Relación entre funciones de la corteza orbitofrontal – orbitomedial y estadíos de cambio, en pacientes por uso de alcohol asistidos en Unidades de Tratamiento de Drogodependencias

Índice

https://doi.org/10.58842/IXAZ9724

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VI. Nº 9–Septiembre 2023. Pág. Inicial: Vol. VI; nº9: 416

Autor principal (primer firmante): Mármol Maya Germán Andrés

Fecha recepción: 1 de septiembre, 2023

Fecha aceptación: 28 de septiembre, 2023

Ref.: Ocronos. 2023;6(9) 416

Trabajo de Titulación previo a la obtención del Título de Magister en Intervención Psicológica en Adicciones

Autor: Mármol Maya Germán Andrés

Publica TFG cuadrado 1200 x 1200

Tutor: MSc. Diego Fernando Quezada Cevallos

DERECHOS DE AUTOR

Yo , GERMÁN ANDRÉS MÁRMOL MAYA, en calidad de autor y titular de los derechos morales y patrimoniales del trabajo de titulación: “Relación entre funciones de la Corteza Orbitofrontal – Orbitomedial y Estadios de Cambio, en pacientes por uso de Alcohol asistidos en Unidades de Tratamiento de Drogodependencias”, de conformidad con el Art. 114 del CÓDIGO ORGÁNICO DE LA ECONOMÍA SOCIAL DE LOS CONOCIMIENTOS, CREATIVIDAD E INNOVACIÓN, (CÓDIGO ORGÁNICO DE LA ECONOMÍA SOCIAL DE LOS CONOCIMIENTOS CREATIVIDAD E INNOVACIÓN, 2016) concedo a favor de la

Universidad Central del Ecuador una licencia gratuita, intransferible y no exclusiva para el uso no comercial de la obra, con fines estrictamente académicos. Conservando a mi favor todos los derechos de autor sobre la obra, establecidos en la normativa citada.

Así mismo, autorizo a la Universidad Central del Ecuador para que realice la digitalización y publicación de este trabajo de titulación en el repositorio virtual, de conformidad a lo dispuesto en el Art. 144 de la Ley Orgánica de Educación Superior. (REGISTRO OFICIAL, 2010)

El autor declara que la obra objeto de la presente autorización es original en su forma de expresión y no infringe el derecho de autor de terceros, asumiendo la responsabilidad por cualquier reclamación que pudiera presentarse por esta causa y liberando a la Universidad de toda responsabilidad.

Firma:

publica-articulo-revista-ocronos

Nombres y Apellidos: GERMAN ANDRÉS MÁRMOL MAYA

Hoja de Aprobación del tutor

Ver tablas e imágenes en: Anexos – Relación entre funciones de la corteza orbitofrontal – orbitomedial, al final del artículo

Reporte de Coincidencias

Dedicatoria

Con profundo respeto y aprecio al Dr. Gustavo Mármol Mantilla y Carmen María Maya a Karina y Marina

Agradecimiento

A los participantes de los programas de Tratamiento: Fundación Nuestros Jóvenes, Hogar de Vida, Hospital Sagrado Corazón- Centro Integral de Tratamiento de Adicciones CITABM, quienes me han confiado algunas de sus preocupaciones. Profesores: Dr. Oscar Carranco, Dr Patricio Jácome Dr. Francisco Cornejo.

A Said Salazar, gran amigo, a Christopher Hogan, por su ayuda con la traducción del resumen.

GLOSARIO DE TÉRMINOS Y ABREVIATURAS

BANFE. Instrumento que agrupa un número importante de pruebas neuropsicológicas de alta confiabilidad y validez para la evaluación de los procesos cognitivos que dependen principalmente de la corteza pre frontal.

Corteza Frontomedial. La corteza frontomedial (CFM) participa activamente en los procesos de inhibición, en la detección y solución de conflictos, así como también en la regulación y esfuerzo atencional (Badgaiyan & Posner, 1997).

Corteza Prefrontal medial. La corteza prefrontal medial ocupa una posición anatómica privilegiada para orquestar respuestas autonómicas, emocionales y de alerta que son requeridas para el correcto despliegue de la conducta. La Corteza prefrontal medial, conocida también como área 10 se encuentran involucradas en los procesos de mentalización o teoría de la mente según Shallice.

Corteza Orbitofrontal La corteza orbitofrontal (COF) es parte del manto arquicortical que proviene de la corteza olfatoria caudalorbital y se relaciona estrechamente con el sistema límbico. Su función principal es el procesamiento y regulación de emociones y estados afectivos, así como la regulación y el control de la conducta.

Estadíos de Cambio en Drogodependencias. A través de los que evoluciona la drogodependencia según el modelo de Prochaska y DiClemente: precontemplación, contemplación, preparación para la acción, acción y mantenimiento; que se desarrollan desde que los pacientes se plantean un posible cambio hasta que dejan definitivamente de consumir.

Marcador Somárico. Modelo planteado por Antonio Damasio usó el término “marcadores somáticos”, para describir la forma en la que las emociones impactan en la percepción, evaluación, decisiones y comportamiento. Básicamente propone la existencia de un mecanismo emocional para tomar decisiones. Marcador Somático aplicado a la adicción podría explicar la «miopía para el futuro» de personas con abuso de drogas mediante una alteración en la toma de decisiones

Modelo de circuitos cerebrales. De Volkow, Fowler y Wang. Modelo basado en hallazgos de neuroimagen, sobre los circuitos cerebrales implicados en el refuerzo, la motivación, la memoria y el control cognitivo y que ven modificado su funcionalismo con el abuso de drogas, por ejemplo, accumbens y el pálido ventral. La administración de drogas provoca un aumento de los niveles de dopamina en estos centros, incremento que está asociado a los efectos reforzantes de la sustancia. El consumo de drogas provoca un aumento de dopamina en el accumbens que son de 3 a 5 veces mayor que el ocasionado por los estímulos naturales (comida, por ejemplo).

Modelo Jerárquico de Stuss y Benson. Modelo en el que se propone que el nivel más elemental de funcionamiento mental y se encuentran integradas entre sí, de tal manera que la activación de una de ellas significa la activación de otras y, por lo tanto, la implicación de diferentes regiones corticales y subcorticales de ambos hemisferios. Estas funciones tendrían afinidad por regiones cerebrales basales y retro rolándicas. En un nivel superior, se encuentran las funciones de secuenciación e integración de la información, así como del impulso o motivación para la acción

Síndrome de Korsakoff. Trastorno del funcionamiento psíquico causado por un severo déficit de tiamina (vitamina B1) y que ocurre después de una incompleta recuperación de la encefalopatía de Wernicke, dándose predominantemente en el contexto del abuso de alcohol o en algunas formas de malnutrición.

Núcleo Accumbens. Núcleo al que se le atribuye una función importante en el placer incluyendo la risa y la recompensa, así como el miedo, la agresión, la adicción y el efecto placebo por lo que se encuentra implicado en el circuito de premio-recompensa.

Núcleo Pálido Ventral. Núcleo cuya función principal se basa en servir de interfaz motor límbico-somático. Así mismo, se encuentra implicado en la planificación y la inhibición de los movimientos.

URICA. Escala de Evaluación del Cambio de la Universidad de Rhode Island, Nombre original en inglés, University of Rhode Island Change Assessment Scale.

Escala utilizada para distinguir la etapa de cambio en la que se sitúa el paciente. Utilizada para toma de decisiones terapéuticas en psicoterapia de drogodependencias.

Resumen

En este estudio se buscan las relaciones entre varias funciones del lóbulo frontal, “Funciones Básicas”, comandadas por la Corteza Órbito Frontal-Corteza Prefrontal Medial; respectivamente el control inhibitorio, el seguimiento de reglas, el procesamiento riesgo- beneficio, con la valoración de las Etapas de Cambio de Adicciones de sujetos con diagnóstico de trastorno por uso de sustancias.

Se empleó La Batería de Funciones Frontales BANFE-2 y la Escala de Evaluación del Cambio de la Universidad de Rhode Island URICA.

Se utilizaron métodos de investigación cuantitativos y un diseño Correlacional de corte Transversal, No Experimental. Con el método de Shapiro Wilk y de Chi Cuadrado.

Del análisis de cincuenta pacientes con Trastorno por consumo de sustancias que asisten a una Unidad de Tratamiento de Adicciones, con un nivel de significancia de 0.05, y on un Chi2: 27,3,y V de Cramer: 0,74, se encontró suficiente evidencia para relacionar el funcionamiento de la Corteza Órbitofrontal (COF) , Corteza Prefrontal (CPF) con las Etapas de Cambio medidas con la escala URICA .

En su aplicación clínica, esta investigación puede aplicarse para los estudios multicéntricos, probabilísticos que puedan ratificar el hallazgo y la necesidad de Estimulación o Rehabilitación Neuropsicológica en los programas de tratamiento de Drogodependencias, como un tratamiento regular en esta rama de la terapéutica en adicciones.

Palabras clave: estadíos de cambio, corteza órbito frontal, corteza prefrontal, batería neuropsicológica BANFE-2, URICA TEST

Abstract

This investigation studies the relationships that may exist amongst several functions that are controlled by the frontal lobe, the performance of the ¨Basic Functions¨ which receive direct orders from the medial prefrontal cortex; which go in the following order:

Inhibitory control, ¨rules obedience¨, the risk – benefit process, taking in account the Addiction Behavioral Change Phases, for people who have been previously diagnosed with alcohol and substance use disorders.

The Frontal Battery (BANFE-2), is used as a Neuropsychology instrument. (BANFE-2) measure frontal performance, as well as the Scale for Behavioral Change, sent from the Rhode Island University (URICA).

Different quantitative investigation methodologies were employed, a Transversal Bisection elaborated by a Correlational design was also taken in account (considered Non Experimental). The Shapiro Wilk and the X 2¨Chi– square” Test methodologies were used. It was concluded with a significance level 0,05,.

Chi2: 27,3, and V de Cramer: 0,74 are greater than the expected critical value, enough statistical evidence was discovered which relates the functioning of the Orbitofrontal Cortex (OFC), and the medial prefrontal (PFC) are organically responsible for this functions:

Inhibitory Control, ¨Rules Obedience¨ and the risk-benefit process with the Behavorial Change Stage.

In its clinical application, this investigation can apply itself for multicentric studies, can probably prove the discovery and medical necessity of Stimulation or Neuropsychological Rehabilitation for the Drug Addiction Treatment Programs, as well as a regular treatment in this branch of addiction therapy.

Keywords:behavorial, change stage, orbito frontal cortex, prefrontal (pfc), orbitofrontal cortex, BANFE-2 TEST, URICA TEST

Ver tablas e imágenes en: Anexos – Relación entre funciones de la corteza orbitofrontal – orbitomedial, al final del artículo

Informe Final Capítulo I Planteamiento del problema

Identificación del problema

Siendo las Adicciones un problema de Salud Pública, se entiende como un asunto prioritario en el quehacer de todas las ramas científicas relacionadas.

Además de ser uno de los ejes centrales del tratamiento en adicciones, es decir el eje central en relación a otro tipo de terapéuticas, que son quizás más útiles solo en la fase de desintoxicación como lo explica el principio número 6 y 10 de tratamiento del Instituto sobre Adicción a Drogas de los Estados Unidos quien menciona que la Terapia psicológica individual y el tratamiento en modalidad terapia grupal, y otras formas de psicoterapia conductual son las formas más comunes para tratar los trastornos por uso de sustancias.

La terapia individual y de grupo, además de otras formas de terapia de la conducta, son las maneras de tratamiento más utilizadas para el abuso de drogas, y la desintoxicación médica es sólo la primera fase del tratamiento para la adicción y por sí misma hace poco para transformar el abuso de drogas a largo plazo (NIDA, 2010, pág. 3), y además habiéndose declarado en el contexto nacional las adicciones como un problema prioritario en la sociedad ecuatoriana:

“Art. 364.- Las adicciones son un problema de salud pública. Al Estado le corresponderá desarrollar Programas coordinados de información, prevención y control del consumo de alcohol, tabaco y sustancias estupefacientes y psicotrópicas; así como ofrecer tratamiento y rehabilitación a los consumidores ocasionales, habituales y problemáticos. En ningún caso se permitirá su criminalización ni se vulnerarán sus derechos constitucionales.

El Estado controlará y regulará la publicidad de alcohol y tabaco” (Asamblea Nacional Constituyente de Ecuador, 2008, pág. 112).

En el estudio de las Adicciones, han sido muchos de los problemas cerebrales que se han vinculado al concepto de alteración en los procesos mentales, dichas alteraciones se han postulado como resultado de los efectos de la sustancia por sí misma, generalizando el efecto propio de las sustancias y sus consecuencias en el cerebro, sin relacionar dichas alteraciones a condiciones ambientales asociadas. Un ejemplo de ello podría ser, la alimentación deficiente o la pobre estimulación, las cuales también se producen en las adicciones sin sustancia.

A propósito de ello la adicción se puede considerar una alteración cerebral reversible en gran medida. Y el empleo de técnicas de rehabilitación neuropsicológica, puede acelerar los procesos de recuperación (Pedrero-Pérez & Ruiz Sánchez de León, 2011, pág. 395).

Varios teóricos, estudian los diferentes aspectos de la impulsividad y de las funciones ejecutivas de dos grupos, el primero, de consumidores regulares de cannabis, cocaína, metanfetaminas y alcohol, evidenciado una relación significativa directa con estas funciones, argumentando que, para evitar la ambivalencia y la obstinación, mantenido en una sola dirección de pensamiento.

Es necesario el desarrollo de las funciones ejecutivas, situación que en las etapas de cambio se encuentra desorganizada, por ejemplo, en la etapa de la pre contemplación. (Ustárroz, García-Molina, Rios-Lago, & Ardila, 2012, pág. 8).

