La efectividad de la educación nutricional en el conocimiento de los pacientes con diabetes mellitus tipo 2 que acuden al Centro de Salud Julio Andrade. Carchi, Ecuador

Autor: Fernando Daniel Ponce Ramírez. Médico Cirujano en el Centro de Salud Julio Andrade.

RESUMEN

Antecedentes: Los pacientes tienen un papel importante en el control y tratamiento de la diabetes mellitus (DM) tipo 2. Por lo tanto, el conocimiento de diferentes aspectos de esta enfermedad, especialmente la terapia dietética, es muy importante para estos pacientes. Este estudio se realizó para determinar la efectividad del Modelo de Creencias de Salud en la educación nutricional en pacientes con esta patología.

Objetivo: Evaluar la efectividad de la educación nutricional en los pacientes con DM tipo 2 que asisten al Centro de Salud Julio Andrade mediante la implementación de talleres para prevenir las complicaciones derivadas de esta enfermedad.

Método: 50 personas con DM tipo 2 que asistieron a las sesiones impartidas en el Centro de Salud Julio Andrade fueron seleccionados al azar para participar en el estudio. La intervención consistió en dos sesiones educativas cada una durante 30 minutos. Los datos se recopilaron mediante una encuesta validada y confiable antes de la intervención y un mes después de la intervención.

Resultados: Después de la intervención, las puntuaciones de conocimiento aumentaron en el grupo de intervención en comparación con el grupo de control.

Conclusiones: La eficacia del modelo de creencias sobre la salud en la educación nutricional para los pacientes diabéticos se confirmó en el presente estudio.

INTRODUCCIÓN

Las enfermedades crónicas son denominadas también enfermedades no transmisibles (ENT), las cuales generalmente son de larga duración y de evolución lenta, entre éstas se destaca la Diabetes Mellitus (DM). Se trata de una enfermedad metabólica crónica que se caracteriza porque el páncreas no produce suficiente insulina o cuando ésta no actúa de manera eficiente en el organismo, inicialmente no se presentan manifestaciones, sin embargo, cuando no se detectan a tiempo produce complicaciones. (1).

En la actualidad, la prevalencia de la diabetes ha aumentado con mayor rapidez en los países de ingresos medianos y bajos. En 2015 la diabetes fue la causa directa de 1,6 millones de muertes, mientras que, otros 2,2 millones de muertes fueron atribuibles a la hiperglucemia en 2012. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las proyecciones indican que esta enfermedad se convertirá para el año 2030 en la séptima causa mundial de muerte. La diabetes mellitus (DM) tipo 2 representa aproximadamente el 90% de los casos mundiales de diabetes de tal manera que se la considera como una pandemia (2).

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Se estima que en el mundo cada siete segundos muere una persona por diabetes, en Ecuador fallecen de 9 a 10 personas por día, como consecuencia de esta enfermedad (3). Por otro lado, Diario El Universo, menciona en su artículo de enero 2014 “Diabetes e hipertensión, dos males silenciosos que afectan la salud”, basándose en estadísticas del INEC, menciona que en 2011 fallecieron 4.456 personas en nuestro país, por causa de diabetes mellitus, cuya tasa de mortalidad creció casi 9 puntos porcentuales en cinco años. En el 2006 de cada 100.000 habitantes morían el 20,6 por esta enfermedad; y en el 2011 de cada 100.000 fallecían 29,18 personas (OPS & OMS, 2014). En ese sentido, el tratamiento farmacológico y no farmacológico desempeña un papel importante en la prevención y así como evitar gastos excesivos por concepto de hospitalización.

En el año 2016, en la Provincia de El Carchi 1.032 personas presentaron diabetes mellitus (DM) según datos otorgados por el Ministerio de Salud Pública (4). En el Centro de Salud Julio Andrade, que forma parte del Distrito 04D02, se registraron en el 2019, alrededor de 406 pacientes con diabetes mellitus (DM) que están en seguimiento.

