Asociación entre insomnio y depresión en adultos mayores de la UMF 34

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VII. Nº 2–Febrero 2024. Pág. Inicial: Vol. VII; nº 2: 24

Autor principal (primer firmante): Eduardo López García

Fecha recepción: 16/11/2023

Fecha aceptación: 04/02/2024

Ref.: Ocronos. 2024;7(2): 24

https://doi.org/10.58842/AZML2703

Autores:

Dr. Eduardo López García

Publica TFG cuadrado 1200 x 1200

Médico residente curso de especialización de Medicina Familiar

Dra. Alejandra Paulina Ruiz Briones

Médico Familiar

INSTITUTO MEXICANO DEL SEGURO SOCIAL

OOAD JALISCO

UNIDAD DE MEDICINA FAMILIAR # 34

COORDINACIÓN CLÍNICA DE EDUCACIÓN E INVESTIGACIÓN EN SALUD

publica-articulo-revista-ocronos

Ver: Anexos – Asociación entre insomnio y depresión en adultos mayores de la UMF 34, al final del artículo

TESIS DE POSGRADO

Para obtener el grado de Especialidad en Medicina Familiar

Esta tesis fue realizada para obtener el grado de especialidad médica y habiendo constar que se encuentra determinada con base en los objetivos planeados y en la redacción necesaria para su revisión final y trámite de titulación.

Directora de tesis

Dra. Alejandra Paulina Ruiz Briones

Médico especialista en Medicina Familiar Adscrita al servicio de AMC, turno nocturno de la unidad de Medicina Familiar No. 34

Dr. Eduardo López García

Residente de la Especialidad en Medicina Familiar. Unidad de Medicina Familiar No. 34

INSTITUTO MEXICANO DEL SEGURO SOCIAL DELEGACIÓN ESTATAL JALISCO

UNIDAD DE MEDICINA FAMILIAR No. 34 HOJA DE FIRMAS

Dr. Eduardo López García. Tesista

Dra. Alejandra Paulina Ruíz Briones. Investigador Responsable

Dr. Francisco Javier Ramírez Pedro

Coordinador Clínico de Educación e Investigación en Salud UMF-34

Agradecimientos

A mi tutora la doctora Alejandra Paulina Ruiz Briones que, sin su apoyo, paciencia y conocimientos, habría sido una tarea mucho más complicada de la que en realidad supuso, además de su confianza en darme las herramientas para realizar lo que se realizó hoy con ese documento.

A mi esposa, que durante este tiempo que pasamos me ha apoyado en todas las circunstancias que se presentaban, además de hacerme mucho mejor persona, por hacerme darme cuenta que tengo la capacidad de hacer lo que me proponga y por su amor incondicional.

A mis padres que sin su amor no sería quien soy actualmente, para pedir un consejo, tenderme la mano en los momentos complicados y por darme su amistad, su cariño, y lo invaluable de las experiencias a su lado, a mis hermanos, que son mi motivación para poder siempre ser con el que puedan recurrir cuando lo necesiten, por los momentos que hemos pasado que se quedaran por siempre en mi memoria.

A mis amigos, que, aunque sean contados con los dedos de las manos, cuento con ellos y ellos conmigo, por sus charlas, risas y momentos que recuerdan lo hermosa que es la amistad.

A Dios, o a la entidad que controle todo desde donde esté, gracias por la suerte de tener estas experiencias y la suerte de la vida misma.

INSTITUCIONALES

Instituto Mexicano del Seguro Social, Delegación Estatal Jalisco, Unidad de Medicina familiar # 34

Universidad de Guadalajara, División de Estudios de Posgrado

Resumen

Antecedentes: El insomnio es el trastorno del sueño más frecuente en la población general y una de las quejas en consulta de primer nivel más frecuentes. Como su nombre lo indica es una entidad propia, clasificada y que debe de cumplir ciertos criterios para su diagnóstico como la dificultad para conciliar el sueño y síntomas posteriores por la privación del sueño.

La depresión es la enfermedad mental más común en la edad adulta, según datos de las Naciones Unidas, había cerca de 727 millones de personas alrededor del mundo que son mayores a los 65 años de edad en 2020 y para 2050 la cifra se duplicaría. Esta entidad se manifiesta con la pérdida de satisfacción por actividades y experiencias de la vida diaria, lo cual puede ocasionar alteraciones emocionales, cognitivas, físicas y conductuales.

Tanto el insomnio como la depresión, son entidades que influyen una sobre la otra, pueden empeorar sus síntomas y afectar en demasía la calidad de vida de quienes la padecen,

Objetivo: Analizar la asociación entre insomnio y depresión en adultos mayores de la UMF 34

Material y métodos: Se realizó un estudio transversal analítico en la población de adultos mayores adscritos a la UMF 34 que cuenten con los diagnósticos de Depresión e Insomnio. Se aplicó la escala de Athens Insomnia Scale (AIS), que evalúa el dormir cuantitativamente y la calidad del sueño, además de la escala PHQ-9 que evalúa síntomas de depresión en las últimas dos semanas. Una vez aplicadas las escalas se realizó el vaciamiento de datos. El análisis estadístico de la información recolectada se procesó en una base de datos estructurada para tal efecto y posteriormente se analizaron con el software estadístico SSPS para Windows Versión 21.

Resultados y conclusiones: Se observó que, de una población de 368 derechohabientes adultos mayores, el género femenino predominó en un 61.14%, contra el 38.86% del género masculino.

El 70.01% de los encuestados sufre de insomnio y el 85.87% sufre de depresión. Los resultados revelaron que la asociación de depresión e insomnio es significativa ya que el valor de chi cuadrada se sitúa en 63.91 y el valor de p es menor a 0.005, con lo cual es estadísticamente significativo.

