Evaluación de la satisfacción sexual posvasectomía en pacientes de 30 a 50 años en la Unidad de Medicina Familiar 49, Celaya, Guanajuato

Incluido en la revista Ocronos. Vol. IX. N.º 8–Agosto 2026.

Pág. Inicial: Vol. IX; N.º 8: 1107

Autor principal (primer firmante): Mildred Isabel Corripio Aguilera

Fecha recepción: 30/07/2026

Fecha aceptación: 26/08/2026

Ref.: Ocronos. 2026;9(8): 1107

https://doi.org/10.58842/YCTR1950

Presenta:

Mildred Isabel Corripio Aguilera

Con la dirección de:

Dra. Vania Isabel Rodriguez Molina

Con la codirección de:

Dra. Martha Elena Santana Serrato

Dra. Martha Clementina Silva Martinez

Celaya, Guanajuato Febrero, 2027

Publica TFG cuadrado 1200 x 1200

Instituto Mexicano del Seguro Social Unidad de Medicina Familiar No. 49

Universidad de Guanajuato Campus Celaya

División de Ciencias de la Salud

Especialidad en Medicina Familiar.

Este trabajo de Tesis con No. R-2025-1009-031 presentado por el alumno Mildred Isabel Corripio Aguilera se presenta en forma con visto bueno por el Comité Local de Investigación en Salud 1006 Hospital General.

publica-articulo-revista-ocronos

Regional Núm. 58 y por la directora de la tesis: Dra. Vania Isabel Rodríguez Molina

Con fecha de febrero del 2027 para su impresión final.

Director de tesis:

Dra. Vania Isabel Rodríguez Molina. Coordinadora Clínica de Educación e Investigación en Salud.

Hospital General Regional No. 58, León, Guanajuato.

Dra. Martha Elena Santana Serrato.

Médico Familiar en la Unidad de Medicina Familiar No. 49, Celaya, Guanajuato.

Dra. Martha Clementina Silva Martínez.

Médico Familiar en la Unidad de Medicina Familiar No. 59, Celaya, Guanajuato.

Autorizaciones:

Dra. Angélica Ramos Reyna.

Coordinadora Auxiliar de Educación, OOAD, Guanajuato.

Dra. Juana Liliana Sandoval Barajas. Directora de la Unidad de Medicina Familiar No. 49.

Dra. María Yaquelin Ruiz Bárcenas. Coordinación de Educación e Investigación en Salud.

Unidad de Medicina Familiar No. 49.

Dra. Mariana del Rayo Guerrero Mancera. Profesora Titular de la Especialidad de Medicina Familiar.

Unidad de Medicina Familiar No. 49.

Agradecimientos:

Deseo expresar mi más profundo reconocimiento a todas las personas cuya colaboración hizo posible la realización de esta tesis. Extiendo un especial agradecimiento a los tutores y a los miembros del comité, cuya orientación, apoyo y pertinentes observaciones contribuyeron de manera sustancial al fortalecimiento de este trabajo.

A mi familia, manifiesto mi sincero agradecimiento por su paciencia, comprensión y permanente estímulo, elementos fundamentales para la culminación de este proyecto.

Asimismo, expreso mi gratitud a los compañeros, colegas y participantes de la investigación, así como a las instituciones que proporcionaron los recursos y las facilidades necesarias para el adecuado desarrollo de este estudio.

Finalmente, hago extensivo mi reconocimiento a todas aquellas personas que, de manera directa o indirecta, contribuyeron a la realización de esta tesis, cuya colaboración resultó invaluable.

Dictamen de aprobación por el comité local de investigación:

Ver imagen al final del artículo.

Dictamen de aprobación por el comité de ética:

Ver imagen al final del artículo.

Dictamen de reaprobación:

Ver imagen al final del artículo.

Identificación de los investigadores:

Investigador principal:

Dr. (a). Mildred Isabel Corripio Aguilera.

Residente de tercer año de la especialidad en Medicina Familiar.

Área de adscripción: Médico General, adscrito en la Unidad de Medicina Familiar No.49, Celaya, Guanajuato.

Área de trabajo: Residente de tercer año de la Especialidad de Medicina Familiar.

Matrícula: 97113023.

Director de tesis:

Dra. Vania Isabel Rodríguez Molina.

Área de adscripción: Hospital General Regional No. 58, León, Guanajuato. Área de trabajo: Coordinadora Clínica de Educación e Investigación en Salud.

Matrícula: 99347356.

Máximo grado de estudios: posgrado.

Codirector de tesis:

Dra. Martha Elena Santana Serrato.

Área de adscripción: Unidad de Medicina Familiar No. 49, Celaya, Guanajuato.

Área de trabajo: Medicina Familiar.

Matrícula: 98291729.

Máximo grado de estudios: Especialidad en Medicina Familiar.

Codirector de tesis:

Dra. Martha Clementina Silva Martínez

Área de adscripción: unidad de Medicina Familiar No. 59, Celaya, Guanajuato.

Área de trabajo: Medicina Familiar

Matrícula: 99118789.

Máximo grado de estudios: Especialidad en Medicina Familiar.

Resumen

Evaluación de la satisfacción sexual post-vasectomía en pacientes de 30 a 50 años en la unidad de Medicina familiar 49, Celaya, Guanajuato.

  • Antecedentes: La satisfacción sexual se define como: “Una respuesta emocional que surge de la evaluación de los aspectos positivos y negativos asociados a las propias relaciones sexuales”. Uno de los instrumentos más utilizados en la evaluación de la satisfacción sexual es el Índice de Satisfacción Sexual de Hudson. Esta escala mide la insatisfacción sexual en una relación de pareja para monitorizar y evaluar el progreso de una intervención en satisfacción sexual.
  • Objetivo general: Evaluar el nivel de satisfacción sexual en pacientes de 30 a 50 años después de someterse a una vasectomía en la Unidad de Medicina Familiar No 49 de Celaya, Guanajuato.
  • Material y métodos: Previo aval del comité de nacional de investigación en salud, se realizó un estudio prospectivo, observacional descriptivo-comparativo y transversal. La muestra se realizó mediante muestreo probabilístico aleatorio simple, obteniendo un tamaño de 169 pacientes vasectomizados que asistan a revaloración entre el 3 de mayo al 30 de noviembre del 2025. Tras una breve explicación y la firma del consentimiento informado, los participantes completaron de manera autoadministrada el Índice de Satisfacción Sexual (ISS) y una hoja de variables sociodemográficas, con apoyo de un investigador para resolver dudas. El análisis de los datos se procesó con SPSS V24, utilizando estadística descriptiva e inferencial para identificar asociaciones entre variables. Se garantizará la confidencialidad y el manejo seguro de los datos.
  • Resultados Se analizaron 169 pacientes. La edad promedio fue de 34.2 años. La mayoría eran casados (66.3%), empleados (63.3%), con nivel educativo de preparatoria (43.2%) y sin afiliación religiosa tradicional (57.4%). Además, el 82.8% tenía pareja estable. El tiempo desde la vasectomía tuvo un promedio de 3.5 meses. El inicio de vida sexual activa ocurrió en promedio a los 17.9 años. La mayoría tenía uno o dos hijos. Los puntajes del Índice Sexual de Hudson indicaron una tendencia general hacia la satisfacción sexual: la mayoría de las respuestas se concentró en “pocas veces o nunca”, sin predominio de opciones de alta frecuencia. El puntaje total tuvo una media de 16.6 puntos, con distribución asimétrica positiva, lo que refleja baja insatisfacción sexual.
  • Discusión: El estudio evalúa la satisfacción sexual después de la vasectomía, un aspecto importante para la toma de decisiones en salud reproductiva. Con un diseño transversal y utilizando el Índice Sexual de Hudson, se encontró que la mayoría de los participantes reportó una satisfacción sexual positiva, sin relación significativa con variables sociodemográficas o reproductivas. Aunque los resultados coinciden con la literatura, su generalización es limitada por el muestreo por conveniencia. Se recomienda que futuras investigaciones profundicen en factores emocionales, psicológicos y de pareja, y realicen seguimiento a largo plazo para obtener una comprensión más completa del impacto de la vasectomía en la satisfacción sexual.
  • Conclusión: La vasectomía no se asocia con una disminución de la satisfacción sexual masculina. La mayoría de los participantes presentó bajos niveles de insatisfacción sexual y no se encontraron asociaciones significativas con variables sociodemográficas. Estos resultados respaldan que el procedimiento no afecta el deseo, la función eréctil ni la respuesta sexual. En conclusión, la vasectomía es un método anticonceptivo seguro y eficaz, sin impacto negativo en la satisfacción sexual, lo que apoya su promoción en la planificación familiar.