En el sector Julio Andrade existe una población de11.275 habitantes; del mes de agosto al mes de octubre del 2019 se presentaron 34 casos de diabetes mellitus (DM) tipo 2, en adultos mayores, según la información proporcionada por el departamento de estadística del Centro de Salud Julio Andrade, por lo que se considera una cantidad elevada de casos en pacientes diabéticos. Es por esta razón que el presente proyecto tiene como objetivo general determinar el nivel de conocimientos nutricionales que poseen los familiares de pacientes obesos adultos mayores con diabetes mellitus (DM) tipo 2 y a partir de ello, desarrollar un ciclo de talleres educativos sobre nutrición para pacientes diabéticos. El propósito de los talleres se orienta a brindar información fidedigna y actualizada al servicio donde se realizará el proyecto a fin de propiciar la elaboración de estrategias como la implementación de talleres educativos, para favorecer la recuperación y adecuado control de los pacientes.

La diabetes mellitus (DM) tipo 2, en la mayoría de los casos genera múltiples complicaciones en la salud de los pacientes, como resultado del desconocimiento que poseen los pacientes en relación a su enfermedad. Por esta razón, el personal médico y de enfermería desempeña un rol fundamental en educación de pacientes y familiares; la elaboración de material informativo, la implementación de programas educativos sobre nutrición, son algunas de las estrategias que actualmente se están implementando para pacientes diabéticos, ya que se ha evidenciado que un patrón de alimentación saludable que enfatiza los alimentos ricos en nutrientes en porciones apropiadas, la actividad física regular y el apoyo son prioridades para todas las personas con diabetes. Para tal implementación de intervenciones de terapia nutricional en la práctica clínica se requiere de estrategias de atención nutricional. y la capacidad y la voluntad del individuo para hacer cambios en el estilo de vida deben ser consideradas por los profesionales de la salud al aconsejar y educar a las personas con diabetes.

La presente investigación busca aportar con una base de datos que permitirá desarrollar programas de prevención con estrategias innovadoras para personas que podrían correr el riesgo de padecer obesidad y diabetes mellitus (DM) tipo 2. De esta manera se contribuye al mejoramiento de calidad de vida de los pacientes diabéticos afectados y así aportar desde a mejorar la calidad de vida de la población, objetivo contemplado en el Plan Nacional Buen Vivir 2017-2021 (5).

OBJETIVO

Evaluar la efectividad de la educación nutricional en los pacientes con diabetes mellitus tipo 2 que asisten al Centro de Salud Julio Andrade mediante la implementación de talleres para prevenir las complicaciones derivadas de esta enfermedad.

DIABETES MELLITUS

Definición

La diabetes mellitus (DM) es una patología crónica que se caracteriza por desórdenes en el funcionamiento normal del metabolismo de la glucosa, aunque también existen anomalías en la correcta utilización de grasas y proteínas. Sin embargo, el diagnóstico de esta enfermedad se realiza por niveles anómalos de glucosa en sangre.

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Para la OMS (1985) y la Federación Internacional de Diabetes (FID), es una elevación crónica de la concentración de glucosa en sangre, que a veces se acompaña de síntomas (sed, poliuria, pérdida de peso y decaimiento), que puede llevar al coma y a la muerte en ausencia de tratamiento efectivo (6).

Clasificación de Diabetes Mellitus

En 1997 el Comité de experto de la Asociación Americana de Diabetes (ADA) estableció la siguiente clasificación:

  1. Diabetes Mellitus tipo 1
  2. Diabetes Mellitus tipo 2
  3. Otros tipos específicos
  4. Diabetes Gestacional

Criterios diagnósticos de diabetes mellitus

Los nuevos criterios que la ADA recomienda para el diagnóstico de la diabetes mellitus (DM) son los siguientes:

  • Síntomas clásicos de la diabetes (poliuria, polidipsia y pérdida de peso inexplicable) y glucosa plasmática en cualquier momento ≥ 200 mg/dl.
  • Glucosa plasmática en ayunas de al menos 8 horas ≥ 126 mg/dl, en dos ocasiones.
  • Glucosa plasmática a las 2 horas ≥ 200 mg/dl. Durante una prueba de tolerancia oral a la glucosa oral (TTOG), con una sobrecarga oral de 75g de glucosa.
  • Se introduce el término de glucemia en ayunas alterada (GAA) para niveles entre 110-125 mg/dl.

El diagnóstico precoz de la diabetes mellitus (DM) resulta de gran importancia ya que un adecuado control metabólico desde su inicio previene o retrasa sus complicaciones.