Se concluye que el estudio fue estadísticamente significativo, esto puede dar un parteaguas a dar una atención mucho más completa a la población adulta mayor sin pasar por alto algunos diagnósticos que puedan hacer que se desarrolle una o varias enfermedades del adulto mayor que puedan predisponer un mayor riesgo y costo sanitario a las instituciones de salud y afectar la calidad de vida no solo de quién la padece, si no de quienes rodean al paciente.

Recursos: La UMF 34 cuenta con la infraestructura necesaria para llevar a cabo y a tiempo el proyecto.

Experiencia del grupo: El personal a cargo de la investigación cuenta con la experiencia de elaboración de protocolos previos.

Tiempo a desarrollarse: Seis meses a partir de su aprobación por parte del CLIEIS.

Marco teórico

El insomnio es el trastorno del sueño más frecuente en la población en general y es también uno de los motivos habituales de la consulta en el primer nivel de atención, por lo cual, es todo un reto para los profesionales de la salud complementar la atención con los problemas subyacentes al insomnio, como es el caso de la depresión, ambas coexisten y en muchas ocasiones son pasadas desapercibidas, por eso es de suma importancia atender de manera efectiva a los pacientes que cumplan criterios diagnósticos de ambas y analizar en su contexto si existe una relación que empeore su condición, no sólo por ambas entidades, sino con todo el entorno que rodea al paciente, y todavía más en el adulto mayor, ya que su grupo etario es el que más puede sufrir las repercusiones de ambas entidades por, entre muchas cosas, el empeoramiento de sus comorbilidades y de su entorno social.

El insomnio como síntoma se define según el ICSD-3 y el DSM-V como una queja de dificultad persistente en el inicio del sueño, su duración, consolidación o calidad durante el periodo de sueño, que ocurre a pesar de la existencia de adecuadas circunstancias y oportunidad del mismo, se acompaña obligatoriamente al dia siguiente de algún grado de repercusión diurna, ya sea a nivel social, laboral, educativo, académico, conductual o en otras áreas importantes del funcionamiento humano. (1)

El insomnio como trastorno es como su nombre indica, es un trastorno con entidad propia, clasificado, tanto en el ICSD-3 como en el DSM-V.

Por lo tanto, se tienen que cumplir unos criterios diagnósticos bien definidos, que incluyen la presencia de los criterios del insomnio, pero que, a su vez, ya se tiene que haber descartado una causa médica, farmacológica, psiquiátrica y un TPS comórbido.

Cuando el trastorno de insomnio tiene una presentación menor de 3 meses se considerará un trastorno de insomnio agudo y si es de más de 3 meses se considera un trastorno de insomnio crónico.

Un paso primordial para saber si se sufre un trastorno de sueño o no es definir las expectativas reales de sueño de una persona según su edad.

Las necesidades de sueño de la edad adulta oscila entre las 9 horas a los 18 años, 8 horas en la edad media y una media de 6.5 horas a partir de los 60 años. (2)

Ver Tabla I: Anexos – Asociación entre insomnio y depresión en adultos mayores de la UMF 34, al final del artículo

Sateia MJ. International classification of sleep disorders-third edition: highlights and modifications. Chest [Internet]. 2014;146(5):1387–94. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1378/chest.14-0970(27)

En condiciones normales, el tiempo que se tarda en conciliar el sueño, no debe ser mayor a los 30 minutos y una vez se haya conciliado el sueño, ese debe ser continuo, aunque a partir de los 60 años pueden aparecer los despertares nocturnos de 1 a 3 veces por noche, y estos se consideran normales si no pasan de 3 despertares y no haya dificultad para volver a conciliar el sueño.

Otro concepto importante es la siesta. Si una persona duerme las horas necesarias durante la noche, esa no es necesaria, pero si se realiza, solo debería durar de 10-30 minutos y no pasar de la hora de sueño. (2)

Se han descrito varios subtipos clínicos y fisiopatológicos del insomnio según las diferentes clasificaciones, estas lo clasifican en:

  • Trastorno del tipo insomnio crónico
  • Trastorno del tipo de insomnio de corta duración
  • Otros tipos de insomnio (3)

En el insomnio crónico el paciente describe quejas en el inicio o en el mantenimiento del sueño, con síntomas asociados durante el día. Para realizar el diagnóstico se considera que esto debe ocurrir más de tres veces por semana y al menos durante tres meses.

Por su parte el insomnio de corta duración se caracteriza por dificultad para iniciar el sueño o lograr su mantenimiento, que resulta en insatisfacción con el sueño y que aparece por un periodo de tiempo inferior a los tres meses. Como en el caso del insomnio crónico también este puede aparecer de forma aislada o comorbilidades como alteraciones mentales, enfermedades como la diabetes o consumo de sustancias o fármacos. (4)

La mayoría de los modelos etiológicos del insomnio, incluyen factores que predisponen al insomnio, y que lo mantienen. Los factores que lo predisponen pueden ser de tipo biológico o psicosocial. Un factor predisponente que desempeña un importante papel es la vulnerabilidad al insomnio, que se relaciona con un modo ineficiente de afrontar el estrés, y eso es en gran parte hereditario.

