Efecto de la ansiedad en pacientes post-pandemia posterior a una sesión educativa

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VI. Nº 11–Noviembre 2023. Pág. Inicial: Vol. VI; nº 11: 104.5

Autor principal (primer firmante): Carlos Eduardo Aguilar Quintero

Fecha recepción: 08/11/2023

Fecha aceptación: 12/11/2023

Ref.: Ocronos. 2023;6(11): 104.5

https://doi.org/10.58842/JMFY3991

Autores:

Aguilar Quintero Carlos Eduardo 1

Publica TFG cuadrado 1200 x 1200

Sergio C. Fernández-Martínez 2

Imelda Palma-Jiménez 3

Juan C. Flores-Alonso 4

Caballero Ortiz Yosahandi 5

Categoría profesional

1 Médico Residente de la Especialidad de Medicina Familiar de la Unidad de Medicina Familiar Número 22, Teziutlán, Puebla.

2 Coordinador Clínico de Educación e Investigación en Salud de la Unidad de Medicina Familiar Número 22

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3 Director de la Unidad de Medicina Familiar Número 22, Teziutlán, Puebla.

4 Investigador Centro de Investigación Médica de Oriente

Resumen

En el año 2019 surgió un nuevo coronavirus en China, el cual se extendió a diversas partes del mundo catalogándose como pandemia. El 11 de febrero de 2020 la Organización Mundial de la Salud llamó a esta nueva enfermedad “COVID-19” por el tipo de virus y el año de aparición.

Durante la pandemia se identificó un deterioro importante de la salud mental y aumentó sustancial de la ansiedad. El objetivo de este estudio es evaluar el efecto de la ansiedad en pacientes postpandemia y su tratamiento por medio de una sesión educativa.

Se realizó un estudio de tipo analítico, cuasiexperimental, longitudinal y prospectivo. Con una muestra de 270 participantes con criterios de inclusión, exclusión y eliminación.

Se realizó una evaluación pre y post intervención, a través de un taller educativo, para determinar la ansiedad en pacientes postpandemia a través de la escala de Hamilton (Coeficiente alfa de Cronbach = 0,806).

En este estudio se encontró una prevalencia de ansiedad en pacientes antes y durante la pandemia, por lo que se manejó una sesión educativa por medio de tres técnicas (conteo regresivo, ejercicios de respiración y pelotas antiestrés), que dieron como resultado una mejoría considerable de la ansiedad, confirmada por escala de Hamilton.

En conclusión, si existe una diferencia significativa mediante una intervención educativa aplicada a pacientes con sintomatología relacionada a ansiedad ocasionada por la pandemia.

Con esto se demuestra que, con este tipo de acciones en un primer nivel, se puede reducir la Ansiedad.

Palabras clave: COVID-19, ansiedad, salud, efecto

Introducción

En el inicio de la pandemia se desarrollaron una gama grande de síntomas que dieron la pauta para inicio de una crisis a nivel mundial, se tenía seguimiento en “tiempo real” por medio de las plataformas digitales, la falta de vacunación en conjunto con la higiene de manos y el distanciamiento social se conjuntaron para que las personas desarrollaran un trastorno de tipo emocional, más específicamente ansiedad  (1).

La sintomatología inicial se caracterizaba por fatiga como síntoma común, además de mialgias y la cefalea; la disnea puede tardar hasta 17 días, y dicha aparición tardía parece asociarse a desenlaces más graves.

Otros síntomas de afectación del tracto respiratorio alto menos frecuentes son dolor de garganta, congestión nasal y rinorrea. Las manifestaciones gastrointestinales, como náuseas, vómito, malestar abdominal y diarrea son de menor frecuencia.

La anorexia se manifiesta uno de cada cuatro casos, y es más frecuente a partir de la segunda semana de la enfermedad. Hay que tener en cuenta que con la simple aparición de un síntoma era más que suficiente para crear un estado de estrés importante en los pacientes, la latente mortalidad presentada en la pandemia fue el punto de quiebre para desarrollar ansiedad (2).

En México a partir del 23 de marzo de 2020 se informó de la extensión del periodo vacacional estudiantil y la Jornada Nacional de Sana Distancia, que incluye el distanciamiento social; lavado frecuente de manos; etiqueta respiratoria de saludo a distancia.

Campaña «Quédate en Casa» y aislamiento en casa de los casos sospechosos o confirmados de COVID-19, además un día después se incluyó la suspensión de actividades «no esenciales», aquellas que no afectan la operación primordial de empresas, organizaciones y de gobierno, así como las que congreguen a personas o que impliquen que haya desplazamientos constantes en el transporte público.

Hay que tener en cuenta lo significativo que se hace resto al tomar en cuenta la no remuneración por parte de varias empresas, la falta de trabajo además de no tener acceso fácil a alimentos; esta parte dio a la población mexicana un estrés extra que como consecuencia dio un aumento en suicidios y separaciones maritales (3).

Las secuelas y consecuencias de la COVID-19 son múltiples y engloban diferentes aspectos físicos, emocionales, organizativos y económicos, que van a requerir un abordaje multidisciplinario, transversal y colaborativo, con mucha carga de motivación, voluntarismo y optimización de recursos ante la inminente crisis financiera.