DIABETES MELLITUS TIPO 2

La Diabetes Mellitus tipo 2 (diabetes no insulino-dependiente, diabetes del adulto) aparece principalmente en personas mayores de 40 años, frecuentemente obesas, y no requiere administración de insulina en la mayor parte de los casos.

Diabetes mellitus tipo 2 representa el 90% de todas las formas de diabetes. Es una enfermedad muy prevalente y que aumenta con la edad. Se estima entre un 5-15% en población general, con tendencia a incrementarse en todo el mundo, debido al aumento de la obesidad y la adopción de determinados estilos de vida.

Manifestaciones Clínicas

Las manifestaciones clínicas de la diabetes mellitus (DM) tipo II suele ser muy similar a los de la DM tipo 1: poliuria, polidipsia (acompañado de sensación de tener la boca seca), polifagia, cansancio, visión borrosa, lentitud en la curación de heridas, infecciones recurrentes y hormigueo o entumecimiento de manos y pies (6).

Epidemiología de la Diabetes Mellitus tipo 2

Agudelo & Dávila (2015), en su estudio “Carga de la mortalidad por diabetes mellitus en América Latina 2000-2011: los casos de Argentina, Chile, Colombia y México”, luego del análisis correspondiente en este período, los resultados obtenidos por tales autores apuntan a México como el país que mayor tasa de mortalidad presentó en relación a los demás países (7). Esto lo confirma la Federación Internacional de Diabetes en su informe del 2017, al mostrar que dos de los diez países con mayor número de casos de diabetes, se encuentra en México y Brasil (6).

Según el informe de la OMS/OPS (2011), la DM ha alcanzado las cifras más altas a nivel mundial, de esta forma, 62,8 millones de personas en las Américas padecen de DM, por lo que se presume que para el año 2030 el número de personas en América Latina podría incrementarse de 25 a 40 millones, sino se implementan estrategias efectivas (8).

En Ecuador, según datos estadísticos del INEC (2014), por diabetes mellitus (DM) se presentaron 18.073 (Hombres: 8.127 y en Mujeres: 9.946), en la provincia del Carchi se registraron 147 casos (9). Por otra parte, datos proporcionados por el Ministerio de Salud Pública en el año 2016, según el perfil de mortalidad, refleja que hubo 4.563 fallecimientos por diabetes mellitus (DM) (10).

Patogenia de Diabetes Mellitus tipo 2

Factores genéticos

El historial familiar es más importante en la DM tipo 2, así la concordancia entre gemelos homocigóticos es superior al 80%. En el origen de la DM tipo II es muy probable que estén implicados varios genes, se trata de una enfermedad poligénica.

Factores ambientales

En el factor dietético más importante en el incremento del riesgo de DM tipo 2, es el sobrepeso. Una dieta rica en hidratos de carbono y grasas, y pobre en fibra, junto al sedentarismo, favorecen la aparición de este trastorno.

Fisiopatología

En la aparición de la hiperglucemia participan dos factores

  • Déficit en la secreción de insulina por el páncreas.
  • Resistencia periférica a la acción de la insulina.

A diferencia de lo que ocurre en la DM tipo 1, en la DM tipo 2 la masa de células beta se mantiene intacta.

GLICEMIA

La insulina es la única hormona capaz de reducir la concentración de glucosa en la sangre.

Los niveles de glicemia, en los seres humanos, deben mantenerse entre unos valores relativamente estables (70 a 100 mg/dl) en ayunas, es decir, sin haber consumido alimento; mientras, la cantidad de glucosa normal después de dos horas de comer es menor a 140 mg/dl. Se considera hiperglicemia cuando los valores de glucosa en sangre total son mayores de 126 mg/dl en ayunas (11).

ESTILO DE VIDA

Obesidad

La OMS considera que los individuos con un índice de masa corporal (IMC) entre 25 y 29,9 sufren sobrepeso, mientras que quienes tienen un IMC de 30 o más son obesos. El riesgo de desarrollar diabetes aumenta progresivamente tanto en hombres como en mujeres, con la cantidad de exceso de peso, el objetivo es alcanzar y mantener el peso normal equivalente a IMC < 25.

