Índice
Incluido en la revista Ocronos. Vol. IX. N.º 7–Julio 2026.
Pág. Inicial: Vol. IX; N.º 7: 1020
Autor principal (primer firmante): Belén Redón Jordán
Fecha recepción: 30/06/2026
Fecha aceptación: 27/07/2026
Ref.: Ocronos. 2026;9(7): 1020
https://doi.org/10.58842/SHYK1660
Autores:
Belén Redón Jordán 1,5, Lidia Abril López 1,4, Andrea Catalán Redón 2, Valentín Ruiz Almenara 3, Carolina Pastor Sanz 1, Carlos Hernández Ávila 3
Categoría profesional:
1 Enfermería. Servicio Aragonés de Salud.
2 Medicina Interna. Servicio Aragonés de Salud.
3 Medicina Familia y Comunitaria. Servicio Aragonés de Salud.
4 Fisioterapeuta. Servicio Aragonés de Salud.
5 Dietista-Nutricionista.
Resumen
- Introducción: La osteoporosis es una enfermedad silenciosa cuya prevención primaria debe iniciarse mucho antes del climaterio. La etapa premenopáusica constituye la ventana de oportunidad crítica para maximizar el Pico de Masa Ósea (PMO). La evidencia científica actual desafía las recomendaciones tradicionales de ejercicio de bajo impacto, situando al entrenamiento de fuerza como el estímulo necesario para la osteogénesis en mujeres jóvenes.
- Objetivos: Analizar la evidencia científica sobre la eficacia del entrenamiento de fuerza en la densidad mineral ósea (DMO) de mujeres premenopáusicas y definir el rol de Enfermería en la educación y prescripción de este hábito. Metodología Revisión bibliográfica en bases de datos (PubMed, CINAHL, Scielo…) de estudios publicados en los últimos 11 años.
- Resultados: El hueso requiere cargas mecánicas de alta magnitud para activar el remodelado óseo. El entrenamiento de fuera progresivo muestra incrementos significativos en la DMO de columna y fémur en mujeres premenopáusicas, permitiendo alcanzar un “umbral de seguridad” superior frente a la pérdida ósea futura.
- Conclusiones: Enfermería debe promocionar en sus intervenciones en educación para la salud, el entrenamiento de fuerza como un punto clave preventivo en la mujer joven.
Palabras clave:
Osteoporosis, Entrenamiento de fuerza, Mujeres premenopáusicas, Enfermería, Prevención primaria.
Introducción
La osteoporosis se define como una enfermedad esquelética sistémica caracterizada por baja masa ósea y deterioro de la microarquitectura del tejido óseo. Aunque su prevalencia se dispara en la postmenopausia debido al cese de la protección de los estrógenos, la salud ósea en la edad adulta depende fundamentalmente de dos variables: el pico de masa ósea (PMO) adquirido hacia el final de la tercera década de la vida y la tasa de pérdida posterior 1.
Durante la menopausia y en la década siguiente las mujeres pierden hasta el 10% de su masa ósea, por lo que se necesitan enfoques proactivos para preservar la masa ósea y la calidad de vida en torno a la menopausia 2.
Tradicionalmente, la educación sanitaria enfermera se ha centrado en la ingesta de calcio y vitamina D, y en la recomendación de realizar ejercicio moderado aeróbico como caminar. Sin embargo, la evidencia actual sugiere que estas intervenciones son insuficientes por sí solas para incrementar la densidad mineral ósea (DMO) en mujeres jóvenes sanas. El hueso es un tejido dinámico que responde a estímulos mecánicos específicos, por lo que sin una carga adecuada que genere tensión en la estructura ósea, el proceso de remodelado no favorece la formación de hueso 3.
Objetivos
Objetivo general
- Valorar la importancia del entrenamiento de fuerza en la mejora de la DMO en mujeres premenopáusicas para implementarlo dentro de las recomendaciones sanitarias en consulta de Enfermería.
Objetivos específicos
- Describir los mecanismos fisiológicos por los cuales el ejercicio de fuerza estimula la osteogénesis.
- Comparar la eficacia del entrenamiento de fuerza frente al ejercicio aeróbico en la mejora de la DMO.
- Identificar el papel de la enfermera de Atención Primaria (AP) en la detección de estilos de vida sedentarios y la prescripción de ejercicio de fuerza.
