Estudio comparativo de MoCA vs Minimental Folstein como herramienta predictora de trastorno cognoscitivo mayor en ancianos

https://doi.org/10.58842/VEOZ2602

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VI. Nº 12–Diciembre 2023. Pág. Inicial: Vol. VI; nº 12: 27.3
Autor principal (primer firmante): Ordoñez-Huetle Carolina
Fecha recepción: 25 de noviembre, 2023
Fecha aceptación: 30 de noviembre, 2023
Ref.: Ocronos. 2023;6(12): 27.3

Autores:

Ordoñez-Huetle Carolina 1, Del Moral-Stevenel Czestochowa 2, Martínez-Marín Dolores 3, Villalba-Martínez Dulce Crystal 1, Lozano-Blancas Carol Janet 1, Nava-Manzo Josué Omar 4.

1 Médico Residente de tercer año de la especialidad de Geriatría

2 Médico Especialista en Geriatría.

3 Médico Especialista en Ginecología y Obstetricia

4 Maestro en Diagnóstico y Rehabilitación Neuropsicológica.

Publica TFG cuadrado 1200 x 1200

Hospital General de Zona No. 20 Puebla, México.

Resumen

El envejecimiento es un proceso natural caracterizado por deterioro progresivo de las funciones físicas y cognitivas, por lo cual es importante el empleo de herramientas de tamizaje eficaces para evaluar la función cognitiva que nos permita predecir con mayor exactitud un trastorno cognitivo mayor y diferenciarlo de un deterioro cognitivo esperado por la edad en los pacientes ancianos.

El objetivo de nuestro estudio fue comparar las escalas de MoCA vs Minimental Folstein como herramienta predictora de trastorno cognoscitivo mayor en ancianos.

Se realizó un estudio analítico, comparativo, longitudinal, unicéntrico, prospectivo y homodémico donde se incluyeron pacientes geriátricos mayores de 65 años en el servicio de la consulta externa de Geriatría del HGZ No. 20, Puebla a quienes se les aplicó ambas en una sola entrevista en dos ocasiones, al momento de su primera cita y a los 6 meses.

El tipo de muestreo fue consecutivo no probabilístico. Resultados La edad media fue de 73.39, el 55.9% de la población fue femenina, el 25.01% tenían un grado universitario siendo mayoría, el 43.19% tenía un empleo, los resultados de MoCA y MMSE fueron muy similares para las categorías de Normal (19.04 y 19.04% respectivamente) y para deterioro cognitivo (72.02% y 76.78% respectivamente). No se encontraron diferencias significativas mediante la aplicación de uno como del otro. Conclusión El trastorno cognoscitivo mayor puede ser valorado de manera confiable tanto por escala de MOCA como Minimental Test, con una mayor certeza en el Minimental en pacientes con escolaridad baja.

Palabras clave

Geriatría, Deterioro Cognitivo, envejecimiento, MoCA, Minimental Folstein

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Introducción

El envejecimiento es un proceso natural, continuo, de carácter lento y complejo, caracterizado por la disminución de capacidades funcionales con una gran afectación a la memoria provocando la disminución de plasticidad sináptica, sinapsis interneuronal, factores tróficos y diferentes circuitos que interrelacionan la actividad cerebral provocando el proceso de envejecimiento cognitivo (1).

La demencia afecta a 50 millones de personas en todo el mundo, y se registran alrededor de 10 millones de nuevos casos cada año. Se calcula, además, que entre un 5 y un 8% de la población mayor de 60 años sufrirá demencia en un momento determinado, y se prevé un número total de 82 millones de personas con demencia en 2030 y de 152 millones en 2050 (2).

Los criterios diagnósticos de demencia más utilizados son los del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM), donde incluyen la presencia de déficits cognitivos en, al menos, un dominio cognitivo y que esta alteración provoque un deterioro significativo respecto al nivel previo de independencia en las actividades de la vida diaria. En la última versión de este manual, el DSM-5, el término de demencia ha sido sustituido por el de trastorno neurocognitivo mayor (3).

