La Enfermería en pacientes pediátricos oncológicos: cuidados en niños con leucemia de 3 a 14 años

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VIII. N.º 12–Diciembre 2025. Pág. Inicial: Vol. VIII; N.º 12: 642

Autor principal (primer firmante): Elena Vidal Samper

Fecha recepción: 19/11/2025

Fecha aceptación: 16/12/2025

Ref.: Ocronos. 2025;8(12): 642

Autores:

Elena Vidal Samper

Beatriz Borau Nuez

Alberto Manuel Muñoz Martínez

Lidia Pérez Bayod

Ivone Vallespí Comas

Ana Belén Torres Nuez

Categoría profesional:

Enfermería

Palabras clave:

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Enfermería pediátrica oncológica, leucemia infantil, cuidados de Enfermería, apoyo familiar, calidad de vida

Resumen

El cuidado de Enfermería en niños con leucemia de 3 a 14 años combina intervenciones clínicas, educativas y psicosociales que abarcan tanto la hospitalización como el seguimiento domiciliario. Durante el ingreso, la Enfermería se centra en el manejo de síntomas, el confort físico y el apoyo emocional mediante programas como Child Life y estrategias complementarias como juegos y actividad física.

Tras el alta, las intervenciones se orientan a la educación familiar, la continuidad de cuidados y el acompañamiento tecnológico. Además, la Enfermería desempeña un papel esencial en la identificación de necesidades físicas, emocionales y educativas del niño y su familia, promoviendo la resiliencia y la adherencia al tratamiento a través de programas estructurados, educación sanitaria y terapias no farmacológicas (risoterapia, musicoterapia, apoyo en línea).

Introducción

La leucemia constituye el cáncer más prevalente en la población pediátrica, siendo la leucemia linfoblástica aguda (LLA) Responsable de la mayoría de los casos (75%–80%). A pesar de los significativos avances diagnósticos y terapéuticos que han elevado las tasas de supervivencia a más del 80% en países de altos ingresos, el tratamiento oncológico infantil implica regímenes intensivos y prolongados, frecuentemente de dos a tres años. Esta compleja trayectoria de la enfermedad impone consecuencias negativas sustanciales a nivel físico, emocional y social en los pacientes y sus familias.

Dada la toxicidad del tratamiento, los niños experimentan múltiples síntomas concurrentes que no existen de forma aislada, sino que se manifiestan en clústeres de síntomas (como el clúster de Dolor, Ansiedad, Fatiga y Trastornos del Sueño). Estos clústeres aumentan la carga sintomática y menoscaban la calidad de vida del paciente.

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En este contexto clínico de alta complejidad, la atención de Enfermería especializada se configura como un elemento esencial y vital en la oncología pediátrica. La enfermera es el profesional sanitario que mantiene el contacto más frecuente y cercano con los pacientes y sus familias, situándose en una posición privilegiada para identificar y gestionar las necesidades de apoyo de esta población. El rol de Enfermería, que debe basarse en la evidencia, se centra en el manejo efectivo de estos clústeres sintomáticos, la provisión de apoyo informativo y psicosocial, la educación continua para el cuidado domiciliario y la protección del niño contra los efectos secundarios del tratamiento. Por consiguiente, la excelencia en la Enfermería es fundamental para maximizar las tasas globales de curación y asegurar que el cuidado sea holístico a lo largo de toda la experiencia oncológica del niño.

Objetivos

Objetivo general

Analizar los cuidados de Enfermería dirigidos a niños de entre 3 y 14 años diagnosticados de leucemia, con el fin de identificar las principales intervenciones, estrategias y necesidades en la atención integral del paciente pediátrico oncológico.

Objetivos específicos

  1. Describir las intervenciones de Enfermería más frecuentes en el cuidado de niños con leucemia, tanto durante la hospitalización como en el seguimiento domiciliario.
  2. Identificar las necesidades físicas, emocionales y educativas de los pacientes pediátricos con leucemia y de sus familias, así como el papel de la Enfermería en su abordaje.
  3. Analizar las estrategias y programas de Enfermería que contribuyen a mejorar la calidad de vida, la adherencia al tratamiento y el bienestar del niño con leucemia y su entorno familiar.