Palabras clave:

Satisfacción sexual, Vasectomía, Índice de satisfacción sexual de Hudson.

Abstract

Evaluation of Post-Vasectomy Sexual Satisfaction in Patients Aged 30 to 50 at Family Medicine Unit 49, Celaya, Guanajuato.

  • Background: Sexual satisfaction is defined as “an emotional response arising from the evaluation of the positive and negative aspects associated with one’s sexual relationships.” One of the most commonly used instruments to assess sexual satisfaction is the Hudson Sexual Satisfaction Index. This scale measures sexual dissatisfaction within a couple’s relationship to monitor and evaluate the progress of an intervention in sexual satisfaction.
  • General objective: To assess the level of sexual satisfaction in patients aged 30 to 50 after undergoing a vasectomy at Family Medicine Unit No. 49 in Celaya, Guanajuato.
  • Material and methods: After receiving approval from the National Health Research Committee, a prospective, observational, descriptive-comparative, and cross-sectional study was conducted. The sample was obtained through simple random probabilistic sampling, resulting in 169 vasectomized patients who attended follow-up appointments between May 3 and November 30, 2025. After a brief explanation and signing of the informed consent, participants self-completed the Sexual Satisfaction Index (SSI) and a sociodemographic variable sheet, with support from a researcher to address any questions. Data analysis was performed using SPSS V24, applying descriptive and inferential statistics to identify associations between variables. Confidentiality and secure data management were ensured.
  • Results: A total of 169 patients were analyzed. The average age was 34.2 years. Most were married (66.3%), employed (63.3%), had a high-school education (43.2%), and reported no traditional religious affiliation (57.4%). Additionally, 82.8% had a stable partner. The average time since vasectomy was 3.5 months. The onset of sexual activity occurred at an average age of 17.9 years. Most participants had one or two children. Hudson index scores showed a general trend toward sexual satisfaction: the majority of responses fell under “rarely or never,” with no predominance of high-frequency dissatisfaction options. The total score had a mean of 16.6 points with positive skewness, indicating low sexual dissatisfaction.
  • Discussion: The study evaluates sexual satisfaction after vasectomy, an important aspect for decision-making in reproductive health. Using a cross-sectional design and the Hudson Sexual Index, it was found that most participants reported positive sexual satisfaction, with no significant association with sociodemographic or reproductive variables. Although the results are consistent with existing literature, generalization is limited due to the convenience sampling. Future research should explore emotional, psychological, and partner-related factors, and conduct long-term follow-up to gain a more comprehensive understanding of the impact of vasectomy on sexual satisfaction.
  • Conclusión: Vasectomy is not associated with a decrease in male sexual satisfaction. Most participants showed low levels of sexual dissatisfaction, and no significant associations were found with sociodemographic variables. These results support that the procedure does not affect sexual desire, erectile function, or sexual response. In conclusion, vasectomy is a safe and effective contraceptive method with no negative impact on sexual satisfaction, which supports its promotion in family planning.

Keywords:

Sexual satisfaction, Vasectomy, Hudson Sexual Satisfaction Index.

Marco teórico

La satisfacción sexual se define como “una respuesta emocional que surge de la evaluación de los elementos positivos y negativos relacionados con las propias experiencias sexuales” 1. En múltiples investigaciones es considerada la etapa final de la respuesta sexual, y esta sigue a las fases de deseo, excitación y orgasmo, y se encuentra vinculada a la frecuencia y diversidad de las actividades sexuales realizadas.

Numerosos estudios han señalado que “La satisfacción sexual se ve influenciada más por variables interpersonales e intrapersonales que por factores sociodemográficos y que esta disminuye con la edad” 1. Se ha observado en múltiples estudios observacionales que la percepción de los elementos que contribuyen a la satisfacción sexual varía según la edad y el género.

Existen cinco factores que pueden influir en la satisfacción sexual 1:

  1. Prácticas sexuales: como la variedad de técnicas, frecuencia de encuentros sexuales, orgasmos y participación en actividades no coitales.
  2. Aspectos socioemocionales: la satisfacción sexual está directamente relacionada con el deseo sexual.
  3. Conocimientos y actitudes: valores religiosos estrictos, actitudes conservadoras hacia la sexualidad, falta de conocimiento y escasa asertividad sexual se vinculan con baja satisfacción.
  4. Salud física: Enfermedades cardíacas crónicas y/o depresión.
  5. Barreras ambientales: la falta de intimidad puede disminuir la satisfacción sexual.

Finalmente, según el modelo de respuesta sexual propuesto por Carrobles y Sanz 1, existe una relación directa entre la excitación sexual y la satisfacción, ya que aquellos que padecen trastornos de excitación reportan niveles más bajos de satisfacción sexual, especialmente en el plano físico.

Estos estudios enfatizan la relevancia de la satisfacción sexual en la vida personal y de pareja, hasta el punto en el que puede influir esta, en el bienestar general de la relación y la calidad de vida 1.

Existen múltiples instrumentos que intentan facilitar la evaluación de problemas de tipo sexual con propiedades psicométricas adecuadas de confiabilidad y validez.

Uno de los instrumentos más comunes para evaluar la satisfacción sexual es el Índice de satisfacción sexual de Hudson 1.

La vasectomía definida etimológicamente, el término vasectomía significa "sección de conducto", derivando del griego "ektome" (sección) y del latín "vas" (conducto) 2,3.

Descubierta en 1830 por el cirujano británico Astley Cooper, quien mediante experimentación en animales demostró que al seccionar el conducto deferente se interrumpía el paso de espermatozoides, lo que imposibilitaba la procreación 2,3.

La técnica comenzó a aplicarse en humanos en 1960 y para 1965 2,3 se extendió a todos los continentes. Se considera un método sencillo, costo-efectivo y práctico. Actualmente se practica la técnica quirúrgica sin bisturí, que reduce el sangrado y el riesgo de infección. Este procedimiento implica la interrupción del conducto deferente para bloquear el paso de espermatozoides desde los testículos y se realiza como cirugía menor que dura aproximadamente 20 minutos bajo anestesia local. El conducto deferente se aísla, se corta, y sus extremos se cierran mediante ligadura y se coloca dentro del saco escrotal, cerrando la incisión. En la última década ha surgido una técnica en la que se utiliza un instrumento punzante en lugar de un bisturí para realizar la incisión en el escroto, conocida como técnica de vasectomía sin bisturí.

La ventaja de la vasectomía radica en su capacidad para lograr la esterilización masculina con un menor índice de morbilidad y un costo inferior al de la esterilización femenina. Se estima que el costo de la vasectomía es aproximadamente cinco veces menor que el de la oclusión tubárica bilateral, permitiendo una rápida recuperación y reincorporación del hombre a sus actividades cotidianas, laborales y sexuales 2-3.

La OMS informa que el uso de anticonceptivos modernos aumentó de un 54% en 1990 a un 57,4% en 2015, y que en América Latina y el Caribe se ha mantenido en un 66,7%. Según la Encuesta Nacional de Demografía y Salud, la prevalencia de vasectomía en Colombia en 2015 fue del 3,6% 2-3.

Aproximadamente 45 millones de parejas en el mundo utilizan la vasectomía como método anticonceptivo, en contraste con 150 millones de mujeres que han sido esterilizadas, a pesar de su seguridad y facilidad de realización; Sin embargo, su eficacia no es inmediata; para asegurar la ausencia total de espermatozoides en el eyaculado, se requiere un período de tres a seis meses o más de 20 eyaculaciones tras la intervención. Para confirmar que el semen está libre de espermatozoides, es necesario realizar seminogramas de control post-vasectomía 3-4.

La efectividad de la vasectomía es del 99% 1-4. Una vez hayan transcurrido tres meses de la operación y se compruebe que el hombre no tiene espermatozoides en el semen a través de un seminograma, la posibilidad de embarazo será casi nula.

Esto permite a la pareja disfrutar del sexo sin la preocupación de un embarazo no deseado; Cabe mencionar que la vasectomía no impide la eyaculación y el semen mantiene el mismo volumen y composición proveniente de las secreciones de la próstata y la vesícula seminal. No obstante, el paciente vasectomizado se encuentra en un estado de azoospermia, es decir, ausencia total de espermatozoides en el semen. Una desventaja de este método anticonceptivo es que no protege contra enfermedades de transmisión sexual (ETS), por lo que se recomienda el uso de métodos de prevención de ETS si el paciente mantiene relaciones sexuales con diferentes parejas 4.

En este contexto, la salud reproductiva es un tema de gran importancia para la Organización Mundial de la Salud (OMS),” definiéndose como un estado de bienestar físico, mental y social en relación con el sistema reproductivo” 5.

