Efectos de la gimnasia abdominal hipopresiva desde la perspectiva del TCE

INTRODUCCIÓN

Los ejercicios hipopresivos o gimnasia hipopresiva es una técnica creada por el Dr. Caufriez utilizada por matronas y fisioterapeutas para la rehabilitación uroginecológica. Son muy populares por el beneficioso efecto que producen sobre la faja abdominal en la rehabilitación del postparto, pero hasta el momento, existen pocas evidencias científicas que avalen su eficacia. Actualmente se ha popularizado su implantación a nivel preventivo en centros deportivos y fitness como método de mejora en la postura corporal y para tonificar el suelo pélvico y la faja abdominal.

La técnica postural de la gimnasia hipopresiva busca disminuir la presión intraabdominal con el objetivo de activar la faja abdominal, activando a su vez las fibras musculares del suelo.

AUTORES: Alba López Melero, Mª Vanessa Díaz Fernández, Inmaculada Isabel García García, Adriana Bueno Prieto

OBJETIVO

El objetivo de nuestro estudio como Técnicos en cuidados auxiliares de enfermería es analizar los efectos de la gimnasia hipopresiva en varios parámetros y evaluar la validez de los fundamentos teóricos y fundamentar la aplicación práctica.

METODOLOGÍA

Se ha realizado una revisión bibliográfica. La búsqueda se ha realizado en bases de datos como PubMed (MEDLINE), Google Academy, Science Direct, SportDiscus, TESEO, Cochrane, SciELO y Elsevier. Se han utilizado los siguientes términos de búsqueda “gimnasia abdominal hipopresiva”, “método hipopresivo”, “suelo pélvico”, “incontinencia urinaria”, “suelo pélvico”, “ejercicios hipopresivos” y “abdominales hipopresivos”. También se procedió a una búsqueda en libros de forma manual. Hemos intentado lograr así conseguir la mayor cantidad de información posible. Al considerar que el tema es de especial novedad, no hemos procedido a limitar la búsqueda en lo que se refiere a los años.

RESULTADOS

La gimnasia hipopresiva nace como alternativa a los métodos tradicionales para tonificar la musculatura de la faja lumbar-pélvica pero sin presionar las estructuras y los órganos internos.

El método se caracteriza por aunar ejercicios posturales con el fin de disminuir la presión intraabdominal.

El concepto de “hipopresivo” hace referencia a la escasa presión intraabdominal o a la disminución de ésta, en concreto en las cavidades abdominal, torácica y pélvica.

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DESCRIPCIÓN TÉCNICA Y METODOLOGÍA

Descripción técnica y metodología para la correcta realización de los ejercicios hipopresivos.

PAUTAS POSTURALES

• Autoelongación o elongación axial: Estiramiento axial de la columna provocando la puesta en tensión de los espinales profundos y extensores de la espalda.

• Doble mentón o rectificación cervical: Empuje del mentón, provocando la tracción de la coronilla o el punto vértex hacia el techo.

• Decoaptación de la articulación glenohumeral o abducción escapular: Se provoca realizando la abducción de las escápulas y la activación de los músculos serratos.

• Adelantamiento del eje de gravedad o eje corporal: El desequilibrio del eje anteroposterior, lo que provoca la variación del centro de gravedad.

PAUTAS RESPIRATORIAS

• Respiración costal o costodiafragmática: En la fase de “inspiración normal”, aumenta el volumen de la caja torácica y disminuye la presión dentro de ella debido a la apertura de las costillas hacia fuera y arriba, lo que hace que aumente el diámetro transverso y anteroposterior, esto permite la expansión pulmonar y la entrada de aire. El diafragma es el principal músculo responsable, se contrae y aplana en dirección caudal, lo que provoca que la caja torácica se ensanche en sentido craneocaudal. Los músculos intercostales laterales elevan las costillas ensanchando la caja torácica en dirección transversal y anteroposterior. En la “inspiración forzada” intervienen los músculos serratos posteriores y anteriores y el esternocleidomastoideo. En la “espiración normal” se relajan los músculos inspiratorios, disminuye la cavidad torácica y se produce la retracción elástica del tejido pulmonar. En la «espiración forzada» se contraen los músculos espiratorios intercostales internos y abdominales (transverso, oblicuo mayor y menor y recto abdominal) que impulsan los órganos abdominales contra el diafragma relajado, lo que provoca que se amplíe su forma de cúpula y se reduzca el diámetro de la capacidad torácica.

