¡Hágase tu voluntad!

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VII. N.º 7–Julio 2024. Pág. Inicial: Vol. VII; N.º 7: 194

Autor principal (primer firmante): Consuelo Corz Redol

Fecha recepción: 06/06/2024

Fecha aceptación: 03/07/2024

Ref.: Ocronos. 2024;7(7): 194

https://doi.org/10.58842/PGOC3325

Autores:

Consuelo Corz Redol (Administrativo – Aux. Administrativo – Telefonista – Celador)

Publica TFG cuadrado 1200 x 1200

Eva Villamarin Alvarez (Administrativo – Aux. Administrativo – Telefonista – Celador)

Maite Playan Buil (Administrativo – Aux. Administrativo – Telefonista – Celador)

María Yolanda Galvez Sanchez (Administrativo – Aux. Administrativo – Telefonista – Celador)

María Carmen Vargas Sanchez (Administrativo – Aux. Administrativo – Telefonista – Celador)

Eva María Beltran Saz (Administrativo – Aux. Administrativo – Telefonista – Celador)

Resumen

Con éste artículo queremos hacer referencia a la parte de la legislación española que nos permite manifestar nuestra voluntad dejando constancia de ella.

Palabras clave y términos clave:

publica-articulo-revista-ocronos

Voluntades anticipadas, Registro de Voluntades Anticipadas, autonomía del paciente, representante, capacidad.

Introducción

Vamos a desarrollar y nombrar las leyes de que disponemos en España que nos permiten mostrarnos como un país avanzado en el que nuestros derechos adquiridos nos permiten manifestar nuestra voluntad de manera anticipada para que sea respetada y acatada, en lo posible, según nuestros deseos.

Objetivos plasmados en la ley 41/2002

La ley 41/2002 de 14 de noviembre entró en vigor el 16 de mayo del año siguiente. Se trata de una ley básica reguladora de la autonomía del paciente y de los derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica. En éste artículo queremos ceñirnos a lo que supone uno de los conceptos básicos que allí se legislan: las voluntades anticipadas.

En efecto, el paciente verá reforzado y legalizado el principio de autonomía, pues ahora ya se le reconoce la capacidad de decisión sobre cuestiones relativas a su salud y le otorga y reconoce libertad, escuchando sus preferencias para con él mismo.

A partir de aquí ya, el paciente para hacer su derecho efectivo y para ello necesita:

  • Obtener del facultativo toda la información precisa e importante y además que le sea proporcionada en lenguaje que sea comprensible para él.
  • Que la información que se le facilite sea correcta y se ciña a las peticiones de información que precise.
  • Que se respete la confidencialidad de los datos obtenidos y de todo su proceso.
  • Que le escuchen cuando hablen con él de manera activa y empática y en todo caso teniendo en cuenta su situación.
  • Que el médico tome en consideración las preferencias del paciente, con respecto a su enfermedad y lo que supone para él, para su familia, para sus relaciones….etc. Que la información que se le transmita sea veraz y acorde a sus solicitudes.
  • De un respeto a su confidencialidad en todo momento del proceso asistencial por parte de cuantos le traten, ello implica el deber de guardar la debida reserva por parte de cuantas personas le traten y tengan acceso a sus datos.
  • Ser escuchado y saber escuchar.

Las voluntades anticipadas

Es en éste punto, concretamente en el artículo quince de la ley 6/2002 de 15 de abril, de Salud de Aragón donde las vamos a encontrar legisladas y donde vamos a ver qué es lo que podemos manifestar libremente.

Nos define voluntades anticipadas como “el documento en el que una persona con capacidad legal suficiente, mayor de edad, menor emancipado o menor aragonés mayor de catorce años (….)”. En efecto, se trata de un documento que deja constancia de esa voluntad que necesariamente se dará por escrito para que sea considerada válida. Si no está por escrito, no vale.

La voluntad mencionada ha de ser basada en la capacidad que se le pide al autor, identificándose, firmándola e incluyendo fecha y hora en que otorga su voluntad.

También informa el artículo de que ésta voluntad una vez debidamente manifestada es recomendable se inscriba en el Registro de Voluntades Anticipadas. Este registro tiene carácter nacional, con lo cual el paciente se asegura que quien le preste atención médica en cualquier punto de nuestra geografía española cuando consulte su historia clínica podrá incluir esos deseos.