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Fuente: Organización Mundial de la Salud (OMS) y Sociedad Española para el estudio de la Obesidad (SEEDO). (2007)

A medida que aumenta el peso del cuerpo el riesgo de la diabetes tipo 2 también aumenta. Esto es especialmente cierto para los obesos ya que el peso extra afecta la sensibilidad del cuerpo a la insulina y sobre recarga, aumentando el riesgo de las enfermedades cardiovasculares, derrame cerebral, hipertensión y de alto colesterol. Se ha determinado que la obesidad es un factor predisponente para desarrollar la diabetes mellitus (DM) tipo 2, ya que quienes presentan las enfermedades son más del 80% tiene esta característica, cuyo riesgo aumenta en forma progresiva tanto en varones como en mujeres a medida que aumenta el grado de sobrepeso lo que probablemente se debe, a la disminución de la sensibilidad a la insulina a medida que se incrementa el peso (12).

Sedentarismo

Según la OMS el sedentarismo es un tipo de vida que implica la ausencia de ejercicio físico habitual o que tiende a la ausencia de movimiento. Si realiza menos de 30 minutos de actividad física diaria o mínimo cinco veces por semana y no realiza trabajo de fuerza dos o tres veces por semana sufre de sedentarismo, el cual es una estrategia eficaz en la prevención de enfermedades crónicas, como la DM tipo 2 (13).

Dieta

La dieta de la alimentación de las personas es un factor determinante en el riesgo de adquirir la enfermedad, ya que se asocia que la ingesta de alimentos pobres en calorías disminuye la frecuencia de la diabetes ,mientras que la ingesta de alimentos ricos en carbohidratos y grasa inciden en el aumento de peso convirtiéndose en un factor predisponente para desarrollar la diabetes mellitus tipo 2 , aunque una alimentación rica en grasa se asocia a la obesidad y una distribución alterada de grasa en el organismo que aumenta el riesgo en la eficacia de la actividad insulínica.

Tabaquismo

Estudios previos han determinado efectos agudos en las personas adictos al tabaco ya que demuestran una respuesta metabólica de incremento de los niveles de glucosa en la sangre y consecuentemente una disminución de la actividad insulínica en los tejidos musculares, grasos y hepático, incidiendo además en la acumulación del colesterol LDL que es un factor considerable en el riesgo de desarrollar la enfermedad.

Alcoholismo

Estudios han comprobado que el uso moderado de alcohol (una bebida al día para las mujeres y dos para los hombres) disminuye el riesgo de diabetes y enfermedades cardiacas. Sin embargo, las personas que no beben no deben comenzar, ya que el alcohol, posee riesgos propios como el aumentar la presión, el peso corporal, las fallas del corazón, la adicción, el suicidio y los accidentes. Las personas que limitan su uso de alcohol tienen menos riesgos de cáncer de colon y de seno.

TRATAMIENTO DIETÉTICO

La conciencia alimentaria es la base de una dieta equilibrada Una alimentación apropiada conduce a un excelente estado nutritivo y aun óptimo estado de salud.

La distribución de los nutrientes de la dieta para la población con diabetes mellitus (DM) es la misma que se recomienda a la población general. La composición de la dieta deberá individualizarse, atendiendo tanto a la situación clínica del paciente como a las facilidades para su cumplimiento. Por lo que, el contenido calórico debe ser el suficiente para alcanzar y mantener un peso corporal razonable. En el caso de los pacientes con diabetes tipo 2 obesos, la reducción de peso es el principal objetivo terapéutico (14). En ese sentido, el aporte energético de la dieta en relación al requerimiento energético del individuo influye en el control metabólico a largo plazo.

Hidratos de carbono

Se recomienda que el 66% de la distribución de los hidratos de carbono, deben ser de lenta absorción (vegetales, viandas, cereales y leguminosas) debido que estos hidratos de carbono no dan lugar a elevaciones bruscas de la glicemia después de su ingestión. Los hidratos de carbono simples de rápida absorción (monosacáridos, disacáridos y oligosacáridos) deberán restringirse (15). Una dieta con suficientes hidratos de carbono provenientes de almidones previene la disminución de las HDL, promueve el incremento de la sensibilidad a la insulina y el mantenimiento o disminución del peso.