• Apnea espiratoria: Espiración total del aire manteniendo la apnea entre unos 10 y 25 segundos. Simulación de una inspiración mediante la apertura costal pero sin coger aire, unido al cierre de la glotis (músculos de las vías respiratorias superiores, intercostales, escalenos, esternocleidomastoideo). Contracción de los músculos serratos superiores y los elevadores de la caja torácica. Activación voluntaria del suelo pélvico y del transverso abdominal.

Cada uno de los ejercicios se repite un máximo de entre 3 y 7 veces y la sesión completa de gimnasia abdominal hipopresiva dura entre 20 minutos y una hora.

FASES A NIVEL RESPIRATORIO

• Inspiración forzada: Tomamos aire al máximo y mediante la contracción de la musculatura inspiratoria “abrimos” la caja torácica. La corteza cerebral envía información a los centros inspiradores y estos mandan la orden de contracción de los músculos inspiratorios.

• Espiración forzada: Expulsamos todo el aire de forma activa mediante la contracción de la musculatura respiratoria. Se activan los centros espiradores y estimulan los músculos espiratorios.

• Apnea: En esta fase se produce la hipoxia e hipercapnia. Disminuye la concentración de oxígeno y aumenta la concentración de dióxido de carbono en la sangre arterial.

• Inspiración forzada tras la apnea: Manteniendo la apnea, intentamos “abrir” la caja torácica. Se activan los quimiorreceptores centrales y periféricos. Se estimulan las áreas respiratorias del bulbo raquídeo, los músculos auxiliares de la respiración y el músculo del diafragma. Hiperventilación hasta restaurar a unos niveles normales el oxígeno y el dióxido de carbono.

LA ACTIVIDAD FÍSICA Y EL SUELO PÉLVICO

El origen de la gimnasia abdominal hipopresiva está directamente ligado a la recuperación después del parto de la musculatura del suelo pélvico. Después del parto vaginal se suele producir un daño en la musculatura del suelo pélvico por diversos motivos, causando con ello la incontinencia urinaria de esfuerzo o estrés.

La incontinencia urinaria de esfuerzo se define como la pérdida involuntaria de orina ocasionada por el aumento de la presión abdominal, en ausencia de la contracción del músculo detrusor. Se produce con esfuerzos físicos como el deporte, la tos, los estornudos o el levantamiento de pesos. A esta pérdida involuntaria de orina no le precede una necesidad de orinar y tampoco se produce en reposo.

Existe una clara relación entre el ejercicio físico y la incontinencia urinaria de esfuerzo, siendo el causante el aumento de la presión abdominal. Existe un factor clave como lo es el ejercicio físico o actividad deportiva practicada, la frecuencia con la que se realiza y la intensidad de dichos entrenamientos. Hay muchos otros factores de riesgo asociados a la incontinencia urinaria como son la edad, el embarazo y parto vaginal, la obesidad, la menopausia, el tabaquismo, etc.

La ejecución de determinados ejercicios a nivel abdominal puede resultar ineficaz y peligroso para la musculatura del suelo pélvico. La contracción voluntaria de los músculos de la zona abdominal con un aumento de la presión intraabdominal conlleva a una disminución o debilidad del tono muscular del abdomen y de la musculatura del suelo pélvico.

MÉTODO DE EJECUCIÓN DE LOS EJERCICIOS

La gimnasia abdominal hipopresiva se divide en 8 tipos de posturas, 33 ejercicios y 8 ejercicios de transición.

