Percepción del riesgo y estrategias de comunicación en pacientes gestantes en el diagnóstico por imagen

Incluido en la revista Ocronos. Vol. IX. N.º 7–Julio 2026.

Pág. Inicial: Vol. IX; N.º 7: 1034

Autor principal (primer firmante): Ainhoa Goñi Bouzourene

Fecha recepción: 30/06/2026

Fecha aceptación: 27/07/2026

Ref.: Ocronos. 2026;9(7): 1034

https://doi.org/10.58842/KAVU4152

Autores:

Ainhoa Goñi Bouzourene, Inés Ordas González, Sergio Gil Echávarri, Joanna Martínez Rudi, Cristina Muneta Ibáñez y Johana Sánchez Fernández.

Categoría profesional:

TSID del hospital Universitario de Navarra.

Resumen

Las pruebas de radiodiagnóstico son herramientas fundamentales y muy habituales en la práctica médica actual. Gracias a los avances tecnológicos, los niveles de dosis y los riesgos asociados han disminuido con los años, garantizando una alta seguridad radiológica. Se demuestra así que las dosis recibidas por los pacientes en el entorno sanitario se sitúan muy por debajo del umbral de los efectos deterministas, siendo el peligro real prácticamente nulo. Asimismo, se determina que el riesgo de efectos estocásticos es extremadamente bajo y no justifica, por tanto, la cancelación de una prueba médicamente necesaria.

No obstante, el miedo a la radiación sigue presente en la sociedad y afecta de forma mayoritaria a grupos vulnerables como las pacientes gestantes. En este contexto, la ansiedad generada por la "radiofobia" y el temor a los efectos adversos en el feto están muy presentes en las salas de radiodiagnóstico. Es por ello que el papel del Técnico Superior en Imagen para el Diagnóstico (TSID) es muy importante, siendo el profesional responsable de informar con claridad, reducir el estrés de la paciente y aplicar estrictas técnicas de optimización y protección radiológica.

Palabras clave:

Embarazo, radiación ionizante, radiodiagnóstico, radiofobia, feto.

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Introducción

En la actualidad es habitual que a las pacientes gestantes o con sospecha de embarazo les genere rechazo o temor la realización de exploraciones radiológicas debido a la falta de información o a una “radiofobia” generalizada.

Ante esta realidad, es imprescindible que los profesionales sanitarios, y en especial el TSID cuente con conocimientos y herramientas basadas en datos reales para gestionar este tipo de situaciones. Por ello, el objetivo de este artículo es analizar los efectos biológicos reales de la radiación en el feto, su radiosensibilidad según la etapa de gestación y destacar el papel del TSID en el desarrollo de estrategias de comunicación sanitaria eficaces y empáticas con la paciente.

Efectos de la radiación ionizante en el feto

Para entender el riesgo real que puede causar la radiación en el feto, hay que tener claro que se pueden encontrar dos tipos de efectos: efectos deterministas y efectos estocásticos.

Los efectos deterministas (o tisulares) son aquellos que establecen una dosis umbral; es decir, necesitan una cantidad mínima de radiación para aparecer (100mGy). En este grupo, los tipos de lesiones que pueden aparecer son:

  • Aborto espontáneo
  • Malformaciones congénitas
  • Coeficiente Intelectual (CI) bajo
  • Retraso mental
  • Restricción del crecimiento intrauterino (3)

Efectos estocásticos (o probabilísticos), estos no establecen una dosis umbral. Surgen como efectos tardíos, por lo que los daños aparecen durante la infancia o adolescencia. En este grupo, los tipos de lesiones que pueden aparecer son:

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  • Carcinogénesis: Principalmente el riesgo de desarrollar, leucemia, cánceres neurológicos, cánceres óseos, cáncer de tiroides etc.
  • Acortamiento de la vida inespecífica, la radiación podría provocar un envejecimiento global del sujeto. (4)

Radiosensibilidad según etapa gestacional

Etapa preimplantatoria (primeras 2 semanas de desarrollo embrionario)

Durante esta etapa, si el embrión recibe dosis acumuladas de entre 100 a 200 mGy puede que muera o puede que no le ocurra absolutamente nada y siga adelante. No obstante, este efecto es difícil de cuantificar en la práctica real debido a que durante esta etapa ocurren la mayoría de abortos espontáneos de manera natural (5).

Etapa de organogénesis (semanas 3 a 8 de gestación)

Esta es la fase en la que existen mayores riesgos de aparición de anomalías estructurales, ya que es cuando se están formando los órganos principales del futuro bebé. Para garantizar estrictamente la seguridad fetal, el umbral de riesgo clínico se ha establecido entre los 100 y los 200 mGy; es decir, se ha fijado una barrera de peligro baja. En resumen, en la práctica hospitalaria una embarazada tendría que someterse a cientos de radiografías convencionales seguidas para llegar a alcanzar ese umbral de riesgo (5).

Etapa fetal temprana (semanas 9 a 25 de gestación)

Durante este periodo, el sistema nervioso central (SNC) se encuentra en pleno desarrollo y es muy sensible. El efecto adverso más crítico en esta etapa es el retraso mental. Sin embargo, la dosis umbral se sitúa entre los 120 y los 200 mGy. Por lo tanto, por debajo de estos valores el cerebro del feto está totalmente a salvo; un límite de seguridad que en el hospital nunca se alcanza con las pruebas rutinarias de radiodiagnóstico (5).

