Efectividad del tratamiento con ulipristal en pacientes con sangrado uterino anormal secundario a miomatosis uterina de pequeños elementos en el Hospital General de Zona n.º 6 en el periodo del 1 de marzo de 2025 al 1 de marzo de 2026

Incluido en la revista Ocronos. Vol. IX. N.º 8–Agosto 2026.

Pág. Inicial: Vol. IX; N.º 8: 1038

Autor principal (primer firmante): Mario Alberto Favila Castañeda

Fecha recepción: 12/08/2026

Fecha aceptación: 24/08/2026

Ref.: Ocronos. 2026;9(8): 1038

https://doi.org/10.58842/LTJB8816

Tesista

Dr. Mario Alberto Favila Castañeda

Categoría: Residente de Ginecología y Obstetricia.

Adscripción: Hospital General de Zona No. 6 Lic. Benito Juárez.

Director de Tesis

Dr. José Roberto Ulloa Ulloa

Categoría: Médico Ginecólogo Adscrito al HGZ No. 6

Adscripción: Hospital General de Zona No. 6 Lic. Benito Juárez.

Publica TFG cuadrado 1200 x 1200

Dr. José Alejandro Manzo Castillo

Categoría: Coordinador Auxiliar Médico de Investigación en Salud

OOAD Chihuahua, IMSS

Adscripción: Hospital General de Zona No. 6 Lic. Benito Juárez.

Dedicatoria

Dedicatoria a Dios, a mis padres y hermanos, que siempre me han apoyado; a mi familia que ha sacrificado cosas por mí y por mi formación como médico especialista, desde la distancia, pero siempre en contacto cercano.

publica-articulo-revista-ocronos

Agradecimiento especial a mis profesores, compañeros y amigos de la residencia médica, fueron parte fundamental de mi crecimiento.

Resumen

  • Título: “Efectividad del tratamiento con ulipristal en pacientes con sangrado uterino anormal secundario a miomatosis uterina de pequeños elementos en el Hospital General de Zona No. 6 en el periodo del 01 marzo 2025 al 01 marzo 2026”.
  • Autores: Dr. Mario Alberto Favila Castañeda, Dr. José Roberto Ulloa Ulloa, Dr. José Alejandro Manzo Castillo.
  • Introducción: el sangrado uterino anormal (SUA) es causado principalmente por miomatosis uterina; es una alteración del ciclo menstrual y; es la segunda causa de atención ginecológica. Los miomas uterinos son neoplasias benignas compuestas de músculo liso y colágeno; surgen en el miometrio y suelen ser múltiples. La incidencia e miomatosis se estima entre el 20 a 35% en mujeres en edad reproductiva a nivel mundial y entre un 15 a un 30% en México. El Acetato de Ulipristal es considerado uno de los tratamientos más novedosos y de alta efectividad en el tratamiento del SUA por miomatosis uterina.
  • Objetivo: Determinar la efectividad del tratamiento con Ulipristal en Sangrado Uterino Anormal secundario a Miomatosis Uterina de Pequeños Elementos.
  • Material y métodos: se realizó un estudio transversal, retrospectivo, observacional, descriptivo y analítico. La muestra fue de 140 pacientes obtenida por la fórmula para muestras finitas y muestreo no probabilístico. Los datos recabados fueron organizados y analizados en los softwares Excel y SPSS v26 mediante estadística descriptiva e inferencial: Chi2, T de Student y OR.
  • Resultados: el uso de Ulipristal aumenta 4 veces más la probabilidad de presentar mejoría clínica en las pacientes que la usan (OR 4.025, IC (1.006-22.582), p=.002). Hay un aumento de la probabilidad de más del doble en la reducción del tamaño de los miomas (OR 2.121, IC (1.257-8.351), p=.003).
  • Conclusiones: el tratamiento con Ulipristal es efectivo. Aumenta 4 veces la probabilidad (OR 4.025, IC (1.006-22.582), p=.002) de mejoría Clínica de sangrado en comparación con los que no lo usan. Y aumenta dos veces (OR 2.121, IC (1.257-8.351), p=.003) la probabilidad de reducción de tamaño de los miomas en mujeres que usan Ulipristal ciclos completos (3 meses).

Palabras clave: Sangrado uterino anormal, ulipristal, Miomatosis, Anemia, Sangrado postmenopáusico.

Marco teórico

Los miomas uterinos son neoplasias benignas compuestas de músculo liso y colágeno, y de manera típica; surgen en el miometrio y suelen ser múltiples. La mayoría de los miomas uterinos son asintomáticos, sin embargo, en algunos casos pueden producir dolor, sensación opresiva en región pélvica y esto afecta la calidad de vida de las mujeres que padecen esta enfermedad (1).

La aparición de la miomatosis uterina tiene influencia por el aporte hormonal de estrógenos y progesterona. Su incidencia general es variable, se estima entre el 20 a 35% en mujeres en edad reproductiva a nivel mundial y entre un 15 a un 30% en México (2), sobre todo en mayores de 30 años, pero alcanza niveles del 70-80% conforme pasan los años hasta el final de su edad reproductiva (3). El mecanismo exacto de su génesis no es bien conocido, pero sí se sabe que los estrógenos estimulan ciertos factores de crecimiento miometrial, los cuales están elevados en las células del músculo liso de los miomas (2).

En el climaterio, cuando los estrógenos comienzan a disminuir también suele observarse una disminución de la incidencia de los miomas uterinos (4). Si bien la mayoría de los miomas pueden crecer sin mostrar síntomas clínicos, según su ubicación, número y tamaño pueden producir sangrado uterino anormal y/o dolor pelviano crónico, lo que sin duda lleva a un grado de afectación en la calidad de vida de las mujeres (1).

El Sangrado Uterino Anormal (SUA) es la variación del ciclo menstrual normal en pacientes no embarazadas que se encuentran en edad reproductiva y con cambios en la regularidad, frecuencia del ciclo, y duración del flujo o en la cantidad de sangrado menstrual (5). Estos cambios se asocian a alteraciones médicas que sólo pueden ser identificados por una historia clínica orientada a búsqueda de etiología complementando con métodos de laboratorio, gabinete y determinaciones hormonales como por ejemplo coagulopatías, disfunciones ovulatorias o desordenes primarios endometriales (6).

El SUA es la presentación aumentada en duración y cantidad del sangrado uterino (1). Es una condición frecuente, el cual tiene un impacto social y económico significativo (7). Considerada como la segunda causa de consulta ginecológica, después de las infecciones cervicovaginales; por su origen puede ser de tipo anatómica o disfuncional (8).

Epidemiología

Los miomas uterinos son la principal causa de consulta en ginecología en México. Afecta principalmente a mujeres en edad reproductiva, alcanzando una prevalencia real del 50-60% de ellas (1). La presencia de miomas uterinos es menor en Europa que en Estados Unidos, alegando para ello una posible diferencia racial (9). Son múltiples los factores que influyen en la aparición y evolución de los miomas (10,11):

Raza: las mujeres afroamericanas tienen 3-9 veces mayor prevalencia de miomas, comparadas con las asiáticas y las de raza blanca (10).

Agregación familiar: la miomatosis uterina familiar es factor de riesgo para la aparición de miomas, con un comportamiento diferente a los miomas no familiares. Su incidencia es 2,5 veces mayor en mujeres con al menos tres familiares de primer grado con miomatosis y aumenta el riesgo relativo a 5,7 si el familiar desarrolla el mioma antes de los 45 años (10-11).