Se da una alta comorbilidad entre insomnio y ansiedad-depresión. La ansiedad y/o depresión provocada por la internalización de las emociones predispone al insomnio, y éste, a su vez, intensifica la depresión. (5)

Por su parte, la depresión es la enfermedad mental más común en la población adulta mayor. (6)

Según datos de las Naciones Unidas, había 727 millones de personas con edad mayor a los 65 años en el 2020. Y se espera que para el 2050 esa cifra sea más del doble. (7) Una gran parte de los adultos mayores sufren de una pobre salud mental. (6) Alrededor de 322 millones de personas en el mundo, son afectadas por la depresión y esta es la entidad que más aporta a la tasa de incapacidad al nivel global y también se le atribuye como contribuyente a suicidios (800,000 anualmente). (8)

Según la GPC del diagnóstico y tratamiento de la depresión en el adulto mayor, por definición, es un conjunto de síntomas que se manifiestan por la pérdida de interés y la incapacidad de sentir satisfacción por actividades y experiencias de la vida diaria. Entre los síntomas se incluye la desmotivación, alteraciones emocionales, cognitivas, físicas y conductuales. En el adulto mayor es más fácil que persista, se agraven los síntomas y se deteriore la funcionalidad. (9)

Según el DSM V el diagnóstico de depresión mayor se da con el hallazgo de 5 o más de los siguientes síntomas, siendo los dos primeros obligados para el diagnóstico:

  1. Estado de ánimo depresivo durante la mayor parte del día
  2. Pérdida del interés en actividades previamente placenteras
  3. Aumento o pérdida de peso
  4. Agitación o lentitud psicomotriz
  5. Fatiga o pérdida de energía
  6. Sentimientos de inutilidad o culpa
  7. Disminución en la capacidad de concentración
  8. Pensamientos recurrentes de muerte (3)

Es también importante señalar que los criterios antes mencionados no se presentan en su totalidad en los adultos mayores deprimidos y algunos alternativas de presentación incluyen: irritabilidad, agitación, ansiedad, preocupación, deterioro cognitivo, quejas somáticas, disminución de la iniciativa y de la capacidad para resolver problemas, falta de autocuidado, abusó de sustancias, aislamiento, culpa, obsesiones, compulsiones, discordia en el matrimonio y paranoia, pueden ser elementos que nos ayudarán a hacer el diagnóstico.

Es común que sea atípica la presentación en este grupo erario, por eso es en ocasiones subdiagnosticada y/o mal tratada, por la creencia de que es parte normal del proceso de envejecimiento, con lo cual sería una causa prevenible y tratable del envejecimiento patológico. (9)

Los adultos mayores tienen más factores de riesgo para depresión, como son las enfermedades crónicas, la movilidad restringida, el abuso a mayores, el aislamiento, la pérdida de un ingreso frecuente, así como los factores de riesgo que padecen todos los grupos de edad. La depresión tiene devastadoras consecuencias y contribuye en gran medida al sentimiento de miseria en esta fase de la vida (10)

En un artículo realizado por la revista de población y salud mesoamericana, se realizó una tabla comparativa tomando datos propios de la encuesta ENASEM del 2012 en México, obteniendo los resultados siguientes (12):

Ver Tablas en Anexos – Asociación entre insomnio y depresión en adultos mayores de la UMF 34, al final del artículo

La depresión no solo baja la calidad de vida sino que también influye en la aparición de otras enfermedades que pueden conllevar complicaciones y agravantes mucho más incapacitantes. Consecuentemente, los adultos mayores con depresión tienen una mortalidad más alta y una incidencia de suicidio también más alta. (11)

El diagnóstico y tratamientos oportunos pueden mejorar la calidad de vida de los pacientes, sin embargo, los servicios de salud de países con poco o mediano presupuesto destinado a la salud no son suficientemente resilientes para lidiar con los problemas de salud mental, incluidos los relacionados a la depresión. A pesar de ello se deben buscar estrategias acordes a lo permitido y establecido, para lograr un diagnóstico oportuno y conseguir mejorar la calidad de vida de los pacientes adultos mayores. (13)

Para este estudio, se decidió usar una escala para medir las dificultades para dormir, la cual se llama Athens Insomnia Scale (AIS) por sus siglas en inglés. Soldatos, Dikeos y Paparrigopoulos, con la intención de disponer de un instrumento estandarizado para la evaluación de la severidad del insomnio, idearon la Athens Insomnia Scale (AIS) en el año 2000, siguiendo los criterios diagnósticos de insomnio propuestos por el ICD-10.

Esta escala está compuesta por 8 ítems; los cinco primeros ítems de la AIS pretenden medir la dificultad para inducir el sueño, los despertares durante la noche, el despertar temprano, la duración total del sueño y, finalmente, la calidad general de éste.

Los tres ítems restantes hacen referencia a las consecuencias del insomnio durante el día siguiente; concretamente, a la sensación de bienestar, al funcionamiento físico y mental, y a la somnolencia. Los reactivos se responden en una escala de 0 a 3, donde 0 significa ausencia del problema y 3 la mayor severidad.

La calificación total se obtiene de la suma de todos los reactivos, con un rango de 0 a 24. Se evaluó la validación diagnóstica de la prueba y se propuso una calificación mayor de 6 para distinguir a sujetos con insomnio menores a 6 sin insomnio. su alfa de Cronbach es de 0.90 (28).

Para la variable de depresión se utilizó el cuestionario phq-9 (Patient Health Questionare) (PHQ-9) consta de 9 ítems de acuerdo con los criterios del manual diagnóstico y estadístico de trastornos mentales (DSM-V), los cuales se relacionan directamente con los síntomas depresivos de las 2 últimas semanas previas a la autoevaluación.

Cada ítem se puntúa según una escala Likert que va desde 0-3 para ningún día y casi todos los días, respectivamente. Según el puntaje obtenido (0-27 puntos), se reflejan 3 grados de severidad del trastorno depresivo.