El deterioro cognitivo es un síndrome clínico caracterizado por la pérdida o el deterioro de las funciones mentales en distintos dominios conductuales y neuropsicológicos, tales como la memoria, orientación, cálculo, comprensión, juicio, lenguaje, reconocimiento visual, conducta y personalidad. Es una alteración de las funciones mentales superiores, que suele ser de etiología multifactorial como depresión, déficit auditivo y visual, hipotiroidismo, efectos adversos de medicamentos, etc. (4).

La demencia y el deterioro cognitivo son conceptos similares, pero se deben diferenciar por el grado de afectación en la alteración en la funcionalidad. El deterioro cognitivo leve se caracteriza por la disminución de las funciones mentales que no altera la independencia, pero que es mayor a lo esperado para la edad del sujeto afectado a diferencia del deterioro mayor donde el paciente se vuelve dependiente (4).

El Mini Examen del Estado Mental (MMSE) es la escala de detección más utilizada en los deterioros cognitivos en la que mide orientación, atención, memoria, lenguaje y habilidades viso-espaciales. El rendimiento cognitivo medido por el MMSE varía dentro de la población normal según la edad y la educación. Sin embargo, el punto de corte para identificar alteración de funcionamiento cognitivo, según la validación realizada para población latina es de igual o menor a 21 (5).

Por otro lado, la Evaluación Cognitiva de Montreal (MoCA), se ha desarrollado como una breve herramienta de cribado cognitivo para detectar deterioro. Este instrumento examina las siguientes habilidades de atención, concentración, funciones ejecutivas (incluyendo la capacidad de abstracción), memoria, lenguaje, capacidades visuo-constructivas, cálculo y orientación.

Cualquier persona que comprenda y siga sus instrucciones puede administrar el MoCA, si bien únicamente un profesional de la salud especialista en el ámbito cognitivo podrá interpretar sus resultados. El tiempo de administración requerido es de aproximadamente diez minutos. La puntuación máxima es de 30; una puntuación igual o superior a 26 se considera normal (6).

El 2017, Aguilar y colaboradores realizaron un estudio para determinar la validez y confiabilidad del MoCA en 168 pacientes mayores de 65 años que se encontraban en una clínica de memoria obteniendo que el instrumento mostró una adecuada confiabilidad intraobservador (0,95) y adecuada consistencia interna (0,89). Con un punto de corte < 24, mostró sensibilidad del 98% y especificidad del 93% para el diagnóstico de demencia. Sin embargo, lo más sobresaliente de este estudio fue que mostraron la capacidad del MoCA para detectar deterioro cognitivo leve en mexicanos; la sensibilidad fue del 80% y la especificidad, del 75% con un punto de corte <26 puntos (7,8).

Se debe tomar en cuenta que existe una reserva cognitiva conocida como plasticidad neuronal, ya que se cree que contrarresta los efectos del envejecimiento o el daño cerebral. Dicha reserva reduce el riesgo de incidencia de demencia al 54%.

La reserva cognitiva se asocia con diversos factores de la experiencia de vida, como un mayor cociente intelectual, educación, complejidad y duración ocupacional y estilo de vida por lo cual sería uno de los factores que disminuirán el deterioro en el adulto mayor, inclusive puede influir a que algunos pacientes que no lleguen a esta alteración cognitiva y las escalas tanto MoCA como MMSE valoradas pueden presentarse sin ninguna alteración o mínima durante su envejecimiento (7).

Objetivos

El objetivo general fue comparar MOCA vs Minimental Folstein como herramienta predictora de trastorno cognoscitivo mayor en ancianos, para los objetivos específicos se buscó definir las áreas cognitivas más afectadas comúnmente en los pacientes mayores de 65 años, conocer el grado de deterioro cognitivo y conocer las variables sociodemográficas.