Factores de la reproducción: la menarca precoz (< 10 años) y la exposición intraútero al dietilestilbestrol se han relacionado con la aparición de miomas. Los miomas son menos frecuentes en las mujeres que han gestado, que han tenido una maternidad temprana, multíparas (a mayor número de gestaciones mayor es el efecto protector) y con un corto intervalo desde la última gestación. Solo los embarazos que alcanzan la viabilidad fetal disminuyen la incidencia de miomatosis (10).

Tratamientos hormonales: la respuesta de los miomas al estímulo hormonal varía en función de dosis, vía de administración, sustancia empleada y tiempo de administración (10).

Otros factores: el tabaco reduce la aparición de miomas, sobre todo en mujeres que consumen más de 10 cigarrillos/día, excepto en mujeres de raza negra (7). La hipertensión, la obesidad y la diabetes mellitus también se han asociado con un aumento del riesgo en el desarrollo de miomas. La dieta rica en vitamina A y el alto consumo de carnes rojas parecen aumentar la incidencia de miomas (12).

Etiología

Los miomas uterinos son derivados de los miocitos presentes en el endometrio. Se cree que los miomas son ocasionados por una mutación somática que favorece la proliferación de los miocitos, sin embargo, esto no está 100% comprobado (2).

Otra causa asociada a la miomatosis uterina es la genética y herencia. Se ha observado que las mujeres afroamericanas tienen mayor probabilidad de desarrollar miomas uterinos en comparación con las mujeres de raza blanca (2,13,14).

Dentro de las causas conocidas del sangrado uterino anormal se encuentran las estructurales y las no estructurales. Según la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO) las causas principales del SUA son las conocidas como PALM (Pólipos, Adenomiosis, Leiomiomas, Malignidad) COEN (Coagulación, Trastornos ovulatorios, Endometrio, Iatrogenia, No clasificados) (15). Clasificación Para la clasificación de los miomas uterinos se utiliza la clasificación STEPW (7):

  • Size (tamaño). es el diámetro más grande por cualquier método de imagen. cuando el mioma mide ≤ 2 cm: score 0. Si mide 2,1-5: score es 1. Si mide más de 5 cm, el score es 2.
  • Topografía. Se refiere a dónde está situado el mioma en el útero. En el tercio inferior el score es 0. Si está en el tercio medio, el score es 1. Si está en el tercio superior, el score es 2.
  • Extensión de la base del mioma. Cuando el mioma cubre una tercera parte o menos de la pared, el score es 0. Si la base ocupa entre un tercio y dos tercios de la pared, el score es 1. Cuando afecta a más de dos tercios de la pared, el score es 2.
  • Penetración del mioma dentro del miometrio. Si el mioma está completamente dentro de la cavidad uterina, el score es 0. Si tiene la mayor parte dentro de la cavidad uterina, el score es 1. Si la mayor parte del mioma está en el miometrio, el score es 2.
  • Wall (pared). Cuando el mioma está en la pared lateral, se añade un punto extra al score.

Otra clasificación para miomas es la descrita en 1994 por Wamsteker que divide los leiomiomas submucosos (10):

  • Tipo 0: el mioma está situado en su totalidad en el interior de la cavidad uterina, bien sea sésil o pediculado.
  • Tipo I: el mioma tiene una extensión intramural menor del 50%.
  • Tipo II: la extensión intramural del mioma es mayor del 50%.

Para el sangrado anormal uterino se utiliza la clasificación de PALM COEIN (8):

Etiologías estructurales

  • Pólipo (p): Los pólipos endometriales o endocervicales son crecimientos focales de tejido que pueden ser asintomáticos o causar sangrado intermenstrual. Si bien la mayoría son benignos, ocasionalmente conllevan riesgo de malignidad.
  • Adenomiosis (a): esta afección implica la presencia de tejido endometrial dentro del músculo uterino y a menudo se asocia con menstruación abundante, dolorosa o prolongada y puede provocar agrandamiento del útero.
  • Leiomioma (l): Comúnmente conocidos como fibromas, estos tumores benignos de músculo liso pueden provocar sangrado menstrual abundante o prolongado, especialmente si son grandes o submucosos. Muchos leiomiomas son asintomáticos.
  • Malignidad e hiperplasia (m): Incluyen hiperplasia endometrial y cánceres, que a menudo se presentan con sangrado impredecible. Los factores de riesgo incluyen la exposición prolongada a estrógenos sin la oposición de la progesterona.

Etiologías no estructurales

  • Coagulopatía (c): Los trastornos hemorrágicos sistémicos, por ejemplo, la enfermedad de von Willebrand, son causas comunes de sangrado menstrual abundante, particularmente en adolescentes y adultas jóvenes.
  • Disfunción ovulatoria (o): Afecciones como el síndrome de ovario poliquístico (SOP), trastornos hipotalámicos o disfunción tiroidea pueden provocar sangrado poco frecuente, irregular, abundante o prolongado debido a una ovulación inconsistente.
  • Trastornos endometriales (e): implican problemas localizados en la capacidad del endometrio para controlar el sangrado, posiblemente debido a inflamación, infección o anomalías de vasoconstricción.
  • Iatrogénica (i): Los medicamentos (p. ej., anticonceptivos hormonales, anticoagulantes o tamoxifeno) o las lesiones quirúrgicas (p. ej., síndrome de Asherman) pueden inducir sangrado anormal. Cabe destacar que el SUA asociado a anticoagulantes se ha reclasificado en esta categoría.
  • No clasificado de otra manera (n): Las causas raras o poco comprendidas comprenden este grupo, incluidas las malformaciones arteriovenosas, la endometritis crónica o los defectos de la cicatriz de cesárea.

Clínica

La mayoría de los miomas uterinos son asintomáticos, pero, en algunos casos se puede presentar dolor abdominal opresivo, sangrado uterino anormal, efectos en la reproducción, entre otras (10).

El sangrado uterino anormal se presenta como variaciones o alteraciones en la frecuencia, irregularidad, duración o cantidad en el sangrado menstrual. La cantidad aumenta de los 80 ml y tiene una duración mayor sobrepasando los 7 días (15).

Diagnóstico

El diagnóstico se basa en el reporte de síntomas de la paciente asociados con la aplicación de distintas pruebas según la sospecha de la etiología (15). El ultrasonido es la primera elección de métodos diagnósticos, en pacientes con hemorragia uterina para identificar anormalidades estructurales. Los estudios de imagen e histopatológicos están indicados si hay datos o sospecha de alteraciones anatómicas (16).

Está justificada la solicitud del ultrasonido en mujeres con hemorragia uterina anormal cuando (17):

Útero palpable abdominal.

En el examen vaginal se detecta masa palpable de origen incierto.

Falla de tratamiento farmacológico.

El ultrasonido es un método de imagen no invasivo, bien tolerado por las pacientes, que es de utilidad para evaluar la arquitectura uterina y la posibilidad de lesiones miomatosas que requieran más estudios o incluso cirugía. En determinados casos, como miomas múltiples, previo al tratamiento quirúrgico y cuando hay morbilidades asociadas, la resonancia magnética puede aportarnos información valiosa que puede ayudar al mejor planeamiento quirúrgico y como guía para la elección de la mejor alternativa terapéutica para la paciente (3,10).

La exploración ginecológica es la principal interacción diagnostica con la paciente. Es de gran utilidad aunque por sí sola no tiene gran peso, se debe complementar con otras técnicas (13).

Algunos estudios complementarios son:

  • Histeroscopia
  • Resonancia magnética
  • Tomografía computarizada

Tratamiento

El tratamiento de la miomatosis uterina está encaminado de acuerdo con la etiología, se divide el tratamiento en médico y quirúrgico, de primera línea siempre se inicia con el médico, el cual puede ser hormonal o no hormonal. El tratamiento médico debe ser indicado en todos los casos, y si no hay respuesta al mismo, se decidirá tratamiento quirúrgico según el caso (8).