La planificación familiar juega un papel crucial al permitir a las personas decidir cuántos hijos desean tener y en qué momento.

El auge de los métodos anticonceptivos en países desarrollados se produjo en la década de 1960, durante la llamada revolución sexual, que provocó un cambio en los modelos poblacionales tradicionales, enfocándose en el control de la fecundidad y ofreciendo a la población numerosas técnicas anticonceptivas 5.

La explosión demográfica previa a esta revolución llevó a los gobiernos a adoptar medidas para controlar la tasa de natalidad, resultando en una disminución de los nacimientos en los últimos 50 años. Mientras que el promedio en 1950 era de seis hijos por mujer, para el 2000 esta cifra se redujo a 2,8 en países desarrollados 5.

La inclusión del hombre en la planificación familiar surgió tras la conferencia internacional de 1994 sobre población y desarrollo en El Cairo, que abogaba por un control de la natalidad equitativa entre hombres y mujeres, con el objetivo de reducir la desigualdad en la carga anticonceptiva, ya que en esta época solo era responsabilidad de la mujer, la implicación del hombre en el control de la fertilidad se restringe a métodos tradicionales como la abstinencia periódica, el coito interrumpido y el uso de preservativos. A estos métodos de eficacia limitada se suma la vasectomía, un procedimiento quirúrgico altamente eficaz y seguro. Sin embargo, a pesar de sus beneficios, su uso es casi nulo entre los hombres que han cumplido sus deseos reproductivos, representando solo el 2.4% del total de métodos anticonceptivos utilizados en México, en contraste con el 53% de mujeres que optan por la oclusión turbaría bilateral, haciendo una diferencia enorme entre los derechos humanos; la participación masculina debería abarcar no solo el uso de métodos anticonceptivos, sino también la paternidad y comportamientos sexuales saludables; a pesar de la propuesta de involucrar al hombre en la planificación familiar, persiste la falta de claridad en él, entorno de sus derechos reproductivos. Es imperativo que los hombres se involucren en la vida familiar y doméstica para generar igualdad en sus derechos y generar un ambiente igualitario, así mismo que se les otorgue una nueva perspectiva sobre su libertad sexual, participando activamente en la crianza de sus hijos y en la toma de decisiones reproductivas tanto en cantidad de hijos como en el momento que desea tenerlos e involucrarlos en la toma de decisiones para mejorar la calidad de vida de los varones 5, 6.

En cuanto a la prevalencia, se observan diferentes distribuciones según el país: Canadá presenta un 22%, China y Reino Unido un 21%; Mientras que India, Tailandia, Corea y Estados Unidos registran aproximadamente un 12%, y en Filipinas y Cuba solo se reporta el 0,1% 5, 6.

Datos de la OMS indican que la tasa de fecundidad mundial es de 2.4 hijos por mujer, con variaciones según la región: en África es de 4.8; en América es de 2.1; en Asia del Sur es de 2.4; en Europa es de 1.7; en la región del Mediterráneo oriental es de 3.2, y en el Pacífico occidental es de 1.7 5,6.

Según la Secretaría de Salud (2007), hasta 1999 se registraron 37,331 vasectomías. Los estados que reportaron la mayor cantidad de procedimientos fueron Coahuila, Jalisco, Estado de México, Nuevo León, Sonora, Tamaulipas y Veracruz 7.

El Programa de Salud Reproductiva y Planificación Familiar (1996) indica que la participación de los hombres en la planificación familiar ha mostrado un crecimiento leve, pero significativo 7.

Las complicaciones de la vasectomía incluyen hematomas que ocurren en hasta un 5%, formación de granulomas espermáticos por respuestas inflamatorias a la filtración de esperma, y reanastomosis espontánea, que puede ocurrir poco tiempo después de la ligadura, la mejor forma de prevenir hematomas es ligando todos los pequeños vasos de la pared escrotal. Los granulomas espermáticos se minimizan mediante cauterización o fulguración de los extremos del conducto deferente en lugar de ligarlos 8.

Es importante que el semen sea evaluado hasta obtener dos recuentos consecutivos de espermatozoides que den como resultado cero; Durante este tiempo, se debe utilizar otro método anticonceptivo 9.

Desde una perspectiva sociocultural, existen creencias e ideologías que rechazan este método anticonceptivo, siendo una barrera para el conocimiento mismo ya que los varones no se informan, ni preguntan de este método por temor, una de ellas es la noción de que puede disminuir el deseo sexual.

El deseo sexual ha sido definido como “impulso generado por la activación de un sistema neural específico en el cerebro, que provoca sensaciones que incitan al individuo a buscar experiencias sexuales” 10.

Gracias a todas estas creencias, los varones consideran que la vasectomía podría disminuir o incluso eliminar el deseo sexual; Por lo que es crucial ofrecer una explicación detallada del procedimiento, otorgar información personalizada, platicas masivas y conferencias para así abordar cualquier duda que permita que los pacientes puedan tomar decisiones bajo información 10.

El uso de la vasectomía como método anticonceptivo, al ser una práctica realizada en el cuerpo masculino, se convierte en un tema relevante para analizar la participación de los hombres en el ámbito de la salud reproductiva.

Este interés nace del deseo de abordar la participación masculina en la anticoncepción, tanto en los estudios sobre salud sexual y reproductiva como en los debates públicos.

Los hombres se ven reflejados en su escasa implicación en la contracepción y en la atención del parto, en el menor desarrollo de tecnologías anticonceptivas masculinas, y en su invisibilidad en las decisiones relacionadas con la contracepción y la reproducción 11.

Las creencias erróneas sobre la vasectomía, como que afecta el rendimiento sexual o causa deformaciones en el aparato reproductor, así como una disminución en la eyaculación, disuaden a los hombres de optar por este método de planificación familiar, según indicó Norma Velázquez Ramírez, Coordinadora de Salud Reproductiva y Consulta Externa del Instituto Nacional de Perinatología (INPer) de la Secretaría de Salud 12.

Datos de la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) 2018 elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) muestran que, debido a la falta de información sobre la vasectomía, una gran proporción de hombres en edad reproductiva se ha sometido a este método en alrededor del 3.6%. Reportes del Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva (CNEGSR) del Ministerio de Salud muestran que la demanda de este procedimiento en 2022, en comparación con 2018, aumentó un 66,6%: de 28.478 a 47.455 casos 13.

Tipos

Existen diversas técnicas para realizar una vasectomía:

Vasectomía sin bisturí: Este procedimiento se lleva a cabo de forma ambulatoria, en un consultorio y no requiere que el paciente sea hospitalizado. Desde 1989, se ha implementado en las instituciones de salud en México, y su popularidad como método de esterilización voluntaria ha ido en aumento entre los hombres 14.

Esta técnica fue desarrollada por el Dr. Li Shunqiang 14 y su equipo con el fin de mejorar la aceptación del procedimiento al eliminar el miedo asociado a las incisiones; utiliza instrumentos especiales, como una pinza de punta delgada que permite atravesar la piel sin necesidad de un bisturí, y otra para manipular el conducto diferente.

Es un método mínimamente invasivo que ha sido bien recibido en Estados Unidos y Asia, gracias a su mayor tolerancia ya una menor tasa de complicaciones.

Vasectomía con bisturí: Esta técnica se utiliza en situaciones particulares, como en casos de alteraciones anatómicas o varicocele, donde el paciente requiere ser hospitalizado. El objetivo es acceder a los conductos deferentes, abrir la vaina que los recubre y luego seccionarlos 14.

No hay consenso sobre si los extremos de los conductos deferentes deben ser ligados o si es necesario cauterizar su luz, algunos expertos sugieren que replegar los extremos de los conductos deferentes podría reducir el riesgo de recanalización, otra técnica considerada ventajosa es la de intercalar la vaina deferencial entre ambos extremos, aunque este método presenta varias opciones con el propósito de aumentar la seguridad y efectividad del procedimiento, no hay suficientes evidencias que respalden la superioridad de ninguna de estas variantes 14.

En México, la vasectomía sin bisturí fue incorporada en 1989 al programa de planificación familiar del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), y más tarde, en 1993, en la Secretaría de Salud, a través de la Dirección General de Planificación Familiar; y en 1997, en el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE). Desde entonces, se han llevado a cabo diversas iniciativas para mejorar el acceso de la población a esta opción anticonceptiva 15.