Métodos

Se realizó un estudio prospectivo, analítico, longitudinal, comparativo, unicéntrico y homodémico en 165 pacientes mayores de 65 años derechohabientes del Instituto Mexicano del Seguro Social que acudieron a la consulta externa de geriatría durante 6 meses continuos, de ambos sexos, que no tuvieran previamente un diagnóstico de demencia o deterioro cognitivo, que no estuvieran en tratamiento farmacológico por trastornos mentales y que no tuvieran comorbilidades descontroladas. Como criterios de eliminación se tomaron a pacientes que hubieran fallecido durante el periodo del estudio y que hayan cambiado de residencia.

Como variable dependiente se tomó al estado cognitivo, y como variables independientes se consideraron al sexo, edad, ocupación, estado civil, funcionalidad y escolaridad.

Para la estrategia de estudio, una vez ubicados a los participantes que cubrían los criterios de inclusión, se les realizó lectura del consentimiento informado, posteriormente se despejó al participante y acompañante cualquier duda relacionada y no quedando ninguna duda, se procedió a firmar la Carta de Consentimiento informado. Posteriormente se realizó la aplicación de las escalas en el consultorio de geriatría tanto de MoCA como el Minimental Folstein con duración de 40 minutos y posteriormente a los 6 meses con la misma duración. Para la Escala de MoCA, se tomó un total de 30 puntos, si el paciente obtuvo menos de 26 tiene deterioro cognoscitivo.

Para la aplicación de Minimental de Folstein se realizó en un lugar cómodo, confortable libre de distractores de forma individual y sin establecer límite de tiempo, La puntación obtenida considerada para no deterioro cognitivo fue de 30-27; 26-25 puntos posible deterioro, 24-10 puntos deterioro cognitivo leve, 9-6 deterioro cognitivo moderado a severo, menos de 6 puntos deterioro severo. Con un ajuste en la edad y el nivel educativo del paciente.

Una vez obtenidos los resultados de las escalas valoradas se compararon las puntuaciones y la traducción clínica correspondiente. Los resultados obtenidos se analizaron mediante el programa estadístico SPSS v.25

Resultados

El trabajo incluyo a 168 participantes de los cuales el sexo femenino tuvo una frecuencia de 94 (55.9%) y 65 (38.1%) del sexo masculino con una edad media de 73.39 (DE 5.56), en cuanto a su escolaridad predominio los pacientes con preparatoria completa con un 54.76% seguido de la primaria con un 19.04%, licenciatura 13.09%, secundaria 10.71% y sin estudios el 2.38%. Se encontró que el 56.22% se dedicaban a labores del hogar, seguido de 43.19% que eran empleados de alguna empresa y solo 1 persona fue comerciante (0.59%). (Tabla 1).

Hablando de la evaluación previa de ambos estudios, se encontró que en ambos estudios (MoCA y Minimental) 32 participantes se encontraban sin datos de deterioro lo cual no tuvo una significancia estadística (p = 0.500) con respecto al deterioro leve mediante Moca, 12 (8.92%) versus 7 (4.16%) para Minimental con significancia estadística (p =0.041) y en deterioro cognitivo, 121 (72.02%) mediante Moca y 129 (75.78%) para Minimental sin significancia estadística (p= 0.117) (Tabla 2).

Para los resultados obtenidos de los instrumentos en el momento de la elaboración del estudio, 16 y 19 participantes tuvieron resultados normales para MoCA y Minimental respectivamente (p= 0.338); 28 y 20 para Deterioro leve (p= 0.021) y para deterioro cognitivo en MoCA y Minimental 122 y 127 respectivamente (p= 0.268). (Tabla 3).

Discusión

El objetivo de la presente Investigación fue comparar el instrumento de MoCA versus Minimental Folstein para determinar el diagnóstico de Deterioro Cognitivo en el cual se analizó la diferencia que distintos ítems para categorizar el grado de deterioro Cognitivo mediante cuestionarios de fácil aplicación en la consulta externa al igual que la influencia de los determinantes sociodemográficos para esta entidad.