Tratamiento farmacológico

Los análogos de la hormona liberadora de gonadotropinas (GnRh) reducen significativamente el tamaño de los miomas de hasta 35 al 60%. Utilizarlos en las pacientes que van a ser sometidas a miomectomía, pero no por más de 6 meses, por sus efectos secundarios (18).

Prescribir la medroxiprogesterona en pacientes perimenopáusicas y exclusivamente para manejo de la hemorragia. El uso de los AINES se recomienda en pacientes con sintomatología leve y/o en espera de tratamiento definitivo (19,20).

La aplicación de dispositivos endouterinos de progestágenos puede ser útil en el manejo de la hemorragia, con una reducción del 85% a los 3 meses. Su indicación es en pacientes con alto riesgo quirúrgico, perimenopáusicas o con deseo de conservar el útero (21).

En el conjunto del arsenal farmacológico disponible para el tratamiento de los miomas sintomáticos, algunos de estos fármacos solo controlan el dolor, como los AINE, y otros la menorragia, como los antifibrinolíticos, los tratamientos hormonales con estrógenos y gestágenos (solos o combinados) y/o el DIU liberador de levonorgestrel. Ninguno de estos tratamientos ha conseguido demostrar un efecto en la disminución del tamaño de los miomas y tan solo se pueden relacionar con mejoría del sangrado (19).

En cuanto a la disminución del tamaño e inhibición del sangrado, disponemos de los análogos de la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH). Estos fármacos producen un estado de hipogonadismo hipogonadotrópico similar a la menopausia y fueron el primer tratamiento médico indicado para los miomas (22).

En la mayoría de las mujeres se producirá la amenorrea, con la consiguiente mejora de la anemia (si es que estaba presente), con una significativa reducción del volumen de los miomas (35-60%) a los tres meses de iniciar el tratamiento. Su uso se ha visto muy limitado debido a los importantes efectos secundarios tales como sofocos, alteraciones del sueño, sequedad vaginal, depresión y pérdida de masa ósea tras su uso a largo plazo (13) (6% de pérdida a los doce meses de tratamiento y con un porcentaje de recuperación del 3-5% tras finalizar el tratamiento). Por estos motivos, su autorización se limita al tratamiento preoperatorio en los tres a seis meses previos a la cirugía, para facilitar la misma y mejorar la posible anemia (23,24).

Otro grupo terapéutico que mejora los síntomas de los miomas son los inhibidores de la aromatasa, que inhiben la producción estrogénica controlando los síntomas y reduciendo el volumen, con menos efectos secundarios que muchas terapias hormonales. No obstante, se requieren más estudios para establecer la duración de la respuesta, los riesgos y el coste-efectividad (25).

Los antagonistas de la GnRH y los moduladores selectivos de los receptores de estrógeno (SERM) también se han utilizado para el tratamiento de los miomas, pero ambos requieren de mayor evidencia para establecer su uso clínico. Los antagonistas de la GnRH competirían con la GnRH endógena en la hipófisis y su ventaja sobre los análogos sería el rápido inicio de la mejoría de la sintomatología y la ausencia del flare-up observado con estos. Sin embargo, la necesidad de inyecciones diarias los hace inviables para el tratamiento de los miomas (26,27).

Algo similar les pasa a los fármacos androgénicos (danazol y gestrinona) que parecen ser efectivos frente algunos síntomas asociados a los miomas, pero presentan importantes efectos secundarios. Dado que en la actualidad los estudios con ellos son limitados, no están recomendados para su uso en el tratamiento de los miomas (28,29).

Finalmente, con la aparición de los moduladores selectivos de los receptores de la progesterona (SPRM), como la mifepristona y el acetato de ulipristal (AUP), se han obtenido resultados muy esperanzadores. El AUP proporciona un control sintomático de la anemia, permitiendo programar la cirugía en las mejores condiciones posibles en caso de requerirse. Además, al reducir el volumen del mioma, facilita la técnica quirúrgica (miomectomía histeroscópica) en miomas submucosos (tipos 0, 1 y 2) y permite el cambio de técnica quirúrgica a menos invasiva (laparotomía a laparoscopia) en otros tipos de miomas sintomáticos (16,30,31).

Más relevante es el hecho de que con los últimos ensayos publicados hasta el momento, que describen su uso como tratamiento intermitente repetido, se demuestra una alta eficacia, con buen control del sangrado, llegando a producirse la amenorrea en un alto porcentaje de casos (31–33).

Este control del sangrado se produce rápidamente y se acompaña de una reducción en el volumen de los miomas y del posible dolor asociado a los mismos, incrementando la calidad de vida en las pacientes tratadas. La reducción del volumen del mioma se mantiene en los periodos sin tratamiento, durante los cuales también el sangrado, el dolor y calidad de vida mejoraron respecto a periodos previos. Tanto en la reducción del volumen de los miomas como en la intensidad del sangrado se ha podido objetivar un beneficio añadido con la adición de ciclos sucesivos (34,35).

Por tanto, según los datos clínicos publicados, el tratamiento intermitente repetido con AUP de 5 mg puede y debe representar un cambio en el abordaje de los miomas sintomáticos, siendo una opción de primera línea tanto por su perfil de eficacia en el control de la sintomatología como por su buen perfil de seguridad en su uso repetido (36). Consideramos, pues, que el acetato de Ulipristal 5 mg debería ofrecerse a las pacientes con miomas uterinos sintomáticos como primera opción terapéutica antes de optar por tratamientos médicos de menor efectividad o por técnicas más invasivas como la cirugía (37).

Los tratamientos farmacológicos son a corto plazo, pero son de baja efectividad lo que funcionan solo de mantenimiento en lo que se programa la cirugía. Sin embargo, el tratamiento quirúrgico no es recomendado en pacientes jóvenes para conservar la fertilidad. En pacientes jóvenes se busca tratamiento conservador, sobre todo en aquellas que son nulíparas (38). El no tener clara la efectividad de los medicamentos o el contar en la institución con medicamentos poco específicos y con baja efectividad, puede traer fracaso en el tratamiento, baja tolerancia y terminar en cirugía lo que complicaría el tratamiento.

La elección de medicamento se basa en los avances, la efectividad y disponibilidad en la institución de salud. Actualmente, en el IMSS se cuenta con Ulipristal como uno de los dos tratamientos farmacológicos del SUA. Por tanto, se estudiará el uso del Ulipristal como manejo farmacológico del sangrado uterino anormal y se determinará la efectividad de este medicamento y ayudará a conocer de manera local la mejor opción farmacológica para el tratamiento del SUA (9).

En comparación con placebo, el SPRM mifepristona (Mifeprex) disminuye significativamente el sangrado menstrual abundante (OR = 18; IC del 95%, 6,7 a 47) y mejora la calidad de vida específica de los miomas, pero no afecta el volumen de estos (32). El Ulipristal (AUP) es un SPRM aprobado como anticonceptivo en los Estados Unidos, pero utilizado en otros países para el tratamiento de los miomas en mujeres adultas que son elegibles para cirugía. En comparación con placebo, una dosis de 5 mg de ulipristal reduce significativamente la pérdida sanguínea media (94% frente a 48% por ciclo; IC del 95%, 55% a 83%; P <.001), disminuye el volumen del mioma en más del 25% (85% frente a 45%; IC del 95%, 4% a 39%; P =.01), e induce amenorrea en significativamente más pacientes (94% frente a 48%; IC del 95%, 50% a 77%; P <.001) (27).