Proteínas

La ingestión dietética recomendada es de 10 a 30% del total de la energía. Si existe un deterioro renal se deben reducir s un máximo de 0.8 g/kg/día (14). El pescado, el pollo y los productos derivados de la leche, bajas en grasas están entre las fuentes proteicas preferidas.

Grasas

Las grasas deben representar de 20 a 30% y no subir el consumo de colesterol de 300 mg al día. Si existe una hiperlipemia, los lípidos deben bajar al 20 o 25%, y si existen hipertrigliceridemia la grasa de la dieta debe bajar al 10%.

La ingestión de grasas saturadas y colesterol deben ser limitadas por la predisposición de los pacientes diabéticos a las hiperlipoproteinemias y la enfermedad vascular aterosclerótica. Se recomienda la ingestión de ácidos grasos polinsaturados y ácidos grasos monoinsaturados de un 6-7% y de 13-15% respectivamente y menor del 10% de grasas saturadas (15).

Fibra

La ingestión dietética recomendada de fibra total es de 35 a 40 gramos al día; con lo cual se promueve el mantenimiento y disminución de peso y el control glucémico y disminuye el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Los alimentos más relevantes son los granos enteros, especialmente avena, pan, pastas y arroz integral, leguminoso, nueces, frutas y vegetales (15).

Frutas

La fructosa aporta 4 kcal/g como los otros carbohidratos y, a pesar de que tiene una menor respuesta glucémica que la sacarosa y otros hidratos de carbono, se ha señalado que grandes cantidades de fructosa (el doble de la ingesta usual) tienen un efecto negativo en los niveles de colesterol sanguíneo, LDL-colesterol y triglicéridos. Las frutas proveen energía, vitaminas, minerales y fibra. Ciertas frutas pueden afectar los niveles del azúcar en la sangre y puede ser necesario que una persona experimente con varias frutas para determinar cómo estas le afectan a su cuerpo a través del monitoreo regular del nivel del azúcar en la sangre, ya que dentro de la clasificación de las frutas existen aquellas con mayor contenido de azúcares (16).

Vitaminas

Son esenciales para la salud y cumplen una función importante no solo en el mantenimiento del cuerpo, sino también en la protección contra las enfermedades.

Alcohol

El efecto del alcohol en los niveles de glucosa en sangre, depende de la cantidad de alcohol ingerido y de la calidad de los alimentos que lo acompañan.

RECOMENDACIONES NUTRICIONALES FIRMEMENTE ESTABLECIDAS EN LA DIABETES

  • Los pacientes tratados con fármacos hipoglucemiantes deben intentar mantener constantes, día a día, la cantidad y la distribución de los hidratos de carbono en relación con el efecto hipoglucemiante de la medicación utilizada.
  • Los pacientes diabéticos obesos deben reducir la energía consumida para reducir el peso, y secundariamente, mejorar su situación metabólica.
  • Los pacientes diabéticos, en general, deben seguir una dieta pobre en grasas saturadas con el fin de reducir las concentraciones de c-LDL.
  • Los pacientes diabéticos con nefropatía establecida deben restringir las proteínas dietéticas (<0.8 g/kg/día) para retrasar la progresión de la nefropatía.

MÉTODO

Para el desarrollo de la presente investigación se acudió a fuentes oficiales como el INEC y MSP, para conocer con datos actuales sobre los casos de pacientes con diabetes mellitus (DM) tipo 2 que se han presentado en la Provincia del Carchi, así como también del Centro de Salud Julio Andrade. Con los antecedentes antes descritos, el presente proyecto tiene viabilidad, además de la factibilidad económica, cuyos resultados a corto plazo permitirán tomar decisiones acertadas para la implementación de estrategias sanitarias para el área de salud.