La vasectomía sin bisturí actualmente se ofrece de forma gratuita en las 32 entidades federativas de México, principalmente en unidades de primer nivel de atención. La Secretaría de Salud ha implementado 338 servicios en todo el país, con más de 400 médicos capacitados en esta técnica. Por su parte, el IMSS cuenta con 275 médicos acreditados por la Secretaría de Salud para realizar este procedimiento, de los cuales el 90% se encuentra en unidades de Medicina familiar y el 10% en hospitales de segundo nivel. El ISSSTE tiene 31 profesionales acreditados y 61 en proceso de obtención de la acreditación 15.

Esta cifra convierte a México en uno de los países de América Latina con mayor incidencia de este tipo de actos. La CNEGSR informa que entre 2019 y 2022 se realizaron 143.000 vasectomías sin bisturí, y aproximadamente el 6% de los hombres que eligieron este método recibieron tratamiento en los departamentos de salud del Ministerio de Salud: la mayor demanda se registró entre las personas de 30 a 39 años. La Coordinadora de Salud Reproductiva y Consulta Externa del INPer Norma Velázquez Ramírez explica que este procedimiento está recomendado para personas que no quieren continuar con el proceso reproductivo. Sin embargo, si se decide dar a luz a una hija o un hijo, la operación puede revertirse mediante una recanalización quirúrgica por parte de un especialista en fertilidad 16-18.

Satisfacción sexual

La satisfacción sexual se define como “la experiencia tanto cognitiva como emocional que resulta de la evaluación personal de la sexualidad, teniendo en cuenta expectativas, deseos, experiencias anteriores y creencias personales” 19.

Para medir la satisfacción sexual, diferentes autores han empleado a través del tiempo diferentes métodos, algunos de estos tienen enfoques clinimétricos que forman parte de inventarios más amplios sobre el funcionamiento sexual, considerando esta variable de manera unidimensional.

Medición de la satisfacción sexual

Se han creado escalas específicas que se pueden clasificar como unidimensionales, el mejor ejemplo es el índice de satisfacción sexual (ISS) de Hudson, también existen escalas multidimensionales, como las desarrolladas por Lawrence & Byers, Álvarez-Gayou, Honold & Millán, Meston & Trapnell y Stulhofer, Busko & Brouillard, las cuales no presentan relevancia para nuestro estudio 18.

El Índice de Satisfacción Sexual de Hudson (ISS) es una herramienta validada y ha sido comparado a lo largo de los años con diversas escalas para confirmar su fiabilidad y validez. Se ha comparado con: medidas de satisfacción matrimonial con la Escala de Ajuste Marital de Locke-Wallace, inventarios de funcionamiento sexual con el Inventario de Deseo Sexual y el Inventario de Excitación Sexual; escalas de actitudes sexuales con la Escala de Doble Estándar y Apego Adulto; Se ha comparado con el tipo de apego en la pareja para estudiar su relación con la satisfacción sexual y ampliamente utilizada en investigación clínica para medir el grado de insatisfacción sexual en individuos o parejas, fue desarrollado por el psicoterapeuta Walter W. Hudson en 1981.

Evalúa dos dimensiones clave:

  1. La satisfacción con la vida sexual: Que es la percepción subjetiva de placer, disfrute y cumplimiento de expectativas.
  2. La frecuencia y calidad de las relaciones sexuales: Esta incluye aspectos como deseo, desempeño y comunicación con la pareja.

El índice de satisfacción sexual (ISS) de Hudson en su versión original, es una herramienta que consta de 25 ítems, en escala de respuesta tipo Likert (de 1 a 5 o de 1 a 7), donde: 1 = Nunca/Muy en desacuerdo (máxima insatisfacción) y de 5 o 7 = Siempre/Muy de acuerdo (máxima satisfacción). El cual fue diseñado para proporcionar una medida breve y general del descontento sexual. La cual presenta una excelente consistencia interna y validez discriminativa 18.

Puntuación: Los ítems 1, 2, 3, 9, 10, 12, 16, 17, 19, 21, 22 y 23 deben ser calificados al revés. (Por ejemplo, si contestó 5 en uno de ellos, cambie su puntuación a 1.) Después de que estos ítems positivos hayan sido calificados al revés, si no hay respuestas omitidas, la puntuación se obtiene sumando la calificación individual de cada ítem y restando 25. Esta evaluación ha mostrado ser válida y confiable 18.

Interpretación: Las puntuaciones pueden ir del 0 al 100; la más alta indica mayor insatisfacción sexual. Una puntuación de 30 o más es un indicativo de insatisfacción personal en la relación sexual 18.

La confiabilidad de la escala, evaluada a través de la consistencia interna, resultó alta, con un alfa de 0.91, encontrando evidencias de validez concurrente, altamente sensible a cambios y observada por una correlación negativa moderada con el ajuste diádico (r=-

.526, p=.000) y con la deseabilidad social (r=-.526, p=.000) sin observarse diferencias significativas entre las puntuaciones de hombres y mujeres (t=-.691, p=.490) 19.

Ver tabla al final del artículo.

Crooks R. Baur K. Arellano J. Nuestra sexualidad 2010; 10(1):463 pp.

Disponible en: https://cdn.goconqr.com/uploads/media/pdf_media/21 098172/4a11bfa3-5c28-488f- a775-01c842d0e0ac.pdf.

Justificación

La planificación familiar constituye un componente fundamental de la salud pública y un derecho humano reconocido en el artículo 4º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, el cual establece que toda persona tiene derecho a decidir de manera libre, responsable e informada sobre el número y espaciamiento de sus hijos.

A pesar de la disponibilidad de múltiples métodos anticonceptivos, la responsabilidad reproductiva continúa recayendo principalmente en las mujeres. En este contexto, la vasectomía representa uno de los métodos anticonceptivos masculinos más eficaces, seguros y costo-efectivos, con tasas de efectividad superiores al 99% y una menor tasa de complicaciones en comparación con otros procedimientos de esterilización permanente (4).

No obstante, su utilización continúa siendo limitada. En México, la vasectomía representa aproximadamente 2.4% del total de métodos anticonceptivos utilizados, cifra considerablemente menor en comparación con la esterilización femenina. Entre los factores que contribuyen a esta baja aceptación se encuentran los mitos relacionados con la pérdida de virilidad, la disminución del deseo sexual o el deterioro de la función sexual posterior al procedimiento (2,3,5).

Estas creencias no solo influyen en la decisión individual de los hombres, sino que también perpetúan una distribución desigual de la responsabilidad anticonceptiva dentro de la pareja. Desde la perspectiva de salud pública, promover una mayor participación masculina en la anticoncepción puede contribuir a mejorar los indicadores de salud reproductiva y a fortalecer la corresponsabilidad en la planificación familiar.

En este sentido, generar evidencia científica local sobre el impacto de la vasectomía en la satisfacción sexual masculina resulta fundamental para contrarrestar la desinformación existente. La evaluación de la satisfacción sexual posterior al procedimiento permite aportar información objetiva que facilite la consejería médica basada en evidencia dentro del primer nivel de atención.

La Unidad de Medicina Familiar No. 49 del Instituto Mexicano del Seguro Social constituye un escenario adecuado para el desarrollo de esta investigación, dado que en ella se realizan procedimientos de vasectomía dentro del programa institucional de planificación familiar. Analizar la satisfacción sexual de los pacientes vasectomizados en este contexto permitirá aportar evidencia que fortalezca las estrategias de promoción de la vasectomía y contribuya a mejorar la educación en salud sexual y reproductiva dirigida a la población masculina.

Planteamiento del problema

La vasectomía es el método anticonceptivo definitivo más eficaz (99%) y seguro según la OMS, con ventajas clave:

  1. Menor riesgo quirúrgico vs esterilización femenina (complicaciones <1%).
  2. Costo-efectividad (5 veces más económico que la ligadura de trompas).
  3. Recuperación rápida (48–72 horas).

Sin embargo, en México su uso es mínimo (2.4% de métodos anticonceptivos), a pesar de ser gratuito en instituciones públicas como el IMSS. Esta disparidad se atribuye a mitos culturales, ya que el 60% de hombres asocian la vasectomía con pérdida de virilidad o disfunción sexual (ENSANUT, 2021), dentro de este contexto existe la falta de información médica verificada en población masculina, partiendo en desigualdad de género ya que el 85% de las esterilizaciones son en mujeres, sobrecargándolas de responsabilidad anticonceptiva (ENADID, 2018).

En la UMF No. 49 de Celaya, Guanajuato, se ha observado que existe una baja demanda de vasectomías pese a su disponibilidad, ya que los pacientes refieren temor a afectar su satisfacción sexual, aunque la evidencia internacional confirma que no altera la libido, erección ni el orgasmo.