• Postura de cuadrupedia: Partiendo del a posición de cuadrupedia con los brazos extendidos y apoyados en el suelo, las rodillas se flexionan en un ángulo de 90º, los tobillos en flexión dorsal y con apoyo plantar. Abducir las escápulas, empujar los codos hacia delante y hacia fuera, manteniéndolos en un ángulo de 90º, mientras es bloque tronco-pelvis se bascula hacia delante y las rodillas se extienden hasta 130º aproximadamente. Mantener esta postura durante unos 15 segundos y volver después de forma progresiva a la posición inicial empujando los glúteos hacia atrás. Se repetirá el ejercicio 3 veces descansando 30 segundos entre repeticiones. La espalda deberá de permanecer recta.

• Postura decúbito prono: En posición decúbito prono, con las rodillas flexionadas apoyadas en el suelo y los pies en dorsiflexión con los dedos en el suelo. Los codos hacia el exterior en un ángulo de 90º en dirección al eje longitudinal del brazo y las manos apoyadas en el suelo. La cabeza con la frente apoyada en el suelo y en posición de doble mentón. En esa posición se realizará una respiración costal inferior que eleve las costillas inferiores, y después una espiración total mientras se mantiene la autoelongación y en último lugar, realizar un movimiento inspiratorio con la glotis cerrada acentuando la autoelongación, la abducción de las escápulas y la elevación de las costillas inferiores.

• Postura decúbito supino: En posición decúbito supino, con las caderas, las rodillas flexionadas en un ángulo de 15º y los pies en flexión dorsal. Las manos se elevarán por encima de los hombros, con las muñecas en flexión dorsal, los dedos hacia dentro y extendidos y los codos flexionados en un ángulo de 90º. Realizar en esta posición el doble mentón, los codos hacia fuera y hacia arriba en la dirección de la prolongación del brazo, con las escápulas en abducción, conservando la flexión de las muñecas y los codos. La cadera flexionada más de 90º manteniendo las rodillas y pies en el grado de flexión inicial. El plano frontal que pasa por el talón izquierdo queda por detrás del plano frontal que pasa por los glúteos. Colocados de esta manera, acentuar el movimiento de abducción de las escápulas. Esta postura se mantendrá por un periodo de 15 segundos y se volverá a la posición inicial de “decúbito supino” extendiendo la cadera.

• Postura de rodillas: Colocados de rodillas con la cara anterior de las piernas y el dorso de los pies apoyados en el suelo. Las manos colocadas en las crestas iliacas pero sin estar apoyadas, con las muñecas flexionadas y los dedos en extensión y separados. Los codos que estarán flexionados en un ángulo de 90º se dirigen hacia fuera abduciendo los hombros en rotación interna. En esta posición, realizar una autoelongación, desplazando el bloque tronco-pelvis hacia delante y buscando la posición de equilibrio. Llevaremos los codos hacia fuera, abduciendo las escápulas. Las manos se elevarán de forma progresiva lateralmente en rotación externa y abducción de brazos, manteniendo la flexión de codos a 90º y la flexión dorsal de las muñecas. El movimiento finalizará con las manos por encima de la cabeza. Se mantendrá la postura durante 15 segundos y el ejercicio completo durará 30 segundos. Repetir el ejercicio 3 veces intercalando un descanso de 30 segundos entre cada ejercicio.

• Postura ortostática: Colocados en bipedestación con las rodillas extendidas, los pies en paralelo a la altura de los hombros y los músculos profundos de la cadera o pelvitrocantéreos en posición neutra durante la duración de todo el ejercicio. Las manos se colocarán por encima de las crestas iliacas, las muñecas en flexión dorsal y los dedos separados y extendidos. Los codos estarán flexionados a 90º y dirigidos hacia delante con los hombros relajados y el doble mentón. Realizar una autoelongación llevando los codos hacia afuera y manteniendo las manos sobre las crestas iliacas. Mantener la autoelongación y la aproximación de las escápulas durante un periodo de 10 segundos y después relajar lentamente. La duración total del ejercicio será aproximadamente de 25 segundos.

