El respeto a la autonomía del paciente y los tipos de consentimiento que contempla la sanidad

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VII. N.º 7–Julio 2024. Pág. Inicial: Vol. VII; N.º 7: 193

Autor principal (primer firmante): Consuelo Corz Redol

Fecha recepción: 06/06/2024

Fecha aceptación: 03/07/2024

Ref.: Ocronos. 2024;7(7): 193

https://doi.org/10.58842/GCHR2562

Autores:

Consuelo Corz Redol (Administrativo – Aux. Administrativo – Telefonista – Celador)

Publica TFG cuadrado 1200 x 1200

Eva Villamarin Alvarez (Administrativo – Aux. Administrativo – Telefonista – Celador)

Maite Playan Buil (Administrativo – Aux. Administrativo – Telefonista – Celador)

María Yolanda Galvez Sanchez (Administrativo – Aux. Administrativo – Telefonista – Celador)

María Carmen Vargas Sanchez (Administrativo – Aux. Administrativo – Telefonista – Celador)

Eva María Beltran Saz (Administrativo – Aux. Administrativo – Telefonista – Celador)

Resumen

En este artículo nos hemos querido centrar en el capítulo cuarto de la ley 41/2002 de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente y de los derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica.

Palabras clave

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Respeto, autonomía, ley básica, Carta Magna, capitulo cuarto, consentimiento, libre, voluntaria, consciente, representación, menor, incapacitado lealmente, emancipado, integridad del paciente.

Introducción

Todos los derechos y obligaciones han de estar legislados y perfectamente delimitados para que todos los respetemos y podamos acceder a ellos y sobre todo los conozcamos.

Objetivos

El objetivo principal es mostrar la regulación básica que de los derechos del paciente da cuenta nuestra Ley General de Sanidad en la cual se citan como principios generales. Estos principios los encontramos desarrollados en la ley 41/2002, de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente y de los derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica.

Esta ley a su vez servirá para reforzar y ampliar la regulación de ese derecho a la protección de la salud ya recogido en el artículo 43 de nuestra Carta Magna.

¿Qué es el consentimiento informado?

El consentimiento informado viene definido como la “conformidad libre, voluntaria y consciente de un paciente, manifestada en pleno uso de sus facultades después de recibir la información adecuada, para que tenga lugar una actuación que afecta a su salud”. Luego, antes de cualquier intervención en el ámbito de la salud de una persona, la misma ha de ser informada y necesitamos el consentimiento.

En cumplimiento de este precepto, la información, se indica que el consentimiento será verbal, por norma general. Por norma general, pero no siempre, hay excepciones.

El consentimiento informado será obligatorio que conste por escrito en algunos casos, la ley indica: antes de las intervenciones quirúrgicas, antes de los procedimientos diagnósticos invasivos y en general en procedimientos que puedan causar riesgos importantes en la salud del paciente.

En cada intervención quirúrgica y en cada prueba de especial riesgo pues, hemos de haber informado al paciente y obtenido de él su consentimiento debidamente mediante un documento escrito conteniendo unos mínimos de información que incluirán: naturaleza y finalidad de la intervención, posibles riesgos y consecuencias que se dan con frecuencia en ese tipo de prueba/intervención que se le practicará. El consentimiento hemos de obtenerlo cada vez.

Si el paciente manifiesta su voluntad de no ser informado, el facultativo tendrá que dejar constancia documentada de su renuncia a ser informado en su historia clínica y además, esto no exime de haber recabado el consentimiento previo necesario para esa intervención.

Si una vez informado convenientemente el paciente firma otorgando así su consentimiento, tiene derecho a obtener una copia de lo que ha firmado y en todo caso, podrá revocar libremente ese consentimiento otorgado y puede hacerlo en cualquier momento.

¿Qué límites tiene el consentimiento informado?

Los facultativos sí podrán actuar en determinados casos sin contar con ése consentimiento. Esas raras excepciones serán naturalmente en beneficio del paciente y/o la salud pública únicamente.

En el caso de riesgo para la salud pública el facultativo deberá ponerlo en conocimiento del juez antes de pasar 24 horas en el caso concreto de que se haya dispuesto el internamiento obligatorio de una persona.

El otro caso en que no será necesario este consentimiento es cuando no se puede obtener y se da que existe riesgo inmediato grave para la integridad del paciente. Son casos en que la urgencia del caso no permite retrasos pues en esos casos un retraso en la actuación médica podría producir fallecimiento u ocasionar lesiones irreversibles De todas maneras en estos casos los médicos consultarán en lo posible lo que el propio paciente hubiera dispuesto en su declaración de voluntades anticipadas, si constase.

¿Y qué es el consentimiento por representación?

La ley nos habla de que sí puede darse el consentimiento también por representación en determinados casos y en otros no….

Sí se podrá otorgar este consentimiento en los casos de pacientes que: están incapacitados legalmente, no son capaces de tomar decisiones, son menores de edad y además no tienen capacidad emocional ni intelectualmente para comprender lo que les pasa y lo que les proponen, en este caso el consentimiento está capacitado para darlo un representante legal del menor y si ha cumplido los doce años, siempre después de haberle escuchado.

El consentimiento por representación ya no ha de obtenerse por representación en caso de que el menor ya haya cumplido los dieciséis años o esté ya emancipado, en estos casos lo prestará el propio menor.

Conclusiones

Los avances de la Medicina y la investigación han de respetar siempre los derechos de los individuos y de la sociedad en que se integran haciendo prevalecer los derechos de todos y todo ha de quedar perfectamente documentado y siempre intentando que el paciente participe, en lo que sea posible, en la toma de decisiones.

Bibliografía

  1. “Ley 41/2002, de 4 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica”, «BOE» núm. 274, de 15 de noviembre de 2002, páginas 40126 a 40132 (7 págs.). Permalink ELI: https://www.boe.es/eli/es/l/2002/11/14/4 1[Consultado el 8 de mayo 2024].
  2. “Ley 14/1986, de 25 de abril, General de Sanidad” «BOE» núm. 102, de 29 de abril de 1986. Ref.: BOE-A-1986-10499 Permalink ELI: https://www.boe.es/eli/es/l/1986/04/25/1 4/con [Consultado el 8 de mayo 2024].