Tras la fase aguda las consecuencias tardan meses o años en poderse superar y esto es algo que se debe afrontar a pesar de las dificultades (4).

Las posibilidades de reinfección son de 0% en pacientes recuperados por COVID-19 cuando hay interacción por contacto con población susceptible.

Por lo tanto, a medida que la tasa de recuperación continúa creciendo de manera constante, el número de pacientes recuperados que han sido clínicamente declarados libres del virus por la prueba de PCR también se declaran no infecciosos. Por otro lado, Xiao y colaboradores mencionan que los pacientes en fase de recuperación «se vuelven positivos».

Después de realizar un estudio con 70 pacientes positivos a SARS CoV-2 se demostró que 21.4%, 15 pacientes reportaron el «giro positivo» utilizando la prueba de RT-PCR después de dos pruebas negativas consecutivas.

Se reportó que este giro sucede en un período de 28-40 días, con una media de 36 días. Por lo que los pacientes pueden experimentar un falso negativo o aclaramiento viral prolongado, en vez de una reinfección por este virus, además de la consideración de la mutación adquirida por este virus a lo largo de los años, punto a tomar en cuenta si la incertidumbre causa un umbral en cuanto a la tolerancia del paciente a recibir incertidumbre en cuanto a su estado de salud (5).

A pesar de los avances innegables en el conocimiento de las dimensiones, etiología y alternativas de atención, los trastornos de ansiedad continúan siendo un problema grave de salud pública en todo el mundo, así como en México.

Sólo la atención decidida, organizada e inteligente de la sociedad en su conjunto permitirá hacer frente a este problema y limitar su impacto al mínimo posible (6).

Por otro lado, el impacto de la pandemia por COVID-19 va más allá del espectro de manifestaciones clínicas propias de la enfermedad, las cuales pueden variar desde un curso asintomático, a la presencia de los síntomas descritos anteriormente; hasta neumonía grave con síndrome de dificultad respiratoria aguda y muerte.

Dentro de las repercusiones más importantes de esta pandemia se encuentra el impacto a la salud mental del personal sanitario que atiende a pacientes con COVID-19, debido al riesgo de desarrollar desde trastornos psicológicos hasta enfermedades mentales, los acontecimientos antes mencionados hicieron que en algunos pacientes se exacerbara el cuadro de ansiedad que ya se padecía o que, en la mayoría de los pacientes, se desarrollara aún más el concepto de ansiedad que en su mayoría se desconoce (7).

La ansiedad es una enfermedad determinada por factores genético-biológicos, del desarrollo y psicológicos, así como sociales y culturales. En el mundo al menos el 20% de la población mundial padecerá algún trastorno afectivo que requerirá tratamiento médico en algún momento de su vida (8).

Wilson Guillermo Sigüenza C y colaboradores en 2021 realizaron un estudio en la Revista Cubana de Medicina Militar “Aumento de los niveles de ansiedad en estudiantes universitarios durante la época de pandemia de la COVID-19” cuantitativo, exploratorio, descriptivo y transversal.

Con una muestra de 66 estudiantes los cuales se seleccionaron con un muestreo no probabilístico, por conveniencia y accidental.

De las carreras de psicología y Enfermería de la Universidad Técnica Particular de Loja, de los cuales el 28,8%   fueron hombres y el 71,2% fueron mujeres. La media de edad fue de 20-21 años y se aplicó un pre- y post-test de la escala de Ansiedad Manifiesta para universitarios.

Los resultados de la comparación muestran una diferencia significativa entre la medida pre y post en ansiedad, dando en un inicio una ansiedad severa y moderada en un 80% de los estudiantes, cabe destacar que posterior a la intervención se logró un decremento del 43% de estos pacientes afectados, por lo que se puede decir que la intervención mostro resultados satisfactorios (9).

Phoonam Bharti y colaboradores realizaron un estudio publicado en Journal of Clinical and Diagnostic Research “Psychological Impact among COVID-19 Positive Patients in a Tertiary Care Hospital: A Cross-sectional Study” en donde se incluyeron a 325 pacientes en un estudio transversal con pacientes COVID positivos que fueron admitidos de forma aislada en un centro de atención terciaria y se inscribieron en este estudio en el cual 18 pacientes se negaron a dar el consentimiento y 5 ya estaban ingiriendo medicamentos psiquiátricos y fueron excluidos.

Posterior a la autorización ética, los síntomas de ansiedad se evaluaron mediante el uso de la escala de clasificación de ansiedad de Hamilton, mediante el uso de la prueba T pareada. El máximo de pacientes de pertenecía al grupo de edad de 21 a 40 años (54,9%).

El máximo de pacientes fueron varones (70%). Y en general la mayoría (64%) tenían síntomas de ansiedad. Teniendo en cuenta la recuperación, este sería otro punto que considerar para el desarrollo de ansiedad durante la pandemia.

La Unidad de Medicina Familiar 22 Teziutlán, inició la atención médica dirigida a pacientes COVID-19 a partir del día 29 de diciembre de 2019.

A partir de entonces se han detectado 3845 pacientes sospechosos de los cuales 914 han tenido prueba positiva a fecha de corte el día 1 de julio de 2021.

De estos se desconoce el estado de salud mental y las medidas que se tomaron para manejar la posible ansiedad y depresión generadas.