No hay estudios locales que evalúen esta variable en población mexicana, perpetuando la desinformación, a falta de datos científicos que midan la satisfacción sexual post-vasectomía en hombres de 30–50 años (grupo clave en planificación familiar) y se vinculen los resultados con factores socioculturales como la edad, educación, y creencias, por lo que no se sustentan campañas de salud pública basadas en evidencia, por lo que nos preguntamos:

¿Cuál es el nivel de satisfacción sexual en pacientes de 30–50 años post-vasectomía en la UMF No 49 de Celaya, Guanajuato?

Objetivos

Objetivo general

Evaluar el nivel de satisfacción sexual en pacientes de 30 a 50 años después de someterse a una vasectomía en la Unidad de Medicina Familiar No. 49 de Celaya, Guanajuato.

Objetivos específicos

  1. Describir las características sociodemográficas (edad, escolaridad, ocupación, estado civil, número de hijos e inicio de vida sexual activa) de los pacientes vasectomizados en la UMF 49.
  2. Cuantificar el nivel de satisfacción sexual posterior a la vasectomía mediante el Índice de Satisfacción Sexual de Hudson.
  3. Identificar factores asociados al nivel de satisfacción sexual post-vasectomía (edad, número de hijos, tiempo de evolución de la vasectomía, estado civil, escolaridad, ocupación).
  4. Explorar la posible asociación entre el nivel de satisfacción sexual post-vasectomía y las variables categóricas sociodemográficas mediante pruebas estadísticas no paramétricas.
  5. Describir la distribución del puntaje del Índice de Satisfacción Sexual de Hudson en la población estudiada mediante medidas de tendencia central, dispersión y forma de la distribución.

Hipótesis

H₀: No existe diferencia significativa en la satisfacción sexual post-vasectomía.

H₁: Los pacientes reportan mayor satisfacción sexual post-vasectomía al eliminar el estrés por embarazos no planeados.

Material y métodos

Se trata de un estudio prospectivo, observacional descriptivo-comparativo y transversal, el cual se llevará a cabo en el área de planificación familiar de la UMF 49 de Celaya Guanajuato. El cálculo de la muestra se realiza empleando muestreo probabilístico aleatorio simple, calculando la muestra con la fórmula para poblaciones finitas, tomando en cuenta un tamaño del universo de 300 pacientes con una probabilidad de recurrencia (p) calculada en 0.5% y un nivel de confianza del 95% con un margen de error del 5% dando como resultado un tamaño de la muestra de 169 pacientes, en el periodo comprendido entre el 3 de mayo al 30 de noviembre del 2025, en donde se incluyen todos los pacientes post-vasectomía mayor a 3 meses, en edad comprendida entre los 30 a 50 años. Los datos se procesarán con el programa estadístico SPSS V24, utilizando estadística descriptiva (medias, medianas, desviaciones estándar) para variables cuantitativas (edad, inicio de vida sexual activa, número de hijos, puntaje del Índice de Hudson) y porcentajes, así como frecuencias para variables cualitativas (estado civil, escolaridad, ocupación). Se realizarán análisis inferenciales para identificar asociaciones entre variables dependiendo de la distribución de la población si es normal o no.

Diseño de estudio: Prospectivo, observacional, descriptivo-comparativo y transversal.

Universo de estudio: Pacientes de 30-50 años que se realizaron vasectomía en el servicio de planificación familiar de la UMF 49.

Selección de la muestra: calculando la muestra con la fórmula para poblaciones finitas, tomando en cuenta un tamaño del universo de 300 pacientes con una probabilidad de recurrencia (p) calculada en 0.5% y un nivel de confianza del 95% con un margen de error del 5% dando como resultado un tamaño de la muestra de 169 pacientes.

Fórmula para el cálculo de las poblaciones finitas:

Ver imagen al final del artículo.

N= Tamaño del universo.

P: probabilidad de ocurrencia Nivel de confianza (alfa).

D: error máximo de estimación.

n0= 0.5 x (1-0.5)* (1.96/0.05)2 n0= 0.25*1536.64= 384.

n= 384/ 1+(384/300) = 384/2.28= 168.42.

n=169 pacientes.

Tamaño de la muestra: 169 pacientes.

Descripción de variables: Variables sociodemográficas: edad, escolaridad, ocupación, estado civil, número de hijos, satisfacción sexual (Índice de satisfacción sexual de Hudson), vasectomía.

Criterios de selección

Criterios de inclusión:

  • Pacientes post-vasectomía de 30 a 50 años.
  • Pacientes que tengan por lo menos 3 meses de evolución post-vasectomía.

Criterios de no inclusión:

  • Pacientes vasectomizados menores de 30 años y mayores de 50 años
  • Pacientes no vasectomizados
  • Pacientes con patología urológica previa asentada en expediente médico.

Criterios de eliminación:

  • Todos los pacientes que no concluyan de manera completa los cuestionarios o aquellos que decidan no continuar en cualquier momento del estudio y externen retirarse del mismo.

Definición operacional de las variables:

Ver tabla al final del artículo.

Aspectos éticos

Con base al reglamento general de salud en materia en investigación para la salud, última reforma publicada DOF 02-04-2014 de acuerdo con su título primero ARTICULO 3o.- La investigación para la salud comprende el desarrollo de acciones que contribuyan: I.

Al conocimiento de los procesos biológicos y psicológicos en los seres humanos; en donde este estudio nos interesa determinar si existe asociación entre la vasectomía y la satisfacción sexual esperando que esta tenga una repercusión positiva en la satisfacción sexual en los varones usuarios de dicho método para así realizar acciones encaminadas a desmitificar la vasectomía, y apegarnos al capítulo VI de la ley general de salud en su artículo 68 inciso VI en donde menciona la recopilación, sistematización y actualización de la información necesaria para el adecuado seguimiento de las actividades desarrolladas, por lo que es importante TITULO II De los aspectos éticos de la Investigación en Seres Humanos ARTICULO 17.- Se considera como riesgo de la investigación a la probabilidad de que el sujeto de investigación sufra algún daño como consecuencia inmediata o tardía del estudio. Para efectos de este Reglamento, las investigaciones se clasifican en las siguientes categorías:

Artículo 17 fracción II: Investigación con riesgo mínimo: Estudios prospectivos que emplean el riesgo de datos a través de procedimientos comunes en exámenes físicos o psicológicos de diagnósticos o tratamiento rutinarios; Este trabajo se considera un estudio con riesgo mínimo, ya que se realizará la recolección de información a través de cuestionario al paciente. Los datos del cuestionario serán manejados de manera confidencial, usando folios de identificación. Se solicitará carta de consentimiento informado previo al inicio del cuestionario.

Dicha investigación se llevará a cabo y en base al Reglamento De La Ley General De Salud En Materia De Investigación Para La Salud teniendo en cuenta lo que declara, en su Diario Oficial con última Reforma el 02/04/2014, y se apegará en los siguientes apartados.

Valor científico población:

Artículo 3 º.

La investigación para la salud comprende el desarrollo de acciones que contribuyan: Fracción V de planificación familiar que es el derecho de toda persona a decidir de manera libre y responsable, sobre el número de hijos y el momento en que los tendrá; así como a recibir información sobre el tema y los servicios necesarios. Este derecho es independiente del sexo, la preferencia sexual, edad y el estado social o legal de las personas.

De la ley general de salud, CAPITULO I Disposiciones Comunes.

Artículo 13.- En toda investigación en la que el ser humano sea sujeto de estudio, deberán prevalecer el criterio del respeto a su dignidad y la protección de sus derechos y bienestar.

Artículo 113.

La conducción de la investigación estará a cargo de un investigador principal, quien deberá ser un profesional de la salud y tener la formación académica y experiencia adecuada para la dirección del trabajo a realizar, además de ser miembro de la institución de atención a la salud y contar con la autorización del jefe responsable de área de su adscripción.

Artículo 16 º.

En las investigaciones en seres humanos se protegerá la privacidad del individuo sujeto de investigación, identificándolo sólo cuando los resultados lo requieran y éste lo autorice.

Respeto a los participantes:

Artículo 20 º.

Se entiende por consentimiento informado el acuerdo por escrito, mediante el cual el sujeto de investigación o, en su caso, su representante legal autoriza su participación en la investigación, con pleno conocimiento de la naturaleza de los procedimientos y riesgos a los que se someterá, con la capacidad de libre elección y sin coacción alguna.

Respetando así el ARTICULO 21.- Para que el consentimiento informado se considere existente, el sujeto de investigación o, en su caso, su representante legal deberá recibir una explicación clara y completa, de tal forma que pueda comprenderla, tal como se emplea en este estudio.