Estos grados son: ninguna 0-4, leve (5-14), y severo (más de 15), para fines de este trabajo de investigación, se consideró positivo un resultado mayor o igual a 5 puntos. alfa de Cronbach = 0,903 (29)

Justificación

El adulto mayor tiene mayor morbilidad y padece más de enfermedades crónicas, tanto de índole físicas, como de índole mental, que al paso de los años aumentan la dependencia progresivamente. (16). Entre las dificultades para dormir que se presentan con más frecuencia en esta población, se encuentran la dificultad para dormir toda la noche, sentir mucha energía durante la noche, despertares nocturnos y somnolencia diurna. (15)

El insomnio es uno de los problemas más prevalentes en las personas de edad avanzada (14). México en lo particular, se ha visto también inmiscuido en los diversos fenómenos sociales, como lo es la globalización, la industrialización, la modernización, entre muchos otros logros y avances en materia científica, médica y tecnológica que han modificado la estructura y la dinámica de la sociedad actual.

Lo anterior no implica que el vivir más tiempo se relacione con un mejor nivel de bienestar para las personas que envejecen, sino al contrario, ya que, este proceso se condiciona por las situaciones que llegan a vulnerar a este grupo poblacional. (17)

Las estimaciones para México presentadas por el instituto nacional de estadística y geografía (INEGI 2012), recabaron que el 21.1% de mujeres y 12.5% de hombres han tenido síntomas como tristeza profunda, menor capacidad de concentración, baja autoestima y pensamientos recurrentes de muerte, (18) La evidencia sugiere que las personas con insomnio tienen 10 veces más riesgo de desarrollar depresión comparada con las que logran conciliar un buen sueño. (20)

Este estudio es factible, ya que la unidad de Medicina familiar cuenta con la población derechohabiente necesaria para realizarlo, además de no atentar contra la integridad de los participantes y garantiza el anonimato. El estudio no es vulnerable, ya que los participantes tienen la facultad de decidir abandonar el estudio o no participar si no lo encuentran conveniente o simplemente no lo desean después de ser informados de en qué consiste el mismo y los beneficios que conlleva el participar, a su vez de los riesgos, que en ese caso son mínimos.

En cuanto a su trascendencia, este estudio tiene como objetivo el analizar en el contexto del paciente esas dos entidades que pueden ocasionar un deterioro importante en la calidad de vida de nuestros pacientes, más estando en el primer nivel de atención, en donde se puede llegar a un diagnóstico oportuno, concientizando a la población de médicos sobre las condiciones de nuestra población, así como a los mismos derechohabientes para que conozcan si es que así sea que padezca de depresión e insomnio. saber las consecuencias de esas entidades y hacer lo posible por prevenirlas.

Planteamiento del problema

La población de adultos mayores sigue haciéndose más grande con el paso de los años, desde los 205 millones de personas de 60 años o más actuales, a las 2 mil millones proyectadas para el 2050.

Uno de los desórdenes del sueño más importantes es el insomnio. El insomnio usualmente es definido como el síntoma principal ya sea la dificultad de conciliar el sueño o de mantenerlo. (21,24)

La prevalencia de insomnio es mayor en adultos mayores que en la población más joven y la prevalencia de síntomas de insomnio oscila entre el 30% y el 48% en los adultos mayores. (22)

La depresión usualmente se caracteriza por sentimientos de tristeza, pérdida del interés, sentimientos de culpa o baja autoestima, trastornos del sueño o del apetito, fatiga y dificultad para concentrarse. Según la organización mundial de la salud los factores que incrementan el riesgo de padecer depresión incluyen la susceptibilidad genética, enfermedades crónicas y discapacidades, dolor, frustración por las limitaciones al realizar sus actividades diarias, personalidad, como el ser dependiente o ansioso, eventos adversos en su vida como pasar por un divorcio o pobreza, y la falta de redes de apoyo. (19)

La sintomatología del trastorno difiere de acuerdo a la edad; los jóvenes muestran síntomas normalmente comportamentales, mientras que los adultos mayores experimentan con mayor frecuencia los síntomas somáticos, como podrían ser el dolor de cabeza, el cansancio o fatiga, entre otros. (25)

Los trastornos del sueño están relacionados con problemas serios de salud, un ejemplo son los eventos cardiovasculares, y muerte.

El insomnio y los síntomas de somnolencia excesiva durante el día también se pueden relacionar con cambios neuropsicológicos de importancia, tales como la ansiedad y la depresión, como se describió anteriormente.

Existe una tendencia a considerar que el deterioro cognitivo es normal en las edades más avanzadas, y eso conduce a una omisión en el tratamiento, que afecta de forma significativa la calidad de vida y duración de vida de los ancianos, Y existen evidencias que sugieren que muchos de esos cambios cognitivos son síntomas fundamentales de la depresión.

Algunos investigadores constatan que entre el 30-50% de los pacientes con deterioro cognitivo presentan síntomas depresivos. (24,25)

Dando más evidencia todavía de esos mismos cambios, se sabe que hay una relación consistente entre el ciclo sueño-vigilia, y funciones cognitivas, en las cuales, si hay una alteración del primero, existe un proceso inflamatorio cerebral, así como de un déficit en el automatismo circulatorio, resultando en sobrecarga cardiaca. (23)

El trastorno depresivo mayor es el que se relaciona más con la conducta suicida, con predominio de intentos en mujeres y de suicidios en los hombres, así como elevada incidencia de suicidios en mayores de 65 años, ya que la depresión no es todavía percibida como un problema de salud (23,26)

Por lo anterior mencionado, surge la siguiente pregunta de investigación:

¿Existe asociación entre insomnio y depresión en adultos mayores de la UMF 34?