Etapa fetal tardía (desde la semana 26 hasta el parto)

Durante el último trimestre del embarazo, los órganos ya están completamente formados, por lo que no se esperan incidencias de malformaciones estructurales ni de retraso mental a causa de la radiación. El riesgo en esta fase va dirigido a los efectos estocásticos, los cuales podrían aparecer en las primeras etapas de la vida (como el desarrollo de cáncer infantil), pero con una probabilidad muy baja si la dosis se mantiene por debajo del límite de los 100 mGy (5).

Gestión de la ansiedad y el papel del TSID en la seguridad de la paciente

Numerosos estudios demuestran que la gran mayoría de las aplicaciones médicas con radiodiagnóstico utilizan dosis muy bajas (generalmente menores a 50mGy), por lo que la estimación de la dosis fetal ni siquiera es necesaria a menos que el útero se encuentre directamente en el haz. Sin embargo, en la práctica hospitalaria existe una gran ansiedad en las embarazadas debido a la falta de información clara sobre los riesgos reales para el feto (5).

Es imprescindible que el TSID distinga las diversas exploraciones radiológicas según su carga radiológica. Por un lado, las radiografías convencionales de tórax y abdomen suponen una dosis fetal muy baja por debajo del umbral de riesgo, por otro lado, las técnicas como el TC abdominal o pélvico poseen una dosis mayor de aproximadamente 24mGy (6).

Para combatir esta “radiofobia” y garantizar el bienestar físico y seguridad de la paciente con cualquiera de las pruebas diagnósticas, el TSID es el responsable de aplicar las medidas de seguridad a través de tres funciones: (7,8)

  1. Cribado y confirmación activa: Aunque en las cabinas y salas de espera de los hospitales siempre encontramos avisos que obligan a informar de un posible embarazo, el TSID tiene la responsabilidad de confirmarlo preguntando a aquellas pacientes en edad fértil. Ante la menor duda, se toman las medidas pertinentes.
  2. Optimización con principio ALARA (As Low As Reasonably Achievable): El técnico debe ajustar los parámetros técnicos al mínimo y realizar una colimación lo más cerrada posible para que la radiación esté lo más delimitada posible y así proteger a los órganos colindantes.
  3. Estrategias de comunicación e información: Informar al paciente con calma en la medida de lo viable, resolver sus dudas y explicar que los niveles de dosis reales están controlados, ayuda a reducir la ansiedad y la radiofobia. (5)

Conclusiones

Hoy en día, en la práctica hospitalaria, las pruebas utilizadas en las pacientes gestantes son alternativas seguras y sin radiación como la ecografía por ultrasonidos o la resonancia magnética. Ahora bien, tras analizar los datos referentes a las dosis de radiación hemos comprobado que se sitúan muy por debajo de los umbrales de riesgo biológico, haciendo que el peligro real de efectos adversos o malformaciones en el feto sea inexistente o prácticamente nulo.

Por lo tanto, en el caso de que la gestante precise de exploración radiológica, será labor del TSID informar de manera clara sobre la prueba, tranquilizar y responder a las dudas que nos plantee, y asegurar el procedimiento utilizando todos los recursos disponibles para la protección radiológica con la justificación, optimización (Principio ALARA) y limitación de dosis.

Bibliografía

  1. Consejo de Seguridad Nuclear (CSN). Protección radiológica de la paciente embarazada. Madrid: CSN; 2019. Guía de Seguridad Nº 7.11.
  2. Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO). Diagnóstico por imagen durante el embarazo y la lactancia. Prog Obstet Ginecol. 2021;64(3):145-152.
  3. Saada M, Sanchez-Jimenez E, Roguin A. Risk of ionizing radiation in pregnancy: just a myth or a real concern? Europace [Internet]. 2023;25(2):270–6. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1093/europace/euac158.
  4. Editorial MAD. Temario específico Técnico Superior en Imagen para el Diagnóstico. Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea. Sevilla: Editorial MAD; 2024. Tema 3, Interacciones de la radiación con la materia. Factores físicos y biológicos que afectan a la radiosensibilidad. Efectos de la radiación. Afección de órganos.; p. 329-336.
  5. Uribe R, Sáez N, Carvajal J. Estudios de radiodiagnóstico durante el embarazo. Rev Chil Obstet Ginecol. 2009;74(2):117-122. Disponible en: http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext &pid=S0717-75262009000200009&lng=es.
  6. Angel E, Wellnitz CV, Goodsitt MM, Yaghmai N, DeMarco JJ, Cagnon CH, et al. Radiation dose to the fetus for pregnant patients undergoing multidetector CT imaging: Monte Carlo simulations estimating fetal dose for a range of gestational age and patient size. Radiology [Internet]. 2008;249(1):220–7. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1148/radiol.2491071665.
  7. Sociedad Española de Protección Radiológica (SEPR). Protección radiológica de la paciente embarazada en el ámbito hospitalario. Madrid: SEPR; 2019.
  8. Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Protección radiológica de las pacientes en el diagnóstico y tratamiento médico: Mujeres embarazadas. Viena: OIEA; 2021.