Las medidas que se tomaron en cuanto a aislamiento social fue el punto de inflexión para el incremento de suicidios a nivel general, conjugado con el estrés de padecer una de las enfermedades que causo una pandemia y de la cual no se conocían mucho, también cabe considerar las secuelas que se generaron a partir de la infección con COVID-19 y que también generan un bajo estado de ánimo en los pacientes afectados, todo esto dio hincapié al desarrollo de ansiedad y depresión.

La calidad de vida del paciente posterior al inicio de la pandemia depende en gran medida del estado anímico en el que se encuentre, no solo del paciente afectado sino también de su familia y dependientes de este.

Motivo por el cual es necesario realizar un Taller en el primer nivel de atención que determine el efecto de la ansiedad y depresión en pacientes postpandemia y que facilite a los participantes un aprendizaje, realizando una intervención primaria antes del desarrollo de patologías completamente prevenibles.

Material y métodos

Se realizó un estudio de tipo analítico, cuasiexperimental, longitudinal, prospectivo y homogéneo. Con una muestra de 270 participantes con criterios de inclusión, exclusión y eliminación.

Se realizó una evaluación pre y post intervención, a través de un taller educativo, para determinar la ansiedad en pacientes postpandemia a través de la escala de Hamilton (Coeficiente alfa de Cronbach = 0,806). Así como estadística Inferencial utilizando la Prueba Wilcoxon (Pruebas no paramétricas) calculada por medio del programa SPSS.

Los criterios de inclusión fueron: hombres y mujeres mayores de 18 años, Adscritos a la Unidad de Medicina Familiar Número 22. Que haya aceptado participar voluntariamente. Participante con Consentimiento informado y firmado.

Los criterios de exclusión fueron: hombres y mujeres que no sepan leer y escribir. Que se encuentren hospitalizados durante el estudio.

Los criterios de eliminación: Asistencia mínima del 80% de las sesiones del taller. Personas que no conteste por completo la Escala de Hamilton. Personas que retiren su consentimiento en cualquier momento del estudio. Fallecimiento del sujeto de estudio.

Perdida de la Seguridad Social durante el estudio.

Durante el estudio se identificaron en consulta externa, talleres dirigidos a pacientes portadores de diabetes y visita a empresas con afiliación al Instituto Mexicano del Seguro Social a la población de pacientes de ambos géneros con edad de 30 a 40 años pertenecientes a la Unidad de Medicina Familiar Número 22, y de manera directa el personal que estuvieron involucrado en este proyecto de estudios como son el investigador principal.

Los investigadores asociados se dirigieron a las pacientes para hacerle una invitación a participar en una Intervención para la percepción de la mastografía que se llevó a cabo en la Unidad de Medicina Familiar Número 22 de Teziutlán Puebla, durante el periodo comprendido del segundo semestre del 2021, y la opción de que si no desearan participar la atención será igual y no hubo repercusiones por este motivo.

A las que aceptaron se les dio conocer el contenido de la hoja de consentimiento informado, el cual una vez leído y comprendido se les invitó a las participantes para que plasme su firma en dicho documento. Posteriormente cuando asistieron al taller se les dio un cuestionario, explicando el contenido de estos, así como las instrucciones de respuesta.

Objetivos

General

Evaluar el efecto en la ansiedad en pacientes post pandemia posterior a una sesión educativa

Específicos

Determinar la prevalencia en ansiedad en los pacientes Post pandemia.

Identificar las variables sociodemográficas del grupo en estudio como edad, género, estado civil, ocupación, escolaridad, complicaciones, Hospitalización, Estancia Hospitalaria, síntomas y Aislamiento Social.

Determinar la relación entre variables sociodemográficas, ansiedad en pacientes Post pandemia pre y post intervención.

Determinar el grado de satisfacción del Paciente Post COVID posterior a la aplicación de una sesión educativa.

Descripción de instrumento de medición

Escala de Hamilton

La escala de valoración de Hamilton para la evaluación de la depresión (Hamilton depresión rating scale (HDRS)) es una escala, heteroaplicada, diseñada para ser utilizada en pacientes diagnosticados previamente de depresión, con el objetivo de evaluar cuantitativamente la gravedad de los síntomas y valorar los cambios del paciente deprimido.

Se valora de acuerdo con la información obtenida en la entrevista clínica y acepta información complementaria de otras fuentes secundarias.

Si bien su versión original constaba de 21 ítems, posteriormente se realizó una versión reducida con 17 ítems, que es la recomendada por el Instituto Nacional de Salud Mental de los Estados Unidos.

La validación de la versión castellana de esta escala se realizó en 1986 por Ramos-Brieva. Diferentes evaluaciones han permitido comprobar la validez discriminante, la fiabilidad y la sensibilidad al cambio, tanto en poblaciones hospitalizadas como ambulatorios.

Cada cuestión tiene entre tres y cinco posibles respuestas, con una puntuación de 0-2 ó de 0-4 respectivamente. La puntuación total va de 0 a 52. Pueden usarse diferentes puntos de corte a la hora de clasificar el cuadro depresivo.

La Guía de Práctica Clínica elaborada por el NICE, guía con una alta calidad global en su elaboración y una puntuación de “muy recomendada”. Para la evaluación de la respuesta al tratamiento se ha definido como respuesta una disminución 12 mayor o igual del 50% de la puntuación inicial de la escala, respuesta parcial como una disminución entre el 25-49% y una no respuesta como una reducción de menos del 25%.

