o fatiga muscular local. Hagerman informó que un individuo tiene la capacidad para alcanzar mayor consumo de oxígeno máximo a ritmo propio durante una prueba contrarreloj competitiva simulada en comparación con métodos de laboratorio (7). En 2005 se realiza una prueba regulada por la percepción de fatiga, con la escala de Borg, con la finalidad de evaluar la validez de predecir el consumo de oxígeno máximo a partir de valores submáximos (8).

En 2011 Mauger y Sculthorpe proponen una prueba de circuito cerrado (Self-Paced VO2max, SPV), de 10 minutos de duración, divido en 5 etapas de 2 minutos, cada etapa con un nivel de RPE establecido. Con esto, concluyeron que en población no entrenada se obtienen valores de consumo de oxígeno máximo mayores que con las pruebas tradicionales (9). Chidnok y colaboradores no encontraron mejoría en los valores de consumo de oxígeno máximo (10). Fualkner concluyó que el SPV puede proporcionar una medición precisa del VO2max durante el ejercicio en una cinta rodante motorizada y puede proporcionar un valor de VO2max ligeramente más alto (4.7%) que el obtenido con un GXT tradicional. (11)

El propósito principal de esta revisión sistemática y metaanálisis es determinar si existe diferencia clínica o estadísticamente significativa en los valores de consumo de oxígeno máximo obtenidos entre las pruebas de esfuerzo graduado y las pruebas de ritmo propio en personas sanas físicamente activas. Como objetivos secundarios valorar si existe diferencia en el malestar localizado en miembros pélvicos, si el tiempo total de la prueba afecta el consumo de oxígeno y valorar las otras respuestas fisiológicas máximas reportadas entre ambos protocolos.

Material y métodos

Esta revisión fue realizada con base en los criterios Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses (PRISMA) y fue registrada en PROSPERO bajo el número CRD42022315328.

Estrategia de búsqueda y criterios de selección de artículos

La estrategia de búsqueda incluyó términos relacionados con, o que habitualmente se usan para describir “Test de consumo de oxígeno máximo de ritmo propio” (Self-paced, closed loop). Se realizó una búsqueda exhaustiva para encontrar artículos elegibles en varias bases de datos (MEDLINE/PubMed, Embase, Web of Science, Scopus y PEDro), desde 2012 hasta julio de 2021. Utilizando palabras clave como “Atleta”, “Prueba de esfuerzo graduado tradicional”, “ritmo propio”, “sanos”, entre otras palabras.

Los criterios de inclusión fueron artículos en inglés o español que incluyeran participantes que hayan realizado las dos pruebas, de ritmo propio y de esfuerzo graduado, independientemente el tipo de ergómetro, que el consumo de oxígeno fuera medido por medio de analizador de gases y que las pruebas hubieran sido de máximo esfuerzo, ya sea por criterios de meseta, criterios secundarios o por fase de verificación.

Los criterios para excluir los artículos fueron estudios realizados en sujetos no humanos, que la población estudiada no se catalogara como sana o que reportaran cualquier tipo de enfermedad, patología o condición clínica, que solo hayan realizado un tipo de prueba de esfuerzo, que el consumo de oxígeno máximo se halla determinado con otro método que no fuera con máscara de gases o analizador de gases.

Estrategia para identificación y selección de los estudios

Los revisores trabajaron de forma independiente y por duplicado, examinaron todos los títulos y resúmenes de los artículos seleccionados para evaluar la elegibilidad. Se intentó ser lo más sensible y, por lo tanto, cuando no existió acuerdo entre revisores, el artículo se incluyó en la fase de texto completo. A su vez, antes de iniciar con la revisión de los textos completos, se realizó un piloto para evaluar la concordancia de los revisores, los desacuerdos en la selección de texto completo se resolvieron por consenso. El acuerdo entre evaluadores ajustados al azar para la selección del título / resumen y el texto completo se calculó utilizando la estadística Kappa de Cohen.

Extracción de datos

Principalmente se buscó la diferencia del consumo de oxígeno máximo obtenido en prueba de esfuerzo de ritmo propio contra una prueba incremental, ambas de máximo esfuerzo. Así mismo, se buscó los resultados de frecuencia cardiaca, tasa de intercambio respiratorio, producción de dióxido de carbono, lactato sanguíneo, ya sea máxima o pico obtenidas en ambas pruebas. Por último, se buscaron las diferencias en rendimiento o percepción de esfuerzo obtenido en prueba de ritmo propio y test de máximo esfuerzo incremental.