La persona podrá manifestar así:

  • Qué instrucciones previas expresas, si se dan circunstancias que le impiden manifestarse en ese momento que se den, habrán de respetar quienes sean responsables de atenderle.
  • Quién será su representante, al que deberá haber identificado convenientemente, para que otorgue el consentimiento informado en su nombre llegado el caso. Naturalmente, antes, el representante elegido ha de haber aceptado dicha representación que se le propone.
  • Si desea donar alguno o varios de sus órganos o incluso su cuerpo a la ciencia, si se produce su fallecimiento, todo esto ha de ser siempre sin contravenir la ley.
  • Si desea ser mantenido con vida, etc…indicando los valores en que basa sus decisiones y preferencias manifestadas.

¿Quién puede hacerlo en Aragón y cómo?

Según lo legislado: los mayores de edad, los menores emancipados y los menores aragoneses que sean mayores de catorce años con la asistencia prevista y los incapacitados judicialmente, salvo duda del facultativo.

En todo caso, el facultativo siempre o casi siempre, va a tener un rol importante a la hora de decir si le ve con capacidad o no de tomar tales decisiones e incluso ponerlo en conocimiento de las autoridades para valorar. Lo que siempre se buscará será el respeto a la voluntad del paciente.

Dicho documento ha de haber sido formalizado, necesariamente: ante notario o ante dos testigos mayores de edad con plena capacidad de obrar y uno no puede tener relación de parentesco próximo ni tener vinculación patrimonial con la persona que otorga o también puede hacerse ante el personal que está habilitado para hacerlo dentro del departamento de salud.

Esta ley supone un hito importantísimo en la observancia a la dignidad humana que se hizo posteriormente extensivo al resto de legislación autonómica española, tal cual pedía la ley 41/2002, la Ley general de Sanidad y el resto de legislación amplia al respecto.

Diferentes adaptaciones autonómicas

Así las comunidades autónomas se vieron obligadas a crear su propia legislación donde incluir los derechos del paciente. Lo podremos ver cumplido y desarrollado en:

  • Andalucía mediante la ley 5/2003 de 9 de octubre de Declaración Vital Anticipada de Andalucía.
  • Aragón, la ya nombrada ley 6/2002 de 15 de abril de Salud de Aragón.
  • Cataluña en su ley 21/2000 de 21 de diciembre sobre Derechos de información relativos a la salud, Autonomía del Paciente y Documentación Clínica.
  • Extremadura en la ley 10/2001 de Salud de Extremadura.
  • Galicia en su ley 3/2001 Reguladora del Consentimiento Informado y l Historia Clínica de los Pacientes.
  • La Rioja en la ley 2/2002 de Salud dela Rioja.
  • Madrid con su ley 12/2002 de Ordenación Sanitaria de la Comunidad de Madrid.
  • Navarra con su Ley Foral 11/2002 sobre los Derechos del Paciente a las Voluntades Anticipadas, a la Información y a la Documentación Clínica.
  • País Vasco con su ley de 2002 con las veintiún voluntades anticipadas en el ámbito de la sanidad.
  • Valencia hace lo mismo con su ley 1/2003 de Derechos e Información al Paciente de la Comunidad Valenciana.

Conclusiones

Adaptada la legislación, se creó el Registro de Voluntades Vitales Anticipadas y se coordinó con el Registro Nacional de Instrucciones Previas pues es la manera de formalizar y coordinar el acceso.

Todo éste engranaje hace cumplida cuenta del avance que en ésta materia hemos llevado a cabo en España en beneficio siempre del individuo y para que así pueda hacerse su voluntad.

Bibliografía

  1. Ley 41/2002, de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica. Publicado en BOE núm. 274, de 15/11/2002. Permalink ELI: https://www.boe.es/eli/es/l/2002/11/14/4 1/con  [Consultada el 01/06/2024]
  2. Ley 6/2002, de 15 de abril, de Salud de Aragón. Publicado BOA, núm. 46 de 19 de abril de 2002 y BOE núm. 121 de 2 de mayo de 2002. Permalink ELI: https://www.boe.es/eli/es-ar/l/2002/04/1 5/6/con [Consultada el 01/06/2024]