El tratamiento se limita a tres meses de uso continuo. Los efectos adversos más comunes incluyen dolor de cabeza y sensibilidad mamaria. La ventaja de los SPRM sobre los agonistas de GnRH para la terapia adyuvante preoperatoria es su falta de efectos adversos hipoestrogénicos y pérdida ósea. Sin embargo, los SPRM pueden resultar en cambios endometriales asociados al modulador del receptor de progesterona, aunque estos parecen ser benignos (33).

Otras opciones menos estudiadas para el tratamiento de los miomas uterinos incluyen inhibidores de la aromatasa y antagonistas del receptor de estrógeno. Los inhibidores de la aromatasa (p. ej., Letrozol [Femara], Anastrozol [Arimidex], fadrozol [no disponible en los Estados Unidos]) bloquean la síntesis de estrógeno (20). Datos limitados han demostrado que ayudan a reducir el tamaño de los miomas, así como a disminuir el sangrado menstrual, con efectos adversos que incluyen sofocos, sequedad vaginal y dolor musculoesquelético.

En general, no hay evidencia suficiente para apoyar el uso de inhibidores de la aromatasa para el tratamiento de los miomas uterinos. Los moduladores selectivos del receptor de estrógeno actúan como agonistas parciales del receptor de estrógeno en el hueso, el tejido cardiovascular y el endometrio. En un pequeño ensayo prospectivo de 18 pacientes, el Tamoxifeno no redujo el tamaño de los miomas ni el volumen uterino, pero sí redujo la pérdida de sangre menstrual entre un 40% y un 50% y disminuyó el dolor pélvico en comparación con el grupo de control (25).

Con base en sus efectos adversos (p. ej., sofocos, mareos, engrosamiento del endometrio), los autores concluyeron que sus riesgos superan sus beneficios marginales para el tratamiento de los miomas. Otro modulador selectivo de los receptores de estrógeno, el raloxifeno (Evista), también ha mostrado resultados inconsistentes, y dos de los tres estudios incluidos en una revisión Cochrane mostraron un beneficio significativo (4). Por lo que hasta el momento se prefiere utilizar SPRM como el Ulipristal para el tratamiento en miomatosis uterina de pequeños elementos (30).

Tratamiento quirúrgico

Histerectomía. La histerectomía proporciona una cura definitiva para las mujeres con miomas sintomáticos que no desean preservar la fertilidad, lo que da como resultado la resolución completa de los síntomas y una mejor calidad de vida. La histerectomía mediante el método menos invasivo posible es el tratamiento más eficaz para los miomas uterinos sintomáticos (18).

La histerectomía vaginal es la técnica preferida porque proporciona varias ventajas estadísticamente significativas, incluyendo un tiempo quirúrgico más corto que la histerectomía laparoscópica total o la histerectomía vaginal asistida por laparoscopia (70 minutos a 151 minutos, frente a 130 minutos, respectivamente), menor pérdida de sangre (183 ml a 204 ml frente a 358 ml), hospitalización más corta (51 a 77 horas frente a 77 horas) y menor tiempo de íleo paralítico (19 a 28 horas frente a 26 horas); sin embargo, la histerectomía vaginal está limitada por el tamaño del útero miomatoso (18). La histerectomía abdominal es un enfoque alternativo, pero el equilibrio de riesgos y beneficios debe individualizarse para cada paciente.

La extracción laparoscópica del útero puede realizarse con morcelación, mediante la cual una cuchilla giratoria corta el tejido en pequeños trozos. Esta técnica ha sido objeto de escrutinio debido a las preocupaciones sobre la diseminación iatrogénica de tejido benigno y maligno (26). La FDA de los Estados Unidos recomienda limitar el uso de la morcelación laparoscópica a las mujeres en edad reproductiva que no sean candidatas a la resección uterina en bloque. El Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos recomienda la morcelación como una opción, pero enfatiza la importancia del consentimiento informado y señala que la técnica no debe realizarse en mujeres con cáncer uterino sospechado o conocido. Aproximadamente una de cada 10 mujeres tiene nuevos síntomas después de la histerectomía con salpingooforectomía bilateral (28).

Miomectomía. La miomectomía histeroscópica es el procedimiento quirúrgico preferido para las mujeres con fibromas submucosos que desean preservar su útero o fertilidad. Es óptima para los fibromas submucosos de menos de 3 cm cuando más del 50% del tumor es intracavitario. La laparoscopia se asocia con menos dolor posoperatorio a las 48 horas, menos riesgo de fiebre posoperatoria (OR = 0,44; IC del 95%, 0,26 a 0,77), y una hospitalización más corta (media de 67 horas menos; IC del 95%, 55 a 79 horas) en comparación con la miomectomía abierta. Se estima que entre el 15% y el 33% de los fibromas recurren después de una miomectomía, y aproximadamente el 10% de las mujeres que se someten a este procedimiento tendrán una histerectomía dentro de cinco a diez años (7,29).

Condiciones de referencia a segundo y tercer nivel de atención (8,39).

Deben ser referidas a 2do nivel de atención a las pacientes que curse con: Hemorragia uterina anormal.

Anemia (18) o dolor pélvico crónico (dismenorrea, dispareunia).

Compresión abdominal.

Dolor agudo por torsión de mioma pediculado prolapso de mioma submucoso.

Sintomatología urinaria (hidronefrosis) crecimiento de mioma.

Infertilidad sin más hallazgos que el mioma.

El envío de la paciente a 2º nivel debe incluir:

  • Resumen clínico.
  • Citología cérvico-vaginal.
  • Ultrasonido pélvico.
  • Biometría hemática completa.
  • Perfil de coagulación (tiempo de protrombina y de tromboplastina parcial).
  • Gonadotropina coriónica (sub-unidad β).

Se referirá a tercer nivel de atención aquellas pacientes con miomatosis uterina complicada con patología de fondo que no pueda ser resuelta en 2do nivel o que amerite procedimiento especial o recurso tecnológico.

Justificación

El sangrado uterino anormal (SUA) es una patología que se puede presentar en cualquier etapa de la mujer. Esta irregularidad en el ciclo menstrual y del climaterio, representa un problema a nivel mundial en mujeres de edad fértil.

La miomatosis uterina es la principal causa de consulta en ginecología. Pese a ser una patología en su mayoría asintomática, llega a presentar complicaciones que requieren acudir al servicio de urgencias y un bajo porcentaje requerirá hospitalización e intervención quirúrgica de urgencia. Siendo esta patología, uno de los principales diagnósticos de hospitalización en hospitales de segundo nivel.

El tratamiento del SUA es tradicionalmente quirúrgico, sin embargo, el tratamiento quirúrgico involucra mayor consumo de recursos humanos, económicos y de infraestructura tanto para el paciente como para las instituciones.

Los tratamientos farmacológicos son a corto plazo, pero son de baja efectividad lo que funcionan solo de mantenimiento en lo que se programa la cirugía. Sin embargo, el tratamiento quirúrgico no es recomendado en pacientes jóvenes para conservar la fertilidad. En pacientes jóvenes se busca tratamiento conservador, sobre todo en aquellas que son nulíparas. El no tener clara la efectividad de los medicamentos o el contar en la institución con medicamentos poco específicos y con baja efectividad, puede traer fracaso en el tratamiento, baja tolerancia y terminar en cirugía lo que complicaría el tratamiento.

La elección de medicamento se basa en los avances, la efectividad y disponibilidad en la institución de salud. Actualmente, en el IMSS se cuenta con Ulipristal como uno de los dos tratamientos farmacológicos del SUA. Por tanto, se estudiará el uso del ulipristal como manejo farmacológico del sangrado uterino anormal y se determinará la efectividad de este medicamento y ayudará a conocer de manera local la mejor opción farmacológica para el tratamiento del SUA.