Los revisores trabajaron de manera independiente y por duplicado para extraer los datos de los artículos seleccionados. Se creó una plantilla para la extracción de datos, que se modificó con base a las observaciones de los revisores. Primero, se hizo una fase piloto para aclarar desacuerdos y dudas. Los desacuerdos posteriores a la extracción de datos se discutieron y se resolvieron por consenso; los desacuerdos que no se resolvieron de esta manera, se solucionaron a través del arbitraje de un tercer revisor.

Evaluación de riesgo de sesgo

Los artículos se evaluaron acorde con la herramienta AXIS (12), la cual fue diseñada para ayudar a la interpretación sistemática de los estudios transversales e informar las decisiones sobre la calidad de este.

Resultados

Características de los estudios

Basados en la estrategia de búsqueda se identificaron un total de 868 artículos, se excluyeron 42 en el proceso de duplicación, posterior a la fase de título y resumen se excluyeron 784, de los 43 artículos elegidos para la fase de texto completo, solo se incluyeron 14 artículos para la síntesis cualitativa y esos mismos artículos se ingresaron para el metaanálisis. (diagrama de prisma)

Los 14 artículos encontrados abarcan investigaciones realizadas desde los años 2011 al 2019 (Tabla 1). Uno de los artículos encontrados (13) fue de tipo longitudinal. En dicho estudio se buscaba “comparar la actividad cerebral durante protocolos de ejercicio máximo de circuito abierto y cerrado, y determinar si hay diferencias relacionadas al sexo”, sin embargo, debido a los objetivos de nuestra investigación, se decidió únicamente tomar los datos obtenidos de las pruebas de esfuerzo realizadas al inició de dicho protocolo de investigación, por lo que, a pesar de ser un estudio longitudinal, para fines de nuestro análisis se consideró como transversal.

Hubo una muestra total de 263 participantes, de los cuales 56 fueron de sexo femenino, con una edad promedio de 27.8 (±11) años. Un artículo (9) no reportó los antecedentes deportivos; en 2 artículos (14)(13) no se especificaron los criterios utilizados para definir “recreacionalmente activos, pero no entrenados” ni “activos recreacionales”. 7 artículos reportaron como antecedentes deportivos más de 90 minutos de actividad física a la semana. 3 artículos analizaron deportistas entrenados, ciclistas (15), corredores de fondo experimentados (16) y corredores de competencia nacional (17).

De los 14 artículos, 6 estudios utilizaron banda sin fin, 6 artículos usaron cicloergómetro, de estos últimos, 2 artículos (14,18) utilizaron cicloergómetros distintos en el protocolo tradicional y en el protocolo de ritmo propio. Un artículo utilizó cicloergómetro de brazos y, por último, uno más (19) utilizó tanto cicloergómetro como banda sin fin para el protocolo de ritmo propio y para el tradicional la banda sin fin.

En cuanto a los protocolos utilizados, 1 artículo (14) utilizó dos protocolos distintos de esfuerzo graduado y uno de ritmo propio, el cual era distinto al protocolo originalmente propuesto (9); 2 artículos (19,20) realizaron dos variantes de protocolo de ritmo propio. Un último artículo (17) realizó un protocolo de esfuerzo graduado basado en 10 etapas de 1 minuto.

Características de los protocolos

De todos los protocolos de ritmo propio, dos utilizaron etapas diferentes a las propuestas originalmente (9). El primero de ellos (14) utilizó 7 etapas de x segundos, donde x era igual a la duración de la prueba de rampa inicial dividida entre siete (x = Tramp/7); la potencia fue variable y la RPE de la etapa 1 se fijó en 8, la etapa 2 en 10, la etapa 3 en 12, la etapa 4 en 14, la etapa 5 en 16, la etapa 6 en 18 y la etapa 7 en 20. El segundo (17) utilizó 10 etapas de 1 minuto sujetas a RPE incrementales de 11 a 20 cada etapa. La velocidad era variable y la pendiente estaba fija a 0%. El resto los estudios utilizaron el protocolo original de 5 etapas continuas de 2 minutos cada una con incrementos en RPE de 11, 13, 15, 17 y 20, respectivamente. Lo que variaba entre protocolos era el tiempo de calentamiento previo a la prueba; la pendiente, que podía ir fija (0, 1, 3, 5 u 8% grado), variable o ambas (20); la velocidad, en la banda sin fin, o la potencia y cadencia, en los cicloergómetros. Estos últimos fueron factores que podían modificar los participantes durante las pruebas, ya sea que lo hicieran de manera manual o de manera automática basados en zonas de carrera dentro de la banda sin fin.