La remisión se ha considerado con una puntuación menor o igual a 7, aunque hay resultados que apoyan que este punto de corte debería de tener un valor más bajo.

El evaluado debe puntuar la intensidad en la que se le presentan los síntomas ansiosos basándose en una escala de tipo Likert de 5 valores categoriales basados en: ausente, leve, moderado, grave y muy grave.

La escala de ansiedad de Hamilton posee una consistencia interna de 7 y un alfa de Cronbach de 0,79 a 0,863. La consistencia interna con el coeficiente de confiabilidad Alfa de Cronbach (α) según la autora Medina (2014) “es una medida directa de confiabilidad e indirecta de 64 validez de constructo, dado que es una estimación de la correlación que existe entre los ítems”.

En los catorce ítems que conforman la Escala de Ansiedad de Hamilton, se obtuvo una consistencia interne de α= 0,84, lo que equivale a una consistencia interna buena. Esto muestra que la Escala de Ansiedad de Hamilton es confiable para la valoración de ansiedad (11).

Consideraciones éticas

Se tiene como base el Reglamento actual y vigente de la Ley General de Salud en Materia de Investigación para la Salud vigente en nuestro país, siendo la justificación ética para realizar las investigaciones relacionadas con la salud en la que participen seres humanos.

Su importancia radica en su valor social y científico, la perspectiva de generar el conocimiento y los medios necesarios para proteger y promover la salud de las personas.

Por lo que el presente trabajo se apega al título segundo, de los aspectos Éticos de la Investigación en los Seres Humanos capítulo 1, en su siguiente articulado:

Artículo 13. En toda investigación en la que el ser humano sea sujeto de estudio, deberán prevalecer el criterio del respeto a su dignidad y la protección de sus derechos y bienestar.

Artículo 16. En las investigaciones en seres humanos se protegerá la privacidad del individuo sujeto de investigación, identificándolo sólo cuando los resultados lo requieran y éste lo autorice.

Artículo 17. Se considera como riesgo de la investigación a la probabilidad de que el sujeto de investigación sufra algún daño como consecuencia inmediata o tardía del estudio.

Para efectos de este Reglamento, las investigaciones se clasifican en las siguientes categorías; en su Fracción I.- Investigación sin riesgo:

Son estudios que emplean técnicas y métodos de investigación documental retrospectivos y aquéllos en los que no se realiza ninguna intervención o modificación intencionada en las variables fisiológicas, psicológicas y sociales de los individuos que participan en el estudio, entre los que se consideran: cuestionarios, entrevistas, revisión de expedientes clínicos y otros, en los que no se le identifique ni se traten aspectos sensitivos de su conducta. Por lo que la presente investigación se clasifica como riego mínimo.

Norma Oficial Mexicana PROY-NOM-012-SSA3-2012 que establece los criterios normativos de carácter administrativo, ético y metodológico en correspondencia con la Ley General de Salud y el reglamento en materia de investigación para la salud son de observancia obligatoria para solicitar la autorización de proyectos o protocolos con fines de investigación para el empleo en seres humanos de medicamentos o materiales, respecto de los cuales aún no tenga evidencia científica suficiente de su eficacia terapéutica o rehabilitación.

De esta norma se consideran los artículos 5.5, 5.6, 5.8 al 5.12, 6.1, 6.2, 7, 7.1, 7.3, 10,11 y 12.

Norma Oficial Mexicana NOM-004-SSA3-2012, del Expediente clínico que establece los criterios científicos, éticos, tecnológicos y administrativos obligatorios en la elaboración, integración, uso, manejo.

Archivo, conservación, propiedad, titularidad y confidencialidad del expediente clínico, considerando los siguientes artículos 5.1 al 5.6 relativos a la integración, conservación, contenido, propiedad, discreción, confidencialidad y ética del expediente clínico, así como los puntos 10.1 relativo a las cartas de consentimiento informado.

En el ámbito internacional se tiene que el valor social y científico no puede legitimar que los participantes en el estudio o las comunidades anfitrionas sean sometidos a maltratos o injusticias.

Las declaraciones, informes y documentos de orientación de fuentes autorizadas han cumplido una función prominente en estas deliberaciones, como :

El Código de Nüremberg (1947), la Declaración Universal de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (1948), el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de las Naciones Unidas (1966), el Informe Belmont (1979), la Norma sobre Buenas Prácticas Clínicas (BPC) de la Conferencia Internacional sobre Armonización de los Requisitos Técnicos aplicable al Registro de Sustancias Farmacéuticas para Uso Humano (ICH) (1996), la Convención de Oviedo del Consejo de Europa (1997), la Declaración Universal sobre Bioética y Derechos Humanos de la UNESCO (2005), las Consideraciones éticas en ensayos biomédicos de prevención de la infección por el VIH del ONUSIDA/OMS (2007/2012), las Pautas y orientación operativa para la revisión ética de la investigación en salud con seres humanos de la OMS (2011) y la Declaración de Helsinki de la Asociación Médica Mundial (2013).

Algunas de estas pautas se han usado ampliamente, en particular el documento del ONUSIDA y la OMS (2012) para la pauta 7 relativa al involucramiento de la comunidad.