Planteamiento del problema

El sangrado uterino anormal (SUA) se presenta en cualquier etapa de la vida de la mujer y representa un problema en el 35% a nivel mundial y hasta en un 30% en México. Representa hasta el 40% de la atención y diagnóstico en mujeres menores de 50 años. El tratamiento del SUA puede ser conservador, pero, ninguno ha sido eficaz en la mejoría del sangrado transvaginal. Ha sido preferido el tratamiento quirúrgico, sin embargo, trae complicaciones mayores y no es la primera opción en pacientes jóvenes o en edad reproductiva. Actualmente no se conoce la efectividad real de los medicamentos utilizados en el SUA y su uso ha sido basado en la experiencia del profesional que lo prescribe. En la búsqueda de mejores tratamientos alternos a la cirugía, se han creado un sinfín de medicamentos que buscan reducir o eliminar el sangrado uterino anormal. El sangrado uterino anormal no solo es una irregularidad menstrual, sino que puede presentar complicaciones desde anemia hasta la resección quirúrgica del útero incluso en mujeres jóvenes y hasta nulíparas. Si bien, la miomatosis no es inconveniente para concebir, esto puede complicar embarazos y posteriormente reducir la fertilidad; lo que en el HGZ 6 se ha observado frecuentemente. Actualmente los medicamentos más utilizados son los que se tienen en la institución pública, sin embargo, no se conoce cuál es la efectividad de estos ya que no se tiene un seguimiento clínico, sino que se utilizan como tratamientos de mantenimiento mientras se programa la cirugía. Es común ver mujeres menores de 35 años programadas para histerectomía por miomatosis uterina porque el medicamento presentó fracaso terapéutico, por tanto, y en búsqueda de la mejor opción de tratamiento para el SUA por miomatosis uterina, se plantea la pregunta de investigación:

Pregunta de investigación:

¿Cuál es la efectividad del tratamiento con ulipristal en el sangrado uterino anormal secundario a miomatosis uterina de pequeños elementos?

Objetivos

Objetivo general

  • Determinar la efectividad del tratamiento con Ulipristal en pacientes con sangrado uterino anormal secundario a miomatosis uterina de pequeños elementos en el Hospital General de Zona no. 6.

Objetivos específicos

  • Estimar la prevalencia de miomatosis uterina de pequeños elementos en el Hospital General de Zona No. 6.
  • Describir las características generales de las pacientes participantes.
  • Comparar el resultado del uso del Ulipristal en las pacientes participantes.
  • Conocer la eficiencia y eficacia del Ulipristal en pacientes participantes.

Hipótesis

Hipótesis de investigación:

El tratamiento con Ulipristal, en mujeres con diagnóstico de miomatosis uterina de pequeños elementos, es efectivo.

Hipótesis Nula:

El tratamiento con Ulipristal, en mujeres con diagnóstico de miomatosis uterina de pequeños elementos, no es efectivo.

Material y métodos

Diseño y tipo de estudio:

  • Tipo de asignación e interferencia del investigador (diseño): observacional.
  • Tipo de estudio: transversal analítico.
  • Direccionalidad: retrospectivo.
  • Periodo y secuencia el estudio: transversal.
  • Nivel de análisis: analítico.

Universo del estudio:

Expedientes de pacientes femeninas de 15 a 45 años con sangrado uterino anormal no embarazas con diagnóstico de miomatosis uterina de pequeños elementos, que recibieron Ulipristal como tratamiento en la consulta externa de ginecología en el HGZ 6.

Lugar del estudio:

Se llevó a cabo en la consulta externa de ginecología del Hospital General de Zona Número 6 de Ciudad Juárez, Chihuahua.

Período del estudio:

Los datos se recolectaron del primero de marzo del 2025 al primero de marzo de 2026.

Tamaño de la muestra

Cálculo de tamaño de muestra:

El tamaño de la muestra fue calculado con la fórmula para poblaciones finitas. El tipo de muestreo fue de tipo no probabilístico. Basado en el total de pacientes que acuden a consulta de ginecología por SUA con diagnóstico de miomatosis uterina, utilizando un nivel de confianza del 95% y margen de error del 5%.

Dónde:

  • ᶯ = tamaño de muestra requerido.
  • Z = valor Z correspondiente al nivel de confianza deseado (por ejemplo, 1.96 para un 95% de confianza).
  • ꝓ = proporción estimada de la población que presenta el evento de interés (si no se conoce, se puede usar 0.5 para maximizar el tamaño).
  • E = margen de error tolerado (por ejemplo, 0.05 para un 5% de error).

La población fueron todas las mujeres derechohabientes del instituto mexicano del seguro social hospital general de zona número 6: 167,512.

Ver fórmula al final del artículo.

Teniendo como resultado una muestra de 138 pacientes, pero se redondeará a 140 pacientes para fines de ajuste.

Tipo de muestreo:

La selección de las participantes se realizó mediante un muestreo no probabilístico por casos consecutivos, Este tipo de muestreo es adecuado para estudios clínicos retrospectivos realizados en unidades hospitalarias, donde la población accesible es limitada y se requiere un reclutamiento continuo conforme a la disponibilidad de pacientes.

Criterios de selección

Criterios de inclusión

  • Expedientes de pacientes femeninas de 15 a 45 años de edad.
  • Pacientes que acuden a consulta de primera vez o subsecuente por sangrado uterino anormal.
  • Pacientes con diagnóstico ultrasonográfico de miomatosis uterina de pequeños elementos.
  • Pacientes derechohabientes que pertenecen al Hospital General de Zona No. 6.
  • Pacientes que recibieron Ulipristal como tratamiento por tres meses.

Criterios de exclusión

  • Pacientes femeninos menores de 15 años y mayores de 45 años.
  • Pacientes que no pertenezcan a la población de atención del Hospital General de Zona No. 6.
  • Pacientes que no presenten sangrado uterino anormal.
  • Pacientes que no cuenten con diagnóstico ultrasonográfico de Miomatosis Uterina de Pequeños Elementos.
  • Pacientes con diagnóstico de miomatosis de medianos o grandes elementos.
  • Pacientes sin ultrasonido pélvico.

Criterios de eliminación

  • Pacientes con expediente clínico incompleto.
  • Pacientes sin consulta de seguimiento posterior a la toma del medicamento.
  • Pacientes que abandonaron el tratamiento antes de los tres meses.

Variables del estudio

Variable dependiente

  • Resolución.
  • Hallazgos en ultrasonido de control.

Variable independiente

  • Tiempo de uso del Ulipristal.

Variables intervinientes

  • Edad.
  • Comorbilidades.
  • Antecedentes obstétricos.
  • Fecha de inicio de sangrado uterino anormal.
  • Tiempo de sangrado.
  • Tamaño de los miomas.
  • Localización de los miomas.

Definición de las variables

Variable dependiente
  • Resolución: etapa final de la historia natural de una enfermedad, puede desaparecer, evolucionar a la cronicidad o generar secuelas.
  • Hallazgos en ultrasonido de control: observaciones e imágenes que un médico o radiólogo obtiene al realizar una ecografía posterior a un tratamiento.
Variable independiente
  • Tiempo de uso del ulipristal: tiempo durante el que se ha utilizado el medicamento.
Variables intervinientes
  • Edad: tiempo que ha vivido una persona u otro ser vivo contando desde su nacimiento.
  • Comorbilidades: presencia simultánea de dos o más enfermedades o trastornos médicos crónicos en un paciente.
  • Antecedentes obstétricos: historia de embarazos, partos y problemas relacionados con la salud reproductiva.
  • Fecha de inicio de sangrado uterino anormal: día específico en el que inició el sangrado.
  • Tiempo de sangrado: tiempo transcurrido desde que inicia un sangrado.
  • Tamaño de los miomas: medida obtenida por ultrasonido, de los miomas uterinos.
  • Localización de los miomas: situación anatómica donde se encuentran los miomas del útero.