Objetivo

Objetivo general

Analizar la asociación entre insomnio y depresión en adultos mayores de la UMF 34

Objetivos específicos

  • Describir las variables sociodemográficas de los adultos mayores de la UMF 34
  • Conocer la cantidad de adultos mayores con diagnóstico de depresión e insomnio en la UMF 34

Hipótesis

H1: Si existe asociación entre insomnio y depresión en adultos mayores de la UMF 34

HO: No existe asociación entre insomnio y depresión en adultos mayores de la UMF 34

Material y métodos

Tipo de investigación

Transversal analítico

Área de estudio o universo de trabajo

Universo: Estará representado por la población adulta mayor con depresión de la UMF No. 34 del IMSS, Guadalajara, Jalisco.

Unidad de análisis. Pacientes adultos mayores con depresión de la UMF No. 34 que cumplan con los criterios de inclusión del estudio.

Selección y tamaño de la muestra

Selección:

  • Tipo de muestreo: no probabilístico, por conveniencia
  • Selección de la muestra: Adultos Mayores, con depresión que sean derechohabientes de la UMF 34 del IMSS

Muestra:

Ver fórmula en Anexos – Asociación entre insomnio y depresión en adultos mayores de la UMF 34, al final del artículo

Donde p= prevalencia de depresión en adultos mayores reportada en México de 40%

Se incluyeron 368 participantes adultos mayores con depresión en la UMF 34.

Descripción general del estudio

Se utilizó la técnica del cuestionario que es una agrupación de interrogantes de una o más variables que se pretende medir y así poder recoger toda información de una realidad problemática con la finalidad de realizar una investigación o estudio. Para medir la variable de insomnio se utilizó la escala de Athens Insomnia Scale (AIS). para medir la variable de depresión se utilizó la escala PHQ-9

A continuación, se administraron los cuestionarios a un grupo de adultos mayores. La prueba incluye una entrevista individual en la que se exploró el nivel de compresión. Los participantes indicaron defectos de redacción que pudieran suponer confusión o malentendido, y cumplieran la totalidad de la prueba.

Se les comentó que la realización de los cuestionarios será totalmente libre, no tienen ningún beneficio si cooperan, como tampoco ninguna consecuencia negativa si no quieren participar. La aplicación del cuestionario se realizará durante el tercer trimestre del mes del año 2022.

Para el estudio, se obtuvo el consentimiento informado y de la Dirección de la Unidad. Antes de responder los cuestionarios, se explicó detalladamente el objetivo del estudio, la forma de respuesta y se garantizó el anonimato.

Instrumentos y técnicas de recolección de datos

Instrumentos:

Se utilizó la escala de Athens Insomnia Scale (AIS) adaptada del inglés al español, en el proceso de homologación del instrumento original del inglés al español se siguieron los lineamientos de la OMS. de tal forma un grupo de expertos bilingües revisó la escala original y dictaminó favorablemente la factibilidad de que fuera traducida.

La escala cuenta con un alfa de Cronbach de 0.9.

Se utilizó la escala PHQ-9 adaptada del inglés al español en el proceso de homologación del instrumento original del inglés al español se siguieron los lineamientos de la OMS. de tal forma un grupo de expertos bilingües revisó la escala original y dictaminó favorablemente la factibilidad de que fuera traducida.

La escala cuenta con un alfa de Cronbach de 0.9

Antes de responder a los cuestionarios, se explicó detalladamente el objetivo del estudio, la forma de respuesta, y se garantizó el anonimato.

  1. Escala de Athenas para insomnio AIS
  2. Escala PHQ-9 para depresión
  3. Formato de recolección de datos (Anexo 3)
  4. Consentimiento informado

Variables y su medición

Variable dependiente

Insomnio

Variable independiente

Depresión

Variables intervinientes

Género, edad

Definición de las variables

Insomnio: Es la dificultad para conciliar el sueño, permanecer dormido durante la noche o despertarse demasiado temprano en la mañana. Los episodios de insomnio pueden aparecer o desaparecer o ser duraderos.

Depresión:  Trastorno afectivo caracterizado por la tristeza y la pérdida de interés o de la capacidad para experimentar placer.

Adulto mayor: Según la OMS las personas de 60 a 74 años son considerados de edad avanzada, de 75 a 90 años viejas o ancianas, y los que sobrepasan los 90 años se les denomina grandes, viejos o longevos. A todo individuo mayor de 60 años se le llamará de forma indistinta persona de la tercera edad o adulto mayor.

Operacionalización de las variables

La operalización de la variable se conceptualizó como un proceso que permitió obtener herramientas de medición, así mismo, se mostró de manera esquematizada la información que se logró investigar de manera correcta.

En la definición conceptual, se mencionó que el insomnio es la dificultad para conciliar el sueño, permanecer dormido durante la noche o despertarse demasiado temprano en la mañana.

En la definición personal, se observó que es de naturaleza cuantitativa y se midió mediante la Escala de Atenas de insomnio, la cual los primeros 4 reactivos abordan el dormir cuantitativamente, el quinto la calidad de dormir y los últimos tres el impacto nocturno. Recientemente, Soldatos y cols. publicaron los resultados de una evaluación diagnóstica con ese instrumento y propusieron una calificación igual o mayor de 6 para distinguir a los sujetos insomnes de los que no padecen insomnio

Ver Tabla en Anexos – Asociación entre insomnio y depresión en adultos mayores de la UMF 34, al final del artículo

Definición de los grupos de estudio

El universo estuvo conformado por adultos mayores que están adscritos en la Unidad de Medicina Familiar No. 34 del IMSS, de acuerdo a la definición de la OMS. Para el cálculo de la muestra en poblaciones finitas, se tomaron estos valores: nivel de confianza 95%, error estándar 5%, p= <0.05.