De igual manera se apegará a la Ley Federal De Protección De Datos Personales en posesión de los particulares reformada el 5 de julio del 2010 por el congreso general de los Estados Unidos Mexicanos en los siguientes apartados:

Artículo 19.- Todo responsable que lleve a cabo tratamiento de datos personales deberá establecer y mantener medidas de seguridad administrativas, técnicas y físicas que permitan proteger los datos personales contra daño, pérdida, alteración, destrucción o el uso, acceso o tratamiento no autorizado.

La investigación para la salud es un factor determinante para mejorar las acciones encaminadas a proteger, promover y restaurar la salud del individuo y de la sociedad en general, en los servicios de salud y para incrementar su productividad, conforme a las bases establecidas en dicha Ley, ha establecido los lineamientos y principios generales a los cuales deberá someterse la investigación científica y tecnológica destinada a la salud, correspondiendo a la Secretaría de Salud orientar su desarrollo.

Dicha investigación se llevará con base a los siguientes principios éticos de investigación:

Autonomía:

Dicho principio se respeta ya que se realizarán cuestionarios de forma privada y personalizada bajo información en cada momento de este y ante cualquier duda, manteniendo la confidencialidad de los mismos, así como el llenado y firma del consentimiento informado acorde a la Ley General de protección de datos personales en su Fracción I, III Y X.

Justicia:

A todos las pacientes vasectomizados de 30-50 años de edad que se les realice los cuestionarios se les informará sobre los beneficios y riesgos de la participación en este estudio de investigación dándoles la oportunidad de firmar autorizando su consentimiento informado de participar en este estudio.

Equidad:

Todos los pacientes vasectomizados de 30-50 años de edad que deseen participar serán seleccionados y en este estudio se les aplicará el mismo cuestionario.

Beneficencia:

Dicho estudio se manejará de forma personalizada y privada, con base a información previa al mismo, evitando afectaciones en la integridad física, psicológica o emocional de los pacientes ya que solo se realizarán los cuestionarios bajo el consentimiento informado de los pacientes, ya analizado esto, los beneficios son mayores a los riesgos. Connotando así que el paciente que desee obtener tratamiento pueda dar la aprobación para su envió y seguimiento en conjunto con su médico familiar.

No maleficiencia:

Los investigadores como profesionales de salud actuaremos con responsabilidad, respeto a la privacidad y ética, así como la mayor capacitación posible siempre informando al paciente en que consiste este estudio.

  • Los autores declaran que para esta investigación no se han hecho experimentos en humanos y animales
  • Conflicto de intereses. Ninguno.

Este estudio se basa en la aplicación de cuestionarios autoadministrados, los cuales no representan riesgos físicos directos para los participantes. Sin embargo, se reconoce que las preguntas relacionadas con la satisfacción sexual y aspectos personales podrían generar molestias emocionales o psicológicas en algunos individuos. Para mitigar estos riesgos, se implementarán las siguientes medidas:

  1. Se explicará claramente a los participantes el objetivo del estudio, los temas que se abordarán y su derecho a retirarse en cualquier momento sin consecuencias. El consentimiento se obtendrá por escrito, en cumplimiento con el artículo 15°, fracciones I y IV del capítulo tercero: Derecho a la Autonomía de la Voluntad del Usuario.
  2. En caso de que algún participante experimente malestar emocional, se le ofrecerá acceso a apoyo psicológico a través del servicio de salud correspondiente.

Y se hará énfasis que toda la información recolectada se almacenará de manera segura en las instalaciones de la UMF 49 Celaya, Gto., bajo llave y con acceso restringido al equipo de investigación. Los datos se identificarán con códigos numéricos (folios internos) para garantizar el anonimato y se conservarán durante 5 años, después de los cuales se destruirán de manera segura.

Aspectos de bioseguridad:

Este estudio no incluye la toma y transporte de muestras biológicas.

Recursos, financiamiento y factibilidad:

Humanos:

Investigador principal:

Residente en Medicina Familiar Mildred Isabel Corripio Aguilera.

ASESOR CONTENIDO:

Dr. (a): Vania Isabel Rodríguez Molina.

CO-ASESOR CONTENIDO:

Dr. (a): Martha Elena Santana Serrato.

CO-ASESOR METODOLÓGICO:

Dr. (a): Martha Clementina Silva Martínez.

Físicos:

  • Área física: se hará uso del consultorio de Planificación familiar en la Unidad de Medicina Familiar No 49 para realización de los cuestionarios
  • Formatos de recolección de la información: copias de cuestionarios y consentimiento informado
  • Computadora personal, plumas y lápices.

Financieros:

Serán proporcionados por el investigador principal.

Ver tabla al final del artículo.

Resultados

Se incluyeron 169 pacientes vasectomizados que cumplieron con los criterios de inclusión establecidos en el protocolo y completaron adecuadamente el cuestionario de variables sociodemográficas y el Índice de Satisfacción Sexual de Hudson (ISS).

Características sociodemográficas:

La edad de los participantes osciló entre 20 y 50 años, con una media de 34.2 ± 6.7 años y una mediana de 33 años, lo que indica que la mayoría de los pacientes se concentró en la tercera y cuarta década de la vida. En cuanto al estado civil, predominó la población casada (66.3%), seguida por unión libre (18.3%) y solteros (12.4%), mientras que los pacientes divorciados y viudos representaron un porcentaje menor. Este hallazgo sugiere que la mayoría de los hombres que optan por la vasectomía se encuentra en relaciones de pareja estables. Respecto al nivel educativo, se observó predominio de preparatoria (43.2%), seguido de secundaria (26.6%) y licenciatura (25.4%), mientras que los niveles de primaria y posgrado fueron menos frecuentes.

En relación con la ocupación, el grupo más representativo fue el de empleados (63.3%), seguido por obreros (18.9%), mientras que otras ocupaciones como hogar, profesionista, comerciante y estudiante se presentaron en menor proporción. Por otra parte, al analizar la religión, se observó mayor proporción de participantes que se identificaron como ateos u otra religión (57.4%), seguidos por católicos (39.1%) y una pequeña proporción de cristianos (3.6%). En cuanto al tipo de pareja, la mayoría de los participantes reportó tener una pareja estable (82.8%), mientras que el 17.2% refirió no contar con una relación estable (Tabla 1).

Características reproductivas y clínicas:

Respecto al tiempo transcurrido desde la realización de la vasectomía, se observó un rango de 2 a 9 meses, con una media de 3.5 ± 1.1 meses y una mediana de 3 meses, lo que indica que la mayoría de los participantes se encontraba en un periodo relativamente reciente posterior al procedimiento. En relación con el inicio de vida sexual activa (IVSA), se registró un rango de 13 a 49 años, con una media de 17.9 ± 4.1 años y una mediana de 17 años, lo cual se encuentra dentro de los rangos reportados para la población general. Respecto al número de hijos, la mayor proporción de los participantes reportó tener dos hijos (46.7%), seguido de un hijo (21.3%) y tres hijos (17.2%), mientras que porcentajes menores reportaron cuatro o cinco hijos. Asimismo, 7.7% de los participantes no tenía hijos al momento del estudio (Tabla 2).

Evaluación del Índice de Satisfacción Sexual de Hudson:

El análisis de los puntajes promedio por ítem del Índice de Satisfacción Sexual de Hudson permitió evaluar distintos aspectos de la dinámica sexual dentro de la pareja, incluyendo deseo sexual, excitación, satisfacción y comunicación sexual. En general, los puntajes promedio observados en los diferentes ítems fueron bajos, lo que indica una baja frecuencia de percepciones relacionadas con insatisfacción sexual (Tabla 3).

En relación con la distribución de respuestas por categorías del índice, se observó que la mayoría de los participantes respondió en las categorías “pocas veces” (68%) y “pocas veces o nunca” (24%), mientras que solo 8% reportó la categoría “algunas veces”. No se registraron respuestas en las categorías de mayor frecuencia de insatisfacción sexual (Tabla 4).

Estos resultados indican que las experiencias relacionadas con insatisfacción sexual, como la percepción de una vida sexual poco satisfactoria o dificultades en la relación sexual con la pareja, fueron poco frecuentes en la población evaluada.

Puntaje global del Índice de Satisfacción Sexual:

El puntaje total del Índice de Satisfacción Sexual de Hudson mostró un rango de 0 a 47 puntos, con una media de 16.6 ± 10.8 puntos y una mediana de 14 puntos, lo que indica una tendencia hacia valores bajos de insatisfacción sexual. La distribución de los puntajes mostró asimetría positiva, con mayor concentración de los valores en los niveles bajos del índice, lo que sugiere que la mayoría de los participantes reportó una percepción favorable de su vida sexual posterior a la vasectomía (Tabla 5).

