Efectos del acoso sexual en el entorno profesional de la sanidad

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VI. Nº 12–Diciembre 2023. Pág. Inicial: Vol. VI; nº 12: 311

Autor principal (primer firmante): Luis Miguel Riestra Fernández

Fecha recepción: 22/11/2023

Fecha aceptación: 19/12/2023

Ref.: Ocronos. 2023;6(12): 311

Autor: Luis Miguel Riestra Fernández – Logopeda – Celador

Introducción

A pesar de los avances que hemos logrado en muchas disciplinas y ámbitos de la sociedad, en el presente no existe mucha información relativa al acoso sexual dentro de la profesión sanitaria. Poco a poco sabemos más sobre sus efectos negativos y consecuencias, pero aún falta por investigar y poner en práctica medidas eficientes contra este tipo de problemática.

A continuación, queremos dar a conocer lo que se entiende por acoso sexual, quienes son más los/as más vulnerables ante él y cómo podemos hacer frente para cambiar esta situación.

Publica TFG cuadrado 1200 x 1200

Desarrollo

Con la ley en mano, el artículo 7.1 de la Ley Orgánica 3/2007 para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, considera acoso sexual cualquier comportamiento (ya sea verbal o físico), de naturaleza sexual que tenga el propósito o produzca el efecto de atentar contra la dignidad de una persona, en particular cuando se crea un entorno intimidatorio, degradante u ofensivo.

A su vez, el acoso sexual puede ser de dos tipos: uno sería el chantaje sexual, el cual es producido por un superior jerárquico o por personas que tienen poder de decisión o efectos sobre el empleo y/o las condiciones de trabajo de los acosados/as. El otro sería el acoso ambiental, referido a la conducta que provoca un entorno laboral intimidatorio, hostil o humillante para la persona/as que lo sufren.

La purga total de este tipo de acoso (que puede desembocar en violencia), no puede lograrse sin abordar las actitudes sociales que la toleran. El dar a conocer la percepción social, es fundamental para mejorar las políticas enfocadas a eliminarlo y un entorno que acepta la violencia sexual, contribuye a crear un clima de tolerancia que facilita a los agresores a mantener su conducta. Todo ello dificulta que las víctimas denuncien, incrementando la estigmatización del problema.

Sin lugar a duda la mujer es quien principalmente es la víctima del acoso sexual, sobre todo las que están “solas” (solteras, divorciadas o separadas), porque en muchos casos y en muchos estudios al respecto, son ellas las que sufren las consecuencias tanto profesionales como familiares debido a las responsabilidades propias de su condición (suelen tener hijos u otro tipo de cargas familiares importantes). También el acoso sexual suele aparecer más, en sectores laborales donde la presencia de la mujer está en menor proporción que la masculina.

Las personas acosadas suelen tener trastornos de la salud achacados a factores como el estrés o la ansiedad. Si además la situación de acoso se perpetúa en el tiempo, surgen problemas de autoestima que desembocan en absentismo laboral y/o abandono del puesto de trabajo. Para el sistema de salud estas situaciones no solo producen un deterioro de los servicios y asistencia sanitarios, sino además problemas en el ambiente laboral, en la eficiencia de los trabajadores/as y costes adicionales por el reemplazo del personal afectado por las situaciones de acoso sexual.

Algunas medidas de prevención para combatir las situaciones de acoso sexual pueden ser el facilitar información a los trabajadores/as, de lo que está tipificado como conductas de acoso y de cómo se sanciona. También informar de los procedimientos para denunciar o realizar acciones formativas a la plantilla sobre la igualdad de género.

El fomentar actitudes o comportamientos de esta índole ayuda a evitar un clima propenso a la intolerancia y/o acoso, especialmente si esta concienciación se recalca en mandos intermedios o superiores del personal para sensibilizarlos sobre esta temática.

publica-articulo-revista-ocronos

Conclusiones

Tenemos la certeza que el porcentaje de personas trabajadoras que rechaza las distintas formas de acoso sexual es alto, no solo por lo que comentan formularios y cuestionarios varios, sino además porque lo empezamos a respirar en nuestra sociedad actual.

Sin embargo, todavía existen algunos mitos sobre el acoso sexual, como la creencia sobre que las mujeres pueden arruinar fácilmente la carrera profesional del acosador o que la responsabilidad de “controlar” el acoso sexual recae en la mujer.

Debemos cambiar el patrón de estigmatización del acoso sexual y centrarnos solamente en cambiar la situación que padecen las personas que sufren este acoso, porque así podremos aspirar a un desempeño digno y plenitud de nuestras funciones en el trabajo.

Bibliografía

  1. https://www.sanidad.gob.es/biblioPublic/ publicaciones/recursos_propios/resp/re vista_cdrom/VOL97/ORIGINALES/RS97C_202 303023.pdf
  2. https://www.ncbi.nlm.nih.go v/pmc/articles/PMC10541249/
  3. https://ww w.navarra.es/NR/rdonlyres/3C74A6FB-39E B-43EF-8237-39FDA9390240/168337/monogr afico_acoso_sexual1.pdf