Criterios de selección

Inclusión

  • Pacientes adultos mayores que estén adscritos a la UMF 34

Exclusión

  • Pacientes adultos mayores que estén en terapia par manejo de insomnio

Eliminación

  • Pacientes adultos mayores que no hayan completado el cuestionario

Análisis estadístico

La descripción de las variables cualitativas se realizó mediante proporciones, para las variables cuantitativas se utilizaron medias y desviación estándar o medianas y rangos, según el resultado de la prueba de Kolmogorov-Smirnoff, se utilizará la prueba de Chi cuadrada para buscar diferencias entre las proporciones, la significancia estadística se considerada cuando el valor de (alfa) “p” sea igual o inferior a 0.05.

El análisis estadístico de la información recolectada se procesó en una base de datos estructurada para tal efecto y posteriormente se analizó con el software estadístico SSPS para Windows Versión 21.

Aspectos éticos

El presente estudio se apegó al Reglamento de la Ley general de Salud en Materia de Investigación (Título segundo De los aspectos Éticos de la Investigación en seres humanos capítulo 1, artículos 13,14, 16 y 17, a la Declaración de Helsinki de la Asamblea Médica Mundial (con última modificación en octubre 2014), así como los códigos nacionales e internacionales vigentes para la buena práctica de la investigación clínica.

De acuerdo con el Reglamento de la Ley General de Salud en Materia de Investigación para la Salud, Título Segundo, de los aspectos éticos de la Investigación en Seres Humanos. Capítulo I Artículo 17, Fracción II, este proyecto se clasifica como investigación de riesgo tipo II mínimo, ya que se aplicarán encuestas.

Debido a esto, el estudio no representa riesgo ni beneficio directo para los pacientes, sin embargo, la investigación será útil para obtener información sobre la asociación entre insomnio y depresión en adultos mayores de la UMF 34.29

Recursos, financiamiento y factibilidad

Recursos humanos

  • Investigador Principal
  • Investigadores Asociados
  • Médico residente del Curso de Especialización en Medicina Familiar.

Recursos materiales

  • Equipo de cómputo.
  • Equipo celular.
  • Transporte

Financiamiento

No se contó con financiamiento de ninguna institución pública o privada, ya que todos los costos de ejecución del estudio serán cubiertos por el alumno.

Factibilidad

Por lo mencionado anteriormente se considera que el estudio es factible ya que se cuentan con todos los recursos, tanto humanos como materiales necesarios, además de contar con el permiso de las autoridades correspondientes, para tener acceso a la base de datos y al sistema de notas electrónicas de la UMF 34, lo que garantiza la obtención de la muestra deseada.

Cronograma de actividades

“Asociación entre insomnio y depresión en adultos mayores de la UMF 34”

Ver tablas en Anexos – Asociación entre insomnio y depresión en adultos mayores de la UMF 34, al final del artículo

Elaborado por: Dr. Eduardo López García

Resultados

El presente estudio se propuso con la finalidad de conocer la asociación entre el insomnio y la depresión en los adultos mayores.

Se observó que, de una población de 368 derechohabientes adultos mayores, el género femenino predominó en un 61.14%, contra el 38.86% del género masculino.

El 70.01% de los encuestados sufre de insomnio y el 85.87% sufre de depresión.

Los resultados revelaron que la asociación de depresión e insomnio es significativa ya que el valor de chi cuadrada se sitúa en 63.91 y el valor de p es menor a 0.005, con lo cual es estadísticamente significativo.

Gráfica 1. Género de los encuestados

En la gráfica 1 se muestra el género de los adultos mayores encuestados, como se muestra hay una mayoría del género femenino en el 61.14% contra el género masculino del 38.86%

Gráfica 2. Género de los encuestados

En la gráfica 2 se muestra la frecuencia en porcentaje de los adultos mayores encuestados con depresión, como se muestra, hay una mayoría de los adultos con diagnóstico de depresión de 85.87% contra los que no lo tienen que es de 14.13%.

Tabla 2. Rango de edades de encuestados

En la tabla 2 se presentan las frecuencias y porcentajes según sus rangos de edad, donde la mayor frecuencia se encuentra dentro del grupo de los 65 a 70 años de edad con un total de 151 encuestados

Gráfica 3. Rango de edades de los encuestados

Como se mostró en la tabla anterior, la mayor frecuencia en los encuestados es en el grupo de edades de los 65 a 70 años en un 40.04%, además que se ve que a mayor edad hay un decremento de la población encuestada.

Tabla 2. frecuencia y porcentaje de adultos mayores con insomnio

En la tabla 2 se puede apreciar un 70% de los encuestados en ese estudio los cuales refieren insomnio según el cuestionario Atenas y previamente diagnosticados con depresión.

Tabla 3. tabla cruzada entre depresión e insomnio

Tabla 4: Prueba Chí cuadrada de Pearson entre depresión e insomnio

Con las siguientes tablas 3 y 4 se hace la relación entre los grupos de los encuestados entre depresión e insomnio, el valor de Chí cuadrada resultó en 63.919, además el valor de p es menor de 0.05 (0.00), con lo cual el resultado de las mismas es considerado estadísticamente muy significativo.

Ver tablas y gráficos en Anexos – Asociación entre insomnio y depresión en adultos mayores de la UMF 34, al final del artículo

Discusión

En este estudio se determinó estadísticamente significativa la relación entre la depresión y el insomnio en adultos mayores, teniendo como punto de partida el diagnóstico de depresión, sin embargo, muchos estudios respaldan esta situación y teniendo en cuenta el insomnio como parteaguas de la depresión.