Metodología

Se ha realizado una revisión de la literatura publicada en castellano o inglés, entre los años 2015 y 2025 en la base de datos PubMed y Science Direct. Finalmente se han seleccionado 4 artículos en PubMed y 5 artículos en Science Direct.

Intervenciones de Enfermería en el cuidado de niños con leucemia

El cuidado de Enfermería clínico es un elemento fundamental en la oncología pediátrica, un campo en constante evolución que exige intervenciones basadas en la evidencia. Dado que el cáncer pediátrico, especialmente la leucemia, implica regímenes de tratamiento intensivos y prolongados, las intervenciones de Enfermería deben ser diversas y sostenibles, cubriendo tanto la fase de hospitalización activa como el seguimiento domiciliario.

Las intervenciones de Enfermería identificadas se clasifican generalmente en cuatro categorías principales: apoyo informativo, apoyo psicosocial, apoyo educativo para el alta, y cuidado físico.

Intervenciones durante la hospitalización

Durante el ingreso, las enfermeras mantienen el contacto más frecuente y cercano con los pacientes y sus familias. Las intervenciones se centran en el manejo de los síntomas complejos y el apoyo emocional:

Manejo de síntomas y cuidados físicos

El tratamiento de la leucemia, a menudo quimioterapia, provoca múltiples síntomas concurrentes y relacionados, conocidos como clústeres de síntomas (por ejemplo, dolor, ansiedad, fatiga y trastornos del sueño). Es vital que la Enfermería evalúe la frecuencia, severidad y malestar de los síntomas físicos y psicológicos regularmente para comprender su estructura compleja.

El cuidado físico se integra en las prácticas diarias de Enfermería, buscando aumentar el confort. Un ejemplo de intervención de cuidado físico es la integración de métodos complementarios como compresas tibias, cataplasmas y envolturas con aceites esenciales.

Se ha demostrado la aplicación de programas de actividad física para mejorar la condición física y reducir la fatiga en niños de 6 a 18 años con cáncer.

La Enfermería debe proteger al niño de los efectos secundarios del tratamiento y proporcionar educación sobre la enfermedad y sus síntomas.

Apoyo psicosocial e informativo

Las intervenciones informativas proporcionan conocimientos específicos sobre la fisiopatología del cáncer, el tratamiento y los efectos secundarios, a menudo mediante sesiones individuales o materiales escritos y basados en la web. Un programa educativo estructurado se asoció con un mayor nivel de conocimiento entre los cuidadores y mejores resultados clínicos.

Se utilizan enfoques terapéuticos centrados en el sistema familiar, como las conversaciones terapéuticas estructuradas, para mejorar el apoyo familiar y reducir el sufrimiento relacionado con la enfermedad.

La intervención Child Life (Vida del Niño), especialmente efectiva en niños de 8 a 14 años con leucemia aguda, ha mostrado una mejora significativa en el clúster de síntomas en trastornos del sueño. Esta intervención integra el juego de desarrollo, la simulación médica (utilizando muñecos y animaciones para explicar procedimientos invasivos como la punción lumbar o la inserción de PICC) y el apoyo emocional/social.

Intervenciones en el seguimiento domiciliario

La tendencia actual hacia el alta temprana incrementa las responsabilidades de cuidado en el hogar. Las intervenciones de Enfermería en el domicilio se centran en la educación estructurada y la continuidad del apoyo:

Educación para el alta

El apoyo educativo para el alta es una intervención clave, a menudo iniciada en la fase de diagnóstico antes del primer alta hospitalaria.

Estas intervenciones buscan mejorar las habilidades parentales para cuidar al niño en casa, proporcionando conocimiento sobre el manejo de efectos secundarios, medicación y tareas básicas de cuidado domiciliario.

Se utiliza material estandarizado, como listas de verificación (checklists), para estructurar y optimizar el proceso de educación para el alta, lo que ha demostrado ser factible y aumenta la satisfacción de la familia y la Enfermería.

Incluso se ha explorado el apoyo al alta basado en videotelefonía para pacientes recién diagnosticados, lo que demostró ser factible.

Continuidad y apoyo a distancia

Los modelos de atención extendida basados en la informatización o telemedicina han mostrado eficacia. Un estudio con niños con leucemia (7–14 años) mostró que el cuidado de Enfermería extendido basado en la informatización (grupo WeChat para discusiones y seguimiento telefónico/online semanal) promovió la capacidad de cuidado de los padres y mejoró la calidad de vida de los niños.

