Estereotipos de género y etnia en los servicios de atención al paciente

INTRODUCCIÓN

Una primera observación al respecto de los estereotipos sobre etnia es que en todos ellos se encuentra un patrón de generalización, es decir, al hablar de los pacientes de diferente etnia se tiende a hablar de «los chinos», «los musulmanes» o «los latinoamericanos», como si fueran una masa homogénea en vez de un conjunto de individuos diferentes. Por tanto, la visión que tiene el personal administrativo de cada grupo étnico es claramente estereotipada.

AUTORAS: Rebeca González Arniella, Vanessa González Naranjo

METODOLOGÍA

ESTEREOTIPOS DE ETNIA

Teniendo en cuenta esta tendencia, vamos a intentar dar cuenta de la forma en que cada grupo étnico es considerado.

En primer lugar, parece darse una constante división entre etnias bien consideradas y aquellas peor consideradas. Por un lado, estarían «los guiris y los chinos», pudiendo entender por <guiris> pacientes llegados del norte de Europa y los estadounidenses; por otro lado, estarían «los árabes y los latinoamericanos».

Empezando por los bien considerados, comprobamos que los pacientes chinos tienen una buena reputación al ser considerados educados y, sobre todo, buenos trabajadores, en cualquier ámbito. Se presupone en ellos una capacidad de aprendizaje del sistema social español y en concreto, del sistema sanitario superior al resto. Sin embargo, esta percepción no tiene por qué ser positiva, pues al ser los pacientes menos conflictivos a la hora de tratar con ellos, podrían verse en una situación de desatención por parte del sistema de atención al público.

De muy diferente manera son vistos los árabes, los latinoamericanos o los africanos. En su caso se produce el efecto contrario, al alejarse, supuestamente, del comportamiento esperable de un paciente modelo, son rápidamente encasillados al otro lado del espectro: como pacientes conflictivos.

ESTEREOTIPOS DE GÉNERO

Si hablamos de los discursos del administrativo sobre género nos encontramos ante una situación muy parecida, pues las consideraciones sobre el paciente se basan de manera casi exclusiva en su género y en el comportamiento típicamente asignado a cada uno de ellos. Se puede comprobar en el momento en que se hacen declaraciones como la siguiente: «existen terapias para hombres, existen terapias para mujeres…››, es decir, se encasilla al paciente según su género. Parece evidente que esta percepción se debe a una falta de formación del personal administrativo en perspectiva de género. Sin embargo, según las declaraciones de futuros profesionales, la esperanza de mejorar la situación es mínima, aunque ellos tengan una mayor formación, los recursos son escasos y la sociedad ejerce una presión todavía muy fuerte: «no se habla de género», «está la intención, pero no se dan las herramientas».

Resulta evidente que, de manera general, escasea una formación del profesional administrativo de atención al paciente en perspectiva de género y en diversidad. Una Administración Sanitaria que se rige por normas estereotipadas nunca va a llegar a funcionar de manera correcta.

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OBJETIVOS

  1. Antes de comenzar a desarrollar su trabajo, es el propio administrativo el que debe formarse en cuestiones de etnia, raza, cultura, etc. Debe ser crítico consigo mismo y revisar actitudes aprendidas que puedan suponer un problema en la Unidad como sería poseer comportamientos o posturas discriminatorios hacia determinadas etnias. Es evidente que estas actitudes son adoptadas por un proceso de socialización, pero el profesional administrativo sanitario  debe superarlas y educar su percepción de la cultura para que comportamientos problemáticos no se trasladen al entorno de atención sanitaria.
  2. La actividad sanitaria también viene regida por el contexto en el que se realiza, es por ello por lo que es fundamental que el administrativo analice el espacio en el que va a trabajar, no solo el Centro Sanitario, sino que también el barrio, la comunidad, etc.  
  3. El profesional administrativo de atención al paciente actuará según la convicción de que todas las personas somos iguales y merecemos las mismas oportunidades de vida. Un trato igualitario en el ámbito sanitario ayudará a romper con los estereotipos fuera de él.
  4. El profesional administrativo respetará a todas las personas y se acercará a su cultura con criterio. Debe ser consciente de que no todas las culturas, o no todos los aspectos de cada cultura, son tolerables.
  5. No mirará para otro lado cuando vea situaciones de abuso entre sus pacientes. Actuará sobre las bases de la tolerancia y el respeto hacia los demás y sabrá actuar en situaciones conflictivas, llamando siempre a la resolución pacífica de los problemas. Todo problema de convivencia merecerá su atención y dedicación, aunque también sabrá cuándo debería pedir ayuda a sus compañeros y compañeras de su ámbito laboral, como por ejemplo, de Asistencia Social.

RESULTADOS

Si la sociedad construye estereotipos que crean desigualdades, la administración sanitaria debería tratar de eliminar tales desigualdades y dar a todo el mundo el mismo trato, además de las mismas oportunidades, para que su atención sea lo más efectiva posible. Ahora mismo creemos que no se está cumpliendo con ese objetivo y es por ello por lo que una mejora en la formación del administrativo de atención al paciente es más que necesaria, debiendo tener una educación en perspectiva de género y diversidad étnica  para poder desarrollar su trabajo desde una visión igualitaria y crítica con la sociedad actual.

CONCLUSIÓN

Ante las principales problemáticas que causan los estereotipos de género y etnia, podemos sacar algunas conclusiones acerca de sus efectos.

En primer lugar, si hablamos de los efectos de estos discursos en la sociedad nos encontramos con un problema, y es que parece que es la propia sociedad la que condiciona los discursos. La sociedad construye los estereotipos que condicionan la identidad de género y la percepción de las etnias y las clases sociales. Por tanto, los discursos reflejados en esta práctica son consecuencia directa de la interiorización de esos estereotipos que la sociedad va creando. Como efecto de esa interiorización tenemos una Atención al Público Sanitaria que se rige por esos mismos estereotipos y que, por tanto, en vez de ser igualitaria con todos los pacientes, ofrece un trato desigual dependiendo del origen étnico, de la clase social y del género.

Por tanto, como consecuencia de ese trato desigual, el sistema sanitario de atención al paciente estaría perpetuando las diferencias de clase, etnia, etc. en vez de trabajar en eliminar esas diferencias.

BIBLIOGRAFÍA

Ebook

M. Àngels Viladot Presas, Melanie Caroline Steffens. Estereotipos de género en el trabajo. Editorial: S.L. Editorial UOC.

Meyer-Lindenberg et al.: “Absent racial stereotypes in Williams syndrome: Dissociable genetic influences on social bias”. Current Biology 20, 13 de abril de 2010.

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