Los protocolos tradicionales realizados en cicloergómetros tenían una potencia inicial de 20 a 100W, que se seleccionaba según el nivel de condición física o antecedente de entrenamiento de los sujetos. Para determinar dicho antecedente de entrenamiento varios artículos utilizaron cuestionarios como el PARQ (+) (21) o bien, utilizaban los antecedentes de las mejores marcas personales de carrera o los resultados de pruebas realizadas con anterioridad. Manteniendo esta potencia entre 2 y 3 minutos, para después hacer incrementos de potencia, dependiendo del nivel de entrenamiento o del sexo, entre 15 W y 40W por minuto hasta conseguir la fatiga voluntaria o bien que los participantes no pudieran mantener la cadencia indicada.

Los protocolos tradicionales realizados en banda sin fin calcularon la velocidad inicial basándose en las características del participante con la intención de terminar el protocolo entre 8 a 12 minutos, el objetivo de lo anterior fue que el análisis de los resultados de las diferentes pruebas no se viese influenciado por el tiempo total de duración. La pendiente de las pruebas fue entre 0 y 3% grados, con una excepción (19) que utilizó el protocolo de Bruce estándar.

Los incrementos de velocidad se realizaron de 1 Km/h cada 1 a 2 minutos, excepto en un protocolo (22) en el cual incrementaron la velocidad cada 15 segundos. En todos, el objetivo fue llegar a la fatiga.

Síntesis de los resultados

El objetivo principal de nuestra investigación fue determinar si el consumo de oxígeno máximo era diferente entre ambos tipos de pruebas, no obstante, los objetivos secundarios eran determinar si había diferencia en las respuestas máximas de las otras variables fisiológicas. Las variables fisiológicas más reportadas en los estudios, aparte del consumo de oxígeno máximo absoluto y relativo, están la frecuencia cardiaca y la concentración sérica de lactato.

Consumo de oxígeno máximo relativo

Solo 12 artículos reportaron consumo de oxígeno máximo relativo (ml/Kg/min). Los resultados de los estudios que dividieron en más de un grupo en cada intervención (19,20) se obtuvo una media de sus resultados. Los resultados de los diversos estudios se pueden ver en la Tabla 2 de consumo de oxígeno máximo relativo. No encontramos diferencia estadísticamente significativa en el consumo de oxígeno máximo relativo entre los protocolos de ritmo propio y los tradicionales, aunque presenta ligera tendencia a ser menor en estos últimos. (MD = 0.41, 95% CI, -91 a 1.72, I2 = 7%; P = 0.38) (Figura 2 Forest plot consumo de oxígeno máximo relativo)

Consumo de oxígeno máximo absoluto

Nueve artículos reportaron el consumo de oxígeno en valores absolutos. Los resultados de los 3 grupos del estudio de Astorino et al (23) y los dos grupos de Jenkins et al (18) se promediaron para permitir hacer el análisis. Los resultados de los diversos estudios se pueden ver en Tabla 3 de Consumo de oxígeno máximo absoluto. No encontramos diferencia estadísticamente significativa en los valores de consumo de oxígeno máximo absoluto entre los protocolos de ritmo propio y los tradicionales (MD = 0.05, 95% CI, -0.10 a 0.19, I2 = 0%; P = 0.97) (Figura 3 Forest plot consumo de oxígeno máximo absoluto)

Frecuencia cardiaca máxima alcanzada

En el caso de aquellos protocolos que reportaron sus resultados en distintos grupos dentro de un mismo tipo de protocolo de prueba de esfuerzo (tradicional o de ritmo propio) se promediaron los valores al momento de hacer el metaanálisis. Los resultados de los diversos estudios se pueden ver en la Tabla 4 Frecuencia cardiaca máxima. No encontramos diferencia estadísticamente significativa en la frecuencia cardiaca máxima entre los protocolos de ritmo propio y los tradicionales (MD = -1.71, 95% CI, -3.48 a 0.06, I2 = 0%; P = 0.46), aunque tiende a ser menor en los protocolos de ritmo propio. (Figura 4 Forest plot frecuencia cardiaca máxima).

