Diferentes intervenciones psicosociales y sanitarias ante el maltrato en adultos mayores en diferentes regiones de España

https://doi.org/10.58842/GHOA7087

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VI. Nº 5–Mayo 2023. Pág. Inicial: Vol. VI; nº5: 123.2

Autor principal (primer firmante): Antonio Rodríguez Vílchez

Fecha recepción: 28 de abril, 2023

Fecha aceptación: 9 de mayo, 2023

Ref.: Ocronos. 2023;6(5) 123.2

Antonio Rodríguez Vílchez (1); Gemma Jiménez Guerra (2)*

  1. Licenciado en Derecho por la Universidad de Almería.
  2. Facultativo Especialista, Área de Salud de Ibiza y Formentera. ORCID: 0000-0001-6192-5099

Palabras clave: personas mayores, maltrato, plan de intervención, ámbito sanitario.

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Los autores de este escrito no han recibido ningún tipo de beca o financiación para la realización de este trabajo. Ninguno de los autores posee conflictos de interés, ya sean laborales, económicos, morales o de investigación.

Resumen

Ante un incremento en los casos de maltrato a las personas mayores, es necesario un plan de intervención, máxime cuando muchos de los casos se encuentran silenciados, y no se conoce la verdadera repercusión de esta cuestión, que debe ser atendida desde el punto de vista sanitario, pero también social y educativo.

Desde el ámbito sanitario, será en el Servicio de Urgencias donde más fácilmente sean reconocibles estos casos, aunque la intervención desde la Atención Primaria será fundamental.

Se trata de una problemática global, donde organismos internacionales han realizado una serie de recomendaciones.

Introducción

El Departamento de Envejecimiento y Ciclo de Vida de la OMS informaba ya en 2017 de que el maltrato está en aumento, causando graves consecuencias a nivel personal y social en los 141 millones de ancianos que hay en el mundo, siendo una de las formas de violencia menos estudiadas y una de las que menos incluidas están en los planes nacionales de prevención.

En España, algunas investigaciones señalan que entre el 4% y el 6% de las personas mayores sufren algún tipo de maltrato, aunque se piensa que la cifra puede ser realmente mayor, teniendo en cuenta que muchos no se quieren reconocer como víctimas (1).

Por ello, ante la dificultad de localizar los casos de maltrato a la persona mayor, el servicio de Urgencias suele ser el lugar más idóneo, ya que las víctimas acuden para tratamiento de traumatismos por las agresiones recibidas.

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En los últimos años se han desarrollado protocolos de actuación para su detección y tratamiento, con creación de dispositivos asistenciales y servicios sociales, pues lo que se detecta en los servicios de Urgencias es sólo “la punta del iceberg” del problema social, del que se desconoce realmente su alcance (2).

Se debe tener en cuenta que las investigaciones han relacionado el maltrato a personas mayores con aumento de mortalidad, morbilidad, pérdida de calidad de vida e incremento de consumo de recursos personales, sanitarios y sociales, por lo que es un problema de salud.

Hay consenso en que los recursos sociales son insuficientes, lo que limita las posibilidades de detección e intervención, ya sean falta de recursos de tipo sociosanitarios (como factor básico para prevenir e intervenir), como de tipo estructural (como elevado nivel educativo y económico de la población, que comprenda las necesidades de las personas mayores).

Asimismo, la formación, la supervisión y el asesoramiento de los profesionales orientada a la capacitación en el manejo del problema se considera un recurso necesario.

Abordar el maltrato a las personas mayores no es sólo una cuestión que dependa sólo del ámbito sanitario, sino que se trata de un problema social que requiere de apoyos externos y bien coordinados, de forma que Atención Primaria pueda actuar de forma eficaz, y es que la detección, intervención y recursos disponibles son conceptos fuertemente interrelacionados (3).

Intervención desde el ámbito sanitario.