En el presente estudio se solicitó el permiso de los pacientes y su autorización para que su participación fuera libre y consentida, mediante el documento que refiero como consentimiento informado el cual se leyó y se firmó.

Se mantuvo la confiabilidad de los datos aportados por cada participante. Los participantes que decidieran retirarse del estudio pudieron hacerlo en el momento que lo decidieran. Se les explico en que consistió el estudio, así como su confiabilidad y discreción que se tuvo y tendrá después del estudio.

Se contó con la autorización de la directora de la Unidad de Medicina Familiar Número 22 de Teziutlán, así mismo los Coordinadores Clínicos, Jefe de Enseñanza Médica y se evaluará a través del Comité de Ética e Investigación Clínica con número de registro aprobado R-2021-2104-067

Resultados

El rango de edad comprendido para el estudio fue de 18 a 79 años, con una media de 35,72. Observándose una mayor frecuencia en el rango entre 20 y 30 años (42.6%) con un total de 115 pacientes. (Cuadro 1)

Cuadro 1. Edad

Ver tablas en Anexos – Efecto de la ansiedad en pacientes postpandemia posterior a una sesión educativa, al final del artículo

De acuerdo con el género las frecuencias encontradas de los pacientes fueron 117 (65.6%) corresponden al rango de Femenino y 193 (34.4%) corresponden al rango de Masculino. (Cuadro 2)

Cuadro 2. Género

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En cuanto al Estado Civil en que los pacientes se encontraban la mayor frecuencia fue en el rango de Soltero 131 (48.51%), seguido de los rangos de Casado con 111 (41.1%), Unión Libre con 20 (7.4%) y los últimos rangos fueron viudez y divorcio con 4 (1.5%). (Cuadro 3)

Cuadro 3. Estado civil

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Referente a los parientes contagiados por COVID-19, tuvo la mayor frecuencia fue en el rango de otro con 81 (30%), seguida de hermano con 45 (16.7%), seguida de Esposo(a) con 35 (13%), seguido de hijo(a) con 27 (10%), seguido de tío con 21 (7.8%), seguido de padre o madre con 19 (7%) y los últimos dos rangos fueron Sobrino con 4 (1.5%) finalizando con el rango de nieto con 2 (0.7%). (Cuadro 4).

Cuadro 4 Parientes contagiados por COVID-19

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Referente al tiempo de reposo absoluto, la mayor frecuencia fue en el rango de “< 1 semana” con 155 (57.4%), seguida de “1- semanas” con 60 (22.6%), seguida de “3-4 semanas” con 32 (11.9%), finalizando con el rango de “>1 mes” con 21 (8.1%). (Cuadro 5).

Cuadro 5. Tiempo en reposo absoluto

Ver tablas en Anexos – Efecto de la ansiedad en pacientes postpandemia posterior a una sesión educativa, al final del artículo

Referente a los días con miedo a regresar a las actividades normales, tuvo la mayor frecuencia fue en el rango de “1” con 137 (50.7%), seguida de “8” con 33 (12.2%), seguida de “9” con 27 (10%), seguido de “”2” y “7” con 18 (6.7%), seguido de “10” con 16 (5.9%), seguido de “3” con 10 (3.7%), seguido de “5” con 5 (1.9%), seguido de “4” con 4 (1.5%) y por último “6” con 2 (0.7%). (Cuadro 6).

Cuadro 6. Días con temor a regresar a realizar actividades normales

Ver tablas en Anexos – Efecto de la ansiedad en pacientes postpandemia posterior a una sesión educativa, al final del artículo

Referente a el tiempo durante la enfermedad en que se pensaba que la vida no valía nada o no quería salir nunca más, tuvo la mayor frecuencia fue en el rango de No con 233 (86.3%), seguida de Si con 37(13.7%). (Cuadro 7).

Cuadro 7. Sentimiento de temor a salir posterior a presentar COVID-19

Ver tablas en Anexos – Efecto de la ansiedad en pacientes postpandemia posterior a una sesión educativa, al final del artículo

Referente a la percepción de un cambio significativo con la modalidad de pandemia, tuvo la mayor frecuencia el rango de Regular con 188 (69.6%), seguida de Malo con 52 (19.3%) y por último el rango bueno con 30 (11.1%). (Cuadro 8).

Cuadro 8. Cambio secundario a la pandemia

Ver tablas en Anexos – Efecto de la ansiedad en pacientes postpandemia posterior a una sesión educativa, al final del artículo

Referente a toma de cursos especializados en psicología postpandemia, tuvo la mayor frecuencia fue en el rango de No con 251 (93%), seguida de Si con 19(7%). (Cuadro 9).

Cuadro 9. Toma de curso psicológico posterior al inicio de la pandemia

Ver tablas en Anexos – Efecto de la ansiedad en pacientes postpandemia posterior a una sesión educativa, al final del artículo

Dentro del el área de “humor depresivo” primer ítem de la escala de Hamilton se puede observar el aumento en la frecuencia de “ausencia” de dicho síntoma evaluado al inicio con 110 pacientes (40.7%) y post-sesión 179 pacientes (66.3%) con un disminución del primer síntoma evaluado “sensación que se indica solamente al ser preguntado” con un valor inicial pre- sesión de 29.3% y post-intervención de 28.5%, “sensaciones que resaltan oral y espontáneamente” 14.4% pre-sesión y 4.8% post-sesión, “sensaciones no comunicadas verbalmente, es decir, por la expresión facial, la postura, la voz, y la tendencia al llanto” 11.1% pre-sesión y 0.4% post- sesión, finalmente en “el paciente que manifiesta sensaciones en su comunicación verbal y no verbal de forma espontánea” se inició pre- sesión con un valor de 4.4% disminuyendo a 0% post- sesión, no hubo ningún empate.