Operacionalización de variables

Ver tabla al final del artículo.

Descripción general del estudio

Se realizó un estudio de tipo transversal, retrospectivo, observacional, descriptivo y analítico, dirigido a pacientes en edad reproductiva de 15 a 45 años que acudieron a consulta externa de ginecología por sangrado uterino anormal con diagnóstico ultrasonográfico de miomatosis uterina de pequeños elementos en el Hospital General de Zona No. 6, IMSS.

El estudio fue considerado de riesgo bajo para la paciente y no interpuso ninguna intervención ya que era de tipo retrospectivo por lo que se solicitó excepción del consentimiento informado. Posteriormente se envió a comité de ética para su revisión y aprobación y por último se solicitó el permiso para la aplicación del estudio en el hospital por medio de la carta de no inconveniente del director.

El estudio tuvo una muestra de 140 expedientes, muestra obtenida por fórmula para muestras finitas. La información se obtuvo del sistema Expediente de Consulta Externa (ECE) y los expedientes fueron seleccionados por muestreo aleatorio no probabilístico. Los criterios de selección se establecieron detalladamente abarcando aspectos médicos relevantes. Se consideró principalmente la edad de la paciente, el diagnóstico, el uso de Ulipristal como tratamiento y la resolución del SUA.

La información fue obtenida por el instrumento encontrado en la sección de anexos y se organizó en una base de datos creada en Microsoft Excel para su posterior análisis estadístico en el programa IBM SPSS v26. Se realizó un análisis descriptivo de frecuencias, Chi2 para variables ordinales y T de Student para las variables continuas y se realizó una regresión logística para establecer la efectividad.

Análisis estadístico

Estadística descriptiva: se recogió la información de los expedientes seleccionados por medio del sistema ECE y se reportaron en el instrumento del anexo 1. La información recolectada se ordenó en una base de datos que se realizó en Microsoft Excel. Una vez que se realizó la base de datos, se pulió mediante la aplicación de los criterios de eliminación.

Primero se estimó prevalencia de SUA. Después se realizó estadística descriptiva: frecuencias, medias de tendencia central, medias de dispersión y desviación estándar. También se realizó una comparación de las pacientes que tuvieron resolución con las que no resolvieron y se establecieron similitudes mediante Chi2 para las variables nominales y T de Student para las variables continuas.

Estadística inferencial: se realizó un estudio de regresión logística para identificar la relación entre el uso del Ulipristal y la resolución del sangrado Uterino anormal.

Se incluyeron tablas y gráficos como complemento del análisis.

Aspectos éticos

Los aspectos éticos de la presente investigación se han establecido en los lineamientos y principios generales que el Reglamento de la Ley General de Salud en Materia de Investigación para la Salud, dando cumplimiento a los artículos 13 y 14 (fracción I, II, III, IV, V, VII, VIII) del TÍTULO SEGUNDO correspondiente a los aspectos éticos de la investigación en seres humanos.

De acuerdo al artículo 17 de este mismo título, el presente trabajo de investigación es un estudio de revisión de caso, observacional analítico y retrospectivo, que contempla únicamente la revisión de expedientes de consulta externa con el diagnóstico sangrado por miomatosis de pequeños elementos en mujeres mayores a 18 años, por lo que se considera una Investigación Sin Riesgo.

De acuerdo con artículo 23 de este mismo título, y con los criterios para la elaboración de protocolos de investigación del IMSS y dando cumplimiento a lo considerado por la Comisión de Ética y las Guías de Buena Práctica Clínica, no se requiere consentimiento informado para este estudio.

Se hará uso correcto de los datos y se mantendrá absoluta confidencialidad de estos. Esto de acuerdo con la Ley Federal de Protección de Datos Personales, a la NOM-004-SSA3-2012, Del expediente clínico (apartados 5.4, 5.5 y 5.7).

Por otra parte, también sienta las bases en los principios básicos de la Declaración de Helsinki de la Asociación Médica Mundial, respetándose los principios de beneficencia, no maleficencia, justicia, respeto y autonomía. Para garantizar la confidencialidad de la información, se mantendrá discreción en el manejo de la información y el anonimato de los pacientes. Para la captura de la información en bases de datos se utilizará un folio asignado para cada paciente con el fin de evitar capturar el nombre del paciente. Se enviará este protocolo al Comité Local de Investigación y Ética en Salud del Hospital.

Recursos, financiamiento y factibilidad

RECURSOS HUMANOS:

Tesista

  • Dr. Mario Alberto Favila Castañeda
  • Tareas: responsable directo de la ejecución del protocolo. Encargado de realizar la revisión bibliográfica, selección y captación de las pacientes, recolección de datos clínicos, llenado de cédulas de registro, integración de la base de datos, análisis de la información en SPSS y redacción del informe final de resultados

Investigador responsable

  • Dr. José Roberto Ulloa Ulloa
  • Tareas: asesor en la estructura metodológica del protocolo. Apoyo en la revisión del protocolo y asesoría en el marco teórico, objetivos, hipótesis y ética.

Investigador asociado

  • Dr. José Alejandro Manzo Castillo
  • Tareas: asesor en la estructura estadística del protocolo. Apoyo en la interpretación de los resultados y en la discusión académica, participación en la revisión del manuscrito final y contribución a la preparación de materiales para difusión científica.

RECURSOS MATERIALES:

  • Computadora
  • Hojas de máquina
  • Impresora
  • Plumas

RECURSOS FINANCIEROS:

El protocolo fue financiado con los recursos propios del investigador, con disponibilidad del área para realizar el estudio tanto en el hospital como en su domicilio. El equipo de cómputo para la revisión de expedientes es propiedad del instituto y el análisis se realizó en equipo propio. No se requirió financiamiento adicional o externo al tesista.

FACTIBILIDAD:

El estudio se considera factible en el HGZ 6 ya que se cuenta con los recursos humanos, materiales y financieros para llevarlo a cabo. Se puso total dedicación y disponibilidad por parte del investigador principal para el desarrollo de este proyecto. Los gastos fueron absorbidos 100% por el tesista y no generó un gasto extra al instituto. Al ser un hospital de segundo nivel, se cuenta con consulta externa de ginecología en el mismo edificio donde se realiza la residencia por lo que no se requieren traslados, así como el total acceso a los expedientes electrónicos; se cuenta con la suficiente afluencia para la muestra estimada. Por tanto, el estudio es factible para realizarse.

Cronograma de actividades

Título: “Efectividad del tratamiento con Ulipristal en pacientes con Sangrado uterino anormal secundario a miomatosis uterina de pequeños elementos en el Hospital General de Zona no. 6 en el periodo del 01 marzo 2025 al 01 marzo 2026”.

Ver tabla al final del artículo.

Resultados

La muestra para el presente estudio fue de 140 pacientes femeninos con uso de Ulipristal como parte de su tratamiento para sangrado uterino anormal en la consulta externa de ginecología en el Hospital General de Zona No. 6 en Ciudad Juárez, Chihuahua.

La edad media fue de 37 ± 10 años. El grupo de edad predominante fue de 30-40 años, seguido del de menores de 30 años con un mínimo de 28 y máximo de 49 años. De las pacientes que acudieron a consulta por sangrado, el 50% refirió iniciar sangrado de 4 a 6 meses previos y el 17% de 7 a 9 meses; con un máximo de 13 meses de sangrado. Ver figura 1 y 2. Se realizó un diagnóstico ultrasonográfico y el 67% de los miomas se localizaba en la región intramural, seguido de la región subserosa con un 31% de las pacientes.