A continuación, se desarrollarán diferentes tipos de intervenciones existentes desde el ámbito sanitario, desde un carácter más general desde la Atención Primaria, señalando posteriormente la preocupación en Gerona y el protocolo seguido en Andalucía, para conocer cómo esta situación tiene alcance generalizado.

Intervención desde la Atención Primaria

Aunque el servicio de Urgencias suele ser el medio más idóneo para detectar el maltrato, la intervención desde la Atención Primaria es muy importante, pues puede canalizar las intervenciones para modificar los factores de riesgo, pudiendo detectar las situaciones de mayor vulnerabilidad, identificando y actuando preventivamente ante situaciones que puedan influir en la aparición de conductas que puedan provocar maltrato, mediante un desarrollo de programas de atención, tanto a la persona mayor como a la persona cuidadora.

Se trata de la prevención primaria, donde otras acciones preventivas interesantes, en colaboración con la Administración y los gobiernos, podrían desarrollar programas educativos para niños y jóvenes orientados al respeto y reconocimiento a las personas mayores en la familia, en la escuela, en los medios de comunicación y comunidad.

Asimismo, es importante desarrollar programas de ayuda social a personas mayores y sus familias, con una mayor dedicación de recursos para los cuidados que se requieren, pudiendo ser interesante un cambio en la normativa laboral para facilitar la limitación de jornada con condiciones económicas dignas para cuando se tienen que hacer cargo de las personas mayores.

También puede intervenir la Atención Primaria desde la prevención secundaria (detección temprana del maltrato), aunque se debe señalar que no se dispone de instrumentos de cribado suficientemente válidos para la dicha detección (4).

No obstante, existen aproximaciones al abordaje mediante la realización de cuestionarios para valorar signos y síntomas en formato de escala (5).

Es fundamental tener en cuenta una serie de pautas para el diagnóstico de maltrato en el anciano, como son: la entrevista clínica, considerada un instrumento clave; la exploración cuidadosa de signos físicos sugestivos de agresión física o negligencia; la exploración de actitudes y del estado emocional, atendiendo a posibles miedos, inquietudes, depresión, ansiedad; y la investigación de las señales a través de indicios, actitudes, signos clínicos o síntomas de maltrato.

Una vez diagnosticado el maltrato, se debe hacer una valoración de la situación de riesgo, evaluando la magnitud del maltrato, pudiendo ser necesario comunicar con carácter urgente al Juez; establecer un plan de actuación integral y coordinado, contactando con el trabajador social; informando igualmente al paciente de las consecuencias del maltrato, buscando una estrategia de protección y un plan de seguridad.

Además, con respecto a la persona maltratada, se intervendrá evitando el aislamiento social mediante servicios de atención a domicilio, centros de día, tutela por servicios sociales, y evaluando la vivienda y la posible necesidad de institucionalización si la familia no le puede garantizar atención.

Intervención desde el ámbito sanitario en Gerona

Se debe señalar que esta cuestión del maltrato a las personas mayores lleva tiempo preocupando, de forma que en 2006 la Comisión de Seguimiento del Protocolo de Actuación en casos de Violencia Doméstica y de Género de Gerona acordó encargar a Servicios Territoriales de Bienestar y Familia la redacción de un protocolo contra el maltrato a las personas mayores, iniciándose los trabajos a partir del Protocolo elaborado por el Colegio de Médicos de Gerona.

De dichos estudios se extrajeron una serie de recomendaciones y propuestas, incidiendo en que la prevención es el elemento primordial, siendo la información, la divulgación y la educación las herramientas fundamentales para que se puedan conocer los malos tratos a las personas mayores, que se puedan encontrar los medios para la prevención y que se dispongan de los recursos necesarios (5).

Intervención desde el ámbito sanitario en Andalucía

Existen informes de reflexión realizados en Andalucía, donde los profesionales señalan la relevancia de la coordinación con otros profesionales (más de un 70% señala la necesaria comunicación con la Unidad de Trabajo Social), la cumplimentación de partes de lesiones para el Juzgado de Guardia (un 57%) y la importancia del registro en la historia de salud de las actuaciones realizadas (un 27%).