Las funciones de la Corteza Orbitofrontal – Corteza Prefrontal Medial se podrían relacionar, con algunos procesos que se dan en las etapas de cambio, por ejemplo, los conceptos que exponen los teóricos de la Neuropsicología, que relacionan la toma de conciencia de las consecuencias y compromiso sobre el control del comportamiento, tienen injerencia con el control inhibitorio que desempeña el lóbulo frontal.

La toma de conciencia de los resultados y responsabilidad sobre la propia vigilancia del comportamiento se vinculan con el control inhibitorio (Flores, Ostrosky-Solís, & Lozano, Batería de Funciones Frontales y Ejecutivas, 2008, pág. 3).

Las atribuciones a factores externos y la toma de decisiones de cambio (procesamiento riesgo – beneficio), podrían relacionarse también con la teoría del marcador somático y la sub- prueba de juego de cartas (Márquez, Salguero, & Paíno, 2013).

En la presente investigación se busca relacionar el rendimiento de las llamadas Funciones Básicas, comandadas por la Corteza Orbitofrontal-Corteza Prefrontal Medial; COF y CPFM respectivamente el control inhibitorio, el seguimiento de reglas y el procesamiento riesgo- beneficio, con la valoración de las etapas de cambio de adicciones del sujeto (Flores & Ostrosky, 2014, pág. 8).

Teniendo en cuenta estas observaciones, cualquier esfuerzo por avanzar en la terapéutica desde una perspectiva neuropsicológica de las adicciones, colaborará a la prevención, tratamiento y seguimiento de las condiciones relacionadas con la mejoría integral de las personas con afecciones por drogodependencia.

Existen clínicas como por ejemplo las que en época reciente tuvieron desenlaces fatales (DIARIO EL COMERCIO, 2019) que no categorizan a los problemas de los pacientes, por ejemplo, las clínicas que tratan pacientes con dependencia al alcohol y cualquier otra droga, en los que generalmente también consideran adicciones sin sustancia y tienen programas que generalizan la atención.

Además, ha existido en estos últimos 5 años, dificultades en la infraestructura, la administración y atropello de los derechos humanos, con graves repercusiones, como: muertes por negligencia en la infraestructura, el personal y los motivos de ingreso, estos centros funcionan sin permiso y con pobres garantías de derechos humanos y seguridad, en el que fallecieron 18 internos en un incendio (Diario el Comercio, 2019, pág. 2).

En una compilación de estudios sobre neuropsicología de la impulsividad (Celma, 2015, pág. 3), describen las funciones que ejerce la Corteza Orbitofrontal-Corteza Prefrontal Medial, por ejemplo, es una zona donde se establecen los procesos de auto referencia y por ende se concluye que en los problemas asociados a la adicción.

Existe evidencia empírica de que las confabulaciones se relacionan con los recursos por sustentar un auto concepto positivo o el sentido de coherencia, generando un status quo que no diste con la identidad del sujeto. Además, señala que este fenómeno defiende la hipótesis de la falta de aceptación de un problema de adicción en un sujeto carente de la conciencia del problema.

Por último, una intención del estudio considerará la terapéutica de neuro-rehabilitación previo al tratamiento en modalidad mayor de psicoterapia y procedimientos de un programa residencial. Suponiendo que los tránsitos por las distintas etapas de cambio son influidos por estos mecanismos cognitivos.

La terapéutica para los problemas relacionados con sustancias, se relacionan con tratamientos de tipo farmacológico y de psicoterapia habituales.

La evaluación y rehabilitación neuropsicológica solamente se suele aplicar solamente en déficits cognitivos graves como las secuelas del alcoholismo en el síndrome de Korsakoff, o muy evidentes como los trastornos mnésicos por uso crónico de benzodiacepinas, pero en menor medida en déficits cognitivos sutiles, como estudios realizados en déficits cognitivos por uso de varias sustancias (Coullaut – Valera, 2011), no así en el consumo continuado de casi cualquier sustancia psicoactiva.

Preguntas de la investigación

Pregunta general

¿Cómo se correlacionan las funciones de Corteza Orbitofrontal – Orbitomedial y Estadios de Cambio, en pacientes por uso de Alcohol asistidos en Unidades de Tratamiento de Drogodependencias?

Preguntas específicas

¿Cuál es el nivel de rendimiento de las funciones de la Corteza Orbitofrontal – Orbitomedial y Estadios de Cambio, en pacientes por uso de Alcohol asistidos en Unidades de Tratamiento de Drogodependencias?

¿Cuáles son las diferencias según los años de consumo entre el Síndrome de Dependencia por consumo de alcohol y el nivel de rendimiento en la función de la Corteza Orbitofrontal – Orbitomedial y Estadios de Cambio, en pacientes por uso de Alcohol asistidos en Unidades de Tratamiento de Drogodependencias?

Justificación

Las drogodependencias son fenómenos clínicos que requieren una evaluación, tratamiento y seguimiento clínico constante y permanente, este proceso de cambio o estadios de cambio en adicciones es un modelo teórico que pretende explicar las etapas por las que una persona atraviesa para establecer cambios en su comportamiento con respecto a una dependencia.

Este modelo teórico de cambio, en un inicio se utilizó en el contexto de la dependencia tabáquica, mostrado su utilidad además, en otros procesos de cambio referidos diversos problemas que demandan asistencia terapéutica.

Se han realizado una serie de investigaciones en el área teórica y en la práctica clínica de la psicoterapia, donde la utilización de los modelos explicativos de las etapas de cambio, han permitido establecer pautas de tratamiento, seguimiento y evaluación de resultados en psicoterapia e incluso pronóstico de diferentes problemáticas de salud mental.

Se puede observar en investigaciones relacionadas con violencia, o la malnutrición donde sus aspectos psicométricos permiten la creación y desarrollo de escalas similares de medición (Neufeld, Pavan-Candido, & Martins, 2015, pág. 122).

En el fenómeno de violencia se utiliza también el modelo teórico de cambio, y permite en la intervención en psicoterapia con mujeres violentadas por parte de su pareja, evidenciar los indicadores correspondientes al modelo Transteórico del Cambio (Manjon, 2012, pág. 85).

Por otro lado, también este modelo es útil en el tratamiento de problemas de la voz y terapéutica del lenguaje (Caldas, Leticia; Vilar Rodrigues, Luíza; Audrea, Girundi da Silvam, 2013, pág. 9) y ha demostrado, además, su efectividad en con trastornos de la conducta alimentaria (Mander, Teufel , Keifenheim , Zipfel, 2013, pág. 13).

Los procesos de cambio están intervenidos por estrategias cognoscitivas y afectivas como el aumento de la conciencia sobre la severidad del problema (proceso de concienciación), la vivencia emocional de situaciones asociadas al comportamiento en cuestión.

La toma de conciencia de las consecuencias y responsabilidad sobre el propio control del comportamiento y al mismo tiempo, evitar las atribuciones a factores externos, el cambio en el juicio que tiene la persona respecto a las aspiraciones de la sociedad que se relacionan con su comportamiento, la aceptación de medidas a nivel social que le favorecen el cambio o proceso de liberación social y la toma de decisiones de cambio o proceso de auto liberación (Flórez-Alarcón, 2005).

Adicionalmente, existe la obligación tanto de las empresas públicas como privadas de elaborar un plan de prevención de drogas en las instituciones, entonces, el presente estudio pue- de ser un contenido para articular dichos programas, a propósito de las funciones mentales, y la capacidad de solicitar ayuda que surge en esta relación.

El Ministerio de Trabajo, el Ministerio de Salud y la Secretaría Técnica de Drogas estable- cen un plazo de 3 años a partir de la publicación del acuerdo emitido, la formación de preventores de drogas, citándose como de carácter obligatorio:

“Art. 11.- Prevención en el ámbito laboral. – Las entidades públicas y empresas priva- das, con la participación activa de las y los empleadores, empleados y trabajadores, desarrollarán programas de prevención integral al uso y consumo de drogas, a ser ejecutados obligatoriamente en los lugares de trabajo…”. (Ministerio de Trabajo, 2017, pág. 7)

De allí la necesidad de estudiar la relación entre las etapas de cambio por ejemplo la pre contemplación, en la que existe negación, y la función de la corteza frontal en sus funciones básicas COF y CPFA, (Flores & Ostrosky, 2014, págs. 8-9).

La neuropsicología y las adicciones también merecen ser estudiadas en conjunto. Desde los descubrimientos 80 y la propuesta de la Mexicano-Estadounidense Nora Volkow sobre los hallazgos en el funcionamiento neuropsicológico previos para la vulnerabilidad a la adicción.

Así como los efectos producto del consumo crónico que se presentan en funciones tan sutiles como las funciones frontales y tan evidentes como los fallos en la memoria, se tienen importantes certezas sobre la importancia del funcionamiento frontal. (Rojas & Alonso, 2017).

Sin embargo, no existe, en 3 centros consultados en la Ciudad de Quito, programas de recuperación o estimulación cognitiva previos al tratamiento psicológico, conductual, y psiquiátrico que necesitará precisamente el íntegro funcionamiento de dichas funciones.

Existe en general una evaluación del estado mental general, pero no existe un abordaje específico de evaluación neuropsicológica profunda previo al tratamiento en psicoterapia, la misma que requiere de un funcionamiento frontal mínimo para ser efectiva.

Limitaciones de la investigación

La presente investigación no predice efectividad del tratamiento, y al ser un estudio censal, en un centro no aleatorizado, no se puede generalizar la realidad del estudio a toda la ciudad o el país.

El tiempo de duración de la investigación en relación a la aplicación de la evaluación neuropsicológica puede traer dificultades de aplicación.

Otra limitación inesperada es la emergencia sanitaria por el SARS-CoV-2 COVID-19 que obligó al país a entrar en un estado de excepción decretado por el presidente Lenin Moreno en una cadena nacional la noche del 16 de marzo de 2020 condicionada a la duración de la emergencia sanitaria.

En las casas de salud que se planificó inicialmente realizar las evaluaciones, fueron suspendidos los contactos de los pacientes con personas externas. De manera que el lugar que se limitó para realizar las investigaciones fue el Instituto Psiquiátrico Sagrado Corazón.

En último lugar, hay una muestra con población totalmente masculina, lo que, aunque ayuda a tener un estudio homogéneo de la función frontal, limita la comparación por géneros.

Objetivos de la investigación

Objetivo General

Relacionar entre funciones de la Corteza Orbitofrontal – Orbitomedial y Estadios de Cambio, en pacientes por uso de Alcohol asistidos en Unidades de Tratamiento de Drogodependencias.

Relacionar la Corteza Orbitofrontal-Orbitomedial y los Estadios de Cambio, en pacientes por Uso de Alcohol asistidos en Unidades de Tratamiento de Drogodependencias

Objetivos Específicos

  1. Identificar el nivel de rendimiento de las funciones de la Corteza Orbitofrontal – Orbitomedial.
  2. Determinar los estadios de cambio predominantes en pacientes por uso de alcohol asistidos en Unidades de Tratamiento de Drogodependencias.
  3. Relacionar el nivel de rendimiento de la Corteza Orbitofrontal – Orbitomedial y Estadios de Cambio, en pacientes por uso de alcohol asistidos en Unidades de Tratamiento de Drogodependencias
  4. Caracterizar según la cantidad de años del Síndrome de Dependencia, el nivel de desempeño de funciones la Corteza Orbitofrontal – Orbitomedial

Capitulo II Marco Teórico

Posicionamiento teórico

Para la definición y comprensión de la variable -Funciones de la Corteza Orbitofrontal – Orbitomedial, el modelo explicativo será una visión integrativa de la neuropsicología de los lóbulos frontales, la organización funcional básica y las funciones cognitivas y conductuales que soporta, entre ellas las funciones básicas (Flores & Ostrosky, 2014, pág. 8).

El modelo que sustentará la variable, estadios de cambio en adicciones será el modelo Transteórico de Cambio Propuesta por los autores Prochaska y DiClemente.

Para la comprensión del fenómeno del consumo del alcohol se revisarán los criterios diagnósticos de dependencia al alcohol de la Clasificación Internacional de Enfermedades, décima Edición (OMS, 1992, págs. 52-54).

Las funciones frontales serán conceptualizadas desde la Neuropsicología Cognitiva y los marcadores somáticos, específicamente en la corteza Prefrontal Ventromedial como acopio de enlaces grabados de forma disposicional entre entendimiento factual y biorregulatorio (Damasio & Everitt, 1996, págs. 1413-1420).

Marco teórico referencial

Función Frontal

Definiciones Corteza Orbitofrontal (COF).

El origen del término Corteza Orbitofrontal guarda relación con la ubicación de la corteza, (es superior a la localización de la órbita ocular).

En cuanto a las manifestaciones de la pérdida significativa de materia gris en la corteza orbitofrontal y meso temporal, además de la afectación estructural en zonas di encefálicas, la conceptualización del abuso de alcohol, se puede comprender claramente en el síndrome de Korsakoff.

En el que estas manifestaciones sintomáticas se evidencian; estos resultados son arrojados por las pruebas de habilidad intelectual general, viéndose afectado en estos pacientes la velocidad, la percepción perceptual, procesos y organización espacial (Goldstein,2003, pág. 334).

La Corteza Orbitofrontal (COF), juega un papel central en el comportamiento humano, debido a que, conectada anatómicamente con áreas de asociación de todas las modalidades sensoriales, estructuras límbicas, regiones corticales prefrontales que median la función ejecutiva y los núcleos subcorticales.

Esta región del cerebro puede servir para integrar los atributos físicos y emocionales de un estímulo y constituir un valor motivacional basado en la estimación de la retribución potencial, fijar un valor motivacional enfocado en la valoración de recompensas significativas (Goldstein, 2003, pág. 334).

En la medida en que los trastornos adictivos reflejen una desregulación de la capacidad de evaluar la recompensa potencial contra el daño de la autoadministración de drogas, se anticiparía que el trastorno por abuso de sustancias podría reflejar la disfunción de la COF.

