Concepto y estudio de la eficiencia sanitaria para auxiliares administrativos

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VI. Nº 9–Septiembre 2023. Pág. Inicial: Vol. VI; nº9: 398

Autor principal (primer firmante): José Ángel Moreno García

Fecha recepción: 31 de agosto, 2023

Fecha aceptación: 27 de septiembre, 2023

Ref.: Ocronos. 2023;6(9) 398

Autor: José Ángel Moreno García

Categoría profesional: Auxiliar Administrativo.

Resumen

En un contexto de escasez de recursos y alta demanda sanitaria es inevitable que medidas como el racionamiento de estos recursos sean necesarias para salvaguardar la salud pública.

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Esto implica que sea necesario establecer una justicia distributiva aplicando algún criterio que entendemos debe ser una asignación eficiente de recursos con la finalidad de obtener la mejor atención sanitaria posible para las personas que más lo necesiten.

Luego la eficiencia es un concepto que en el ámbito sanitario está vinculado a la equidad. Para aplicarla también se deben conocer los métodos de evaluación económica relacionada con ella.

Palabras clave

Eficiencia, equidad, coste, recursos.

Introducción

La eficiencia se define como la capacidad para obtener el máximo beneficio con el mínimo de recursos, si bien siguiendo esta máxima económica aplicada a la sociedad, sólo un mercado perfectamente competitivo dará lugar a una asignación de los recursos socialmente eficiente.

El problema es que la atención a la salud no es un mercado perfectamente competitivo y por tanto es imperfecto.

Objetivos

El objetivo general de este artículo es el de relacionar al lector conceptos como eficiencia y equidad, así como ver los distintos sistemas de evaluación económica sanitaria existentes relacionados con la eficiencia

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Métodos

Se realizó una revisión bibliográfica a partir de buscadores de artículos y de literatura gris relacionados con la eficiencia y el análisis económico de recursos sanitarios.

Resultados

Para tomar las decisiones sanitarias más eficientes y adecuadas no sólo bajo un criterio de costes sanitarios (mínimos recursos) sino de las consecuencias o resultados de aplicar esas decisiones (beneficios), nació la disciplina de Economía de la Salud y dentro de ella los llamados

métodos de evaluación económica. Con la evaluación económica buscamos la llamada eficiencia social o de asignación, es decir, a la distribución correcta de recursos, tecnologías, programas o servicios fijándonos en tres elementos -costes, consecuencias o resultados y alternativas- que nos permiten clasificar los distintos métodos:

  • Los estudios de coste-beneficio: los costes y los resultados de las opciones comparadas se miden en unidades monetarias.

  • Los estudios de coste-efectividad, por el que se comparan las repercusiones de las distintas opciones en las unidades clínicas, como pueden ser, por ejemplo, el número de vidas salvadas, los años de vida ganados o los ingresos hospitalarios que se han evitado.

  • Los estudios de coste-utilidad por los que se valora la calidad de vida ganada y no sólo la cantidad de vida obtenida adicionalmente.

  • Los estudios de minimización de costes por los que se selecciona la opción menos costosa si no existen diferencias entre los resultados de distintas alternativas comparadas.

  • El análisis coste-consecuencia que estudia los costes, los resultados de las técnicas o programas, y analiza comparativamente como mínimo dos alternativas. Finalmente nos presenta los resultados desagregados por alternativa, dejando al usuario la decisión qué es lo relevante para asignar un recurso.

Conclusiones

La ponderación del beneficio obtenido por una determinada técnica u opción por un recurso debe realizarla quien vaya a tomar la decisión (el sanitario, el comité de bioética, la autoridad sanitaria, etc.) y no por el autor del estudio, por lo que las cuestiones de equidad deben de figurar como variables a ponderar en dicho estudio.

Por otra parte, el uso de las escalas de calidad de vida (en los estudios coste-utilidad) tienen mayor relación con las preferencias de los individuos que las medidas de resultado basadas en variables puramente clínicas.

Necesitamos una asignación eficiente de recursos con la finalidad de obtener la mejor atención sanitaria posible para las personas que más lo necesiten y para ello me valdré de instrumentos técnicos que me faciliten la toma de decisiones tales como son las evaluaciones en salud.

Además, la eficiencia no ha de ser el único objetivo, sino que el otro propósito ha de ser la equidad. No solo nos debe importar el coste, sino también la distribución de las cargas y de los beneficios ya que la asistencia en salud no puede ahondar en la desigualdad o, mejor dicho, provocar inequidad.

La elección de la solución más equitativa no tiene por qué ser la más eficiente, pero desde un punto de vista ético no deja de ser necesaria.

Bibliografía

  1. José Luis Pinto Prades y Fernando Ignacio Sánchez Martínez. Métodos para la evaluación económica de nuevas prestaciones. https://www.sanidad.gob.es/estadEstudios /estadisticas/docs/métodos_evaluacion. pdf
  2. Organización Panamericana de la Salud. Guía de evaluación económica en promoción de la salud (2007). Washington, D.C. https://www.paho.org/es/documentos/ guia-evaluacion-economica-promocion-salud