• Postura semisentado: Con tronco en posición vertical y con las caderas en ligera flexión, las rodillas a 145° y los pies en flexión dorsal de tobillos. Las manos estarán colocadas lateralmente a las crestas ilíacas, las muñecas en flexión dorsal, los dedos separados y extendidos. Los codos estarán doblados en un ángulo de 90° y dirigidos hacia delante, los hombros relajados, la cabeza elevada y con el doble mentón. Realizar una autoelongación y llevar los codos en dirección al eje longitudinal del brazo hacia el exterior, las manos quedarán al nivel de las crestas ilíacas. Realizar una inspiración costal inferior elevando las costillas inferiores para después realizar una espiración total, manteniendo la autoelongación para acabar efectuar un movimiento inspiratorio con la glotis cerrada, acentuando la abducción de las escápulas, la autoelongación y la elevación de las costillas inferiores.

• Postura sentado-genu-pectoral: Tirar de las nalgas hacia atrás y realizar una inspiración costal inferior elevando las costillas inferiores, realizar una espiración total, manteniendo la autoelongación y para finalizar efectuar un movimiento inspiratorio con la glotis cerrada, acentuando la abducción de las escápulas, la autoelongación y la elevación de las costillas inferiores. En esta posición los codos, la frente y la cara anterior de los brazos estarán apoyados en el suelo.

• Postura sentado-sastre: Partiendo de laposición de sentado, en el suelo con la espalda en posición vertical y con los miembros inferiores cruzados en flexión de caderas y la máxima flexión de rodilla. Las manos estarán colocadas lateralmente en relación a las crestas ilíacas, las muñecas estarán en flexión dorsal, los dedos separados y extendidos. Los codos doblados en ángulo de 90° y hacia delante, los hombros relajados, la cabeza elevada y en doble mentón. Realizar una autoelongación llevando los codos haca el exterior en dirección al eje longitudinal del brazo, manos quedarán al nivel de las crestas ilíacas. Realizar una inspiración costal inferior elevando las costillas inferiores para después proceder a una espiración total manteniendo la autoelongación y para finalizar efectuar un movimiento inspiratorio con la glotis cerrada acentuando la abducción de las escápulas, la autoelongación y la elevación de las costillas inferiores.

BENEFICIOS

• Tonificación de la faja abdominal (el transverso del abdomen, oblicuos) y el suelo pélvico.

• Es una excelente cobertura en el postparto.

• Disminución de la tensión de la musculatura posterior.

• Mejoría de la sensibilidad sexual.

• Tonificación del suelo pélvico a largo plazo.

• Prevención de lumbalgias funcionales, las hernias discales, vaginales, abdominales inguinales, lumbares y crurales.

• Mejora la vascularización de los miembros inferiores y de la pelvis.

• Normalización de las tensiones de las cúpulas diafragmáticas, el cuadrado lumbar y los isquiotibiales.

• Se mejora gestión de la presión abdominal al esfuerzo.

• Se mejor movilización metabólica.

CONTRAINDICACIONES

No se recomienda la realización de las técnicas hipopresivas a personas que:

• Tengan hipertensión arterial

• Padezcan cualquier enfermedad del corazón o del resto del sistema cardiovascular

• Padezcan algún tipo de patologías respiratoria.

• Tengan artrosis de la rodilla o en la cadera, que hayan sido intervenidas quirúrgicamente o con ortopedias a nivel de la rodilla, de la cadera o del pie.