Con la aplicación de técnicas de neuroimagen, para el estudio del abuso de sustancias en humanos, se ha obtenido evidencia de que la actividad en la COF y sus conexiones desempeña un papel en varios componentes del comportamiento desadaptativo del abuso de sustancias, incluidas la expectativa, el deseo y la toma de decisiones deteriorada (London, 2000, pág. 339).

Finalmente, la Corteza Orbitofrontal principalmente, en un sentido clínico se ha asociado con trastornos en autorregulación, control de impulsos y desinhibición, trastornos pseudopsicopáticos, cambios de personalidad, desinhibición (Ardila et al., 2012, p. 113).

Corteza Prefrontal medial (CPFM)

La CPFM está íntimamente relacionada con los procesos de inhibición de respuestas, la regulación de la atención, de la conducta y de estados motivacionales, incluyendo la agresión.

Las porciones más anteriores de esta región están involucradas en los procesos de mentalización (Ostrosky & Lozano, 2011, págs. 159-162). Adicionalmente, el cíngulo anterior funciona de manera integral con esta región participando en la detección de errores y solución de conflictos Miller & Cohen, 2001 citado por (Ostrosky & Lozano, 2011, pág. 163).

La hipótesis del marcador somático propone que señales corporales retroalimentan o monitorizar las decisiones del individuo en un sentido adaptativo para el organismo. Este

procesamiento se asocia al funcionamiento del córtex Pefrontal Ventromedial. Estos marcadores somáticos en los procesos de toma de decisiones (TD), se han medido mediante la tarea Gambling Task (GT).

Diversos estudios realizados con el empleo de la GT en drogodependientes han mostrado un deterioro de los procesos de la toma de decisiones en estos pacientes.

Participaron 106 pacientes drogodependientes (PDD) en fase de deshabituación. Se administró una versión computarizada de la GT en una única sesión individual.

Se realizaron análisis descriptivos para examinar la ejecución de los pacientes en la tarea y análisis de regresión múltiple para estudiar la influencia de las variables clínicas sobre el rendimiento en la GT.

En los resultados, se encontró que 76,4% de los pacientes de la muestra presentaban disminución del rendimiento en los procesos de toma de decisiones medidos con la GT.

Ninguna de las variables examinadas se relacionaba significativamente con el rendimiento en la GT. (Es decir diferenciación por sustancia, tipo de consumo y abstinencia en el momento de desempeñar la tarea).

Se sugirió, por tanto, la existencia de alteraciones en los procesos de toma de decisiones de Pacientes Drogo dependientes, que pueden relacionarse con alteraciones premórbidas, o bien con el efecto tóxico en el sistema nervioso central, producido por las drogas, en el funcionamiento de la corteza ventro medial (Verdejo-García, Aguilar de Arcos, & Pérez-García, 2004, pág. 602).

Los estímulos emocionales negativos activan una amplia red de regiones cerebrales, incluido el CPFM y Corteza Cingulada Anterior (ACC en sus siglas en inglés). Es común la visión dicotómica de estas regiones contraponiéndolas en subdivisiones dorsal-caudal y sus correlatos afectivos y cognitivos o ventral-rostral.

Las investigaciones en modelo animal y en seres humanos, usando el ejemplo de miedo o ansiedad, y concluir que, contrario a la dicotomía tradicional, ambas subdivisiones hacen contribuciones clave al procesamiento emocional, específicamente.

Las regiones dorsal-caudal del Corteza Cingulada Anterior y la CPFM están involucradas en evaluación y expresión de emociones negativas, mientras que las porciones ventral-rostral de ambas cortezas, tienen un papel regulador con respecto a las regiones límbicas involucradas en generar respuestas emocionales (Etkin, Tobías, & Raffael, 2011, págs. 85-86).

Definiciones Teorías o modelos teóricos que explican la Función Frontal

Modelos basados en la transición entre la búsqueda de la recompensa inmediata y el alivio momentáneo del malestar (Fernández Serrano, 2012, pág. 1328).

  1. Modelo de la transición impulsividad – compulsividad: La noción principal de este modelo es la representación de la adicción, pues representa una transición desde una fase inicial donde las drogas se consumen por sus efectos reforzantes dirigido a los in- dividuos que serían más vulnerables.

    En otras palabras con altos índices de impulsividad premórbida dirigidos a etapas de dependencia evidenciando conductas de consumo que posteriormente, se transforman en rituales compulsivos que se mantienen pese a sus consecuencias negativas (Ruíz Sánchez de León & Pedrero Pérez, 2014, pág. 51).

Adicionalmente, es importante recalcar que los impulsos se guían más por estímulos externos, por ejemplo, el ambiente que influye en la conducta del sujeto, mientras que en las compulsiones la conducta garantiza aumento de estímulos internos, entre ellas: la ansiedad o pensamientos obsesivos.

Entonces, para las conductas impulsivas es recomendable las terapias basadas en el control estimular:

Los individuos suelen funcionar correctamente en centros aislados, donde no estén expuestos a detonantes relacionados con el consumo y generalmente se recomienda que eviten situaciones de riesgo para prevenir las recaídas.

Por otro lado, en las conductas compulsivas, el control estimular se torna más complejo porque estos sujetos responden esencialmente a estímulos internos, por ejemplo, con la inquietud por el deseo de consumir para huir del dis- placer (Ruíz Sánchez de León & Pedrero Pérez, 2014, pág. 52).

  • Modelo de alostasis estrés: Determina que la adicción es el resultado de un cambio en el control de la conducta motivada a partir de los mecanismos de reforzamiento positivo, encaminados a la obtención de recompensas, a los mecanismos de reforzamiento negativo, que reducen el estrés y el malestar, pero fundamentalmente intentan restablecer un falso equilibrio homeostático (denominado alostasis).

    Dicha transición es el resultado de la desregulación progresiva de dos mecanismos: el primero, es la pérdida de función del sistema de recompensa que evidencia un incremento de los umbrales de estimulación necesarios para alcanzar un estado de no malestar (alostasis).

    El segundo, se relaciona con la hiperactivación de los sistemas de anti recompensa o estrés, encarga- dos de contrarrestar los efectos recompensantes de las drogas y que en este momento pasan a gobernar el balance motivacional del organismo.

    Al combinar la reducción de la funcionalidad de los circuitos que procesan la recompensa y el reclutamiento de los procesos de anti recompensa, se desencadena una poderosa cascada de reforzamiento negativo que contribuye al incremento del craving (Ruíz Sánchez de León & Pedrero Pérez, 2014, pág. 53).

Modelos basados en la sensibilización de los mecanismos motivacionales (Ruíz Sánchez de León & Pedrero Pérez, 2014, pág. 81)

A) Modelo de Deterioro en la Atribución de Relevancia y la inhibición de Respuesta (I- RISA): Propone que la adicción es el resultado de la alteración de dos sistemas complementarios: primero, el sistema encargado de detectar y valorar la relevancia motivacional de los reforzadores el cual, promueve una valoración exagerada sobre las propiedades reforzantes de las drogas simultáneamente deprecia la relevancia motivacional de otros reforzadores naturales (p.e., comida, dinero, sexo, relaciones sociales).

En segundo lugar, el sistema de inhibición se daña, a pesar de ser el encargado de parar conductas que son inapropiadas para las peticiones del organismo y del contexto, por lo tanto, se generan dificultades para inhibir conductas motivacionalmente relevan-tes.

Por ejemplo, el consumo de drogas. El daño en ambos sistemas repercute de manra transversal en algunas fases de la adicción, incluyendo los consumos iniciales, la intoxicación y el consumo en forma de atracones, el craving, o la recaída sin importar los periodos de abstinencia prolongada (Ruíz Sánchez de León & Pedrero Pérez, 2014, págs. 56-57).

Modelos basados en las alteraciones de la toma de decisiones (Ruíz Sánchez de León & Pedrero Pérez, 2014, pág. 84)

  1. Modelo de marcador somático aplicado a la adicción: Señala a la adicción como una disfunción de los sistemas neuropsicológicos relacionados en la toma de decisiones, mecanismos motivacionales, emocionales, mnésicos y de selección de respuestas. La toma de decisiones es un proceso orientado por señales emocionales que anticipan los

resultados potenciales de distintas opciones de decisión. En el ámbito de las adicciones, el modelo establece que ciertas sustancias consumidas continuamente secuestran los sistemas motivacionales y emocionales encargados de la generación de estos marcadores somáticos bloqueando la posibilidad de que la experiencia negativa asociada a sus consecuencias aversivas se transforme en aprendizaje productivo (Ruíz Sánchez de León & Pedrero Pérez, 2014, pág. 58).

Como resultado, los marcadores emociona- les asociados al consumo pueden incidir en al menos dos sistemas neuropsicológicos: primero en la consolidación de estados afectivos específicos, como el sentimiento de urgencia por consumir y en segundo lugar, en la capacidad de sesgar los procesos de elección de respuesta hacia opciones de reforzamiento inmediato ignorando la inadecuación de estas respuestas en función del contexto o sus potenciales consecuencias negativas (Ruíz Sánchez de León & Pedrero Pérez, 2014, pág. 58).

  • Modelo unificado de adicción: vulnerabilidades en los procesos de adicción: Es marco teórico integrador recoge las nociones de diversos modelos que percibe a la adicción como un desorden de los procesos de toma de decisiones. Ésta se deriva de neuro- adaptaciones en un conjunto de sistemas interactivos:

    El sistema de planificación, equivalente al sistema ejecutivo o de control de la conducta orientada a objetivos; el sistema de hábitos, un disparador de secuencias conductuales prefijadas en función de la presencia de claves contextuales; y el sistema de reconocimiento situacional, que regula la preponderancia de los sistemas de planificación contra los de hábitos en el control de la conducta en función del contexto (Ruíz Sánchez de León & Pedrero Pérez, 2014, págs. 60-61).

Los sistemas mencionados anteriormente pueden desencadenar decisiones desadaptativas sobre la incidencia de múltiples fuentes de vulnerabilidad, enfocados en modelos previos, que incluyen:

Desviaciones de la homeostasis y la alostasis implicadas en la desestabilización motivacional, señales euforizantes de recompensa, sobrevaloración de los sistemas de planificación, habituación o desajuste entre ambos, fallos del sistema de búsqueda e identificación de contextos relevantes, incrementos desproporcionados del sistema de descuento de recompensas demoradas y finalmente alteraciones de los ratios de aprendizaje (Ruíz Sánchez de León & Pedrero Pérez, 2014, pág. 61).

Funcionamiento Cerebral y Deshabituación en Drogodependientes.

Es difícil la asociación directa entre los modelos de tratamiento y el funcionamiento cerebral de zonas y circuitos exclusivos. Existen tres modelos de intervención en Adicciones:

Entrevista Motivacional, la gestión y mantenimiento de las redes sociales y la prevención de recaídas. Por otra parte, existen dos modelos importantes que explican el funcionamiento cerebral a este nivel:

El Modelo Jerárquico de Stuss y Benson, el modelo de circuitos cerebrales de Volkow, Fowler y Wang. Cada modelo de tratamiento en adicciones, tendría como objetivo, incidir en las funciones cerebrales que han sido modificadas por el proceso de uso continuado de drogas en la drogodependencia.

La Entrevista Motivacional podría mejorar el funcionamiento del nivel superior del procesamiento cerebral, mejorando la concienciación del problema de adicción.

Las estrategias con redes sociales y el trabajo con Situaciones de Alto riesgo, al igual que la evitación de estímulos asociados, condicionados (terapia por pistas o cue therapy), modificarían en los niveles de Control de Activación y de Procesamiento Básico de las acciones. Por otro lado, técnicas de prevención de recaídas

como la exposición con prevención de respuesta y el manejo del EVA (Efecto de violación de la abstinencia), incidirían en el funcionamiento de los niveles de autocontrol y de funciones básicas.

Estos tratamientos también tendrían un alcance en los circuitos de recompensa, motivación, memoria y control cognitivo. (Lorea, Iñaqui; Tirapu-Ustárroz, J; Landa, Natalia; López-Goñi, José, 2005, págs. 121-129)

Fig 1. Modelo Jerárquico de Stuss y Benson

Fig 2. Circuitos cerebrales implicados en la adicción a drogas según Volkow, Fowler y Wang

Ver tablas e imágenes en: Anexos – Relación entre funciones de la corteza orbitofrontal – orbitomedial, al final del artículo

Investigaciones nacionales de la Función Frontal

Se ha encontrado evaluaciones de función frontal relacionada con el comportamiento en infractores juveniles, en una de ellas, se estudia la regulación e inhibición de comportamientos motores, inhibición comportamental, flexibilidad cognitiva, mantenimiento, planificación en menores (Ruiz, 2012, pág. 114).

En dicho estudio se evalúan adolescentes infractores en cuya población el 28% consume alcohol.

También existen estudios de estandarización de la Batería Neuropsicológica de Función frontal BANFE, en el Ecuador, en la ciudad de Ambato (Jarrín F. 2015).

En dicho estudio, el autor encuentra que no hay dificultades en relación a la validez semántica de la prueba para la población ecuatoriana.

En general en áreas relacionadas con la atención hay poca sensibilidad, áreas que en esta investigación no se evalúan.

“La terminología de la Batería BANFE-2 no representa dificultad alguna en la interpretación del texto. Se ve necesario ver la aplicabilidad y fiabilidad de la Batería en estudios posteriores.

Probar en ambientes clínicos y en población normal para contrastar resultados. Se evidencia un alto nivel de puntuaciones con diagnóstico de Alteración Severa en algunas áreas de estudio lo que significa poca sensibilidad para la población ecuatoriana.

Las puntuaciones naturales presentan alteraciones considerables en relación grado de escolaridad del sujeto” (Jarrín & Echeverría, pág. 37).

