Índice
Incluido en la revista Ocronos. Vol. IX. N.º 8–Agosto 2026.
Pág. Inicial: Vol. IX; N.º 8: 1032
Autor principal (primer firmante): Sara Izquierdo Valiente
Fecha recepción: 28/07/2026
Fecha aceptación: 24/08/2026
Ref.: Ocronos. 2026;9(8): 1032
Autores:
- Sara Izquierdo Valiente (ÓPTICO OPTOMETRISTA)
- Miguel Angel Lainez Narvaez (CELADOR)
- Paula Andrea Osorio Real (GRADO DE ENFERMERÍA)
- Patricia Jimenez Torres (DIPLOMADA EN ENFERMERÍA)
- José Francisco Castillo Rojas (TCAE)
- Paula Vera Puertolas (GRADO DE ENFERMERÍA)
Categoría: GRADUADA EN ÓPTICA Y OPTOMETRÍA
PALABRA CLAVE:
CORNEAL / ESCLERAL / LENTE / PERMEABLE / CÓRNEA / ECTASIA / QUERATOCONO / ESCLERA / OCULAR / OJO SECO / QUERATOPLASTIA
Introducción
El eterno dilema entre adaptar una lente de contacto corneal o una escleral es uno de los desafíos más fascinantes y complejos en la contactología especializada. Cuando nos enfrentamos a una córnea irregular ya sea por un queratocono, una ectasia post-LASIK, un trasplante de córnea (queratoplastia) o cicatrices traumáticas, las gafas y las lentes blandas convencionales dejan de ser útiles debido a la aberración de alto orden que genera la superficie irregular.
Históricamente, la lente permeable al gas (RGP) corneal era la reina indiscutible. Sin embargo, el auge de los diseños esclerales en la última década ha transformado las reglas del juego. No existe una respuesta única; la elección depende de un delicado equilibrio entre salud fisiológica, estabilidad, comodidad y la anatomía única de cada ojo.
La lente corneal (RGP): el enfoque fisiológico clásico
Las lentes permeables al gas corneales descansan directamente sobre la superficie de la córnea (o más bien, sobre la fina capa de lágrima que la cubre).
Ventajas principales
- Excelente oxigenación: Al tener un diámetro pequeño (habitualmente entre 8.5 y 10.5 mm), cubren una porción menor del ojo. Además, con cada parpadeo se produce un lagrimeo activo que renueva el contenido de oxígeno bajo la lente.
- Calidad óptica nítida: Proporcionan una agudeza visual espectacular al enmascarar el astigmatismo irregular con el menisco lagrimal.
- Costo y mantenimiento: Suelen ser más económicas y su manipulación es más sencilla para muchos pacientes.
El desafío en córneas irregulares
El principal enemigo de la lente corneal en una ectasia severa es la estabilidad. En un queratocono avanzado, por ejemplo, la lente tiende a descentrarse, caerse o provocar un roce excesivo en el ápice del cono, lo que puede derivar en queratitis, cicatrices corneales e intolerancia a largo plazo.
La lente escleral: el triunfo del confort y la estabilidad
A diferencia de las anteriores, las lentes esclerales son de gran diámetro (desde 14.0 hasta más de 20.0 mm) y están diseñadas para saltar completamente la córnea (bóveda o vault) y apoyarse suavemente sobre la esclera (la parte blanca del ojo), que es mucho menos sensible.
Ventajas principales
- Comodidad inigualable: Al no tocar la córnea (altamente inervada) y apoyarse en la esclera (baja sensibilidad), la sensación inicial es muy similar a la de una lente blanda.
- Estabilidad y centrado: No se descentran ni se caen con los movimientos oculares o el parpadeo. Son ideales para pacientes activos.
- Terapia de superficie ocular: El espacio entre la lente y la córnea se llena de solución salina estéril, manteniendo la córnea en un «baño líquido» constante. Esto es una bendición para pacientes que, además de la irregularidad, sufren de ojo seco severo.
El desafío fisiológico
Al ser lentes grandes y requerir un espesor de lágrima mayor bajo ellas, el paso de oxígeno a la córnea se ve más comprometido. Si no se calculan bien los espesores y el ault, o si el material no tiene un paso de oxígeno extremadamente alto puede aparecer hipoxia corneal (falta de oxígeno), neovascularización o edema, especialmente en córneas comprometidas como las de un post-trasplante.
Comparativa directa
Para resumir el dilema de forma práctica, podemos evaluar ambas opciones bajo los criterios clínicos más importantes:
Ver tabla al final del artículo.
El enfoque moderno: rompiendo el dilema
Hoy en día, el dilema ya no se resuelve a ciegas. La tecnología nos permite tomar decisiones basadas en datos objetivos:
- La severidad y la geometría: Córneas con irregularidades leves a moderadas, o conos muy centrados, suelen responder de maravilla a diseños corneales modernos (como las geometrías asféricas o específicas para queratocono). Si la irregularidad es muy periférica o avanzada, la escleral suele ganar la partida.
- La salud del endotelio: En pacientes post-queratoplastia (trasplante), el conteo de células endoteliales es crítico. Si el endotelio está débil, una lente corneal o un diseño escleral muy optimizado (con mínimo Vault y material de máximo Dk) será obligatorio para evitar el fracaso del injerto por falta de oxígeno.
- Sistemas híbridos y Piggyback: Si el problema de la corneal es solo la comodidad, a veces la solución intermedia es un sistema Piggyback (una lente RGP colocada encima de una lente blanda desechable) o una lente híbrida (centro rígido y falda blanda).
Conclusión
El «eterno dilema» no debe abordarse buscando la mejor lente en términos absolutos, sino la mejor lente para el ecosistema ocular de ese paciente específico. Mientras que la lente escleral ofrece un confort y una estabilidad revolucionarios que rescatan los casos más complejos, la lente corneal sigue siendo una herramienta insustituible por su respeto a la fisiología y oxigenación corneal en casos viables. El éxito radica en realizar una topografía corneal detallada, escuchar las necesidades del estilo de vida del paciente y, sobre todo, priorizar la salud del tejido a largo plazo.
Bibliografía
- https://lentesesclerales.com/son-compatibles-las-l entes-esclerales-y-el-trasplante-de-cornea/.
- https://www.baja-vision.es/contactologia/lentes-co ntacto-corneas-irregulares/.
- https://www.opticacontrueces.es/gafas-especiales-p ara-cornea-irregular-solucion-precisa-para-vision- nitida/.