Análisis de asociación entre variables:

Para evaluar la posible relación entre el puntaje del Índice de Satisfacción Sexual y las variables categóricas, se aplicó la prueba no paramétrica de Kruskal–Wallis, sin encontrarse diferencias estadísticamente significativas entre la satisfacción sexual y variables como estado civil, ocupación, escolaridad, religión o tipo de pareja (Tabla 6).

Asimismo, se realizó un análisis de correlación mediante el coeficiente de correlación de Pearson para evaluar la relación entre el puntaje del índice y variables cuantitativas. No se observaron correlaciones estadísticamente significativas entre la satisfacción sexual y la edad (r = 0.073; p = 0.343), el tiempo transcurrido desde la vasectomía (r = −0.104; p = 0.179) o la edad de inicio de vida sexual activa (r = 0.066; p = 0.393) (Tabla 7).

Estos resultados sugieren que la satisfacción sexual posterior a la vasectomía no se encuentra significativamente influenciada por las variables demográficas o reproductivas evaluadas en este estudio.

Tabla 3 Puntajes promedio por ítem del Índice Sexual de Hudson:

Tabla 6. Asociación entre el puntaje del Índice Sexual de Hudson y variables: categóricas (prueba de Kruskal–Wallis).

Puntaje total Índice sexual de Hudson.

Ver tablas al final del artículo.

Figura 1. Distribución de respuestas por categoría (ítems del Hudson):

Distribución porcentual de las respuestas por categoría (pocas veces o nunca, algunas veces, buena parte del tiempo, la mayor parte del tiempo) en los ítems del Índice Sexual de Hudson (n = 169). Se observa predominio de la categoría “pocas veces o nunca”.

Figura 2. Distribución del puntaje del Índice Sexual de Hudson mediante diagrama de caja.

Distribución de los puntajes del Índice Sexual de Hudson. Se observa una asimetría positiva, con concentración de valores en los niveles bajos de insatisfacción sexual. Mediana: 14 (RI: 8–22); mínimo–máximo: 0–47; media ± DE: 16.6 ± 10.8.

Discusión

La satisfacción sexual constituye un componente fundamental de la salud sexual y reproductiva, ya que influye en el bienestar individual, la estabilidad de la relación de pareja y la calidad de vida. En este contexto, la evaluación del impacto de la vasectomía sobre la satisfacción sexual resulta particularmente relevante, debido a que persisten mitos socioculturales que asocian este procedimiento con una posible disminución del deseo sexual, alteraciones en la función eréctil o deterioro de la vida sexual masculina (2,3,10). Analizar esta relación permite generar evidencia que contribuya a orientar la consejería clínica y a disminuir barreras en la aceptación de este método anticonceptivo.

En el presente estudio se evaluó la satisfacción sexual en hombres de 30 a 50 años sometidos a vasectomía mediante el Índice de Satisfacción Sexual de Hudson, instrumento ampliamente utilizado en investigación clínica y que ha demostrado adecuada confiabilidad y validez psicométrica para evaluar la insatisfacción sexual en relaciones de pareja (1,18,19). La utilización de esta escala permitió obtener una medición estandarizada y comparable con investigaciones previas.

Los resultados obtenidos muestran que la mayoría de los participantes presentó bajos niveles de insatisfacción sexual, con una media de 16.6 puntos en el Índice de Hudson, valor considerablemente por debajo del punto de corte asociado con insatisfacción sexual significativa. Además, la distribución de las respuestas se concentró predominantemente en las categorías “pocas veces o nunca”, lo que refleja una tendencia general hacia una percepción positiva de la vida sexual posterior al procedimiento.

Estos hallazgos coinciden con lo reportado en diversos estudios internacionales que han demostrado que la vasectomía no afecta negativamente la función sexual masculina, ya que el procedimiento únicamente interrumpe el paso de los espermatozoides a través del conducto deferente, sin alterar la producción hormonal testicular ni los mecanismos fisiológicos responsables del deseo sexual, la erección o el orgasmo (4,8). De igual forma, investigaciones sobre aceptación de la vasectomía ha señalado que muchos de los temores relacionados con la disminución del desempeño sexual se basan principalmente en percepciones culturales o desinformación, más que en efectos fisiológicos reales (2,3).

En el presente estudio tampoco se identificaron asociaciones estadísticamente significativas entre la satisfacción sexual y variables sociodemográficas, como edad, estado civil, escolaridad, ocupación o número de hijos. Asimismo, no se observaron correlaciones significativas entre el puntaje del Índice de Hudson y variables clínicas como el tiempo transcurrido desde la vasectomía o la edad de inicio de vida sexual. Estos resultados sugieren que la percepción de la satisfacción sexual posterior al procedimiento parece ser independiente de dichas variables en la población estudiada.

La literatura ha señalado que la satisfacción sexual es un fenómeno multidimensional y multifactorial, influido no solo por aspectos biológicos, sino también por factores psicológicos, relacionales y socioculturales (1). En algunos casos, incluso se ha descrito una mejora en la satisfacción sexual posterior a la vasectomía debido a la disminución de la ansiedad relacionada con el riesgo de embarazo no planeado, lo que podría favorecer una mayor espontaneidad y disfrute de las relaciones sexuales (5,11). Aunque este estudio no evaluó directamente variables psicológicas o de dinámica de pareja, esta hipótesis podría explicar parcialmente la tendencia hacia niveles positivos de satisfacción observada en los participantes.

Desde una perspectiva de salud pública, los resultados adquieren relevancia si se considera que, a pesar de la seguridad, eficacia y bajo costo de la vasectomía, su utilización en México continúa siendo limitada. Diversos estudios han reportado que este método representa una proporción mínima de los métodos anticonceptivos utilizados, en contraste con la esterilización femenina, lo que refleja una marcada desigualdad en la distribución de la responsabilidad anticonceptiva entre hombres y mujeres (5,6,13). En este sentido, generar evidencia científica que demuestre que la vasectomía no afecta la satisfacción sexual masculina puede contribuir a reducir mitos y promover una mayor participación masculina en la planificación familiar.

No obstante, es importante considerar algunas limitaciones metodológicas del estudio. En primer lugar, el diseño transversal permite evaluar la satisfacción sexual en un momento específico, pero no permite establecer cambios longitudinales antes y después del procedimiento. Asimismo, la investigación se realizó en una sola unidad de Medicina familiar, lo que puede limitar la generalización de los resultados a otras poblaciones con diferentes características socioculturales. Finalmente, el estudio se centró en variables sociodemográficas y reproductivas, sin explorar aspectos emocionales, psicológicos o de dinámica de pareja, los cuales podrían influir de manera significativa en la percepción de la satisfacción sexual.

Por lo anterior, futuras investigaciones podrían beneficiarse de diseños longitudinales, evaluando la satisfacción sexual antes y después de la vasectomía, así como incluir variables relacionadas con la calidad de la relación de pareja, el bienestar psicológico y la comunicación sexual. Este enfoque permitiría comprender de manera más integral el impacto del procedimiento en la vida sexual de los hombres y sus parejas.

En conjunto, los resultados de este estudio respaldan la evidencia científica existente que señala que la vasectomía no se asocia con una disminución de la satisfacción sexual masculina. Estos hallazgos contribuyen a fortalecer la información disponible para la práctica clínica y pueden ser útiles en la orientación de los pacientes durante la consejería en planificación familiar, favoreciendo una toma de decisiones informada y basada en evidencia.

Conclusión

Los resultados del presente estudio muestran que la vasectomía no se asocia con una disminución de la satisfacción sexual en los hombres evaluados. La mayoría de los participantes presentó niveles bajos de insatisfacción sexual de acuerdo con el Índice de Satisfacción Sexual de Hudson, lo que sugiere que la vida sexual posterior al procedimiento se mantiene estable y satisfactoria en la población estudiada. Estos hallazgos permiten cumplir con el objetivo de la investigación al evidenciar que, en pacientes de 30 a 50 años adscritos a la Unidad de Medicina Familiar No. 49 de Celaya, Guanajuato, la vasectomía no representa un factor negativo en la percepción de la satisfacción sexual masculina.

El análisis estadístico no identificó asociaciones significativas entre la satisfacción sexual y las variables sociodemográficas analizadas, incluyendo edad, escolaridad, ocupación, estado civil, número de hijos y tiempo transcurrido desde la realización de la vasectomía. Este hallazgo sugiere que la satisfacción sexual posterior al procedimiento es independiente de dichas variables, lo cual respalda la evidencia científica que señala que la vasectomía no altera los mecanismos fisiológicos responsables del deseo sexual, la función eréctil ni la respuesta sexual masculina.