Un estudio en población clínica con diagnóstico formal CIE-10 (OMS, 1992), que trata sobre el desempeño de funciones ejecutivas en pacientes con dependencia al alcohol con la utilización de Batería Neuropsi, Atención y Memoria, en la que se evalúa también con pruebas como la del Conflicto de Palabra-Color o de Stroop, muestra los resultados de las funciones frontales asociadas al consumo de sustancias.

El desempeño de funciones ejecutivas en pacientes con dependencia al alcohol con la Batería Neuropsicológica NEUROPSI, desarrollado en personas con abuso de alcohol, en la que se evalúan también a través de pruebas de evaluación de Función Frontal, por ejemplo, el Test de Conflicto Palabra-Color de Stroop, indican los resultados de las funciones frontales relacionadas al consumo de sustancias (Proaño, 2014, págs. 108-109).

Ilustración 1

Ver tablas e imágenes en: Anexos – Relación entre funciones de la corteza orbitofrontal – orbitomedial, al final del artículo

Funciones cognitivas y consumo de sustancias

Fuente: (Proaño, 2014)

Se puede encontrar también en un estudio más reciente, realizado con la Batería de lóbulos frontales BANFE-2, con una muestra de 40 sujetos, adultos, poli consumidores de sustancias los resultados globales de las funciones ejecutivas mencionan que:

El 20% de internos posee un diagnóstico normal, el 37,5% de internos muestran una alteración leve y el 42,5% de internos exponen alteración severa, adicionalmente se encontró que existe correlación positiva moderada (,466), entre el diagnóstico prefrontal anterior y la frecuencia de consumo.

En conclusión, se demuestra un deterioro de las funciones ejecutivas que declina con la frecuencia de consumo de sustancias psicoactivas (Cuito, 2019, pág. VI).

Investigaciones internacionales sobre la función de la Corteza Orbitofrontal

Orbitomedial

Existen estudios de neuroimagen que se asocian a los rasgos de la personalidad y sus trastornos al funcionamiento y alteraciones de regiones cerebrales, especialmente en el lóbulo frontal.

Por ejemplo, en un estudio con 371 sujetos con abuso-dependencia de sustancias se le administró el Inventario de Síntomas Prefrontales (ISP) y el inventario clínico multiaxial de Millon (Pedrero & Sánchez, 2015, pág. 105).

La Corteza Orbitofrontal, como parte de la Corteza Prefrontal, está implicada en la función ejecutiva. Sin embargo, dentro de esto región amplia, se distingue la corteza orbitofrontal por su patrón único de conexiones con crucial.

Existen redes de aprendizaje asociativo subcortical, como el sistema basal lateral, la amígdala y el núcleo accumbens.

En virtud de estas conexiones, la corteza orbitofrontal es la única posicionada para usar información asociativa y para luego hacer proyecciones hacia el futuro, y usa el valor de lo percibido o los resultados esperados para guiar las decisiones. (Shoenbaum & Roesch, 2006, págs. 116-124). La COF es crucial para señalar el valor esperado de las consecuencias. También esta idea puede ser importante para entender la patología que subyace a la drogadicción.

Por ejemplo, la adicción a la cocaína se ha asociado con una mayor sensibilidad del circuito de recompensa humana a los estímulos relacionados con las drogas. Sin embargo, la capacidad de los incentivos no farmacológicos para involucrar a esta red es poco conocida.

En el estudio se encontró que había una disminución de las medidas en vóxeles y en haces de asociación anteroposterior. Finalmente, activación anormal en el la Corteza Prefrontal (Seigeurie, Guerin, & Limosin, 2013, pág. 320).

Desde el modelo animal en este último año también se han propuesto algunas investigaciones, con hallazgos importantes a nivel de la corteza frontal, pues, la Corteza Orbitofrontal (COF) juega un papel fundamental en el comportamiento motivado y la toma de decisiones.

En humanos, la estructura y función de la COF se altera significativamente en el abuso de drogas y en individuos dependientes, incluidos aquellos que exhiben consumo crónico de alcohol y alcoholismo. Se ha demostrado que la COF influye significativamente en la búsqueda de drogas no alcohólicas (Ifeyinwa & Moorman, 2019, pág. 2).

La Corteza Orbital Frontal (COF) es una estructura neurológica complejamente organizada, cuyo funcionamiento normal se forma en el proceso de desarrollo ontogenético. La falta de formación de la escala de valores subjetivos y la inmadurez de los mecanismos para elegir formas de comportamiento prioritarias contribuyen al desarrollo de la adicción y exacerban su curso.

Al ser potentes inductores de procesos neuroplásticos, las drogas inhiben el desarrollo normal de COF y otras estructuras cerebrales, reconstruyendo el funcionamiento de todo el cerebro como un único sistema para atender los procesos de búsqueda y el uso de drogas.

Tiene también relación el desarrollo de tales cambios de personalidad entre los drogo dependientes como un estrechamiento del círculo de intereses, una disminución de los sentimientos de peligro y la concomitante irresponsabilidad social, todas ellas se explican en gran medida por la inducción de drogas en los cambios neuroplásticos en la Corteza Orbitofrontal (Poluina & Briun, 2011, págs. 102-109).

Estadios de Cambio

Definiciones de los estadios de cambio

La escala denominada: University of Rhode Island Change Assessment (URICA), ha sido corregido, modificado y aplicado en varios países, mide distintas etapas de motivación al cambio principalmente en hábitos dañinos para la salud, y el resultado obtenido se usa para predecir el éxito del tratamiento administrado en una población determinada (Roth U. & Exeni B., pág. 103).

El modelo incluye las siguientes fases: Precontemplación, Contemplación, Acción y Mantenimiento. Las fases mencionadas siguen una a la otra de manera circular, no lineal.

Lo esencial radica en que determinan el tipo de atención terapéutica, el nivel asistencial, el material de apoyo y seguimiento, en fin, la respuesta al tratamiento de la población objetivo (Roth U. & Exeni B., pág. 104).

  1. Precontemplación: Las personas que se encuentra en esta etapa no están conscientes de que tiene un problema o entran en negación. La persona siente que tiene un problema, sin embargo, culpa a factores externos o se siente incómodo sin relacionar esta sensación con el problema (Roth U. & Exeni B., pág. 104).

  2. Contemplación: Prima la ambivalencia entre la decisión de actuar inmediatamente pa- ra cambiar o esperar. Generalmente los individuos que cruzan esta etapa se vuelven conscientes del problema, y lo han internalizado como tal, es decir, se declaran responsables de su conducta y además declaran su decisión de cambiar.

    Empero, por razones indistintas aún no se sienten listos para tomar acciones que inicien cambios reales en sus vidas, por ende, si intentan alguna acción, lo más probable es que fracasen por dos factores: falta de planeación o de motivación (Roth U. & Exeni B., pág. 105).

  3. Acción: Implica una modificación visible del comportamiento, es la fase en la cual el sujeto trabaja más duro, ejecutando la mayor cantidad de procesos de cambio.

    En esta etapa las acciones tomadas pueden confundirse como un cambio real, por eso, el foco atencional se dirige a la veracidad de cambio, es decir, para que realmente surja el cambio deben ocurrir modificaciones no solo en las acciones, sino también en el nivel de conciencia, emociones, autoimagen, pensamiento, y así́ sucesivamente (Roth U. & Exeni B., pág. 107).

  4. Mantenimiento: La etapa de mantenimiento toma como punto referente la estabilidad, cabe recalcar, que es la fase más importante para prevenir las recaídas (Roth U. & Exeni B., pág. 107).

Las Etapas de Cambio y las adicciones

Las drogodependencias no son los únicos fenómenos clínicos a ser evaluados y son susceptibles de seguimiento clínico. También investigaciones relacionadas con violencia o la malnutrición pueden ser susceptibles de evaluarse según el Modelo Transteórico (Mastellos, Gunn, Felix, Car, & Majeed, 2014, págs. 3-4).

En el Ecuador, los métodos de cambio que típicamente han propuesto los profesionales de la salud mental, básicamente han sido relacionados con los 12 pasos y sus etapas, por ejemplo, el paso de la negación a la aceptación de la derrota total (Alcohólicos Anónimos, 2008, págs. 1-2).

Las investigaciones sobre la eficacia de la psicoterapia y estadíos de cambio, han mejorado la comprensión de los resultados (Botella, 2012, pág. 3). Sin embargo, han sido insuficientes las explicaciones para la comprensión de la motivación a cambiar la conducta adictiva, en los modelos antiguos tradicionales.

La elaboración del modelo Transteórico planteado por Prochaska y Diclemente (Prochaska & Diclemente, 1982, pág. 276), quienes estudian varias orientaciones fundamentadas en el acercamiento horizontal y no crítico, han ampliado la complejidad y por ende la comprensión de los cambios en psicoterapia.

Así, la entrevista motivacional es un estilo de intervención que promueve la motivación intrínseca para el cambio a través, principalmente de la resolución de la ambivalencia (Prochaska & Diclemente, 1982, pág. 275).

En un metaanálisis, las entrevistas motivacionales tuvieron un efecto significativo y clínicamente relevante en aproximadamente tres de cuatro estudios, con el mismo efecto sobre las enfermedades fisiológicas (72%) y psicológicas (75%).

Los psicólogos y los médicos obtuvieron un efecto en aproximadamente el 80% de los estudios, mientras que otros profesionales de la salud obtuvieron un efecto en el 46% de los estudios.

Al utilizar entrevistas motivacionales en encuentros breves de 15 minutos, el 64% de los estudios mostraron un efecto. Más de un encuentro con el paciente asegura la efectividad de las entrevistas motivacionales (Piñeiro, Míguez, & Becoña, 2010, pág. 353).

El Modelo Transteórico, propone que el cambio fundamentalmente es un proceso y que los sujetos tienen diversos modelos de motivación. El modelo teórico sugiere principalmente que: ninguna teoría o modelo responde totalmente por la complejidad explicativa del cambio comportamental.

El cambio es un proceso que se presenta como una secuencia de etapas. Entendiendo a las etapas como fenómenos estables pero abiertas al cambio, tal como ocurre con los factores de riesgo comportamental (Prochaska & Diclemente, 1982, pág. 275).

La mayoría de las poblaciones de riesgo no están preparadas para actuar y, por eso, no se benefician de los tradicionales programas informativos, educativos o preventivos orientados a los riesgos comportamentales.

Sin intervenciones planeadas según las etapas de cambio, las poblaciones en general y los grupos e individuos en particular, permanecerán detenidos en las etapas iniciales de cambio, sin motivación, ni intención de participar en las intervenciones o programas ofrecidos.

Es necesario que las intervenciones se diseñen según las etapas de cambio propias de cada grupo o individuo. Los comportamientos están dominados de alguna manera por factores biológicos, sociales y de autocontrol (Flores et al, 2015, p. 53).

Investigaciones nacionales de los estadios de cambio

Existen varias investigaciones respecto a las etapas de cambio en el contexto ecuatoriano, por ejemplo, una investigación respecto a etapas de cambio en un grupo clínico de pacientes de un hospital psiquiátrico de Quito, destacando únicamente dos trabajos investigativos encontrados en los repositorios universitarios de la Universidad Central del Ecuador y en el de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador:

El primer estudio fue realizado en el 2018, planteado desde un enfoque humanista a través de Viktor Frankl (la logoterapia) conjuntamente con el modelo transteórico de cambio de Prochaska y Di Clemente, priorizando la relación entre el sentido de la vida y las fases de motivación en el proceso de recuperación de una drogodependencia (Vargas, 2018, págs. 5-6).

El segundo trabajo investigativo va desde el 2017-2018, prima el modelo integrativo y su población fueron adultos-jóvenes, sin embargo, su punto de interés fueron los rasgos de personalidad únicamente en pacientes con adicción a la pasta base de cocaína y su incidencia para la adhesión al tratamiento, a través del uso de herramientas psicométricas y recursos psicológicos (Aguas, 2017-2018).

También existen investigaciones sobre Etapas de Cambio, según el modelo en este estudio analizado, relacionadas con variables distintas a la Neuropsicología en concreto, en la que estudian el Bienestar Psicológico, asociado a la motivación de cambio en el proceso de rehabilitación en pacientes con consumo problemático de sustancias (Cabascango, 2019).

Investigaciones internacionales, Estadíos de Cambio y Adicciones

Existen investigaciones que mencionan el comportamiento de salud o Health Behavior y la función ejecutiva, executive function, menciona al consumo de cannabis y al alcohol con consecuencias en la activación disfuncional en el cerebelo izquierdo y la corteza orbitofrontal derecha (Bolla, citado en (Pedrero-Pérez & Ruiz Sánchez de León, 2011, pág. 88).

La falta de conciencia de la magnitud del problema es uno de los fenómenos más frecuentes que ocurren en los trastornos por uso de sustancias, en relación a ello debemos situar qué significa la conciencia en relación al funcionamiento cerebral y el uso de sustancias.

En general los lóbulos frontales representan topográficamente este tipo de funciones. En 1986, Stuss y Benson propusieron las funciones básicas como atención, lenguaje y memoria, interdependientes y activadoras de otras funciones.

En un nivel más superior, estarían funciones como la secuenciación, integración de la información y la que atañe a este estudio, la función de secuenciación e integración de la información, así como el impulso y motivación para la acción.

La regulación de estos comportamientos mediante estos circuitos también nos muestra que cuando se vuelven consuetudinarios y rutinarios, pasan a ser controlados por este nivel de activación de conductas.

En cambio, cuando hay una tarea nueva, que merece una resolución distinta, pone en juego estrategias de un nivel mucho más alto (Benson & Stuss, 1986, pág. 69).

En el Modelo de Volkow, Fowler y Wang, el circuito de recompensa lo componen núcleos cerebrales como el accumbens y el pálido ventral. La ingesta de drogas genera un aumento de los niveles de dopamina en estos centros, incremento que está relacionado a los efectos

reforzantes de la sustancia. El consumo de drogas incita un aumento de dopamina en el accumbens que son de 3 a 5 veces mayor que el causado por los estímulos naturales (comida, por ejemplo).