Las dificultades en el cuidado en el hogar, como fiebre y disminución del apetito, requieren planificación e implementación de intervenciones de Enfermería para desarrollar el estado de salud y aumentar la calidad de vida.

Identificación de necesidades y rol de la Enfermería

Los pacientes pediátricos con cáncer experimentan consecuencias negativas excesivas a nivel físico, emocional y social. La Enfermería, en su papel central dentro del equipo multidisciplinar, está excepcionalmente posicionada para identificar y manejar las necesidades de esta población.

Necesidades físicas

Las necesidades físicas están intrínsecamente ligadas a los efectos agudos y tardíos del tratamiento intensivo.

  • Manejo de síntomas: La vigilancia es constante debido al riesgo de infección potencialmente mortal, el dolor, el malestar emocional y la interrupción del crecimiento y desarrollo adecuados. Los síntomas comunes durante el tratamiento de la leucemia incluyen fatiga, debilidad, pérdida de apetito, fiebre, anemia, neutropenia, trombocitopenia, y dolor óseo/articular.
  • Nutrición, sueño y actividad: Los patrones físicos del cuidado, como la nutrición, el sueño y el descanso, son focos recientes de estudio. Los problemas nutricionales más comunes son la pérdida de apetito y la negativa a comer debido a la fatiga y el dolor. El sueño nocturno es a menudo menor de lo requerido y las interrupciones son frecuentes.
  • Cuidados complejos: En el contexto de la leucemia, a menudo se requiere tratamiento con agentes quimioterapéuticos múltiples y, en casos específicos, radioterapia o trasplante de médula ósea. El cuidado de las dificultades domiciliarias después del trasplante de células madre hematopoyéticas, como la fiebre (43.8%) y la disminución del apetito (37%), es crucial.

Necesidades emocionales y psicosociales

El curso del cáncer infantil es disruptivo y prolongado, afectando profundamente el funcionamiento de todos los miembros de la familia.

  • Pacientes (niños): Los niños necesitan apoyo para su estado emocional, su nivel de confort y los aspectos psicosociales. El miedo y la tristeza son problemas emocionales frecuentes en pacientes oncológicos. La conexión con la escuela y los padres es importante para mantener la socialización; el uso de videoconferencias para conectar a los pacientes hospitalizados (5–12 años) con sus aulas proporcionó beneficios primarios psicosociales en lugar de académicos.
  • Familiares (padres y cuidadores): Los padres, especialmente las madres (altamente sobrerrepresentadas en las intervenciones con un 75%), son el apoyo principal, enfrentando procedimientos exigentes. Los padres experimentan estrés, sobrecarga de cuidados, y agotamiento parental (reportado a los 6 meses del diagnóstico). Tienen una necesidad de apoyo social que a menudo no es satisfecha. Intervenciones enfocadas en el autocuidado y la comunicación han sido exitosas en aumentar la confianza y autoconciencia de los padres.
  • Hermanos: Los hermanos son vulnerables al estrés psicosocial debido a los cambios en los roles familiares y la limitada atención parental. La revisión identificó una intervención específica dirigida a hermanos (educación sobre el cáncer y sus efectos, y un diario de reflexión) para aumentar su conocimiento y reducir su ansiedad.

Necesidades educativas

La necesidad de información sobre la enfermedad, el tratamiento y el cuidado es constante. Los padres buscan principalmente información sobre la enfermedad y los problemas de cuidado.

  • Rol de la Enfermería en la educación: La Enfermería debe proporcionar información adecuada y continua sobre la enfermedad y el cuidado, adaptada a las necesidades individuales. La fase de diagnóstico, en particular, requiere atención especial, ya que la sobrecarga de información es un fenómeno frecuente, por lo que se prioriza la información esencial (manejo de síntomas, medicación, prevención de infecciones). La Enfermería utiliza enfoques centrados en la persona para proporcionar información adaptada a las necesidades únicas de los padres y llenar las lagunas de conocimiento.

Estrategias y programas para la mejora de la calidad de vida, adherencia y bienestar

La mejora de la calidad de vida, la adherencia y el bienestar del niño con leucemia y su entorno familiar se aborda mediante enfoques holísticos, centrados en la familia y no farmacológicos.