Dentro del el área de “sensación de culpabilidad” segundo ítem de la escala de Hamilton se puede observar el aumento en la frecuencia de “ausencia” de dicho síntoma o ítem evaluado al inicio con 135 pacientes (50.0%) y post- sesión 177 pacientes (65.6%) con una disminución del primer síntoma “se culpa a sí mismo o cree haber decepcionado a la gente” con un valor inicial pre- sesión de 21.5% y post- sesión de 31.1% en los otros tres valores la post- sesión ayudo a disminuirlos, “ideas de culpabilidad o meditación por errores pasados o malas acciones” 23% pre- sesión y 3% post- sesión, “La enfermedad actual es un castigo.

Ideas delirantes de culpabilidad” 4.1% pre- sesión y 0% post- sesión, finalmente “Oye voces acusatorias o de denuncia y/o experimenta alucinaciones visuales amenazadoras” se inició pre- sesión con un valor de 1.5% disminuyendo a 0.4% post- sesión, no hubo ningún empate.

Dentro del el área de “suicidio” tercer ítem de la escala de Hamilton se puede observar el aumento en la frecuencia de “ausencia” de dicho síntoma o ítem evaluado al inicio con 235 pacientes (87%) y post- sesión 257 pacientes (95.2%) con una disminución del primer síntoma “le parece que la vida no merece la pena ser vivida” con un valor inicial pre-sesión de 5.9% y post-intervención de 3.7%, “Desearía estar muerto o tiene pensamientos sobre la posibilidad de morirse” 3.7% pre- sesión y 1.1% post- sesión, “Ideas de suicidio o amenazas” 1.9% pre- sesión y 0% post- sesión, finalmente “Intentos de suicidio (cualquier intento serio se califica 4)” se inició pre- sesión con un valor de 1.5% disminuyendo a 0% post- sesión, no hubo ningún empate.

Dentro del el área de “insomnio precoz” cuarto ítem de la escala de Hamilton se puede observar el aumento en la frecuencia de “ausencia” de dicho síntoma o ítem evaluado al inicio con 163 pacientes (60.4%) y post- sesión 220 pacientes (81.5%) con una disminución del primer síntoma “Dificultades ocasionales para dormirse, por ejemplo, más de media hora” con un valor inicial pre-sesión de 28.1% y post- sesión de 15.9%, para el segundo síntoma “Dificultades para dormirse cada noche” 11.5% pre- sesión y 2.6% post- sesión, no hubo ningún empate.

Dentro del el área de “insomnio medio” quinto ítem de la escala de Hamilton se puede observar el aumento en la frecuencia de “ausencia” de dicho síntoma o ítem evaluado al inicio con 190 pacientes (59.6%) y post- sesión 247 pacientes (91.5%) con una disminución del primer síntoma “El paciente se queja de estar inquieto durante la noche” con un valor inicial pre-sesión de 29.6% y post- sesión de 7.4%, “Está despierto durante la noche; cualquier ocasión de levantarse de la cama se califica 2 (excepto si está justificada: orinar, tomar o dar medicación, etc.)” 10.4% pre- sesión y 1.1% post-sesión, no hubo ningún empate.

Dentro del el área de “insomnio tardío” sexto ítem de la escala de Hamilton se puede observar el aumento en la frecuencia de “ausencia” de dicho síntoma o ítem evaluado al inicio con 161 pacientes (59.6%) y post- sesión 243 pacientes (90%) con una disminución del primer síntoma “Se despierta a primeras horas de la madrugada pero vuelve a dormirse” con un valor inicial pre-sesión de 29.6% y post- sesión de 9.6%, “No puede volver a dormirse si se levanta de la cama” 10.4% pre-sesión y 0.4% post-sesión, no hubo ningún empate.

Dentro del el área de “trabajo y actividades” séptimo ítem de la escala de Hamilton se puede observar el aumento en la frecuencia de “ausencia” de dicho síntoma o ítem evaluado al inicio con 154 pacientes (59.6%) y post-sesión 185 pacientes (90%) con una disminución del primer síntoma “Ideas y sentimientos de incapacidad.

Fatiga o debilidad relacionadas con su actividad, trabajo o aficiones” con un valor inicial pre- sesión de 25.9% y post-sesión de 28.1%, en el segundo síntoma “Perdida de interés en su actividad, aficiones, o trabajo, manifestado directamente por el enfermo o indirectamente por desatención, indecisión y vacilación” 10.4% pre- sesión y 3.3% post-sesión, “Disminución del tiempo dedicado a actividades o descenso en la productividad” 4.1% pre-sesión y 0% post- sesión, finalmente “Dejó de trabajar por la presente enfermedad” se inició pre- sesión con un valor de 2.6% disminuyendo a 0% post- sesión, no hubo ningún empate.