Concentración sérica de lactato

Solo 6 de los 14 estudios analizados reportaron valores de concentración sérica de lactato al final de las pruebas. Los resultados de los diversos estudios se pueden ver en la Tabla 6 Concentración sérica de lactato. Encontramos diferencia estadísticamente significativa en la concentración sérica de lactato con tendencias a presentar menores concentraciones séricas de lactato en los protocolos tradicionales (MD = 0.66, 95% CI, 0.03 a 1.3, I2 = 0%; P = 0.67) (Figura 6 Forest plot concentración sérica de lactato).

Resultado de evaluación de riesgo de sesgo

La Tabla 6 evaluación de riesgo de sesgo utilizando la herramienta AXIS resume las calificaciones obtenidas en los artículos encontrados, por lo que la consideramos que la calidad de le evidencia es buena

Discusión

El propósito de esta revisión sistemática y metaanálisis fue determinar si hay diferencia clínica o estadísticamente significativa en los valores de consumo de oxígeno máximo obtenidos entre las pruebas de esfuerzo graduado y las de ritmo propio en personas sanas físicamente activas, bajo la hipótesis que las pruebas de esfuerzo de ritmo propio no generan más oxígeno que las pruebas de esfuerzo graduado. A este respecto, los hallazgos encontrados en nuestro estudio nos permiten aceptar dicha hipótesis.

El primero de los objetivos secundarios fue valorar si había diferencia en el malestar localizado en miembros pélvicos, sin embargo, este tema sólo fue abordado por uno (9) de los 14 artículos analizados por lo que no se incluyó al momento de analizar los resultados. Queda pendiente determinar si existe diferencia en esta variable entre ambos protocolos.

El último objetivo fue valorar otras respuestas fisiológicas máximas, aparte del consumo de oxígeno máximo, por lo que optamos en analizar las que con más frecuencia se reportaron que fueron la frecuencia cardiaca máxima alcanzada y la concentración sérica de lactato.

Consumo de oxígeno

Como se ha mencionado antes, los hallazgos encontrados sugieren que tanto en las pruebas de ritmo propio como en las de pruebas esfuerzo graduado, tanto el consumo de oxígeno absoluto como relativo no mostraron diferencias estadísticamente significativas. Lo anterior puede ser explicado, ya que el consumo de oxígeno y la carga de trabajo aplicada tienen una relación lineal. Los aumentos en la percepción de esfuerzo pueden ser considerados como un aumento de la carga aplicada.

4 artículos analizados (16,17,19,20) describieron que se pueden obtener valores de consumo de oxígeno máximos mayores con pruebas de ritmo propio que se enfoquen más en modificaciones en la pendiente en lugar de la velocidad, aludiendo a que a velocidades más altas hay un cambio en el reclutamiento de fibras musculares, más tipo II que tipo I, las cuales son menos eficientes en términos energéticos.

A pesar de lo previamente comentado, al no encontrarse diferencias clínicamente significativas en los valores de consumo de oxígeno máximo entre los protocolos la mayoría de los autores de los artículos analizados concluyen que las pruebas de ritmo propio son apropiadas para personas a las que las pruebas de esfuerzo tradicionales les generan molestias periféricas (9), atletas experimentados (20), sujetos sanos recreacionalmente activos (11,19) y para usuarios novatos (24).

Frecuencia cardiaca

La frecuencia cardiaca máxima alcanzada en ambas pruebas de esfuerzo no muestra diferencias estadísticamente significativas ni clínicamente significativas ya que la diferencia oscila entre 1-3 latidos por minuto entre los protocolos de los diferentes estudios.

Lo anterior se explica debido a que la frecuencia cardiaca aumenta directamente proporcional al incremento en la intensidad de trabajo, excepto cuando se acerca a su valor máximo dónde se observa una meseta aún con cargas de trabajo mayores (25), así mismo, se ha encontrado una fuerte asociación de las escalas de percepción de esfuerzo (Borg 6-20) y la frecuencia cardiaca, siendo 1 RPE de aproximadamente 10 lpm (26). Por ello, es entendible que la frecuencia cardiaca sea tan similar entre los diferentes protocolos, ya que en ambos se establecen cargas de trabajo incrementales, lineales y máximas.

Aún queda pendiente, hasta donde conocemos, determinar cómo el cuerpo regula la frecuencia cardiaca durante determinado nivel en la escala de esfuerzo percibido. Ya sea si es basado en un modelo de anticipación, con la intención de alcanzar determinado nivel de percepción de esfuerzo, si es el nivel de percepción de esfuerzo el que dictamina la respuesta cardiaca o una mezcla de ambos.