En este estudio semiexperimental, 50 pacientes diabéticos tipo 2 que asistieron a las sesiones impartidas en el Centro de Salud Julio Andrade, provincia del Carchi, país Ecuador, fueron seleccionados al azar y divididos en dos grupos de intervención y control (25 pacientes en cada grupo). Para controlar los posibles factores de confusión, los dos grupos se combinaron. Los criterios de inclusión incluyeron: adultos de 30 a 80 años de edad, IMC >30, los familiares con los que conviven sean mayores de 18 años de edad. Se excluyeron aquellos pacientes que no estaban dispuestas a participar o continuar con la investigación. La intervención consistió en dos sesiones educativas, cada una de 30 minutos. Los datos fueron recopilados usan un cuestionario con 29 preguntas en cuatro secciones que incluyen datos demográficos, conocimiento de la enfermedad, conocimiento nutricional y estilo de vida.

El cuestionario se completó antes y después de la intervención. La intervención educativa se ejecutó en 4 sesiones cada 30 minutos.

La educación nutricional se basó en las recomendaciones nutricionales de la organización mundial de la salud y la Asociación Americana de Diabetes.

Los pacientes aprendieron sobre la lista de intercambio de alimentos. Un mes después de la intervención, los pacientes fueron evaluados completando el cuestionario. La sección de conocimiento consistió en preguntas sobre planificación dietética, ingesta de energía, número de comidas y alguna información sobre alimentos saludables para pacientes diabéticos. La práctica se evaluó mediante registros de alimentos.

DISCUSIÓN

A nivel de Latinoamérica, los resultados obtenidos de gran parte de las investigaciones revisadas en países como Argentina (17,18,19,20), Colombia (21,22), en Chile (23), en Quito-Ecuador (24,25,26), en México (27,28,29), en Perú (30,31) y en Mérida-Venezuela, se observa la elevada prevalencia de sobrepeso y obesidad infantil y adolescente, en los que su indicador de medida lo constituyó el cálculo del Índice de Masa Corporal (IMC). Al respecto, se debe indicar que el IMC tiene algunas limitaciones: no aporta información sobre la relación entre exceso de grasa y tejido muscular, hay personas con un IMC elevado que son musculosas antes que gordas; también, no informa acerca de la ubicación de la grasa en determinadas zonas del cuerpo, dato importante puesto que la distribución de grasa corporal se asocia estrechamente con la presencia de hipertensión arterial, resistencia a la insulina y diabetes mellitus (DM) tipo 2 (32).

Por su parte, Franz et al (2014), expresan en su estudio que la pérdida de peso moderada es esencial para la prevención de la DM tipo 2 y al comienzo del proceso de la enfermedad. No obstante, a medida que la diabetes progresa, la pérdida de peso puede o no resultar en resultados glucémicos y cardiovasculares beneficiosos (33).

En esta misma línea, para Cambizaca et al (2015), los factores de riesgo que se atribuyen al exceso de peso, son los relacionados con nuevas prácticas de alimentación en el ámbito familiar y social, que se caracteriza por ser rica en cereales, azúcares y grasas saturadas que remplazan a las frutas, verduras y proteína de tipo animal. A ello se contrapone el escaso ejercicio físico que se desarrolla hoy en los niños/as, adolescentes y población en general, viven la era de la tecnología, que ha desplazado los espacios de recreación y ejercicio físico; es muy frecuente observar a niños y jóvenes tras un computador, juegos electrónicos, celulares, entre otros medios de comunicación, por varias horas, y producto de ello, sedentarismo (12).

Ahmed et al, afirma que, el estrés oxidativo inducido por los altos niveles de concentración de glucosa desempeña un rol esencial en las complicaciones de la diabetes, debido a que los radicales libres son tóxicos para las células y contribuyen en la glicación de proteínas y/o auto-oxidación de la glucosa debido al ambiente hiperglicémico (34). Djoussé et al, sostienen que, además los que beben alcohol realizan menos ejercicio y fuman en mayor cantidad (35). Sin embargo, pese a lo anteriormente descrito, se ha demostrado que el consumo moderado de alcohol se asocia con una menor prevalencia de síndrome metabólico (36).

Según una revisión realizada por Layne y Nelson (1999), los estudios científicos realizados hasta el momento indican que el entrenamiento de la fuerza muscular está asociado positivamente con una alta densidad mineral ósea en jóvenes y ancianos (37). Por tanto, la práctica de ejercicio físico se convierte en el medio más saludable de que disponemos para tratar de disminuir considerablemente las complicaciones de este problema de salud pública, y a su vez, regenera su vitalidad y les dota de un estado de vida con mayor calidad.