Dentro del el área de “inhibición” octavo ítem de la escala de Hamilton se puede observar el aumento en la frecuencia de “Palabra y pensamiento normales” de dicho síntoma o ítem evaluado al inicio con 205 pacientes (75.9%) y post-sesión 229 pacientes (84.8%) con una disminución del primer síntoma “Ligero retraso en el diálogo” con un valor inicial pre-sesión de 12.2% y post-sesión de 13.7%, en el segundo síntoma “Evidente retraso en el diálogo” 2.2% pre-sesión y 1.5% post-sesión, “Diálogo difícil” 8.9% pre-sesión y 0% post- sesión, finalmente “Torpeza absoluta” se inició pre- sesión con un valor de 0.7% disminuyendo a 0% post- sesión, no hubo ningún empate.

Dentro del el área de “agitación” noveno ítem de la escala de Hamilton se puede observar el aumento en la frecuencia de “ninguna” de dicho síntoma o ítem evaluado al inicio con 161 pacientes (59.6 ) y post- sesión 200 pacientes (74.1%) con una disminución del primer síntoma “Juega con sus manos, cabellos, etc.” con un valor inicial pre- sesión de 18.9% y post-intervención de 20.7%, en el segundo síntoma “Se retuerce las manos, se muerde las uñas, los labios, se tira de los cabellos, etc.” 10.7% pre- sesión y 5.2% post- sesión, “Grave” 5.9% pre- sesión y 0% post- sesión, finalmente “Incapacitante” se inició pre- sesión con un valor de 4.8% disminuyendo a 0% post- sesión, no hubo ningún empate.

Dentro del el área de “Ansiedad psíquica” decimo ítem de la escala de Hamilton se puede observar el aumento en la frecuencia de “No hay dificultad” de dicho síntoma o ítem evaluado al inicio con 145 pacientes (53.7%) y post-intervención 189 pacientes (70%) con una disminución del primer síntoma “Tensión subjetiva e irritabilidad” con un valor inicial pre- sesión de 17.8% y post- sesión de 26.7%, en el segundo síntoma “Preocupación por pequeñas cosas” 23% pre- sesión y 27.2% post- sesión, “Actitud aprensiva aparente en la expresión o en el habla” 2.6% pre- sesión y 0% post- sesión, finalmente “Terrores expresados sin preguntarle” se inició pre- sesión con un valor de 3% disminuyendo a 0% post- sesión, no hubo ningún empate.

Dentro del el área de “Ansiedad somática” décimo primero ítem de la escala de Hamilton se puede observar el aumento en la frecuencia de “Ausente” de dicho síntoma o ítem evaluado al inicio con 144 pacientes (53.3%) y post- sesión 240 pacientes (88.9%) con una disminución del primer síntoma “ligera” con un valor inicial pre- sesión de 33% y post- sesión de 10.4%, en el segundo síntoma “moderada” 10.4% pre- sesión y 0.7% post- sesión, “grave” 2.6% pre- sesión y 0% post- sesión, finalmente “incapacitante” se inició pre- sesión con un valor de 0.7% disminuyendo a 0% post- sesión, no hubo ningún empate.

Dentro del el área de “Síntomas somáticos gastrointestinales” décimo segundo ítem de la escala de Hamilton se puede observar el aumento en la frecuencia de “Ninguno” de dicho síntoma o ítem evaluado al inicio con 204 pacientes (75.6%) y post- sesión 240 pacientes (88.9%) con una disminución del primer síntoma “Pérdida del apetito, pero come sin necesidad de que lo estimulen.” con un valor inicial pre- sesión de 20.4% y post- sesión de 24.8%, en el segundo síntoma “Dificultad en comer si no se le insiste.” 4.1% pre- sesión y 1.5% post- sesión, no hubo ningún empate.

Dentro del el área de “Síntomas somáticos generales” décimo tercero ítem de la escala de Hamilton se puede observar el aumento en la frecuencia de “Ninguno” de dicho síntoma o ítem evaluado al inicio con 142 pacientes (52.6%) y post- sesión 199 pacientes (73.3%) con una disminución del primer síntoma “Pesadez en las extremidades, espalda o cabeza..” con un valor inicial pre- sesión de 33.3% y post- sesión de 24.6%, en el segundo síntoma “Cualquier síntoma bien definido se califica 2.” 13.7% pre- sesión y 1.6% post- sesión, no hubo ningún empate.

Dentro del el área de “Síntomas genitales” décimo cuarto ítem de la escala de Hamilton se puede observar el aumento en la frecuencia de “Ausente” de dicho síntoma o ítem evaluado al inicio con 234 pacientes (86.7%) y post- sesión 263 pacientes (94%) con una disminución del primer síntoma “débil” con un valor inicial pre- sesión de 11.9% y post- sesión de 9.3%, en el segundo síntoma “grave” 1.5% pre- sesión y 0% post- sesión, no hubo ningún empate.