Nuestros resultados muestran similitud con estudios realizados a nivel internacional. Tal como se muestra a continuación; De los resultados obtenidos, se observó que la edad media fue de 73.39 años con una desviación estándar de 5.56 y el sexo que predominó fue el femenino con una prevalencia de 6:4 represando que, el 56% fueron mujeres y el 34% hombres, de acuerdo con el estudio de Mackin y López quien mencionaron que son muchos los factores de riesgo.

Adicionalmente, dado que, se sabe que por sobre los 60 años, aumenta el riesgo de padecer Deterioro Cognitivo leve y que las mujeres tienen un riesgo mayor de padecer Demencia de tipo Alzheimer, toda investigación en este ámbito debe considerar (o controlar) estos factores de riesgo. (9.10).

Asimismo, se determinó que el porcentaje acumulado de estudios se centró entre la preparatoria y universidad con un porcentaje de 54.76 y 13.09% respectivamente, lo que hace un porcentaje acumulado de 67.85% Dicha cifra está relacionada y coincide con los datos reportados por el INEGI 2020, donde establece que en la población del estado de Puebla, el 71.64% se encuentra con una eficiencia terminal en educación media superior.

Para la valoración bivariada en cuanto al grado de estudios y el grado de deterioro cognitivo, estuvo muy relacionado al porcentaje de pacientes que no obtuvieron un grado de deterioro mediante ambas pruebas (19.04%), esto, coincide con lo mencionado por Abarca y colaboradores, donde mencionan que, a mayor nivel educativo, menor deterioro cognitivo (11,12).

De los resultados obtenidos para la evaluación de MoCA, coincidieron en gran magnitud con el estudio elaborado para la validación de dicho instrumento donde la edad media de la población de estudio fue de 78 años (73 años en nuestro estudio), donde se descubrió que la versión rusa de MoCA es un instrumento de detección cognitiva útil para las personas mayores con deterioro cognitivo leve.

En otro estudio, se encontraron limitaciones por las combinaciones específicas de las deficiencias cognitivas, sensoriales, concluyendo que la prueba MoCA no es adecuada para adaptarse en personas con discapacidad visual y auditiva (13).

Sin embargo, en nuestro estudio no se presentaron tales limitaciones, incluso, los resultados fueron muy parecidos arrojados por Minimental de Folstein, donde, 7 de cada 10 participantes tuvieron un deterioro cognitivo establecido, 2 de cada 10 un deterioro leve y solo 1 paciente de cada 10 tuvo un resultado normal o negativo para Deterioro Cognitivo.

Conclusiones

El deterioro cognitivo es un síndrome que se caracteriza por la pérdida de las funciones mentales en distintos aspectos neurológicos, psicológicos, conductuales que conllevan a repercusiones en la memoria, orientación, juicio, lenguaje, reconocimiento visual, conducta y en la personalidad. En los adultos mayores, las pruebas cognitivas de cribado pueden diferenciar entre un envejecimiento cognitivo normal y un probable trastorno neurológico como demencias vasculares, Alzheimer, etc.

Las pruebas de cribado son de fácil y rápida aplicación lo cual lo hace sencillo de incluir en la consulta externa de geriatría y de primer nivel con el fin de realizar una intervención temprana, planear políticas públicas basadas en la prevención y tratamiento, a pesar de ello, existen controversias entre que instrumento es de mayor confiabilidad.

En nuestro estudio no hubo diferencia significativa en la comparación de ambos instrumentos, únicamente para el rango obtenido como Deterioro cognitivo leve (p < 0.04) considerándose que el utilizar la herramienta MoCA para un diagnóstico oportuno de Deterioro cognitivo leve tiene una mayor validez en contraste con el MMSE.

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Bibliografía

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