Los hallazgos que se encontraron en esta investigación determinan una similitud en la frecuencia del estudio realizado por el ENASEM en el 2012, aunque no se discute la herramienta que se utiliza para el diagnóstico en ese estudio, se relacionan los porcentajes entre ambos, uno con el porcentaje de 74% y el nuestro con un 85% en relación con la depresión.

A pesar de que las cifras recabadas solo sean de la población derechohabiente del IMSS en una región en particular en comparación, se tienen que tomar por un ejemplo en particular las cifras del INEGI como mencionan acerca de que en la población mexicana al menos el 21% de los adultos mayores ha tenido pensamientos o sentimientos relacionados con la depresión, que distan mucho de lo recabado en este estudio.

Varios estudios respaldan estos resultados, dando por sentado que los trastornos de sueño en el adulto mayor tienen una prevalencia muy alta cuando se padece de depresión (Téllez A, et.al. 2017) así como en el caso contrario, que la de depresión pueda condicionar el insomnio o algún otro trastorno del sueño (De los Santos PV. et. al. 2016) siendo ambos de población mexicana. Así pues, lo que condicionarían a más padecimientos y el decremento de la calidad de vida de los adultos mayores. (El-Gilany A-H. et. al. 2018)

Como limitantes, encontramos que sería necesario hacer nuevos estudios con variantes diferentes además de los padecimientos previamente mencionados, ya que los pacientes acudían a sus consultas por padecimientos que podrían coadyuvar a sus trastornos del sueño o de la depresión, y se debería ver como una entidad completa en el caso de los síndromes geriátricos que puedan condicionar el insomnio en estos pacientes, así como también hacer otros estudios donde la población pueda o no ser derechohabiente para tomar una muestra más generalizada de la población a estudiar.

Conclusiones

Con el estudio realizado podemos concluir que la depresión está asociada con el insomnio en la población adulto mayor de la UMF 34 del IMSS, ya que se encontró significancia estadística con valor de chi cuadrada y el valor de p <0.05 (0.000).

Nuestro papel como primer nivel de atención es la prevención y el control de enfermedades que se pueden evitar con el tratamiento oportuno, en ocasiones las limitantes del mismo servicio de consulta o el obviar situaciones en nuestra población, no solo adulta mayor, nos podrían hacer que no nos enfoquemos en posiblemente el problema que pueda desencadenar a otros y afectar la calidad de vida de nuestros pacientes, el tener en nuestro conocimiento las herramientas para diagnosticar como la escala Athenas y el cuestionario PHQ-9 nos ayudan a diagnosticar con preguntas rápidas y tratar a nuestros pacientes es esencial, así como también el que nuestra población tenga en consideración cuando hay algún problema de salud que deba ser atendido y no omitido por no considerarlo importante.

Nuestra población mexicana poco a poco se volverá mayoritariamente adulto mayor, para el 2030 en su mayoría rondará los 30-45 años de edad y debemos de tener en cuenta que muchas cuestiones que se pueden prevenir vienen de tomar hábitos correctos en todos los ámbitos de nuestra vida, como lo es la salud mental y la del sueño. Por consiguiente, alertar a nuestra población sobre las posibles consecuencias de llevar malos hábitos.

En cuanto a los estudios posteriores de estas poblaciones, hay que tener en cuenta que conforme avanza el tiempo también la sociedad y los problemas también se hacen más o menos evidentes y saltan a la vista algunos otros que antes no se padecían o por lo menos no se tenía el conocimiento para ello, es importante mantenerse actualizado y proponiendo nuevas formas de obtener conocimientos para ayudar a todos los grupos de población.

Anexos – Asociación entre insomnio y depresión en adultos mayores de la UMF 34.pdf