• Durante el embarazo o en el postparto inmediato

EVIDENCIAS CIENTÍFICAS

En los últimos años se han comenzado a estudiar las técnicas hipopresivas con el fin de evaluar sus efectos tanto a nivel preventivo como patológicos. Existen estudios que valoran el tono de la musculatura del suelo pélvico, en los que lo relacionan de forma directa con patologías del suelo pélvico y la faja abdominal. Algunos de los hallazgos que han sido comunicados recientemente en algunas investigaciones son los siguientes:

• En el año 2007, Esparza aplicó un protocolo de técnica hipopresivas en un grupo de 100 mujeres con una media de 36 años que padecían incontinencia urinaria y disminución del tono muscular del suelo pélvico. Pasados 6 meses de 20 minutos diarios de gimnasia abdominal hipopresiva: fuerza contráctil aumentó en un 20%, el tono de base aumentó en un 58% y la capacidad de amortiguación aumento en un 48%.

• En el año 2007, Fernández realizó un estudio en el que aplicó el mismo dispositivo evaluador con unos resultados similares. Un grupo de 24 personas mayores de 60 y con una media de edad de 68 realizó durante seis meses técnicas hipopresivas 20 minutos al día y los resultados mostraron: mejora en el tono de reposo del suelo pélvico en un 23,5%, mejora en el tono de carga en un 25,3%, mejora en el bloqueo perineal al esfuerzo en un 108,4%, y la disminución de los síntomas de incontinencia urinaria en un 85,7%.

• En el año 2009, Galindo y Espinoza observaron una mejora evidente en el tiempo de activación del transverso y del oblicuo interno en pacientes con lumbalgia mecano-postural, tras la puesta en práctica de un programa basado en técnicas hipopresivas.

• En el año 2010, Rial y Pinsach corroboran los resultados presentados con anterioridad en lo que respecta a la disminución de pérdida de orina. En un estudio inter-grupos de 126 personas y con una media de edad de 43 años en el que practicaron hipopresivos dinámicos a lo largo de 3 meses, tres días a la semana durante 30 minutos con los siguientes resultados: notable disminución de los síntomas de incontinencia urinaria frente al grupo de control y al grupo de grupo pilates que no mostraron mejoría alguna.

• La práctica de la técnica hipopresiva ha resultado tener también una incidencia positiva sobre la vascularización de los miembros inferiores según afirman otros autores (Caufriez, Governo y Rondeux en 1991; Snoeck, Philipot, Caufriez y Balestra en 2009).

• Actualmente existen estudios en curso con atletas del club atlético Diana y parecen atestiguar un crecimiento de la resistencia celular a la acidosis, el aumento del hematocrito al esfuerzo, actualmente se plantea la hipótesis de que podrían ser debidas a una contracción refleja esplénica o a una elevación de la eritropoyetina, un aspecto que resulta especialmente interesante al nivel de la mejora en el rendimiento deportivo.

CONCLUSIONES

La gimnasia abdominal hipopresiva puede ser una herramienta en las instalaciones deportivas para fortalecer la musculatura abdominal y el suelo pélvico, aunque faltan estudios científicos que demuestren su eficacia.

No existe ninguna evidencia científica que corrobore que la correcta ejecución de ejercicios abdominales clásicos en personas sin patologías debilite la musculatura abdominal y el suelo pélvico.

Las técnicas hipopresivas se utilizan en la recuperación post-parto y fisioterapia uro-ginecológica como opción para trabajar el abdomen y el suelo pélvico, pero no hay evidencia de superioridad frente al tratamiento clásico, resultan ejercicios de reciente innovación y su uso de aplica en el ámbito del ejercicio preventivo y saludable. Existe una futura línea de investigación que parece estar encaminada en la tonificación abdomino-perineal. Ser requieren aún más investigaciones y existen pocas evidencias científicas hasta el momento. Aun así, se considera que las técnicas hipopresivas tienen beneficios sobre la incontinencia urinaria y mayor sinergia funcional entre el diafragma, musculatura respiratoria y pelvi-perineal.

PALABRAS CLAVE

Gimnasia abdominal hipopresiva, suelo pélvico, método hipopresivo, incontinencia urinaria, ejercicios hipopresivos y abdominales hipopresivos.

BIBLIOGRAFÍA

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