Con respecto a las complicaciones producidas por la diabetes mellitus (DM), la hiperglucemia no controlada, puede provocar daños a largo plazo en múltiples órganos del cuerpo humano, y como resultado de ello, un alto número de muertes e incapacidades resultantes de esta enfermedad, entre las cuales tenemos: enfermedades cardiovasculares, neuropatía, nefropatía o enfermedades oculares que acaban en retinopatía y ceguera (6).

Estudios recientes, en relación a los programas dirigidos a estos pacientes, han evidenciado que las intervenciones de prevención de la diabetes que incluyen la dieta y el entrenamiento aeróbico y de resistencia son moderadamente eficaces para lograr la pérdida de peso, mejorar la glucosa plasmática en ayunas y la tolerancia a ésta. No obstante, se recomienda realizar estudios previos con seguimiento a largo plazo para con ello evaluar la eficacia de las intervenciones con múltiples componentes en la prevención de la diabetes mellitus (DM) de tipo 2 a través del análisis de los cambios en los biomarcadores de riesgo y la contribución específica de cada componente en la reducción de los riesgos asociados con esta enfermedad.

Cabe mencionar que, en la investigación de Forero et al (2018), se observaron barreras para el adecuado manejo nutricional y general de los pacientes, y que el bajo nivel educativo, el analfabetismo, la gran dependencia de los pacientes con respecto a sus familias, las escasas oportunidades laborales, la incapacidad percibida por los pacientes para trabajar debido a su condición y los bajos recursos económicos, dificultan un buen proceso de tratamiento y de prevención de las complicaciones derivadas de la diabetes (38).

Por tanto, es imprescindible sensibilizar y motivar a los profesionales de la salud para que hagan una consulta especializada y ofrezcan un acompañamiento permanente ajustado al contexto sociocultural de los pacientes. También, se ha reportado que la comunicación entre el paciente diabético y el médico o profesional tratante es un factor importante en el cumplimiento del tratamiento, y ofrece la oportunidad de construir conjuntamente con los pacientes planes de tratamiento mutuamente aceptables y de alcanzar metas acordadas, lo cual estimula al paciente a tomar decisiones beneficiosas para su salud y mejora los resultados de la intervención.

Adicionalmente, se obtienen resultados positivos cuando los programas educativos incluyen refuerzos, seguimiento telefónico en casa y renegociación de objetivos con metas intermedias de control metabólico. No obstante, en con respecto a lo anteriormente mencionado, en el estudio de Leiva et al (2016), el fraccionamiento no se asoció con un mejor control metabólico, ya que no contribuyó significativamente en los niveles de glicemia en ayuno y HbA1c de la muestra (39).

El Modelo de Creencias de Salud se recomienda para la educación nutricional para aumentar el impacto de los programas educativos. Una característica importante de este modelo es que los pacientes tienen opciones y pueden tomar decisiones adecuadas con respecto a su salud. Este modelo sugiere que, si las personas toman medidas para proteger su salud o no, depende de si creen que son susceptibles a una enfermedad grave; que la ocurrencia de esa condición tendría graves consecuencias; y que tienen un curso de acción para evitar la condición y los beneficios de tomar la acción sobrepasan los costos (40).

ANEXO

CUESTIONARIO

INTRODUCCIÓN

Este cuestionario va dirigido a los familiares de adultos mayores que comprenden entre 60 a 90 años de edad con problemas de Diabetes Mellitus tipo II que acuden al Centro de Salud Julio Andrade en el período de junio a noviembre del 2019.

El objetivo de la encuesta es recopilar la información necesaria concerniente a los datos de filiación del paciente y del familiar, conocer los estilos de vida del paciente diabético y el nivel de conocimientos que tienen los familiares en nutrición, para posteriormente tabular y sacar las estadísticas que permitirán elaborar los talleres de capacitación.

PREGUNTAS

DATOS GENERALES:

Lugar y Fecha: ______________________                                

Código: __________

Edad:   _____ años                                         

Sexo:   a.Femenino ____                     b. Masculino     ____

Peso: ______ (kilogramos)       Talla: _______ (metros) IMC: _______Kg

La efectividad de la educación nutricional en el conocimiento de los pacientes con DM tipo 2

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