Incluido en la revista Ocronos. Vol. IV. Nº 4–Abril 2021. Pág. Inicial: Vol. IV; nº4: 149
Autor principal (primer firmante): Yaiza Gutiérrez Varillas
Fecha recepción: 12 de Abril, 2021
Fecha aceptación: 28 de Abril, 2021
Ref.: Ocronos. 2021;4(4): 149
Autora principal: Yaiza Gutiérrez Varillas (personal no sanitario SESPA)
Coautores: Sofía Iglesias Castaño, Zaneta Babel Maziuk, Almudena González Suarez. (PERSONAL NO SANITARIO SESPA)
Palabras clave: COVID-19, EPIS, Protección, Trabajador, Sanitario.
Introducción
El 11 de marzo del 2020 el director de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhamon anuncia que la COVID-19 se considera una pandemia.
La COVID-19 es una enfermedad producida por un coronavirus (SARS-CoV-2) que produce síntomas similares a los de la gripe, puede llegar a causar neumonía, síntomas de dificultad respiratoria aguda e incluso la muerte. Su transmisión se produce mediante pequeñas gotas emitidas al hablar, estornudar o toser y al ser despedidas pasan a otro individuo mediante inhalación o se instalan sobre objetos y superficies.
El sector sanitario es un servicio esencial para la sociedad en el que existen numerosos peligros que ponen en riesgo la salud de sus profesionales, tanto el personal sanitario como no sanitario. Por ello debemos tener en cuenta que, con la actual pandemia, los equipos de protección tienen una mayor relevancia si cabe. No sólo porque son una herramienta principal e imprescindible para poder tratar a los pacientes, sino también porque la prevención debemos tomarla como una norma básica para poder reducir el número de contagios, tanto entre los pacientes como los profesionales que los tratan directa o indirectamente o incluso entre los propios trabajadores que muchas veces comparten zonas de trabajo.
Definimos los EPIS como un elemento o un equipo del que disponen los trabajadores para prevenir, minimizar y eliminar los riesgos que entrañan sus actividades profesionales. Los EPIS deberán escogerse de forma que garantice la mayor protección con la menor molestia para el trabajador con lo que es muy importante que el tamaño, diseño o talla se adapte adecuadamente al mismo. Los equipos de protección indispensables para los trabajadores en el sector sanitario son: Mascarillas, guantes, bata o ropa de trabajo y gafas.
Objetivos
- Correcta utilización de los EPIS
- Clasificación de los equipos de protección
Resultados
La forma óptima de prevención incluye los equipos de protección como una medida importante, aunque no la única, estos deben de estar certificados en base al reglamento (UE) 2016/425 con el correspondiente marcado de la CE de conformidad de acuerdo a lo establecido en el Real Decreto 773/1997.
Los equipos de protección los dividimos en tres categorías a efectos de su comercialización según el Real Decreto 1407/97 y también según la gravedad del riesgo:
Categoría 1. Son los equipos de diseño sencillo destinado a proteger contra riesgos mínimos (guates, gorros).
Categoría 2. Son modelos de diseño medio que protegen ante un peligro más alto que el anterior pero no llega o proteger de los peligros mortales o irreversibles (calzado).
Categoría 3. Estos equipos tienen un diseño complejo y están destinados a proteger al trabajador de todo peligro mortal o que pueda dañar gravemente y de forma irreversible la salud sin descubrir a tiempo su efecto inmediato (mascarillas autofiltrantes).
Para una correcta utilización es necesario llevar un orden estricto a la hora de colocar los EPI`s:
- Bata
- Mascarilla
- Gafas
- Guantes
También seguiremos un orden para su retirada:
- Guantes
- Gafas
- Bata
- Mascarilla
Existen diferentes tipos de mascarillas autofiltrantes según su poder de protección:
- FFP1 (filtro de partículas tipo P1): tienen una eficacia de filtración mínima del 78% y un porcentaje de fuga hacia el interior máximo del 22%.
- FFP2 (filtro de partículas tipo P2): tienen una eficacia de filtración mínima del 92% y un porcentaje de fuga hacia el interior máximo del 8%.
- FFP3 (filtro de partículas tipo P3): tienen una eficacia de filtración mínima del 98% y un porcentaje de fuga hacia el interior máximo del 2%.
Las mascarillas quirúrgicas ofrecen mayor nivel de protección, son las utilizadas en cirugías y otros procedimientos sanitarios. Protegen más al resto que a quien la lleva puesta, sobre todo al estornudar o toser, pues evitan la emisión de gotículas respiratorias que transporten posibles virus.
Tanto las mascarillas quirúrgicas como las autofiltrantes deben ser desechadas tras su utilización.
Conclusión
Es sumamente importante que todos los trabajadores sepan que pueden desempeñar un papel relevante simplemente haciendo un uso correcto de los equipos de protección, ya que, de esta forma contribuye deteniendo la propagación del virus o de lo contrario provocar brotes innecesarios que pueden acarrear consecuencias fatales.
Bibliografía
- OMS. Equipos de protección.
- CSIC. Tipos de EPI y gestión de los mismos.
- Objetivo bienestar. La protección del personal sanitario.
- Consejería de salud de Andalucía. Guía sobre equipos de protección.
- CCOO. Guía básica de prevención de riesgos laborales.