En conjunto, los resultados obtenidos contribuyen a fortalecer la evidencia existente respecto a la seguridad y neutralidad de la vasectomía en la esfera de la función sexual masculina. Asimismo, permiten cuestionar los mitos socioculturales que asocian este procedimiento con pérdida de virilidad, disminución del desempeño sexual o deterioro de la calidad de vida sexual, creencias que con frecuencia constituyen una barrera importante para su aceptación dentro de la población masculina.

No obstante, deben considerarse algunas limitaciones metodológicas. El diseño transversal del estudio limita la posibilidad de establecer relaciones causales y de evaluar cambios longitudinales en la satisfacción sexual posterior al procedimiento. De igual forma, la investigación se desarrolló en una población específica adscrita a una unidad de Medicina familiar, por lo que la extrapolación de los resultados a otros contextos poblacionales debe realizarse con cautela. En este sentido, futuras investigaciones con diseños longitudinales y muestras más amplias podrían aportar mayor evidencia sobre la evolución de la satisfacción sexual a largo plazo posterior a la vasectomía.

En conclusión, la vasectomía se confirma como un método anticonceptivo masculino seguro, eficaz y sin repercusiones negativas en la satisfacción sexual de los pacientes evaluados. La evidencia generada en esta investigación contribuye a fortalecer el conocimiento científico disponible sobre el impacto del procedimiento en la salud sexual masculina y puede servir como base para estrategias de educación y promoción de la planificación familiar dirigidas a incrementar la participación masculina en la anticoncepción.

Impacto clínico para la Medicina Familiar:

Desde la perspectiva de la Medicina familiar, los hallazgos de este estudio tienen implicaciones relevantes para la práctica clínica cotidiana. La evidencia de que la vasectomía no afecta negativamente la satisfacción sexual masculina permite a los médicos familiares brindar consejería más sólida y basada en evidencia durante la orientación en planificación familiar. Esto puede contribuir a disminuir temores y creencias erróneas entre los pacientes, favoreciendo una toma de decisiones informada y promoviendo una mayor participación del hombre en la corresponsabilidad anticonceptiva dentro de la pareja. De esta manera, la promoción adecuada de la vasectomía desde el primer nivel de atención podría fortalecer las estrategias institucionales de planificación familiar y contribuir al bienestar sexual y reproductivo de la población.

Anexos:

Instrumentos de recolección

Cronograma de actividades

Índice sexual de Hudson

Crooks R. Baur K. Arellano J. Nuestra sexualidad 2010; 10(1):463 pp. Disponible en: https://cdn.goconqr.com/uploads/media/pdf_media/21 098172/4a11bfa3-5c28-488f-a775-01c842d0e0ac.pdf.

Ver tablas al final del artículo.

Referencias bibliográficas

  1. Iglesias PS, Sierra JC, García M, Martínez A, Sánchez A, Tapia MI. Índice de satisfacción sexual (ISS): un estudio sobre su fiabilidad y validez. Int J Psych Psychol Ther. 2009 ;9(2) :259–73. Disponible en: https://www.ijpsy.com/volumen9/num2/235/ndice-de-s atisfaccin-sexual-iss-un-ES.pdf.
  2. Meneses-Parra AL, Cristancho-Gómez SM. Factores que inciden en la aceptabilidad de la vasectomía. Rev Colomb Enferm. 2019;18(2):1–10. Disponible en: https://revistas.unbosque.edu.co/index.php/RCE/art icle/view/2438/2214.
  3. Muñoz Pérez MA, López Portillo A, Velasco Morales S. Conocimientos, actitudes y creencias entorno a la elección de la vasectomía en Ecatepec, México. Rev Cient Cienc Med. 2017;20(2):33–9. Disponible en: http://www.scielo.org.bo/pdf/rccm/v20n2/v20n2_a06. pdf.
  4. Velez D, Pagani R, Mima M, Ohlander S. Vasectomy: a guidelines-based approach to male surgical contraception. Fertil Steril. 2021;115(6):1365–8. Disponible en: https://www.fertstert.org/article/S0015-0282(21)00 250-8/fulltext.
  5. Hernández Aguilera RD, Marván-Garduño ML. La vasectomía desde una perspectiva psicosocial. Perinatol Reprod Hum. 2015;29(1):30–5. Disponible en: https://www.elsevier.es/es-revista-perinatologia-r eproduccion-humana-144-pdf-S0187533715000084.
  6. Córdova Basulto DI, Sapien López JS, Valdepeña Estrada R, Patiño Osnaya SP, Castellanos Henández H. Vasectomía: reseña de 25 años en el Centro de Cirugía Ambulatoria del ISSSTE. Rev Esp Med Quir. 2011;16(1):33–8. Disponible en: https://www.medigraphic.com/pdfs/quirurgicas/rmq-2 011/rmq111g.pdf.
  7. Córdova Basulto DI, Sapien López JS, Salguero Velázquez MA, Corchado Vargas A, Valdepeña R. Deseos y quejas en la sexualidad: razones para la vasectomía. Rev Electron Psicol Iztacala. 2013;16(1):1–19. Disponible en: https://www.medigraphic.com/pdfs/epsicologia/epi-2 013/epi131a.pdf.
  8. Córdoba Basulto DI, Arias García A, Sapién Córdoba A. Deseo sexual en hombres con y sin vasectomía: experiencias y significados. Rev Electron Psicol Iztacala. 2013;16(3):707–19. Disponible en: https://www.medigraphic.com/pdfs/epsicologia/epi-2 013/epi133a.pdf.
  9. Untiveros Mayorga CF, Mauricio Pachas J. Consecuencias a largo plazo de la vasectomía en varones operados en el Hospital Nacional Cayetano Heredia. Rev Med Hered. 2004;15(3):131–5. Disponible en: http://www.scielo.org.pe/scielo.php?pid=S1018-130X 2004000300003&script=sci_arttext.
  10. Moral de la Rubia J. Unidimensionalidad del Índice de Satisfacción Sexual de Hudson en adultos mexicanos casados y en unión libre. Cuad Hispanoam Psicol. 2018;17(2):28–42. Disponible en: https://dialnet.unirioja.es/servlet/artículo?codig o=6800229.
  11. Viveros Vigoya M. La esterilización masculina: ¿un punto de inflexión en las trayectorias anticonceptivas y reproductivas? Reflexiones a partir de un estudio de caso colombiano. Sex Salud Soc (Rio J). 2009;1(1):11–29. Disponible en: https://www.redalyc.org/artículo.oa?id=29332296100 2.
  12. Izurieta-Soto M, Rios-Isunza ZA, Gómez-Hernández I, García-Solano B. Proceso de toma de decisión de la vasectomía desde la teoría fundamentada. Rev Cienc Cuid. 2023;20(2):8–19. Disponible en: https://revistas.ufps.edu.co/index.php/cienciaycui dado/article/view/3635/4485.
  13. Fernández Aragón S, Ruydiaz Gómez K, Baza Maestre G, Berrio Ayala D, Rosales Barrios Y. Percepción de los hombres ante la aceptación o rechazo de la vasectomía. Duazary. 2013;11(1):22–9. Disponible en: https://www.redalyc.org/pdf/5121/512156303004.pdf.
  14. Rodríguez Morales V, Díaz Bernal Z, Castañeda Abascal I, Rodríguez Cabrera A. Conocimientos y actitudes de varones acerca de la planificación familiar. Rev Cubana Salud Pública. 2016;42(1):101–14. Disponible en: https://www.redalyc.org/artículo.oa?id=21444931011 .
  15. Engl T, Hallmen S, Beecken WD, Rubenwolf P, Gerharz EW, Vallo E. Impact of vasectomy on the sexual satisfaction of couples: experience from a specialized clinic. Cent Eur J Urol. 2017;70:275–9. Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5656365/p df/CEJU-70-1294.pdf.
  16. Lara-Ricalde R, Velázquez-Ramírez N, Reyes-Muñoz E. Vasectomía sin bisturí: perfil del usuario y resultados. Ginecol Obstet Mex. 2010;78(4):226–31. Disponible en: https://www.medigraphic.com/pdfs/ginobsmex/gom-201 0/gom104d.pdf.
  17. Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva. Lineamiento técnico para la prestación de servicios de vasectomía sin bisturí. Primera edición. México: Subsecretaría de Prevención y Promoción de la Salud; 2024. Disponible en: https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/929 434/WEB_12_JUL_Lin_VsB_i Mac_2024.pdf.
  18. Crooks R. Baur K. Arellano J. Nuestra sexualidad 2010; 10(1):463 pp. Disponible en: https://cdn.goconqr.com/uploads/media/pdf_media/21 098172/4a11bfa3-5c28-488f-a775-01c842d0e0ac.pdf.

Anexos: PDF