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Incluido en la revista Ocronos. Vol. III. Nº 8– Diciembre 2020. Pág. Inicial: Vol. III;nº8:141
Autor principal (primer firmante): Daniel Sánchez Solís
Fecha recepción: 23 de noviembre, 2020
Fecha aceptación: 14 de diciembre, 2020
Ref.: Ocronos. 2020;3(8):141
Autor y categoría: Daniel Sánchez Solís. Enfermero.
Resumen
Una infección de las vías urinarias es una infección que se produce en cualquier parte del aparato urinario: los riñones, los uréteres, la vejiga y la uretra. La mayoría de las infecciones ocurren en las vías urinarias inferiores (la vejiga y la uretra).
Las mujeres son más propensas a contraer una infección urinaria que los hombres. La infección que se limita a la vejiga puede ser dolorosa y molesta. Sin embargo, puedes tener consecuencias graves si la infección urinaria se extiende a los riñones.
Introducción
Una infección de las vías urinarias es una infección que se produce en cualquier parte del aparato urinario: los riñones, los uréteres, la vejiga y la uretra. La mayoría de las infecciones ocurren en las vías urinarias inferiores (la vejiga y la uretra).
Las bacterias pueden acceder a la vejiga durante la colocación de un sondaje, a través de la luz de ella o desde la zona que la rodea. Alrededor de la parte exterior de la sonda y sobre el uroepitelio, se forma una biopelícula. Las bacterias pueden penetrar esa biopelícula, la cual las protege frente al arrastre mecánico por la orina, las defensas del huésped y los antibióticos, dificultando la eliminación de los patógenos.
Aun con un cuidado aséptico minucioso de la sonda y de su inserción, las probabilidades de desarrollar bacteriuria significativa son de 3 a 10% cada día que la sonda está colocada.
De los pacientes que desarrollan bacteriuria, el 10 a 25% presentan síntomas de infección urinaria. Pocos desarrollan sepsis.
Es importante conocer los Factores de Riesgo (FR) de aparición de la infección del tracto urinario (ITU) asociada al catéter urinario que nos permitirá desarrollar políticas de intervención para su prevención:
- Factores de riesgo extrínsecos o no modificables (relacionados con el paciente): edad>50, sexo femenino, patología de base (insuficiencia renal, diabetes mellitus, inmunodepresión, etc…), creatinina plasmática >2mg/dl en el momento del cateterismo.
- Factores de riesgo extrínsecos o modificables: duración del catéter, cuidados del catéter, técnica de inserción y sistema de drenaje.
Obviamente, los cuidados de Enfermería son cruciales en el control de los factores de riesgo modificables. Por ello repasaremos la técnica de inserción y los consejos en el mantenimiento de un sondaje vesical.
Técnica de sondaje
Preparación del campo
Lavado antiséptico de manos antes y después de la colocación del sondaje, y uso de guantes estériles para evitar la contaminación exógena.
Antisepsia del meato urinario previa a la inserción del catéter, para reducir el número de microorganismos del meato urinario que pueden introducirse en la vejiga con la sonda. Colocación de paño verde fenestrado estéril para evitar contaminación de zonas anexas.
Introducción de la sonda urinaria
Elección de la sonda adecuada al calibre de la uretra para minimizar el trauma mecánico. Utilización de lubricante urológico para facilitar la penetración de la sonda (envases de un solo uso).
Uso de catéteres de silicona, por menor adherencia de incrustaciones intraluminales, en sondajes de larga duración.
Fijación de la sonda
Fijación interna por inflado del globo de la sonda.
Fijación externa con esparadrapo dirigido hacia la zona periumbilical en varones y hacia la fosa iliaca en mujeres.
La fijación, además de disminuir el movimiento y la tracción uretral, reduce el mecanismo de penetración extraluminal de los microorganismos a la vejiga urinaria.
Conexión de la sonda con el sistema de drenaje
Utilización de sistemas de drenaje cerrados con válvula para evitar la ascensión intraluminal de los microorganismos a la vejiga.
Colocación del sistema de drenaje urinario
La bolsa colectora siempre debe encontrarse por debajo del nivel de la vejiga del paciente, aunque el sistema tuviera válvula, para evitar el reflujo de la orina y el mecanismo de ascensión intraluminal de los microorganismos a la vejiga.
Objetivos
Describir la relación directa sobre los cuidados del sondaje vesical y su incidencia en la probabilidad de sufrir infecciones del tracto urinario, así como conocer los factores de riesgo modificables para disminuir el porcentaje de las mismas.
Metodología
Participaron voluntariamente en el estudio pacientes con sondaje vesical en unidad de hospitalización. Se realizaron así mismo búsquedas en distintas bases de datos, estudios estadísticos y diversos protocolos contrastados.
Palabras clave
Infección tracto urinario, ITU, sondaje vesical, catéter uretral, bacteriuria
Conclusiones
Se ha estimado que entre el 17 y 69% de las infecciones del tracto urinario (ITU) asociada al catéter urinario se pueden prevenir mediante un programa de prevención basado en la evidencia y la formación continua del personal sanitario en los Factores de Riesgo extrínsecos de la infección del tracto urinario (ITU), asociada al catéter urinario relacionados con los cuidados de Enfermería (Técnica de inserción, mantenimiento y sistema de drenaje).
Bibliografía
- Manual PROFAM. Actualización en la terapéutica clínica ambulatoria. Infecciones urinarias 2007 [citado 23 Ene 2013]. Disponible en: http://www.foroaps.org/ fundacion-visor.php ?cod_ producto= 1868&bizq=editoriales
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- Pigrau, C. (2013). Infecciones del tracto urinario nosocomiales. Disponible en: https://www.sciencedirect. com/science/article/abs/ pii/S0213005X12004375
- Menéndez, L. (2016). Cuidados del catéter urinario basados en la evidencia científica en Atención Primaria. Disponible en: https://dialnet.unirioja.es/ servlet/articulo?codigo =5353330