Posteriormente, la reproducción de las autoadministraciones de drogas estimularía un proceso de neuroadaptación en forma de desvalorización de receptores DA D2, que anestesiaría al sujeto hacia el refuerzo derivado de estímulos naturales y le predispondría hacia las recaídas (Lorea, Ustárroz, Landa, & López-Goñi, 2005, pág. 125).

Tipo y diseño general del estudio

El siguiente trabajo de investigación se realizará con postura en el ámbito de psicología clínica, salud mental y grupos etarios.

El enfoque que se dará a esta investigación será de carácter cuantitativo. Los alcances son exploratorio descriptivo y correlacional comparativo.

Operacionalización de variables

Tabla 1. Operacionalización de las variables

Ver tablas e imágenes en: Anexos – Relación entre funciones de la corteza orbitofrontal – orbitomedial, al final del artículo

Hipótesis

Hipótesis de la investigación
  • H1= Existe una relación significativa entre el nivel de desempeño de las funciones de la Corteza Orbitofrontal – Orbitomedial y Estadios de Cambio, en pacientes por uso de Alcohol asistidos en Unidades de Tratamiento de Drogodependencias

  • H0= No existe una relación significativa entre el nivel de desempeño de las funciones de la Corteza Orbitofrontal – Orbitomedial y Estadios de Cambio, en pacientes por uso de Alcohol asistidos en Unidades de Tratamiento de Drogodependencias

  • H2. Existe una relación significativa según los años de consumo con el nivel de desempeño en la función de la Corteza Orbitofrontal – Orbitomedial.

  • H0. No existe una relación significativa según los años de consumo con el nivel de desempeño en la función de la Corteza Orbitofrontal – Orbitomedial

Capítulo III Metodología

Enfoque y tipo de la investigación

Enfoque de tipo cuantitativo debido a que se pretende dar respuesta a dos hipótesis de investigación, mediante la medición de variables a través de cuestionarios psicológicos que van a permitir un análisis estadístico y generar conclusiones a partir del método, hipotético deductivo.

El enfoque de la investigación es de tipo cuantitativo, mediante la recolección de datos se logrará experimentar hipótesis con base en el cálculo numérico y el análisis estadístico, con el fin instaurar pautas de conducta y comprobar teorías (Hernández-Sampieri, 2014, pág. 4).

Así mismo, mediante los resultados numéricos recolectados a través de los instrumentos se podrá dar respuesta a la pregunta de investigación, identificando las hipótesis de relación.

Diseño de investigación

El estudio corresponde a un diseño Correlacional de corte Transversal, No Experimental. El diseño de la investigación es no experimental de corte transversal, de acuerdo con (Hernández- Sampieri, 2014, pág. 127), no se manipulará ninguna variable ni se involucrarán aspectos de la salud mental de los participantes, solo se observarán los fenómenos, y se recurrirá a la recolección de datos, además se aplicarán los reactivos, además el tipo de investigación será correlacional, según Hernández.

La finalidad de este tipo de investigaciones relacionar variables mediante un patrón predecible para una población o grupo (Hernández-Sampieri, 2014, pág. 93), de tal manera que se podrá establecer la relación existente entre las variables.

Población y Muestra

Descripción de la población

En la población que se estudió se contó con personas, que únicamente estaban en edades comprendidas de 18 a 65 años, de características sociodemográficas heterogéneas, personas que han demandado atención en pacientes por uso de Alcohol asistidos en Unidades de Tratamiento de Drogodependencias

Muestra

Se trabajó con un tipo de muestreo no probabilístico, pues, en estas investigaciones, la elección de los elementos no depende de la probabilidad, sino de causas relacionadas con las características de la investigación (Hernández-Sampieri, 2014, pág. 176), y de conveniencia debido a que la muestra estuvo conformada por los casos adecuados a los cuales poseemos acceso (Bataglia, como se citó en Hernández-Sampieri, 2014).

Se realizará el estudio en los pacientes que acuden para tratamiento y asistencia por problemas por dependencia al alcohol al Hospital Sagrado Corazón de asistencia en salud mental del DMQ.

Método de muestreo

El método de muestreo será censal debido a que se evaluará con los instrumentos a los pacientes que cumplan con los criterios de inclusión del Hospital Sagrado Corazón.

Como lo establece el presente estudio utilizará un diseño de muestra no probabilística, (Hernández- Sampieri, 2014, pág. 171) refiere de este diseño, que la elección de los elementos no depende de la probabilidad, sino de causas relacionadas con las características de la investigación o de quien realiza la muestra.

Tamaño de la muestra

El tamaño de la muestra será aproximadamente de 40 unidades de análisis.

El muestreo poblacional se desarrolla con una muestra no probabilística, existe la ventaja para el diseño de este estudio, al considerarse una población clínica, en estos diseños de estudio no requiere “una representatividad de elementos de una población, sino una cuidadosa y controlada elección de casos con ciertas características especificadas previamente en el planteamiento del problema” (Hernández-Sampieri, 2014, p.90).

Criterios de inclusión y de exclusión

Criterios de Inclusión
  • Participación voluntaria a la investigación y firma del consentimiento informado.
  • Demanda de atención en salud mental debido a consumo problemático de alcohol.
  • Edad comprendida entre 18 y 65 años.
  • Consumo problemático de alcohol.
  • Diagnóstico formal de Trastornos mentales y del comportamiento debido al con- sumo de alcohol.
Criterios de Exclusión
  • Asistencia a la toma de reactivos en estado etílico, o con intoxicación aguda.
  • Problemas de agudeza visual o deficiencia sensorial que dificulte el levantamiento de información mediante los instrumentos.
Criterios de Eliminación
  • Evaluación incompleta del BANFE o URICA.

Instrumentos y guías

Batería Neuropsicológica de Función Frontal BANFE

Objetivo del Instrumento. La batería neuropsicológica de funciones ejecutivas y lóbulos frontales, tiene como objetivo principal explorar un amplio número y diversidad de procesos cognitivos dependientes de las diversas regiones de la Corteza Prefrontal, tanto del hemisferio derecho como del izquierdo.

Número de Ítems.

Ver tablas e imágenes en: Anexos – Relación entre funciones de la corteza orbitofrontal – orbitomedial, al final del artículo

La Banfe 2 – es una batería neuropsicológica de funciones ejecutivas y lóbulos frontales. En nuestro caso de estudio se seleccionan las funciones que tienen relación con pruebas que evalúan funciones que dependen principalmente de la corteza orbitofrontal (COF) y corteza prefrontal medial (CPFM):

Las Subpruebas siguientes evalúan funciones que dependen principalmente de la COF de la CPFM son:

  1. Stroop (control inhibitorio).
  2. Prueba de cartas Iowa (Procesamiento riesgo-beneficio).
  3. Laberintos. (Seguimiento de reglas).

Las pruebas que integran la batería se seleccionaron y dividieron principalmente en base al criterio anatomo funcional: (CPFDL) y de la Corteza Pre Frontal anterior (CPFA).

Pruebas que evalúan funciones que dependen principalmente de la Corteza Orbito- frontal (COF) y corteza Prefrontal Medial (CPFM):

  1. Laberintos. (Seguimiento de reglas).
  2. Stroop (Control inhibitorio).
  3. Prueba de cartas Iowa (Procesamiento riesgo-beneficio).
  4. Clasificación Semántica (Capacidad de actitud abstracta).
  5. Selección de refranes (Capacidad para comprender, comparar y seleccionar respuestas con sentido figurado).
  6. Metamemoria (capacidad para desarrollar una estrategia de memoria o control meta- cognitivo), así como para realizar juicios de predicción de desempeño (juicios meta-

cognitivos) y ajustes entre los juicios de desempeño y el desempeño real (monitoreo metacognitivo).

Escala de Evaluación del cambio de la Universidad de Rhode Island URICA.

Las Etapas de Cambio

En el artículo original en inglés en la década de l980: Transtheoretical therapy: toward a more integrative Model of Change, el autor propone que:

“La psicoterapia parece acercarse a una crisis o una nueva ola de creatividad. Potencialmente la crisis proviene en parte de la situación sin precedentes, a ese ritmo se desarrollan nuevas terapias que serán ofrecidas al público.

En 1975, Parloff informó que había 130 terapias en el mercado terapéutico (o jungla) como describió más acertadamente.”

Desde esa concepción, podemos observar que la integración y creación de un modelo inicia desde estas inquietudes de diversificar el entendimiento de las necesidades particulares de cada paciente y su estado actual de crisis y disposición al cambio.

El siguiente gráfico explica el esquema inicial desarrollado por Prochaska y Diclemente.

Ver tablas e imágenes en: Anexos – Relación entre funciones de la corteza orbitofrontal – orbitomedial, al final del artículo

Escala de evaluación de los estadios de cambio URICA.

Etapas o estadios de cambio

Actualmente en el contexto latinoamericano, se ha encontrado algunos trabajos respecto a la fiabilidad de la escala, y cómo la consistencia interna, la fiabilidad y la validez. Tal es el caso de investigaciones realizadas en el contexto local, por ejemplo, uno realizado en un centro universitario peruano, la Universidad Federico Villareal.

Estos reportes preliminares de la aplicación en la práctica del MT (especialmente con relación al consumo regular de tabaco y sobre cómo las personas cambiaban su comportamiento de fumar por voluntad propia o como consecuencia de intervenciones externas planeadas terapéuticamente) fueron los primeros esfuerzos por aislar y describir con mayor precisión los componentes y etapas básicas del aun parcialmente desconocido proceso de cambio de este comportamiento de riesgo para la salud (Vallejos & Orbegoso, 2015, págs. 57-58).

Otros análisis posteriores de teorías y modelos del comportamiento humano, así como observaciones del cambio espontáneo e inducido del comportamiento de consumidores de tabaco y validaciones empíricas de propuestas de intervención para facilitar el abandono del consumo de sustancias generadoras de dependencia, fueron reportados como evidencias de conclusiones preliminares sobre la naturaleza de las etapas y los procesos que subyacen al cambio comportamental.

Estos reportes preliminares de la aplicación en la práctica del MT (especialmente con relación al consumo regular de tabaco y sobre cómo las personas cambiaban su comportamiento de fumar por voluntad propia o como consecuencia de intervenciones externas planeadas terapéuticamente) fueron los primeros esfuerzos por aislar y describir con mayor precisión los componentes y etapas básicas del aun parcialmente desconocido proceso de cambio de este comportamiento de riesgo para la salud (Prochaska & Diclemente, 1982, págs. 279-281)

Basados en el Modelo Transteórico de Cambio de James O. Prochaska y Carlo C. DiClemente (1984) para iniciar la modificación de su comportamiento adictivo se requiere atravesar por una serie de procesos de cambios personales para alcanzar la eficacia anhelada.

El Modelo Transteórico es un modelo tridimensional que promueve una concepción global y al mismo tiempo diferenciada del cambio en el campo de las conductas adictivas, que procura delimitar y describir los factores esenciales subyacentes al procedimiento de cambio intencional de cualquier conducta adictiva, con o sin ayuda profesional.

La fuerza del Modelo Transteórico está en su ya demostrada capacidad de acelerar la velocidad de los cambios comportamentales en las poblaciones intervenidas con este modelo (Vallejos & Orbegoso, 2015).

La Escala de Evaluación del Cambio de la Universidad de Rhode Island exhibe una confiabilidad aceptable por haber alcanzado mediante el Alpha Cronbach (r = .81) y su validez de constructo se probó con la técnica de Análisis Factorial Exploratorio hallando evidencia empírica que señala la presencia de cuatro Estadios de Cambio (Precontemplativa, Contemplativa, Acción y Mantenimiento) para la Escala de Evaluación del Cambio de la Universidad de Rhode Island (URICA) planteado por sus autores originariamente (Vallejos & Orbegoso, 2015).

El URICA es un cuestionario de auto reporte, es decir auto aplicado, que consta de 32 ítems que incluye 4 subescalas que miden las fases del cambio: Precontemplación, Contemplación, Acción y Mantención. Las respuestas se entregan en una escala Likert de 5 puntos, que van desde 1 (Totalmente en desacuerdo), 2 (Bastante en desacuerdo), 3 (Ni de acuerdo, ni en desacuerdo), 4 (Bastante de acuerdo) y 5 (Totalmente de Acuerdo).

Las subescalas pueden ser combinadas aritméticamente (C + A + M – PC) para entregar la Puntuación de la Disposición para el cambio, puntaje que puede ser usado para corroborar la disposición para el cambio al momento de la entrada a tratamiento. (Cabascango, 2019, pág. 62).

Es un instrumento para ser usado con usuarios adultos, y puede ser usado en el tratamiento y en la investigación para evaluar el proceso clínico y la disposición motivacional para el cambio.

Es un instrumento confiable, confiabilidad que fue medida a través de la consistencia interna. Se ha estudiado su validez, y se han derivado mediciones de validez de contenido, validez predictiva, validez de contenido y validez de constructo.

Procedimiento de Levantamiento de Datos

Se iniciará con una inducción previa del tipo de estudio que se realizará y los objetivos, en el caso de que la persona esté dispuesta a participar, entregamos el documento de consentimiento informado.

La evaluación se realizará in situ, mediante la aplicación de instrumento URICA, hetero aplicado, de manera individual con la presencia del investigador. En el caso de que esté algún término de difícil comprensión para el sujeto evaluado se dará una explicación más profunda al finalizar el cuestionario URICA.

En la evaluación Neuropsicológica se aplicarán los Principios generales de evaluación (Goldstein, 2003, pág. 79) y una la ficha de datos generales y Observaciones Médicas y Neurológicas, los cuales constan en la hoja de respuestas del test BANFE.

Ambas evaluaciones se realizan de manera individual.