Enfoque de cuidado centrado en la familia y apoyo psicosocial

El cuidado centrado en la familia fomenta la interacción y colaboración paciente-familia- profesional.

  • Resiliencia y apoyo familiar: Programas como las conversaciones de salud familiar buscan apoyar la creación de nuevas creencias y significados para manejar los problemas familiares descritos tras el diagnóstico. Un programa basado en internet para promover la resiliencia familiar resultó en mayores cambios en la resiliencia familiar en el grupo de intervención.
  • Adherencia y confianza: Intervenciones que aumentan la confianza de los padres en su preparación para el cuidado se asocian con mejores resultados. La terapia de la risa (risoterapia) es una estrategia complementaria que ayuda a la adaptación y adherencia a los tratamientos, mejorando la calidad de vida de los menores.

Programas estructurados y educativos

La implementación de programas con visión y misión claras es necesaria para el desarrollo y mejora de la calidad en oncología pediátrica.

  • Educación estructurada: Un programa educativo estructurado para cuidadores se asoció con un mayor conocimiento y mejores resultados clínicos en el primer año de tratamiento. El uso de listas de verificación estandarizadas y técnicas de enseñanza optimizadas para el alta ha mejorado la calidad y el proceso de la educación de alta y la satisfacción del personal de Enfermería.
  • Apoyo social y reintegración escolar: Programas que brindan apoyo social (a través de organizaciones voluntarias) han reducido la ansiedad y mejorado la adherencia a medicamentos. Los programas de reingreso escolar facilitan la reincorporación del niño con cáncer a la escuela, lo cual tiene un efecto significativo en mejorar el rendimiento académico y disminuir la depresión.

Intervenciones no farmacológicas y tecnológicas

Los enfoques no farmacológicos y la tecnología se consideran tendencias recientes importantes para el bienestar y el cuidado holístico.

  • Risoterapia y bienestar emocional: La terapia de la risa, combinada con talleres para fortalecer la expresión de emociones, autoestima y proyecto de vida, mostró beneficios significativos en la reducción de los niveles de depresión y la mejora de la autoestima en niños oncológicos de 8 a 12 años. La risa reduce el estrés, la ansiedad y el miedo, y puede liberar endorfinas que alivian el dolor.
  • Child Life y manejo de síntomas: Las intervenciones Child Life, que utilizan el juego terapéutico, han demostrado ser eficaces para el manejo de los clústeres de síntomas (trastornos del sueño), mejorando la función corporal y la calidad de vida.
  • Otros métodos complementarios: La hipnoterapia, la musicoterapia, la terapia de arte y los ejercicios físicos han demostrado ser efectivos para el dolor, la ansiedad y la fatiga en niños con cáncer.
  • Tecnología y apoyo continuo: La Enfermería utiliza plataformas basadas en tecnología (web, smartphones) para proporcionar apoyo educativo y psicosocial, monitorizar datos y ofrecer continuidad en el cuidado. Un ejemplo es la implementación de grupos de redes sociales para promover la comunicación y reducir el malestar psicológico de los padres de niños con leucemia aguda.

Conclusión

La Enfermería pediátrica oncológica desempeña un papel fundamental en el proceso de atención integral del niño con leucemia, siendo un pilar esencial en la humanización de los cuidados. A través de intervenciones basadas en la evidencia, la Enfermería contribuye no solo al manejo de los síntomas físicos derivados del tratamiento, sino también al abordaje emocional y educativo que requiere tanto el paciente como su familia. Su labor se extiende más allá del entorno hospitalario, garantizando la continuidad asistencial mediante la educación para el alta, el acompañamiento domiciliario y el uso de recursos tecnológicos que fortalecen la comunicación y el seguimiento.

Asimismo, la Enfermería promueve la resiliencia familiar y el bienestar psicosocial a través de estrategias centradas en la familia, como la risoterapia o el programa Child Life, que facilitan la adaptación a la enfermedad y mejoran la calidad de vida del niño. En este contexto, el profesional de Enfermería actúa como un mediador entre la ciencia y el cuidado humano, combinando conocimiento técnico, empatía y acompañamiento emocional. En definitiva, su rol es indispensable para asegurar un cuidado holístico, continuo y compasivo que favorezca tanto la recuperación clínica como el equilibrio emocional y social del paciente pediátrico y su entorno familiar.

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