Métodos
Se ha realizado una revisión bibliográfica de la literatura científica buscando artículos en fuentes de datos como PubMed, Medline, Cochrane Library y Google Académico.
Los criterios de inclusión han sido ensayos clínicos aleatorizados, revisiones sistemáticas y metaanálisis publicados en los últimos 11 años (2015), en español e inglés.
Resultados
Mecanismos de adaptación ósea
El hueso es sensible a la carga mecánica, que actúa sobre los huesos a través de las fuerzas musculares y las fuerzas de reacción del suelo. Estas fuerzas aumentan la densidad mineral ósea, siendo por tanto una de las principales razones por las que el ejercicio puede mejorar la salud ósea. Se ha demostrado que el ejercicio realizado durante las fases de crecimiento aumenta la masa ósea máxima, lo que reduce riesgos de fractura ósea en la edad avanzada 4.
Para que el osteoblasto inicie la formación de hueso, el tejido óseo debe sufrir una deformación mecánica mínima, por lo que entrenamientos de fuerza con cargas altas (superiores al 70-80% de una repetición máxima) generan la tensión necesaria en las inserciones musculares y la carga axial requerida para activar la osteogénesis 5.
Eficacia del entrenamiento de fuerza
Un metaanálisis de Zhao et al. (2015) concluyó que el entrenamiento de fuerza combinado con entrenamiento de resistencia produjo efectos en la mejora de la DMO en el cuello femoral y la columna lumbar 6. Este aumento del Pico de Masa Ósea (PMO) actúa como un “seguro” de masa ósea.
Con estos datos, sabemos que una mujer que entrena fuerza logra un PMO significativamente mayor antes de los 35 años que una que no lo practica. Aunque la caída de estrógenos en la menopausia provoca pérdida ósea en ambos casos, el grupo entrenado se mantiene lejos del umbral de fractura hasta edades muy avanzadas, mientras que las mujeres sedentarias entran en zona de riesgo mucho antes.
En la menopausia, actividades como la natación, ciclismo o caminar, que carecen de impacto axial, no muestran beneficios osteogénicos, por lo que es necesario el entrenamiento de fuerza progresivo (cargas >70-85% en 1RM) y ejercicio de impacto (que impliquen saltos) para lograr estimular el incremento en la DMO en columna lumbar y el cuello femoral en mujeres premenopáusicas 7.
Intervención enfermera
El enfermero se posiciona como el profesional clave para la educación en salud ósea de sus pacientes. Las intervenciones deben dirigirse hacia la importancia de la recomendación de programas de entrenamiento de fuerza, abordando a su vez el miedo cultural a la hipertrofia muscular que presentan algunas mujeres, explicando los beneficios metabólicos y óseos respecto al aumento del tejido muscular 1,8.
Discusión
La prevención de la osteoporosis debe considerarse desde mucho antes de la menopausia, implantando hábitos de vida saludables, como en este caso la práctica de actividad física, desde la juventud. Desde la posición de la Enfermería de Atención Primaria, es clave hacer llegar a los pacientes el concepto de “Banco de hueso” desde una metáfora, haciendo ver a la mujer que debe “acumular hueso” mediante el entrenamiento de fuerza antes de que llegue la pérdida hormonal de la menopausia.
Existe una tendencia a medicalizar la prevención mediante suplementación con calcio entre otros, y cabe dentro de las competencias de Enfermería el modificar esta tendencia, educando sobre la importancia de la carga mecánica, puesto que una mujer premenopáusica que entrena fuerza no solo mejora su hueso actual, sino que reduce en gran medida su riesgo de fractura y dependencia en la vejez 1.
La prescripción de ejercicio debe ser precisa, recomendando entrenamiento de fuerza 2-3 días/semana, movilizando grandes grupos musculares 9.
Además, el fortalecimiento muscular también mejora el equilibrio, reduciendo por tanto el riesgo de caídas 8.
Conclusiones
- El entrenamiento de fuerza de alta intensidad aumenta la adquisición de masa ósea frente al ejercicio aeróbico en mujeres premenopáusicas.
- La ausencia de carga mecánica adecuada es un factor de riesgo modificable tan importante como el déficit de calcio.
- La Enfermería debe integrar la recomendación de ejercicios de fuerza en los programas de salud en la mujer joven, actuando como agente de prevención primaria.
Bibliografía
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