Tiempo estimado de aplicación:

Consentimiento informado, encuadre de la evaluación: 10 minutos BATERÍA BANFE: 20 minutos

URICA: 20 MINUTOS

TOTAL: 1 hora de evaluación por persona.

Capítulo IV Plan de análisis de datos

Procedimiento de análisis de datos

Para el análisis de datos de variables de tipo numérico se procederá de la siguiente manera: Para el análisis de objetivos de tipo descriptivo se utilizará medidas de tendencia central, como media, mediana y moda.

También se utilizará medidas de dispersión, como varianza y desviación estándar. Para el proceso de objetivos de tipo descriptivo se utilizará medidas de tendencia central, forma y dispersión.

Para los datos de tipo categórico será de frecuencias y porcentajes.; ambos resultados serán expresados en gráficos y tablas, para su mejor comprensión.

En la segunda parte del análisis se relacionarán las dos variables, por medio de los puntajes numéricos de las escalas y los baremos de cada instrumento.

Para esto se utilizará el programa Open Excel 2016 y SPSS v23 año 2014 de IBM, para hacer la Hipótesis de relación de variables, inicialmente se utilizará, una prueba de normalidad, a través del Test de Shapiro Wilk, determinando así, que los puntajes corresponden a una distribución normal, o no normal, dependiendo de su naturaleza, se utilizarán, los estadísticos conforme los resultados obtenidos de las variables del Estudio, en el caso de que los puntajes, correspondan a categorías de clasificación, la prueba para relación de hipótesis será de Chi cuadrado.

Resultados

A continuación se realizará la exposición de los resultados obtenidos por cada uno de los datos referidos según: Edad, Función Frontal: Corteza Orbitofrontal – Orbitomedial, Tiempo de tratamiento, Años de consumo, Sexo, Escolaridad, Policonsumo-monoconsumo, Estadío de cambio, Nivel de Alteración Frontal, en pacientes consumidores… para el procesamientos de los datos, al ser sus variables de tipo cualitativo nominal y ordinal se utilizó estadística descriptiva, específicamente tablas de frecuencias y porcentajes.

Tabla 2. Frecuencias según edad

Ver tablas e imágenes en: Anexos – Relación entre funciones de la corteza orbitofrontal – orbitomedial, al final del artículo

Fuente: creación propia.

Interpretación: Del análisis de cincuenta pacientes con trastorno por consumo de sustancias que asisten a un centro de tratamiento en adicciones refieren los siguientes resultados, 3 de cada 10 pacientes se encuentran en edades comprendidas de 27 a 32 años, en forma descendente se encuentran los rangos comprendidos entre 21 a 26 años y 39 a 44 años en porcentajes similares de 2 de cada 10 pacientes.

En menor porcentaje se encuentran los rangos de edad de 33 a 38, 45 a 50 y 57 a 65 años con una frecuencia de 1 de cada 10 pacientes, final- mente, la mayor concentración de edad se encuentra en los intervalos de 21 a 44 años con una manifestación de 9 de cada 10 pacientes con trastorno por consumo de sustancias, alcohol.

Como a continuación, se realizará la exposición de los resultados obtenidos por cada uno de los datos referidos según:

Edad, Función Frontal (Corteza Órbito Frontal – Orbito Medial), Tiempo de tratamiento, Años de consumo, Sexo, Escolaridad, Policonsumo-monoconsumo, Estadío de cambio, Nivel de Alteración Frontal en pacientes consumidores.

Para el procesamiento de los datos, al ser sus variables de tipo cualitativo nominal y ordinal se utilizó estadística descriptiva, específicamente tablas de frecuencias y porcentajes.

Tabla 1. Frecuencias según edad

Ver tablas e imágenes en: Anexos – Relación entre funciones de la corteza orbitofrontal – orbitomedial, al final del artículo

Fuente: creación propia.

Interpretación:

Del análisis de cincuenta pacientes con trastorno por consumo de sustancias que asisten a un Centro de Tratamiento de Adicciones refieren los siguientes resultados: 3 de cada 10 pacientes se encuentran en edades comprendidas entre 27 a 32 años.

En menor frecuencia se encuentran los rangos comprendidos entre 21 a 26 años y 39 a 44 años en porcentajes similares de 2 de cada 10 pacientes, y aún menor son los porcentajes de los rangos de edad 33 a 38, 45 a 50; y 57 a 65 años con una frecuencia de 1 de cada 10 pacientes, Por otra parte, la mayor concentración de edad se encuentra en los intervalos de 21 a 44 años con una manifestación de 9 de cada 10 pacientes en este estudio.

Como conclusión general observamos que el setenta por ciento (70%) de los pacientes con problemas de consumo se encuentran en edades comprendidas de 21 a 38 años.

Esta, se considera la edad productiva, coincidiendo con el informe de la Oficina de las Naciones Unidas, en el que se menciona que en relación al consumo de sustancias: afecta con reiteración a las personas en sus años más productivos (Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, 2016, pág. 7).

También, información a nivel nacional reciente indica que categorías de edad halladas con más frecuencia en esta investigación, coinciden con la las edades de mayor incidencia, es decir, 19 y 24 años, y 25 a 34. Según la Organización Mundial de la salud, Ecuador se ubicó en el noveno puesto en América Latina (Diario El Telégrafo, 2018).

Representa entonces, un importante problema psicosocial para las personas y familias quienes dependen de la salud y soporte psicológico y económico de las personas que mantienen un consumo perjudicial de alcohol.

Resultados descriptivos

En la tabla a continuación, se muestran los resultados obtenidos de las dos variables de interés de la investigación, siendo ellas, función frontal (X) y los estadios de cambio en adicciones (Y). Las variables, por su naturaleza son cualitativa de tipo nominal, por esta razón el análisis se desarrollará mediante estadísticas descriptivas, específicamente tablas de frecuencias y porcentajes.

Tabla 2. Estadísticas descriptivas según Función Frontal: Corteza Órbito Frontal – Orbito Medial

Ver tablas e imágenes en: Anexos – Relación entre funciones de la corteza orbitofrontal – orbitomedial, al final del artículo

Fuente: Creación propia.

Interpretación:

Del análisis de cincuenta pacientes con Trastorno por consumo de sustancias que asisten a una Unidad de Tratamiento de Adicciones, se llega al siguiente análisis.

Según la variable Función Frontal: Corteza Órbito Frontal – Orbito Medial. Estas funciones frontales, que dependen principalmente de la corteza órbito-frontal (COF) y corteza prefrontal medial tienen a su cargo las funciones de:

  • Control inhibitorio
  • Seguimiento de reglas
  • Procesamiento riesgo-beneficio

En el grupo de pacientes estudiado, se observa normal en dichas funciones con 4 de cada 10 pacientes, similar proporción encontramos en la categoría de Alteración severa (4 de 10 casos).

La menor proporción encontramos en: alteración leve y moderada con 2 de cada 10 casos El hallazgo más importante es que, tanto la categoría de normal y severa comparten la misma manifestación en personas con trastorno por consumo de sustancias.

Esta distribución del grupo nos permite inferir que podemos contrastar con mayor precisión los hallazgos clínico-patológicos entre los pacientes con funcionamiento sin alteración o rendimiento normal y los pacientes con manifestaciones clínicas neuropsicológicas severas.

El contenido a continuación, muestra el resultado obtenido según el tiempo de tratamiento e internamiento.

Tabla 3. Estadísticas descriptivas según Tiempo de tratamiento

Ver tablas e imágenes en: Anexos – Relación entre funciones de la corteza orbitofrontal – orbitomedial, al final del artículo

Fuente: Creación propia.

Interpretación:

Según la variable tiempo de tratamiento y del análisis de cincuenta pacientes con trastorno por consumo de sustancias que asisten a un centro de tratamiento en adicciones refieren los siguientes resultados.

Alrededor de la mitad de los pacientes, es decir 5 de cada 10 pacientes se encuentran en el grupo de 15 a 25 días de tiempo de internamiento.

2 de cada 10 pacientes estuvieron en tratamiento de 59 a 69 días y dos de cada 10 pacientes permanecieron en tratamiento entre 59 y 69 días.

2 de cada 10 pacientes permanecieron un período de 81 a 90 días. Es decir, los tiempos de tratamiento son heterogéneos.

Por lo tanto, al menos la mitad de los pacientes se encuentra en un período de tratamiento superior al mes. Lo que indica un período prudente para el inicio de respuesta a los tratamientos.

En la tabla siguiente, se muestran los resultados obtenidos según los años de consumo.

Tabla 4. Estadísticas descriptivas según años de consumo

Ver tablas e imágenes en: Anexos – Relación entre funciones de la corteza orbitofrontal – orbitomedial, al final del artículo

Fuente: Creación propia.

Interpretación:

Del análisis de cincuenta pacientes con Trastorno por Consumo de Sustancias que asisten a un Centro de Tratamiento en Adicciones se resumen los siguientes resultados según la variable años de consumo:

La mayor proporción de sujetos, es decir 4 de 10 pacientes, corresponden a un consumo de alcohol que va de 8 a 11 años.

En menor grado, 3 de cada 10 pacientes reportaron un consumo de 3 a 7 años. Pacientes que reportan 12 o más años de consumo representan una proporción menor.

Es decir, una distribución muy importante (7 de 10 pacientes) presentan años de consumo al menos mayores a 3 años, esta condición hace posibles manifestaciones clínicas mayores y susceptibles de inferencia clínica.

En la tabla a continuación se muestra el sexo de los sujetos que participaron en el estudio.

Tabla 5. Estadísticas descriptivas según sexo

Ver tablas e imágenes en: Anexos – Relación entre funciones de la corteza orbitofrontal – orbitomedial, al final del artículo

Fuente: Creación propia.

La totalidad de los sujetos son de sexo masculino. Las dificultades relacionadas con obtener una población mixta, se deben a la situación de declaración de pandemia por las autoridades sanitarias (Diario El Comercio, 2020, pág. 1), la prohibición de las autoridades de salud de cada Centro Hospitalario, de impedir las prácticas de posgrado y de investigación.

Es importante tomar en cuenta, el escaso número de Centros de Rehabilitación para mujeres, sin embargo, este estudio es importante por el hecho de mantener una homogeneidad en cuanto al análisis del rendimiento de función frontal a propósito de las diferencias de género y el distinto funcionamiento cerebral, (Xin Jian, 2018, pág. 8). Y más precisamente, diferencias de género y funcionamiento del lóbulo frontal. (Genazzani, Pluchino, & Luisi, 2007)

Tabla 6. Estadísticas descriptivas según escolaridad

Ver tablas e imágenes en: Anexos – Relación entre funciones de la corteza orbitofrontal – orbitomedial, al final del artículo

Fuente: Creación propia.

La muestra Fuente: Creación propia.

Mayoritariamente presenta características de estudio secundario (bachillerato) o superior (7 de cada 10 sujetos).

Interpretación:

Del análisis de cincuenta pacientes con Trastorno por Consumo de Sustancias que asisten a un Centro de Tratamiento en adicciones se resumen los siguientes resultados según la variable Escolaridad.

El grupo mayoritario es el de 13 y 14 años de escolaridad. Juntos suman más de la mitad del total.

En menor cantidad, (2 de cada 10 sujetos) encontramos una distribución del grupo de escolaridad de 12 años, es decir de primaria y secundaria finalizado.

Todos los sujetos en la muestra son escolarizados.

Esta condición, permite que la comprensión de las instrucciones de la Batería Neuropsicológica BANFE, se haya facilitado, reduciendo el número de falsos positivos.

El siguiente apartado muestra los resultados obtenidos según el tipo de consumo

Tabla 7. Estadísticas descriptivas según Policonsumo-Monoconsumo

Ver tablas e imágenes en: Anexos – Relación entre funciones de la corteza orbitofrontal – orbitomedial, al final del artículo

Fuente: Creación propia.

Interpretación:

En el análisis estadístico precedente se aprecia pacientes con Trastorno por Consumo de Sustancias que asisten a un Centro de Tratamiento en Adicciones se resumen los siguientes resultados según la presencia de policonsumo o el monoconsumo.

Seis (6) de cada diez (10) pacientes se mantienen en policonsumo, siendo el tipo de consumo predominante.

Solamente 4 de cada 10 pacientes se mantienen en consumo único de alcohol.

Es decir, la población es heterogénea, con tendencia a asociarse el consumo de una única droga en consumidores que tienen un consumo menos frecuente o menor trayectoria en su vida, de habituación a las sustancias como se ha encontrado, es decir el hábito de consumo de drogas está implícita la utilización de varias sustancias, en asociaciones que son funcionales para el objetivo perseguido en cada situación.

La situación del policonsumo nos revela que esta asociación es tanto mayor cuanto más minoritario es el abuso de una droga, en las drogas no sujetas a fiscalización, el promedio está en alrededor de dos, lo que, es decir, el uso alcohol y tabaco es la asociación que con más frecuencia se localiza (Barreno & San Julián, 2011, pág. 172).

Dicho de otro modo, el consumo de drogas tiende a estabilizarse y centralizarse en menos diversidad de drogas con una relación positiva con el aumento de años de consumo.

En el siguiente apartado se expondrán los resultados obtenidos según el Estadio de cambio al momento de la evaluación.

Tabla 8. Estadísticas descriptivas según Estadio de Cambio

Ver tablas e imágenes en: Anexos – Relación entre funciones de la corteza orbitofrontal – orbitomedial, al final del artículo

Fuente: Creación propia.

Interpretación:

Respecto al Estadio de Cambio: Contemplación, Acción existe la siguiente distribución: Acción el 46 por ciento de la población; El 54 por ciento en Contemplación.

La distribución hallada facilita la comprensión de las variables sujetas a relación, es decir se puede tener una relación que favorece el estudio entre las etapas de cambio y las funciones frontales estudiadas.