Las recomendaciones facilitadas por la Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía se enfocan en: la exploración, incidiendo en la búsqueda de signos físicos y en la detección de incongruencias entre las características de las lesiones y las explicaciones sobre su procedencia, atendiendo también al estado emocional; la entrevista clínica, donde aunque no exista evidencia científica sobre la utilidad del uso de cuestiones para el cribado.

Es recomendable realizar una serie de preguntas como aconsejan algunas organizaciones internacionales (como la entrevista con el paciente sólo y con el cuidador, y el análisis de cambios de actitud ante su presencia); la identificación de factores de riesgo (como es la edad y el estado de salud), así como la persona cuidadora (como puede ser la sobrecarga física y emocional.

O el abuso de sustancias nocivas) y las situaciones de especial vulnerabilidad; así como trazar un plan de actuación, contactando con el trabajador social y con servicios especializados llegado el caso, así como la explicación a la persona mayor de las alternativas, el tratamiento y la evaluación (1).

Recomendaciones Internacionales

Habiendo hecho mención en el apartado anterior sobre la recomendación de realización de cuestionarios que aconsejan algunas organizaciones internacionales.

La AMA recomienda que los médicos realicen preguntas a las personas mayores de forma rutinaria y de forma directa acerca del maltrato.

La USTF y la CTF consideran que, aunque no hay evidencias científicas suficientes que puedan señalar que se aconseje la utilidad de los formularios para el cribado rutinario de maltrato a las personas mayores, sí se debe aconsejar estar alerta a signos y síntomas clínicos y de conducta que puedan estar relacionados con el maltrato, pudiendo incluir preguntas durante la consulta ordinaria para la detección de riesgos o signos de maltrato (2).

Conclusiones

Los casos de maltrato a las personas mayores se encuentran en aumento, siendo una de las formas de violencia menos estudiadas e incluidas en los planes de prevención.

Para combatir el maltrato a las personas mayores es necesario que se involucren los sectores sociales, educativos y sanitarios. Los recursos sociales son insuficientes, ya sean de tipo sociosanitario o de tipo estructural, siendo necesario también un plan de formación, supervisión y asesoramiento a los profesionales.

El Servicio de Urgencias es el medio más idóneo en la detección del maltrato, pero sólo se trata de la «punta del iceberg» del problema social.

La intervención desde la Atención Primaria es fundamental, en su aspecto de prevención primaria y prevención secundaria, donde una vez diagnosticado el maltrato, habrá que realizar intervención tanto con respecto a la persona maltratada como con la persona que maltrata.

Abreviaturas

AMA  Asociación Médica Americana

CTF    Canadian Task Force on Preventive Health Care

OMS  Organización Mundial de la Salud

USTF United States Preventive Services Task Force

Bibliografía

  1. AGENCIA DE CALIDAD SANITARIA DE ANDALUCÍA: “Violencia contra personas mayores”, Recomendaciones de la Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía, núm. 34, 2018.
  2. FERRO VEIGA, J. M.: El maltrato al anciano. Consideraciones legislativas y criminológicas, Ed. Formación Alcalá, 2011. p. 166; p. 121
  3. COMA, M. et al.: “Visión del maltrato al anciano desde atención primaria”, Gaceta sanitaria, vol. 21, núm. 3, 2007. p. 236, 239
  4. FERNÁNDEZ ALONSO, M.C.: “Maltrato en el anciano. Posibilidades de intervención desde la atención primaria (I)”, Atención Primaria, vol. 37, núm. 1, 2006. p. 113-114.
  5. COMISIÓN DE SEGUIMIENTO DE PROTOCOLO DE ACTUACIÓN EN CASOS VIOLENCIA DOMÉSTICA Y DE GÉNERO EN DEMARCACIÓN DE GIRONA: Protocolo de actuación contra el maltrato a las personas mayores, 2007.