Concentración sérica de lactato

De todos los valores analizados, el único que presentó diferencia estadísticamente significativa fue la concentración sérica de lactato en favor a que los protocolos de esfuerzo graduado producen un valor menor.

Mauger & Sculthorpe hipotetizaron que la probable razón de encontrar una mayor concentración sérica de lactato en las pruebas de esfuerzo graduado es que el patrón de reclutamiento muscular cambia en las etapas finales de las pruebas, lo que implica mayor utilización de fibras rápidas (IIa o IIx) (27), acompañado de aumento en el catabolismo anaeróbico del glucógeno, necesario para mantener las altas tasas de trabajo elevadas (9).

Sin embargo, en nuestra investigación llama la atención que encontramos lo contario, que la concentración sérica de lactato es mayor en las pruebas de ritmo propio, el mecanismo que lo explica puede ser similar al propuesto por estos autores. La primera posibilidad es que 7 de los artículos analizados (3,11,13,16,17,19,20) se realizaron en banda sin fin con enfoque en cambios de velocidad con pendientes fijas. En protocolos con estas características se ha visto que hay mayor acumulo de lactato en sangre por la mayor activación de fibras musculares tipo II en velocidades altas, lo que no ocurre en pruebas en las que el enfoque principal en los cambios de la tasa de trabajo son los cambios en la pendiente (28).

Una segunda posibilidad es que, al ser una prueba de circuito cerrado, en la que el atleta está bajo el conocimiento del tiempo que durará y que puede controlar la tasa de producción de trabajo, el cuerpo, tanto a nivel central como periférico, le permita trabajar con concentraciones de lactato más altas que cuando está realizando pruebas de circuito abierto.

No obstante, solo se tienen los datos de 7 artículos, aproximadamente el 44% de la población total estudiada en la presente revisión, hecho que pudiera afectar la interpretación de estos resultados.

Limitaciones

Dentro de las limitaciones de nuestro estudio cabe destacar el tiempo que nos tardamos entre la obtención de nuestra muestra de artículos, su análisis y la posterior elaboración del presente manuscrito. Además, al redactar el protocolo de investigación, dentro de los criterios de inclusión nos basamos en las guías de actividad física de la OMS (Organización Mundial de la Salud) publicadas en 2020, pero todos los artículos encontrados eran previos a esta fecha, por lo que muchos no cumplían con los criterios solicitados, por lo que se tuvieron que aceptar artículos que cumplieran con criterios previos. Una última limitación para tomar en cuenta es que varios estudios analizados utilizaron ergómetros distintos con los participantes y esto podría afectar los resultados finales.

Fortalezas

La principal fortaleza de nuestro estudio es, hasta donde sabemos, el primero en analizar de manera sistemática y con metaanálisis las diferencias entre las pruebas de ritmo propio y las de esfuerzo graduado tradicionales.

Conclusión

La principal conclusión a la que nos permite llegar es que las pruebas de ritmo propio y las pruebas de esfuerzo graduado, independientemente del ergómetro utilizado, producen niveles similares en el consumo de oxígeno máximo, la frecuencia cardiaca y la concentración sérica de lactato, lo que las hace una alternativa bastante razonable para evaluar el consumo de oxígeno máximo en personas sanas físicamente activas.

Recomendaciones y perspectivas

Consideramos que aún queda pendiente valorar la preferencia de los participantes a un protocolo u otro, si determinada preferencia afecta la percepción de esfuerzo y si dicha modificación en la percepción proporciona cambios distintos en los valores fisiológicos obtenidos. Así mismo, sólo se discutió en un artículo la percepción de dolor en los atletas entre un protocolo y otro, por lo que queda pendiente el análisis de esta variable en futuras investigaciones.

En este mismo orden de ideas, la mayoría de los protocolos de ritmo propio no permitían que el participante conociera variables como la velocidad, la pendiente ni las variables fisiológicas alcanzadas en cada una de las etapas a manera de “biorretroalimentación” lo que nos permite preguntarnos si, ¿qué el atleta conozca las variables fisiológicas alcanzadas en cada etapa modifica la percepción de esfuerzo o los resultados obtenidos en las pruebas de esfuerzo?

Anexos – Desafiando los límites, maximizando la evaluación aeróbica.pdf

Referencias

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