Dentro del el área de “Hipocondría” décimo quinto ítem de la escala de Hamilton se puede observar el aumento en la frecuencia de “No la hay” de dicho síntoma o ítem evaluado al inicio con 166 pacientes (61.5%) y post- sesión 214 pacientes (79.3%) con una disminución del primer síntoma “Preocupado de sí mismo (corporalmente)” con un valor inicial pre- sesión de 19.6% y post- sesión de 19.6% habiendo un empate, en el segundo síntoma “Preocupación por su salud” 17% pre- sesión y 1.1% post- sesión, “ Se lamenta constantemente, solicita ayudas, etc.” 1.9% pre-intervención y 0% post-intervención, finalmente “Ideas delirantes hipocondriacas” se inició pre- sesión con un valor de 0% disminuyendo a 0% post- sesión.

Dentro del el área de “Pérdida de peso” décimo cuarto ítem de la escala de Hamilton se puede observar el aumento en la frecuencia de “No hay pérdida de peso” de dicho síntoma o ítem evaluado al inicio con 239 pacientes (88.5%) y post- sesión 266 pacientes (98.5%) con una disminución del primer síntoma “Probable pérdida de peso asociada con la enfermedad actual” con un valor inicial pre- sesión de 7.4% y post- sesión de 1.1%, en el segundo síntoma “Pérdida de peso definida (según el enfermo)” 4.1% pre- sesión y 0.4% post- sesión, no hubo ningún empate.

Dentro del el área de “Introspección” décimo cuarto ítem de la escala de Hamilton se puede observar el aumento en la frecuencia de “Se da cuenta de que está deprimido o enfermo” de dicho síntoma o ítem evaluado al inicio con 156 pacientes (57.8%) y post- sesión 220 pacientes (81.5%) con una disminución del primer síntoma “Se da cuenta de su enfermedad pero atribuye la causa a la mala alimentación, clima, exceso de trabajo, virus, etc.” con un valor inicial pre- intervención de 29.3% y post-intervención de 17%, en el segundo síntoma “Niega que esté enfermo” 13% pre- sesión y 1.5% post- sesión, no hubo ningún empate. (Cuadro 10)

Cuadro 10. Evaluación de instrumento por sintomatología

Ver tablas en Anexos – Efecto de la ansiedad en pacientes postpandemia posterior a una sesión educativa, al final del artículo

La medición de la evaluación de la sesión educativa sobre ansiedad y depresión postpandemia en la Pre-Intervención mostró que los pacientes que se encontraron en una evaluación de máxima eficacia “No deprimido” fue una frecuencia de 108 (40%); mientras que en la aplicación de la Post- sesión se alcanzó una evaluación de máxima eficacia “No deprimido” una frecuencia de 249 (92.2%); Obteniendo un valor de Wilcoxon -11.390b y una p=0.000. (Cuadro 11)

Cuadro 11. Evaluación de la sesión educativa

Ver tablas en Anexos – Efecto de la ansiedad en pacientes postpandemia posterior a una sesión educativa, al final del artículo

La medición de la Escala de Likert que se realizó al final de la Intervención Educativa se encontró que el rango con mayor Frecuencia fue “Totalmente satisfecho” con 234 (96.9%), seguido de “Muy satisfecho” con una frecuencia de 36 (13.3%). (Cuadro 12)

Cuadro 12. Escala de Likert

Ver tablas en Anexos – Efecto de la ansiedad en pacientes postpandemia posterior a una sesión educativa, al final del artículo

Discusión

Wilson Guillermo Sigüenza C y colaboradores presentaron un rango de edad que radicaba en pacientes jóvenes; con el presente estudio se ampliaron los rangos de edad siendo los resultados obtenidos el comportamiento socio demográfico con la edad estuvo en los rangos de 18 y 79 años.

Federica Alemanno y colaboradores abordaron el tema desde un punto de vista respiratorio conjugando la función pulmonar con el regreso a actividades normales, en el presente estudio se vieron 115 pacientes afectados por este tipo de circunstancias de las cuales mostraron mejoría posterior a una sesión educativa.

Neder Salari y colaboradores, Phoonam Bharti y colaboradores además de Xin Ren y colaboradores comentaron la prevalencia de ansiedad y depresión en sus respectivos estudios los cuales concuerdan con el presente estudio siendo 162 sujetos de prueba los que tenían al menos presente un cuadro de ansiedad.

Sin embargo, se llegó a la misma conclusión en cuanto a que se observó una marcada mejoría al comparar la Pre y Post-Intervención siendo que de los 162 pacientes afectados con ansiedad o depresión solo 21 continúan con algún tipo de presentación sintomatológica, aun así, se pudo observar la disminución de los síntomas en dichos pacientes que continúan afectados de alguna manera.

Posterior a la sesión Educativa los Pacientes tuvieron una mejoría en cuanto a salud mental del 40% a un 92.2%.

Al aplicar las Pruebas No paramétricas de Wilcoxon p=0.000 se obtiene un puntaje de -11.390b lo que comprueba que existe una diferencia significativa antes y después de la Intervención Educativa.

Como en el estudio mencionado se comprueba la eficacia de una intervención educativa para el bienestar de los sujetos de prueba.

Conclusiones

Si existe una diferencia significativa mediante una plática educativa aplicada a pacientes con sintomatología relacionada a ansiedad ocasionada por la pandemia.

Con esto se demuestra que, con este tipo de acciones en un primer nivel, se puede reducir la sintomatología relacionada con la Ansiedad.

Anexos – Efecto de la ansiedad en pacientes postpandemia posterior a una sesión educativa.pdf

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