Referencias

  1. Martínez HO, Montalván MO, Betancourt IY. Trastorno de insomnio. Consideraciones actuales. Rev Méd Electrón. 2019;41(2):483-495.
  2. Ferré-Masó A, Rodriguez-Ulecia I, García-Gurtubay I. Diagnóstico diferencial del insomnio con otros trastornos primarios del sueño comórbidos. Aten Primaria [Internet]. 2020;52(5):345–54. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1016/j.aprim.2019.1 1.011
  3. American Psychiatric Association. Diagnostic and statistical manual of mental disorders [Internet]. 5ª ed. (DSM-5). Washington, DC: American Psychiatric Assotiation [citado 22/02/2022]; 2013. Disponible en: https://www.psychiatry.org/psychiatrists /practice/dsm
  4. Baglioni C, Battagliese G, Feige B, Spiegelhalder K, Nissen C, Voderholzer U, et al. Insomnia as a predictor of depression: a meta-analytic evaluation of longitudinal epidemiological studies. J Affect Disord [Internet]. 2011;135(1–3):10–9. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1016/j.jad.2011.01. 011
  5. Medrano Martínez P, Ramos Platón MJ. Alteraciones cognitivas y emocionales en el insomnio crónico. Rev Neurol [Internet]. 2016;62(04):170. Disponible en: http://dx.doi.org/10.33588/rn.6204.20153 34
  6. Sözeri-Varma G. Depression in the elderly: clinical features and risk factors. Aging Dis. 2012;3(6):465–71.
  7. un.org. [citado el 28 de mayo de 2022]. Disponible en: https://www.un.org/development/desa/pd/s ites/www.un.org.developmen t.desa.pd/files/undesa_pd-2020_world_pop ulation_ageing_highlights.pd f?utm_medium=email&utm_source=transactio n
  8. Treating depression where there are no mental health professionals. Bull World Health Organ [Internet]. 2017;95(3):172–3. Disponible en: http://dx.doi.org/10.2471/BLT.17.030317
  9. mx. [citado el 29 de mayo de 2022]. Disponible en: http://www.imss.gob.mx/sites/all/statics /guiasclinicas/194GRR.pdf
  10. Mehra A, Grover S, Chakrabarti S, Avasthi A. Symptom profile of depression in elderly : Is assessment with geriatric depression rating scale enough ? 2017;4:18–25.
  11. Aziz R, Steffens DC. What are the causes of late-life depression? Psychiatr Clin North Am [Internet]. 2013;36(4):497–516. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1016/j.psc.2013.08. 001
  12. De los Santos PV, Carmona Valdés SE. Prevalencia de depresión en hombres y mujeres mayores en México y factores de riesgo. Poblac Salud Mesoam [Internet]. 2017;15(2). Disponible en: http://dx.doi.org/10.15517/psm.v15i2.292 55
  13. World Health Organization. Social determinants of mental health. Vol. 978, World Health Organization. Geneva; 2014.
  14. D’hyver De Las Deses C. Medigraphic.com. Alteraciones del sueño en personas adultas mayores [cited 2022 Apr 26]. Available from: https://www.medigraphic.com/pdfs/facmed/ un-2018/un181e.pdf
  15. Téllez A, Juárez-García DM, Jaime-Bernal L, García-Cadena CH. Prevalencia de Trastornos de Sueño en Relación con Factores Sociodemográficos y Depresión en Adultos Mayores de Monterrey, México. Rev colomb psicol [Internet]. 2016;25(1):95–106. Disponible en: http://dx.doi.org/10.15446/rcp.v25n1.478 59
  16. Calderón M. D. Epidemiología de la depresión en el adulto mayor. Rev Medica Hered [Internet]. 2018;29(3):182. Disponible en: http://dx.doi.org/10.20453/rmh.v29i3.340 8
  17. De los Santos PV, Carmona Valdés SE. Prevalencia de depresión en hombres y mujeres mayores en México y factores de riesgo. Poblac Salud Mesoam [Internet]. 2017;15(2). Disponible en: http://dx.doi.org/10.15517/psm.v15i2.292 55
  18. Instituto Nacional Estadistica Y Geografía. Encuesta Nacional de Salud y Envejecimiento (ENSANUT)(Base de Datos) (Internet) 2012;
  19. El-Gilany A-H, Elkhawaga GO, Sarraf BB. Depression and its associated factors among elderly: A community-based study in Egypt. Arch Gerontol Geriatr [Internet]. 2018;77:103–7. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1016/j.archger.2018 .04.011
  20. Depression and sleep [Internet]. Sleep Foundation. 2020 [citado el 27 de abril de 2022]. Disponible en: https://www.sleepfoundation.org/mental-h ealth/depression-and-sleep
  21. Lopes JM, Galvão FD, Oliveira AGR da C. Risco de Morte em Idosos com Sonolência Excessiva Diurna, Insônia e Depressão: Estudo de Coorte Prospectiva em População Urbana no Nordeste Brasileiro. Arq Bras Cardiol [Internet]. 2021;117(3):446–54. Disponible en: http://dx.doi.org/10.36660/abc.20200059
  22. un.org. [citado el 28 de abril de 2022]. Disponible en: http://www.un.org/esa/population/publica tions/worldageing19502050/
  23. Zarragoitía -Alonso I. Depresión: generalidades y particularidades [Internet]. La Habana: Editorial Ciencias Médicas; 2011[citado el 28 de abril de 2022]. Disponible en: http://newpsi.bvspsi.org.br/ebooks2010/p t/Acervo_files/depresion-cuba. pdf
  24. Vilchez-Cornejo J, Soriano-Moreno A, Saldaña-Cabanillas D, Acevedo-Villar TH, Bendezú-Saravia P, Ocampo-Portocarrero B, et al. Asociación entre trastorno depresivo y deterioro cognitivo en ancianos de tres ciudades de Perú. Acta méd. Peru [Internet]. Oct 2017 [citado el 28 de abril de 2022][266- 72. Disponible en: http://www.scielo.org.pe/pdf/amp/v34n4/a 03v34n4.pdf
  25. Sadock BJ, Sadock VA, Ruiz P. Kaplan y Sadok. Sinopsis de psiquiatría. Ciencias de la conducta. Psiquiatría clínica [Internet]. 11na ed. Philadelphia: Lippincott Williams &Wilkins; 2015 [citado 4 Feb 2020]. Disponible en: https://booksmedicos.org/descargar-libro -de-Medicina-rar
  26. Sengupta P, Benjamin AI. Prevalence of depression and associated risk factors among the elderly in urban and rural field practice areas of a tertiary care institution in Ludhiana. Indian J Public Health [Internet]. 2015;59(1):3–8. Disponible en http://dx.doi.org/10.4103/0019-557X.1528 45
  27. Sateia MJ. International classification of sleep disorders-third edition: highlights and modifications. Chest [Internet]. 2014;146(5):1387–94. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1378/chest.14-0970
  28. Soldatos CR, Dikeos DG, Paparrigopoulos TJ. Athens Insomnia Scale: validation of an instrument based on ICD-10 criteria. J Psychosom Res [Internet]. 2000;48(6):555–60. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1016/s0022-3999(00) 00095-7
  29. Kroenke K, Spitzer RL. The PHQ-9: A new depression diagnostic and severity measure. Psychiatr Ann [Internet]. 2002 [citado 2022 abril 30];32(9):509–15. Available from: https://www.semanticscholar.org/paper/de 261882049731e262c7ba4a2e 0a710cd0cc807c
  30. Reglamento de la Ley General de la Salud. México, D.F. 1986 (consultada el 17 de junio de 2021). Disponible en: http://www.salud.gob.mx