Figura 1. Frecuencias de edad.

Figura 2. Frecuencias de tiempo de sangrado

Ver imágenes al final del artículo.

Las pacientes presentaron comorbilidades como DM2 en un 9%, combinación DM2 y HTA en un 3%; sin embargo, el 67% de las pacientes no presentaron comorbilidades. El 91% de las participantes habían tenido más de dos embarazos (multigesta y multípara) y solo el 4% nunca se había embarazado. El 50% de las pacientes no tenía un MPF pero el 39% de las pacientes tenía antecedente de OTB. Por último, el diagnóstico más frecuente (63%) fue el sangrado uterino anormal. Ver tabla 1.

Tabla 1. Características generales de las pacientes tratadas con ulipristal

Ver tabla al final del artículo.

Se dio tratamiento con Ulipristal a las pacientes que acudieron a consulta externa por sangrado uterino anormal y postmenopáusico y se dio seguimiento durante los 3 ciclos para valorar mejoría. Se encontró que el 78.5% de las pacientes presentaron mejoría, el 70% tuvo reducción del tamaño de los miomas y el 17.1% de las pacientes no requirió tratamiento adicional. Al 57.2% de las pacientes se le colocó DIU Mirena y un 25% requirió resolución quirúrgica. Ver tabla 2.

Tabla 2. Tratamiento con ulipristal y resultados

Ver tabla al final del artículo.

Se compararon los grupos de mujeres que presentaron mejoría clínica con las que no y se obtuvieron los siguientes resultados. No hubo diferencia significativa (p=.411) entre la edad de las pacientes con mejoría clínica y las que no tuvieron; la edad media fue similar en ambos grupos. El tiempo de sangrado previo al tratamiento con Ulipristal sí representó una diferencia significativa. Se observó que el 60% de las pacientes, con mejoría clínica, presentaban sangrado en un periodo igual o menor a 6 meses y en las que no presentaron mejoría predominó el sangrado crónico (mayor a 12 meses) con un 46.7%; el valor fue de p=.015. La miomatosis fue el diagnóstico principal y la localización de los miomas mostró diferencia significativa (p=0.19), donde se observó que en las pacientes con mejoría clínica, predominaban los miomas intramurales (83.7%) y en las que no presentaron mejoría predominaban los subserosos (90%). Ver tabla 3.

En las características propias de las pacientes, se encontró que el 80.9% de las pacientes con mejoría negaba enfermedades crónicas y el 70% de las pacientes sin mejoría clínica, tenían DM2 y HTA en conjunto; sin embargo, esto no representó diferencia significativa en ambos grupos (p=.441). En los antecedes gineco-obstétricos tampoco se observó diferencia significativa (p=.306) ya que en ambos grupos predominaron las multíparas. Por último, se encontró que en las pacientes con mejoría predominó el diagnóstico de SUA y en las que no presentaron mejoría predominó el diagnóstico de Sangrado Postmenopáusico, sin embargo tampoco hubo una diferencia significativa (p=.112). Ver tabla 3.

Tabla 3. Análisis de asociación de variables de acuerdo con la presencia o ausencia de mejoría clínica.

Ver tabla al final del artículo.

1t de Student. 2X2.

Las pacientes con mejoría clínica presentaron una reducción del tamaño de los miomas del 82% en contrasto con las que no presentaron en su mayoría reducción de tamaño (26.7%); aunque esto no fue significativo (p=.455). Como parte del seguimiento post-tratamiento, se valoró el uso de otro tratamiento en caso de no presentar mejoría o continuar con sangrado y dolor. De las 110 pacientes que presentaron mejoría, al 61.8% se le coloco DIU Mirena como tratamiento a largo plazo, al 16.4% se le ofreció tratamiento quirúrgico y el 21.8% de las pacientes no requirieron otro tratamiento. Se destaca que de las 30% sin mejoría clínica, una paciente se diagnosticó con embarazo en su última consulta y refirió no tener mejoría clínica previo al embarazo; tampoco hubo diferencia significativa (p=.513) entre estos grupos. Ver tabla 4.

Tabla 4. Tratamiento con ulipristal y resultados de las pacientes que presentaron mejoría clínica y las que no la presentaron

Ver tabla al final del artículo.

1X2

Se realizó un análisis de regresión logística para evaluar la relación entre el uso de Ulipristal y la mejoría clínica. Se observó que a menor edad puede haber mejoría clínica en un 70% más, sin embargo, esto no se comprueba con el intervalo de confianza ni el valor de p (OR 1.7, IC (0.296-2.697), p=.842). Se observó que a menor tiempo de sangrado mayor probabilidad de presentar mejoría en comparación con las pacientes que presentaban más de un año de sangrado. Pero esto no fue comprobado por el intervalo de confianza ni el valor de p (OR 1.4, IC (0.721-6.579), p=.178). Referente a la localización de los miomas, se encontró que esta aumenta probabilidad de presentar mejoría. Los miomas intramurales aumentan el doble la probabilidad de presentar mejoría en comparación con los submucosos (OR 2.08, IC (0.1.122-15.985), p=.001). Y los subserosos fueron los que menos probabilidades tenían de presentar mejoría (OR 0.624, IC (0.952-22.378), p=.489). Ver tabla 5.

Por otro lado, las comorbilidades no aumentan las probabilidades de presentar mejoría. Tampoco la paridad tiene relación con la mejoría clínica. Por último, el diagnóstico de la paciente pareciera tener relación ya que un sangrado postmenopáusico tiene la mitad de probabilidad de presentar mejoría clínica en comparación con el sangrado no postmenopáusico, sin embargo no se comprueba con el intervalo de confianza ni el valor de p (OR 0.569, IC (0.995-8.160), p=.999). Ver tabla 5.

Tabla 5. Análisis multivariado de asociación con mejoría clínica.

Ver tabla al final del artículo.

Respecto al uso del Ulipristal observamos que aumenta 4 veces más la probabilidad de presentar mejoría clínica en las pacientes que la usan. Esto comprobado con el intervalo de confianza y p valor (OR 4.025, IC (1.006-22.582), p=.002). También, hay un aumento de probabilidad de más del doble en la reducción del tamaño de los miomas (OR 2.121, IC (1.257-8.351), p=.003). Ver tabla 6.

Tabla 6. Resultados de las pacientes tratadas con ulipristal

Ver tabla al final del artículo.

Discusión

Existen pocos estudios, fuera de los financiados por el laboratorio farmacéutico, sobre la eficacia del Ulipristal. El uso de Ulipristal en el IMSS es relativamente nuevo y se ha estudiado poco su resultado en la población.

Hallazgos principales

El uso del Ulipristal no se considera de primera línea en el HGZ 6. Hay otros métodos más utilizados como la medroxiprogesterona inyectada, la colocación de DIU Mirena o el abordaje quirúrgico, sin embargo, el uso de Ulipristal se aumentado en los últimos años por ser una alternativa no invasiva y un tratamiento a corto plazo (15).

Como mencionan Hernández y cols. (1), la edad es un factor importante. Ellos observaron que el sangrado uterino anormal se presentaba mayormente en mujeres en edad reproductiva y estas a su vez presentaban mayor diagnóstico de miomatosis comparada con las mujeres adolescentes. Esto también se observó en este estudio ya que el grupo de predominio fue de 30-40 años. También, Rivas y Vasquez (28), mencionan que las mujeres que se encuentran en el grupo etario de más de 60 años presentan menor mejoría clínica ante tratamientos no quirúrgicos, sin embargo, en este estudio no se mostró una diferencia significativa respecto a la edad entre el grupo que mostró mejoría y el que no.