En la siguiente tabla se muestran los resultados en relación al Cambio-Sí (Acción); o Cambio-No (Precontemplación- Contemplación).

Tabla 9. Estadísticas según la ocurrencia del cambio: Cambio No, Cambio Si

Ver tablas e imágenes en: Anexos – Relación entre funciones de la corteza orbitofrontal – orbitomedial, al final del artículo

Fuente: Creación propia.

Interpretación:

A la evaluación con el Instrumento, URICA, El 54 por ciento no refleja Cambio, por otra parte, el 46%, muestra cambio a la (Etapa de Acción). La distribución tiene tendencia a la simetría.

La muestra es heterogénea, puede relacionarse este hallazgo con el proceso de tratamiento y las mismas condiciones y motivaciones por los que llegan los pacientes externos y hospitalizados.

Es decir, de manera voluntaria pero condicionados directa, o indirectamente por presiones laborales, conyugales, teniendo en cuenta el concepto de ambivalencia, (Templos- Nuñez, 2014, pág. 117) Citado por Prochaska & Diclemente 1983. Por lo tanto, es una característica definitoria de la etapa de Contemplación en los Estadios de Cambio, y la y la resolución de dicha ambivalencia, dada en la etapa de Preparación-Acción.

La proporción finalmente es de 5 de cada 10 para cambio sí y 5 de cada 10 para No Cambio.

En la siguiente tabla se observan los resultados en relación al Nivel de Alteración Leve- moderada, Normal, y Severa según refleja la evaluación con instrumento BANFE-2.

Tabla 10. Estadística según Nivel de Alteración BANFE-2 Leve-moderada, Normal, Severa

Ver tablas e imágenes en: Anexos – Relación entre funciones de la corteza orbitofrontal – orbitomedial, al final del artículo

Fuente: Creación propia.

Interpretación:

A la evaluación con el Instrumento BANFE-2, 4 de cada 10 sujetos no presentaron alteración, en similar proporción, 4 de cada 10 presentaron alteración severa y 2 de cada 10 sujetos presentaron resultados de Alteración Leve-Moderada.

Existen estudios con grupos controles que indican una preponderancia de casos en los que, a los sujetos evaluados les resulta con mucha frecuencia difícil cambiar de plan cuando las cosas están saliendo mal (plano personal).

En otros dominios similares como la autorregulación emocional, los resultados de estas investigaciones, refieren que se alteran con facilidad y les cuesta recuperarse.

Los casos de consumo moderado presentan características de impulsividad funcional (son rápidos en la toma de decisiones y activos), (Martinez-Mendoza, 2019, pág. 22).

3. Tablas de Contingencia

Ver tablas e imágenes en: Anexos – Relación entre funciones de la corteza orbitofrontal – orbitomedial, al final del artículo

Contraste de hipótesis

Para el contraste de hipótesis se utilizaron los estadísticos no paramétricos Chi2 y V de Cramer, las fórmulas propuestas para la detección de sus coeficientes se citan a continuación:

Ver tablas e imágenes en: Anexos – Relación entre funciones de la corteza orbitofrontal – orbitomedial, al final del artículo

Fuente: Elaboración propia.

Hipótesis

H0: No existe asociación entre la función de la Corteza Orbitofrontal – Orbitomedial y Estadios de Cambio, en pacientes por uso de Alcohol asistidos en Unidades de Tratamiento de Drogodependencias

H1: Existe asociación entre la función de la Corteza Orbitofrontal – Orbitomedial y Estadios de Cambio, en pacientes por uso de Alcohol asistidos en Unidades de Tratamiento de Drogodependencias,

Nivel de significancia: 0.05 Estadígrafo: Chi2 y V de Cramer Estimación: Chi2: 27,3 V de Cramer: 0,74

Decisión

Debido a que le valor de Chi2 calculado supera el valor crítico esperado, se infiere que existe suficiente evidencia estadística para rechazar la hipótesis nula, aceptando la hipótesis de trabajo.

Discusión de resultados

En cuanto a los hallazgos relevantes de esa investigación, la edad el porcentaje acumulado de 86% indica que la edad predominante se encuentra en un rango de 21 a 44 años de edad.

Respecto a Función Frontal (orbitofrontal – Orbitalmedial), y sus categorías Leve- Moderada, Normal y Severa, las categorías: rendimiento normal, con 4 de 10 pacientes y alteración severa, con 3 de 19 pacientes predominan una interacción entre una mejor respuesta de incentivo a las oportunidades de consumo de drogas (incluidas las señales) y autocontrol reducido.

Estas funciones cognitivas están vinculadas a dos conjuntos de estructuras cerebrales: objetivos de la dopamina mesolímbica (núcleo accumbens, amígdala, ínsula, corteza orbitofrontal) para recompensa y motivación y corteza prefrontal lateral y cingulado anterior corteza (ACC) para el autocontrol.

Además, puede ser que la corteza prefrontal lateral incorpore información tanto del valor actual de las recompensas inmediatas

y reglas cognitivas, como de las relacionadas con metas a largo plazo para sesgar las respuestas conductuales. (Dagher, 2014, pág. 674)

La variable Tiempo de tratamiento, considerando su último tratamiento principalmente se encuentra entre 15 y 25 días.

Los años de consumo que predominan, son de 8 a 11 años de uso continuado de alcohol.

El sexo de la población total es masculino.

Respecto a variable escolaridad con 7 de 10 sujetos corresponde a 12 a 14 años de escolaridad

En cuanto a la Variable en relación al Cambio-Sí (Acción) o Cambio-No (Precontemplación- Contemplación) El 54 por ciento no refleja Cambio, por otra parte, el 46%, muestra cambio.

En el nivel de alteración de las funciones Orbitofrontal – Orbitalmedial evaluadas mediante BANFE-2 4 de cada 10 presentaron alteración severa y 2 de cada 10 sujetos presentaron resultados de Alteración Leve-Moderada, es importante señalar la relación entre el Cambio en las conductas adictivas (Cambio Sí), y el que no se realice cambio (Cambio No).

Por otro lado la función frontal orbitofrontal – orbitalmedial, los resultados se polarizan hacia el funcionamiento normal y la alteración severa, indicando dos grupos definidos en el rendimiento de estos dominios cognitivos.

Debido a que el valor de Chi2 calculado supera el valor crítico esperado, se encontró suficiente evidencia estadística para relacionar el funcionamiento de la corteza órbito-frontal (COF), Corteza Prefrontal medial (mismas que se traducen en funciones de Control inhibitorio, Seguimiento de reglas, Procesamiento riesgo-beneficio), con la Etapa de Cambio de De Prochaska y DiClemente al momento de la evaluación.

El estudio sugiere que puede existir una relación entre el funcionamiento neurológico (neurocognitivo) con el funcionamiento psicológico, o dicho en otras palabras el rendimiento neuropsicológico con el estado motivacional (motivación al cambio) en los pacientes por uso de Alcohol asistidos en Unidades de Tratamiento de Drogodependencias.

Recomendaciones

Es importante extender el alcance del estudio con aplicaciones multicéntricas, con Ensayos clínicos controlados aleatorizados, con grupos controles.

El instrumento URICA, podría tener mejoras en cuanto a la calificación final, pues existe la posibilidad de que el sujeto tenga la misma puntuación en varias etapas de motivación al cambio, que en este estudio afortunadamente no ocurrió.

Es importante efectuar estudios en población femenina, ampliar en la muestra de sujetos en futuros estudios.

Se puede realizar estudios de aplicación del modelo jerárquico, por ejemplo, el Modelo Jerárquico de Stuss y Benson, (Stuss, 2001, pág. 101) y ampliar la terapéutica en relación a estimulación cognitiva y técnicas como las técnicas de Autocontrol Cognitivas y el Manejo

de Violación de la abstinencia, no únicamente dirigidas al control frontal en relación al uso de drogas, sino a todas las tareas de la vida diaria del sujeto.

Como se ha señalado en estudios similares (Proaño, 2014, pág. 96) puede ser de importancia, antes de técnicas como la psicoeducación o la psicoterapia mayor en adicciones, como es habitual, emplear previamente rehabilitación neuropsicológica e integrar tareas previas de evaluación y rehabilitación la función frontal en los programas de tratamiento de drogodependencias.

Por lo tanto, se puede proponer la necesidad de estudios multicéntricos, probabilísticos que puedan ratificar el hallazgo y la necesidad de Estimulación o Rehabilitación Neuropsicológica en los programas de tratamiento de Drogodependencias, como un tratamiento regular en esta rama de la terapéutica en adicciones

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Capítulo V Consideraciones éticas

Respetar a la persona y comunidad que participa en el estudio

Se garantizará la comprensión, voluntad y competencia de los participantes para decidir libremente su participación o no en el estudio, mediante las condiciones de privacidad y la supervisión del cumplimiento de estas condiciones por parte de los directores médicos de las casas de salud.

Siempre se hará con las condiciones que debe tener un consultorio de evaluación psicológica- neuropsicológica, y será garantizado mediante la supervisión del comité de investigación de la institución o el director médico.

Autonomía. (No es posible por emergencia sanitaria y horarios de disposición de la autoridad), sin embargo, la Institución puede utilizar los resultados de la investigación y la investigación en sí mismo para mejorar los procesos de atención hospitalaria.

Beneficencia. El riesgo es mínimo o inexistente, pues la evaluación psicológica y neuropsicológica (Batería BANFE), es un método no invasivo.

La única posibilidad de generar malestar es el tiempo empleado y la concentración requerida para ciertas tareas, en el caso que existieran cualquiera de estas dos condiciones, el consentimiento informado claramente permite la elección de detenerse al sujeto investigado en el momento que lo requiriese.

Confidencialidad. Se explica cómo se cuidarán los datos personales proporcionados por los participantes; además se anexará la declaración de confidencialidad.

Aleatorización equitativa de la muestra. Considerando el principio de igualdad y sin que exista discriminación alguna, se tomará en cuenta a todos los pacientes que aceptaron la evaluación sin distinción por su edad, condición o identidad sexual.

Protección de la población vulnerable. Las categorías de vulnerabilidad son importantes para establecer responsabilidades individuales (permanentes o temporales), por ejemplo, la discapacidad o una enfermedad médica.

También se refiere a determinantes sociales y políticos, como por ejemplo los económicos políticos o culturales, también situaciones que están determinadas por eventos como desastres ambientales o naturales (Pacheco, 2017, pág. 7).

En ese sentido se salvaguarda los protocolos de bioseguridad en la actual situación de emergencia sanitaria. Se utilizaron como protocolo las protecciones debidas mencionadas en los protocolos ya establecidos.

Además, el uso de equipo de protección individual (EPI), mascarillas y protectores faciales por parte del personal de salud y los medios de protección del paciente y/o familiares impedirá una adecuada comunicación verbal y no verbal con el interlocutor (Ordoñez, L; Hidalgo; Figueroa, P, 2020, pág. 23).

Por lo tanto, se utilizará el equipo de protección con protección facial completo, de cabello, mascarilla. También se utilizará un micrófono (por detrás del protector facial) conectada a un equipo de amplificación adecuado para que las instrucciones sean escuchadas de manera adecuada, evitando la distorsión que existe por el visor, supervisado por un experto en el tema

Ningún paciente será convocado para realizar la evaluación, si no existe un motivo asistencial previo a la aplicación de las evaluaciones contempladas en esta investigación.

Riesgos potenciales del estudio. Dado que no existen riesgos máximos (estudios clínicos), al ser una investigación cuantitativa de tipo no experimental los riesgos son mínimos. No se utilizan métodos invasivos ni tampoco que comprometan la seguridad física social o psicológica del paciente.

Beneficios potenciales del estudio. Tanto la institución en la que se realiza el estudio como el paciente recibe un beneficio directo. El primero, mediante la capacitación del uso de la escala URICA, e información clínica relevante para el tratamiento-seguimiento. El paciente se beneficia mediante una evaluación neuropsicológica específica sin costo.

El estudio permitirá aumentar los programas y dispositivos (métodos) de evaluación, tratamiento y seguimiento mediante una entrega de información metodológica teórica y práctica.

Idoneidad ética y experiencia del investigador. La tutora de esta investigación es una profesional de Salud Mental con estudios de posgrado en Investigación Científica, y Tratamiento de Adicciones, además de experiencia en el campo práctico y de docencia de estas especialidades.

Capítulo VI Aspectos administrativos

Cronograma de actividades

Presupuesto y recursos

Ver tablas e imágenes en: Anexos – Relación entre funciones de la corteza orbitofrontal – orbitomedial, al final del artículo

Anexo 1. Declaratoria de confidencialidad

Ver tablas e imágenes en: Anexos – Relación entre funciones de la corteza orbitofrontal – orbitomedial, al final del artículo

UNIVERSIDAD CENTRAL DEL ECUADOR FACULTAD DE CIENCIAS PSICOLÓGICAS

DECLARATORIA DE CONFIDENCIALIDAD

Yo, Germán Mármol Maya, portador de la Cédula de Ciudadanía No 1712890050 en mi calidad de Investigador, declaro explícitamente que he proporcionado de forma evidente y fidedigna toda la información concerniente al presente estudio:

“Relación entre funciones de la Corteza Orbitofrontal – Orbitomedial y Estadios de Cambio, en pacientes por uso de Alcohol asistidos en Unidades de Tratamiento de Drogodependencias” y que emplearé los datos e información que recogeré para la misma, así como cualquier deducción que se consiga de la investigación ÚNICAMENTE para objetivos académicos, de acuerdo con la explicación de confidencialidad anteriormente especificada en este escrito.

Además, estoy al tanto de las implicaciones reglamentarias del uso de los datos, información y resultados recogidos o procedentes de este estudio con cualquier otro propósito que no sea rigurosamente académica y sin el consentimiento informado de los pacientes colaboradores.

En confianza y constancia de aprobación de estas cláusulas, firmo como Autor de la investigación.