Esto se entiende ya que las mujeres con edad entre 30 y 40 años presentan mayor estabilidad hormonal que las mujeres que se encuentran en el climaterio. Por otro lado, al presentar la disminución de estrógenos también disminuye la incidencia de miomatosis y esto puede explicar que menos mujeres de edad avanzada presenten miomas, pero también es este desajuste el que no ayuda al Ulipristal a tener éxito terapéutico (1).

El tiempo de sangrado es un factor importante ya que se observó que en sangrados menores de 6 meses presentaban mejoría en comparación con las pacientes de sangrado mayor de 12 meses. Vogelmann y cols. (7) en su estudio observaron que el sangrado uterino anormal es un aumento no solo en la cantidad sino en la duración del sangrado menstrual y que las mujeres deciden atenderse de manera temprana lo que podría justificar que el sangrado agudo es más detectado y responde mejor al tratamiento.

Referente al diagnóstico y como mencionan Linares, Madariaga y Poulsen (8), puede ser de distintas causas, desde infecciones, disfuncional hasta anatómico que es lo que observado en este estudio donde el sangrado uterino anormal fue más frecuente y a causa de miomatosis (2, 9). En comparación con el sangrado postmenopáusico que es relacionado principalmente con el cambio hormonal o en otro caso, el embarazo y la privación hormonal inducida por fármacos (9-10).

Sin embargo, no podemos solo asociar que la causa de sangrado uterino anormal sea por miomatosis ya que otros factores, como menciona la literatura (2, 13-14), son la genética y herencia. Esto asociación no se contempló en este estudio, pero podría fungir como complementario en otra investigación. Lo que sí se puede observar es que las mujeres de nuestro estudio fueros mexicanas y la herencia se asocian a otros continentes como África (14).

Observamos que los miomas intramurales representan más del 50% de la causa etiológica por localización y esta localización aumenta el doble la probabilidad de mejoría del SUA tras el tratamiento con Ulipristal. Aunque diversos autores como Gaudel y sus colaboradores (18), refieren que es más efectiva la GnRH por la reducción del tamaño de los miomas; Santosh y cols. (19) y Rangel (20) que observaron que el tratamiento con medroxiprogesterona era mejor en mujeres en la perimenopausia o; Villanueva (21) que observó que los dispositivos intrauterinos hormonales son útiles en hemorragia en un periodo de 3 meses; en nuestro estudio encontramos que la función del Ulipristal es similar al efecto de estos tres tratamientos no quirúrgicos, con la diferencia que el Ulipristal se puede utilizar en todas las pacientes con la misma efectividad.

Aunque, Tinedo y cols. (12) mencionan que las comorbilidades como la hipertensión y la diabetes mellitus tipo 2 se asocian en el desarrollo de miomatosis y fracaso en el tratamiento hormonal, en este estudio se encontró que no hay una diferencia significativa entre las pacientes con comorbilidades y las que no presentaban en relación con la mejoría clínica tras el uso de Ulipristal.

De igual manera, los antecedentes gineco-obstétricos y el uso paralelo de método de planificación familiar no tienen asociación con el éxito o fracaso del Ulipristal. Morgan y cols. (30) y Roa, Smok y Prieto (31) en sus estudios sobre Ulipristal tampoco consideran relevantes los antecedentes gineco-obstétricos ya que lo asocian más con la edad y la etiología. Esto podría deberse a que la paridad no afecta hormonalmente a la mujer más que en el embarazo y no representa un factor que modifique la efectividad del Ulipristal (37).

Por último, se observó en este estudio que el 57.2% de las mujeres continuó con Dispositivo Intrauterino hormonal (DIU Mirena) ya que aunque presentaron mejoría no se eliminó el sangrado por completo o volvió y requirieron un tratamiento a largo plazo. Por otra parte, el 25% de las pacientes requirió tratamiento quirúrgico principalmente porque no presentó mejoría y solo un 17.1% no requirió un tratamiento complementario.

Esto se apoya con lo observado por Ebersole y cols. (37) que el tratamiento con Ulipristal debería de ser de primera línea en miomatosis de pequeños elementos antes de ofrecer un tratamiento quirúrgico de primera instancia. Sin embargo, las pacientes con tratamientos quirúrgicos posteriores al Ulipristal por poca mejoría, fueron pacientes jóvenes cuyos miomas persistieron en tamaño; contrario a lo que recomiendan Navarro, Vega y Avilés (38) en su estudio de miomatosis uterina sintomática, donde a las pacientes jóvenes no se les debe ofrecer tratamiento quirúrgico por preferirse el manejo conservador.

Conclusiones

El uso de Ulipristal ha aumentado en los últimos años en la consulta externa del HGZ 6 Cd. Juárez, Chihuahua. Se utiliza principalmente para tratar mujeres que acuden a consulta de ginecología por sangrado uterino anormal o postmenopáusico de etiología conocida por miomatosis.

La miomatosis uterina es la principal causa de sangrado uterino anormal en las mujeres del HGZ 6 y los miomas intramurales representan el 67.1% de los miomas detectados por ultrasonido en estas pacientes.

Respondiendo a la pregunta de investigación, el tratamiento con Ulipristal es efectivo, el 78.5% de las pacientes estudiadas y tratadas con Ulipristal refirieron mejoría y un 70% tuvo reducción en el tamaño de sus miomas.

El tiempo de sangrado uterino es un factor importante en la mejoría clínica tras el uso de Ulipristal. El sangrado agudo pareciera aumentar casi el doble la probabilidad de presentar mejoría clínica (OR 1.7, IC (0.296-2.697), p=.842) y la localización de los miomas aumenta el doble la probabilidad de presentar mejoría, donde, los miomas intramurales presentan mayor mejoría en comparación con los submucosos y los subserosos (OR 2.08, IC (0.1.122-15.985), p=.001).

La edad no es un factor que influya en la mejoría del sangrado y dolor uterinos, pero pareciera que a menor edad mayor éxito del tratamiento. A su vez, las comorbilidades tampoco aumentan o disminuyen la probabilidad de mejorar clínicamente, así como los antecedentes gineco-obstétricos que tampoco influyen en la mejoría del sangrado.

Por tanto, el Acetato de Ulipristal es un medicamento cuyo uso aumenta 4 veces la probabilidad (OR 4.025, IC (1.006-22.582), p=.002) de mejoría clínica de sangrado en comparación con los que no lo usan. Y aumenta dos veces (OR 2.121, IC (1.257-8.351), p=.003) la probabilidad de reducción de tamaño de los miomas en mujeres que usan Ulipristal ciclos completos (3 meses); esto a su vez, confirma la hipótesis de investigación.

Recomendaciones

El presente estudio buscó demostrar la efectividad del Acetato de Ulipristal como tratamiento para sangrado uterino anormal por miomatosis. Este estudio representa a la población juarense del HGZ 6 por tanto:

  • Brinda información para regionalizar y conocer las características de las mujeres con SUA en Cd. Juárez, adscritas al HGZ 6.
  • Funcionará como base para futuros estudios o replicación para seguimiento.
  • Se requieren estudios complementarios para conocer más a las pacientes y la función del Ulipristal en esta región.
  • Se sugiere realizar un estudio, que tome como base este pero, que se enfoque en más características de la paciente.
  • Se recomienda un seguimiento de mínimo un año para conocer el requerimiento de tratamientos complementarios pasados 6 meses.

ANEXO

Anexo 2. Instrumento de Recolección de la Información.

Ver tabla al final del artículo.

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