Anexo 2. Declaración de conflicto de intereses – investigador

Ver tablas e imágenes en: Anexos – Relación entre funciones de la corteza orbitofrontal – orbitomedial, al final del artículo

UNIVERSIDAD CENTRAL DEL ECUADOR FACULTAD DE CIENCIAS PSICOLÓGICAS

DECLARACIÓN DE CONFLICTO DE INTERESES

Quien se suscribe en la parte inferior, autor de la investigación: “Relación entre funciones de la Corteza Orbitofrontal – Orbitomedial y Estadios de Cambio, en pacientes por uso de Alcohol asistidos en Unidades de Tratamiento de Drogodependencias”, expreso no tener ningún tipo de problema de intereses, ni ninguna dependencia monetaria, particular, política, beneficio financiero ni académico que consiga intervenir en mi juicio.

Manifiesto, además, no haber aceptado ningún tipo de donación económica, patrimonios, ni subsidios de cualquier fuente que pudiera tener interés en los datos obtenidos de esta investigación.

Nombre Fecha

Anexo 3. Declaración de conflicto de intereses – tutor

UNIVERSIDAD CENTRAL DEL ECUADOR FACULTAD DE CIENCIAS PSICOLÓGICAS

DECLARACIÓN DE CONFLICTO DE INTERESES

Yo, Msc. Diego Quezada tutor de la investigación “Relación entre funciones de la Corteza Orbitofrontal – Orbitomedial y Estadios de Cambio, en pacientes por uso de Alcohol asistidos en Unidades de Tratamiento de Drogodependencias” expreso no tener ningún tipo de problema de intereses, ni ninguna dependencia monetaria, particular, política, beneficio financiero ni académico que consiga intervenir en mi juicio.

Manifiesto, además, no haber aceptado ningún tipo de donación económica, patrimonios, ni subsidios de cualquier fuente que pudiera tener interés en los datos obtenidos de esta investigación.

Nombre: Msc. Diego Quezada Fecha C.I.  

Anexo 4. Ficha técnica o protocolo de los instrumentos

Batería Neuropsicológica de Lóbulo Frontal. Las pruebas que integran la batería se seleccionaron y dividieron principalmente con base en el criterio anátomo funcional: las que evalúan funciones complejas que dependen de la corteza orbitofrontal (COF), corteza

prefrontal medial (CPFM), corteza prefrontal dorsolateral (CPFDL) y de la corteza prefrontal anterior (CPFA).

Las siguientes pruebas evalúan funciones que dependen principalmente de la COF y de la CPFM:

  1. Efecto Stroop. Evalúa la capacidad de control inhibitorio.
  2. Juego de cartas. Estima la capacidad para detectar y evitar selecciones de riesgo, así como para detectar y mantener selecciones de beneficio.
  3. Laberintos. Calcula la capacidad para respetar límites y seguir reglas.

Pruebas que evalúan funciones que dependen principalmente de la CPFDL:

  • Señalamiento autodirigido. Evalúa la capacidad para utilizar la memoria de trabajo visoespacial para señalar de forma autodirigida una serie de figuras.
  • Memoria de trabajo visoespacial. Estima la capacidad para retener y reproducir activamente el orden secuencial visoespacial de una serie de figuras.
  • Ordenamiento alfabético de palabras. Calcula la capacidad para manipular y ordenar mentalmente la información verbal contenida en la memoria de trabajo.
  • Clasificación de cartas. Evalúa la capacidad para generar una hipótesis de clasificación, y sobre todo para cambiar de forma flexible (flexibilidad mental) el criterio de clasificación.
  • Laberintos. También permite evaluar la capacidad de anticipar de forma sistemática (planear) la conducta visoespacial.
  • Torre de Hanoi. Aprecia la capacidad para anticipar de forma secuenciada acciones tanto en orden progresivo como regresivo (planeación secuencial).
  • Suma y resta consecutiva. Evalúan la capacidad para desarrollar secuencias en orden inverso (secuenciación inversa).
  • Fluidez verbal. Estima la capacidad de producir de forma fluida y dentro de un margen reducido de tiempo la mayor cantidad de verbos.

Pruebas que evalúan funciones que dependen principalmente de la CPFA:

  1. Clasificaciones semánticas. Evalúa la capacidad de productividad: producir la mayor cantidad de grupos semánticos, y la capacidad de actitud abstracta: el número de categorías abstractas espontáneamente producidas.
  2. Selección de refranes. Estima la capacidad para comprender, comparar y seleccionar respuestas con sentido figurado.
  3. Metamemoria. Evalúa la capacidad para desarrollar una estrategia de memoria (control metacognitivo), así como para realizar juicios de predicción de desempeño (juicios metacognitivos) y ajustes entre los juicios de desempeño y el desempeño real (monitoreo metacognitivo).

Confiabilidad y validez

El trabajo de selección y diseño de la batería se basó en cuatro aspectos principales:

  1. División de procesos y sistemas dentro de la CPF
  2. Correlato anatomofuncional
  3. Enfoque neuropsicológico clínico (validez y confiabilidad clínico-neuropsicológica)
  4. Soporte de estudios experimentales de neuroimagen funcional

Los reactivos que se incluyen en la prueba tienen una alta validez de constructo. Se basan en estudios de neuroimagen y neuropsicología clínica que han mostrado su alta correlación entre los procesos evaluados y la actividad cerebral.

Para evaluar su sensibilidad se han apli- cado a diversos grupos clínicos con depresión, demencia de tipo Alzheimer, demencia vascular, abuso de alcohol, marihuana y cocaína, traumatismo craneoencefálico, Trastorno por Déficit de Atención en niños y adultos, y en psicopatía.

Los índices de clasificación dependen del tipo de trastorno. Por ejemplo, la batería clasificó a pacientes con demencia con alteraciones leves y moderadas en relación con un grupo control con un 90% de acierto. (Flores Lázaro J, Ostrosky Shejet F, 2014.p15)

Anexo 5. Matriz de Consistencia

Título de la tesis: Funciones de la Corteza Orbitofrontal y Corteza Prefrontal Medial y Estadíos de Cambio en pacientes por uso de alcohol en el Hospital Sagrado Corazón

Ver tablas e imágenes en: Anexos – Relación entre funciones de la corteza orbitofrontal – orbitomedial, al final del artículo

Anexo 6. Consentimiento Informado

FORMATO DE CONSENTIMIENTO INFORMADO

Este formulario de Consentimiento informado va dirigido a la población de adultos que forman parte de la investigación “Relación entre funciones de la Corteza Orbitofrontal – Orbitomedial y Estadios de Cambio, en pacientes por uso de Alcohol asistidos en Unidades de Tratamiento de Drogodependencias”, a quienes se ha invitado a participar en la investigación en el año 2020

  1. NOMBRE DEL/LOS INVESTIGADOR/ES:

Germán Mármol

PROPÓSITO DEL ESTUDIO:

El proyecto de “Relación entre funciones de la Corteza Orbitofrontal – Orbitomedial y Estadios de Cambio, en pacientes por uso de Alcohol asistidos en Unidades de Tratamiento de Drogodependencias”, busca encontrar la asociación de las zonas cerebrales orbitofrontal y prefrontal medial, con los estadios de cambio en miras de encontrar conclusiones para el avance de evaluaciones, tratamiento y seguimiento de los pacientes que reciben asistencia por uso de alcohol.

PARTICIPACIÓN VOLUNTARIA O VOLUNTARIEDAD:

El participante ha elegido participar voluntariamente en la investigación, y que aún a pesar de haber dado su consentimiento para participar puede retractarse y retirarse de la investigación en cualquier momento, sin que esto le cause perjuicio alguno.

PROCEDIMIENTOS A SEGUIR:

Si decide participar en este estudio se realizará lo siguiente:

  1. Se firmará el presente consentimiento informado de participación voluntaria en la investigación.
    1. Se realizará una entrevista, que consisten en responder preguntas de acuerdo a su criterio.

3.- Se realiza una explicación de los subtest del área Orbitomedial y Prefrontal anterior, y

4.- Se le aplicarán los siguientes test de la prueba BANFE: Laberintos. Juego de cartas., Stroop Forma A y B, Clasificación de Cartas. Clasificación Semántica, Selección de Refranes, Metamemoria.

RIESGOS:

La evaluación Neuropsicológica no presenta riesgos asociados a la salud, ya que consiste en responder a varias preguntas con diferentes opciones de respuestas de acuerdo a su capacidad de respuesta.

BENEFICIOS y COSTOS:

No tendrá que pagar nada por colaborar en la investigación. Asimismo, no recibirá ningún estímulo financiero ni de otro tipo, solo un informe individual de resultados que podrían ser útiles para su tratamiento. El hospital recibirá el instrumento URICA, como reconocimiento a su colaboración.

CONFIDENCIALIDAD:

Nosotros guardaremos su información con símbolos y de manera anónima. Si los efectos de este estudio son transmitidos, no se expondrá ningún dato que ratifique la identidad de los sujetos que participaron en esta investigación.

TELÉFONOS DE CONTACTO:

Si toma la decisión de participar en la investigación, puede abandonar en cualquier instante el estudio, o no participar en un segmento del análisis sin perjuicio alguno. Si existe algún cuestionamiento agregado, por favor pregunte al personal del estudio o llame al investigador Germán Andrés Mármol Maya al teléfono o, a los correos:

Anexo 7. Consentimiento informado

Yo, portador de

la cédula de ciudadanía número …………………..….., por mis propios y personales derechos declaro que he leído este formulario de consentimiento y he discutido ampliamente con los investigadores los procedimientos descritos anteriormente.

Comprendo que seré participe de una valoración psicológica (y una entrevista y autorizo a ser grabado en mis respuestas, mismas que serán codificadas para guardar mi confidencialidad).

Percibo que los beneficios del estudio que se ejecutará, serán para la sociedad y que los datos otorgados se conservarán en incondicional discreción y confidencialidad, y que serán manejados únicamente con propósitos de exploración.

Dejo expresa constancia que he poseído la oportunidad de hacer preguntas acerca de varios aspectos de la investigación, las mismas que han sido respondidas a mi entera complacencia de forma clara, simple y de sencillo entendimiento. Enuncio que se me ha otorgado datos como:

Números telefónicos y dirección del investigador a quien contactaré en cualquier instante, en caso de surgir cualquier incertidumbre o pregunta, las misma que serán contestadas oralmente, o, si yo considero necesario, con un escrito.

Entiendo que se me comunicará de cualquier significativo descubrimiento que se despliegue durante el lapso del estudio.

Comprendo que mi intervención es voluntaria y que puedo retirarme de la investigación en cualquier lapso, sin que esto cree derecho de resarcimiento para ambas partes.

Entiendo que, si me enfermo o lesiono como resultado de la colaboración en esta exploración, se me facilitará atención médica.

Concibo que los costos en los que se producirán durante el estudio serán asumidos por el investigador.

En integridad de lo anteriormente señalado expreso que: he leído la información presentada en el documento; se me ha instruido generosamente de la investigación antes indicada, con sus peligros y beneficios; se ha eximido a mi entera complacencia todos los cuestionamientos que he ejecutado.

Y, que la identificación, historia clínica e información afines con el estudio de investigación se conservarán bajo imperiosa confidencialidad, exceptuado casos determinados por la Ley, por lo que doy mi permiso voluntariamente para cooperar en este trabajo de investigación en forma de participante, se que puedo abandonar la investigación en cualquier período sin que esto genere compensaciones de tipo alguno para cualquiera de las partes.

Nombre del Participante: ………………………………………………

Cédula de ciudadanía: …………………………………………………..

Firma: …………………………………………………………………………..

Fecha: Quito, … ……………… de (mes)………………. de………….

Yo, ………………………..…………………………………………., como Investigador, señalo expresa constancia de que he facilitado todos los datos concernientes a la investigación que se ejecutará y que he manifestado plenamente en lenguaje veraz, simple y de accesible comprensión a ……………………………………………………………………(nombres completos del participante su calidad de participante la naturaleza e intención de la investigación antes indicada y los peligros que están implicados en el progreso del mismo.

Ratifico que el colaborador ha dado su aprobación libremente y que se le ha brindado una copia de este consentimiento informado. El original de esta herramienta queda bajo resguardo del investigador y constituirá parte del expediente de la investigación.

Nombre del Investigador: ………………………………………………….

Cédula de Ciudadanía: ………………………………………………………

Firma: ……………………………………………………………………………….

Fecha: ciudad (día)… de (mes)……. de(año)……….

Anexo 8. Declaratoria de Confidencialidad

Declaración de confidencialidad

Yo, Germán Mármol Maya, portador de la Cédula de Ciudadanía en mi calidad de Investigador, declaro explícitamente que he proporcionado de forma evidente y fidedigna toda la información concerniente al presente estudio: “Relación entre funciones de la Corteza Orbitofrontal – Orbitomedial y Estadios de Cambio, en pacientes por uso de Alcohol asistidos en Unidades de Tratamiento de Drogodependencias” y que emplearé los datos e información que recogeré para la misma, así como cualquier deducción que se consiga de la investigación ÚNICAMENTE para objetivos académicos, de acuerdo con la explicación de confidencialidad anteriormente especificada en este escrito.

Además, estoy al tanto de las implicaciones reglamentarias del uso de los datos, información y resultados recogidos o procedentes de este estudio con cualquier otro propósito que no sea rigurosamente académica y sin el consentimiento informado de los pacientes colaboradores.

En confianza y constancia de aprobación de estas cláusulas, firmo como Autor de la investigación.

Nombre del Investigador: Germán Mármol Maya Cédula:

Firma

Anexo 9. Hoja de resumen BANFE-2

(Flores Lázaro J, Ostrosky Shejet F, 2014), pag, 34.

Anexo 10. Escala de evaluación del cambio

Anexo 11. Certificado de Traductor

Anexos – Relación entre funciones de la corteza orbitofrontal – orbitomedial.pdf